
“La niña de fuego no se sabe dosificar”. Con esta frase inició Miguel Ángel Hoyos su particular resumen de la noche –a modo de copla- de lo que fue y significó la visita de Joana Jiménez a nuestro café-teatro. Una noche en la que, efectivamente, la niña, Joana, no dosificó, al menos en lo que se refiere a fuerza y energía.
Y con tanto derroche, claro, “el micrófono le mira con respeto”, dijo también el maestro Hoyos. Acompañada por su marido y guitarrista Diego Franco, la artista sevillana nos presentó su tercer álbum, homónimo, producido por Jacobo Calderón, que llega después de Salvaora (2009) y Flores de mi esperanza (2011).

El single "No quiero saber de ti", compuesto por Raúl Bioque, fue la primera entrega de un trabajo para el que ha contado con las colaboraciones de Miguel Poveda y David Peña Dorantes, que dejó uno de los mensajes sorpresa de la noche. "Duele", "Esta locura", "Agua pasada", "Miéntete" (con Poveda), "Empate" (con Dorantes) o "Te guardo el corazón", son otros temas que figuran en este nuevo álbum.
Pop, flamenco y copla se unen en las canciones de Joana Jiménez, que presume también de una impresionante capacidad interpretativa. Otras de sus características son la constancia y la lucha. Así lo explicaron su madre Isabel y José Galván, uno de sus maestros, la persona que la descubrió cuando tenía 6 o 7 años.

“A los cuatro años comenzó a bailar flamenco y a los ocho actuó por primera vez en público”, dice en la presentación de Joana Jiménez, en su web personal. A los 11 dio forma a sus primeras grabaciones y luego comenzaría su particular recogida de éxitos en cértamenes como el de Canción Femenina de Sevilla (1988) o en concursos como el Homenaje a la niña de Écija (1991) o Pasa la vida (1993). Más tarde viajó a Japón y pondría voz a varias compañías de flamenco con las que recorrió ese y otros países, y pisando escenarios tan emblemáticos como el Teatro Real de Madrid, la Ópera de Tel Aviv, el Teatro de la Bastilla de París o el Nacional de Cuba. Pero no queda ahí la cosa, porque en 2006 se introdujo en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Y hasta ahora, suma, además, unos cuantos discos.

Al margen de la trayectoria de la artista, entre llamada y llamada escuchamos también los cinco ejemplos de precocidad expuestos por Miguel Ángel Hoyos -como Judy Garland o Alejandro Felipe (Frijolito)-; a Carmelo Extras, que compartió con nosotros todas las fobias que descubrió en su trabajo de campo o ‘de Google’, como el miedo a lavarse; y a Megan Pava, con su clásico ‘Llámame ya’.
A vosotros, como cada semana, gracias por habernos acompañado. Os esperamos el próximo sábado a la misma hora: 00:15.