Erentxun: "24 golpes es un disco orgánico, animal, sin filtros"
Mikel Erentxun retoma el "pulso literario" escribiendo buena parte de los temas recogidos en 24 golpes, su último trabajo, descrito por el propio artista como "orgánico, animal, sin filtros, analógico y con personalidad". El directo se gestó en Hudson (Nueva York), en el particular estudio-iglesia de Henry Hirsch, “un hombre anclado en los 70” que no quiso perderse el programa.
24 golpes, el álbum más roquero de su trayectoria, tiene al paso del tiempo como protagonista y devuelve a Erentxun a su faceta de compositor, algo que no hacía desde ‘Naufragios’.
Para el artista, nacido en Caracas pero afincado en San Sebastián, este disco se puede comparar con “una tragicomedia que se mueve por todos los registros emocionales que uno puede atravesar a lo largo del año, un disco más gris que azul, una pequeña contradicción conmigo mismo”. A la parte azul, al mar, nos condujo precisamente Miguel Ángel Hoyos en su habitual perfil, acompañado con los sonidos de las playas venezolanas y españolas.
Hablamos también de Hillbilly Cats y de Los Aristogatos, los primeros grupos de Erentxun, y lo hicimos con Iñigo Piera, testigo directo de aquella etapa. También viajamos hasta 1982, un año muy especial que recordamos con Mikel Arzallus, y con Diego Vasallo recuperamos la etapa como vocalista de Duncan Dhu.
Carmelo Extras (Dani Rovira), Quequé y su Abierto hasta el ardor, y Pepa Lote (Patricia Costa) tampoco faltaron en una noche en la que sonaron los acordes de 24 golpes, Las reglas del juego (letra de Lapido) y Penumbra, una nana que Erentxun le escribió a su hijo Mael.
Gracias por habernos acompañado una semana más. ¡Hasta el sábado!



