14 posts de enero 2009

"El festín de Alejandro", una delicia de Georg Friedrich Haendel

La primera media hora del Acompasa2 de hoy está dedicada a una rareza de Richard Wagner, una "Fantasía en fa sostenido menor" para piano, escrita cuando contaba 18 años y buscaba aún su propio camino, mientras que la última parte del programa, tras el Liceo de Cámara, continuando con el Año Haendel, está dedicada a El festín de Alejandro o el poder de la música. Se trata de una obra a caballo entre la ópera y el oratorio, que presenta afinidades con ambos géneros pero que de alguna manera parece situarse en terreno de nadie. En enero de 1736, Haendel realizó esta adaptación de una oda escrita por el poeta John Dryden para el día de Santa Cecilia de 1697 y musicalizada en su momento por el compositor Jeremiah Clarke, si bien la partitura de su obra se ha perdido. Puede decirse que esta era la primera vez que el músico, que había llegado a Londres veintiséis años antes, medía fuerzas con un grande de las letras inglesas. Ello le llevaría a adaptar, en años posteriores, otras obras de Dryden, como su Canto para el día de Santa Cecilia de 1739, a partir de un poema más breve sobre el mismo tema, o a Milton en L’allegro, Il Pensieroso ed il moderato.

Haendel contó para esta tarea con la ayuda de Newburgh Hamilton, que fue quien le propuso musicalizar la oda de Dryden. Eso sí, Hamilton llevó a cabo un acto por el que ha sido muy criticado. Añadió nueve versos finales al poema, de su propio y puño y letra, pertenecientes a otra oda a Santa Cecilia que había escrito para el día de esa festividad de 1720.

En El festín de Alejandro se da una fusión imposible entre historia antigua y cristianismo, muy habitual en la época, pues nos presenta a Alejandro Magno invocando a la patrona de la música.

La oda de Dryden describe el festín que Alejandro ofreció en el año 330 A.C. en la conquista Persépolis, ciudad que acababa de conquistar. El texto describe a Alejandro junto a su amante Thais, y presenta al músico Timoteo, que canta y toca su lira, despertando en el ánimo del Magno las más variopintas emociones e incitándole a quemar la ciudad en venganza por la muerte de sus soldados durante la conquista.

Pero finalmente, se evoca a Santa Cecilia, cuyo arte calma los ardores del guerrero, concluyendo la obra en una suerte apoteosis cristiano-pagana, en la cual se ensalza el poder de la música, subtítulo de la obra.

El éxito de "El festín de Alejandro "en el momento de su estreno fue enorme y actualmente su importancia radica en que constituyó la obra de transición de Haendel entre sus óperas compuestas en italiano y sus obras corales inglesas.

La versión que escucharemos fue dirigida por John Eliot Gardiner en 1988, y está interpretada por los solistas Donna Brown, Carolyn Watkinson, Ashley Stafford, Nigel Robson, Stephen Varcoe, el Coro Monteverdiy los English Baroque Soloists.

Música contemporánea en Acompasa2, con Dusapin, Panufnik y Homs

Hoy comenzamos el programa con el Concierto para cuarteto de cuerda y orquesta compuesto en 1931 por el checo Bohuslav Martinu, y con el que dio comienzo a su última etapa creativa. A pesar de presentar aquí todavía un profuso cromatismo y ciertas disonancias (elementos que irán desapareciendo en sus siguientes partituras), Martinu toma aquí como modelo las formas musicales del siglo XVIII, especialmente, el Concerto Grosso. La obra le fue encargada por el cuarteto belga Pro Arte, pero nosotros la escucharemos en la interpretación del Cuarteto Brandis y la Orquesta Nacional de Francia, bajo la dirección de James Conlon.

Y tras el concierto de la Fundación Juan March, será el turno de la música contemporánea en Acompasa2 con las siguientes:

-PASCAL DUSAPIN: 7 estudios para piano (55’)

-ANDRZEJ PANUFNIK: Cuarteto Nº 2 “Mensajes” (20’)

-JOAQUÍN HOMS: Presencias- 7 movimientos para orquesta (23’15”)

La "Tercera" de Glazunov y entrevista a Claudio Prieto

Hoy vamos a comenzar Acompasa2 con una pieza del ciclo sinfónico de Alexander Glazunov. Lamentablemente, hay que decir que sus sinfonías a día de hoy se interpretan poco y se graban menos aún. Sin embargo, directores como José Serebrier o Valeri Polianski han intentado en los últimos años revitalizar estas partituras, apartándolas de interpretaciones tópicas, sobrecargadas de romanticismo y tratando de adaptarlas a la personalidad musical en ocasiones problemática de Glazunov.

En 1884, un Glazunov de 19 años conocía a su ídolo, Piotr Illich Tchaikovski. Éste advirtió en él un talento natural, pero también ciertas limitaciones para expresarlo. Es por ello que le dijo “Hay que le impide a usted desarrollarse. Siempre se espera de usted algo extraordinario pero nunca llega a cumplirse del todo”. Estas sinceras apreciaciones en modo alguno menoscabaron el aprecio de Glazunov hacia Tchaikovski, que tomó buena nota de ello. Y así, después de dedicar su primera sinfonía a Rimski-Korsakov y la Segunda a Liszt, el músico creyó oportuno destinar la tercera de su catálogo al autor de La Dama de Picas.

La obra fue concluida en 1890, cuando Glazunov contaba 25 años, y se perciben en ella ciertas reminiscencias tchaikovskianas. Es el caso del primer movimiento, cuyo tema principal corresponde al del Dies Irae gregoriano, y del mágico scherzo, donde Glazunov parece anunciar la orquestación y la sonoridad de El Cascanueces, obra que Tchaikovski compondría un par de años después. El tercer movimiento andante, en cambio, destaca por un cromatismo marcadamente wagneriano, mientras que el allegro moderato final ha sido comparado, por su vigor, con la música de las sinfonías de Borodin. No olvidemos que Glazunov sería el encargado de revisar y concluir las inacabadas El príncipe Igor y la Sinfonía Nº 3, de este miembro del Grupo de los Cinco.

Escucharemos la Sinfonía Nº 3 en re mayor opus 33 de Alexander Glazunov, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Rusia, dirigida por Valeri Polianski.

A partir de las 20.00 horas tendremos ocasión de conversar con Claudio Prieto, uno de nuestros compositores más importantes y reconocidos.

"El clave bien temperado" por Barenboim y el "Concierto de violín" de Schoenberg

Hoy daremos comienzo en Acompasa2 a una serie de programas, que iremos ofreciendo a lo largo de las próximas semanas, en torno a una obra fundamental de la música para teclado, el "Antiguo Testamento" de la música, según Hans von Bülow: "El Clave bien temperado" de Johann Sebastian Bach. En estos dos ciclos de , el genio de Eisenach escribe 48 preludios y 48 fugas para todas las tonalidades de la gama cromática, de mayor a menor.

En cada una de las piezas Bach despliega una gran variedad melódica y rítmica, por no hablar del extraordinario acabado de su compleja arquitectura. Una vez más Bach se revela como el gran maestro universal del contrapunto, sin que éste prevalezca sobre la estética de cada pieza, ni incurrir jamás en la repetición o en la facilonería.

La versión que escucharemos a lo largo de estas semanas, para piano, fue grabada por Daniel Barenboim entre 2004 y 2005 y también tendremos ocasión, durante estos programas, de conocer sus impresiones respecto a la obra y su acercamiento a ella.

Eso será en la primera hora de Acompasa2. Tras el concierto de la UER, tendremos ocasión de acercarnos al "Concierto para violín y orquesta op. 36" de Arnold Schoenberg, compuesto en 1936 en California, y estrenado cuatro años después por el director Leopold Stokowski y el violinista que también había interpretado por vez primera el "Concierto a la memoria de un ángel" de Alban Berg, Louis Krasner. Se trata de la primera obra a gran escala de Schoenberg escrita en América y ha sido descrita como una partitura brillante, dramática y exquisita, rasgos que el músico supo integrar dentro de su sistema dodecafónico o, como a él le gustaba denominarlo "método pantonal". La versión que les ofreceremos fue grabada en 2008 por la Orquesta Sinfónica de Radio Sueca, bajo la dirección de Esa-Pekka Salonen y con la norteamericana Hilary Hahn como solista.

La Sonata que hizo soñar a Marcel Proust

Y hoy vamos a comenzar con la Sonata para violín y piano en La mayor de Cesar Franck, una obra de madurez, escrita en 1886, cuando el músico contaba 64 años de edad. Esta sonata fue inspirada por su amigo y compatriota, el gran violinista belga Eugene Ysaye, a su vez famoso compositor.
Como todas las grandes obras de Franck, ya sean sus Variaciones sinfónicas, su Sinfonía en Re, su cuarteto y su quinteto, la sonata está construida sobre la forma cíclica, principio que el compositor había desarrollado a partir de la obra de Franz Liszt. Aún así, aquí se da la particularidad de que el tema sobre el que se juega constantemente no se impone a los motivos secundarios, sino que aparece y desaparece, fugazmente, reelaborándose siempre bajo una nueva forma, en un derroche de imaginación y vivacidad por parte de Franck.
Dividida en cuatro movimientos, los tres primeros tienen aire de rapsodia, mientras que el último, allegro poco mosso, es un rondó a la francesa, cuyo tema principal arranca en un canon melódico entre el piano y el violín.
Con la Sonata para violín y piano, Cesar Franck crea verdaderamente la música de cámara francesa, que hasta entonces había sido cultivada esporádicamente por autores como Fauré o Saint-Saëns, pero con mucha menos profundidad.
Como curiosidad, hay que decir que ésta es probablemente la sonata de Vinteuil que Marcel Proust describe en "Por el camino de Swann".
Aquella de la que se dice:
"Una frase se elvaba durante algunos instantes por encima de las ondas sonoras. Ella le había propuesto inmediatamente voluptuosidades especiales que jamás había conocido antes de escucharla, de las que sentía que ninguna otra cosa más que ella se las podría dar a conocer y había experimentado por ella algo así como un amor ignoto".
Escucharemos la Sonata en la Mayor de Franck, en la interpretación del violinista Itzhak Perlman y el pianista Vladimir Ashkenazy.

El Siglo XVI visto por The King's Singers

Hoy vamos a dedicar esta primera media hora del programa al veterano conjunto vocal británico The King’s Singers. El grupo nació en 1968, y estaba integrado originalmente por los contratenores Nigel Perrin y Alastair Hume, el tenor Alastair Thompson, los barítonos Anthony Holt y Simon Carrington y el bajo Brian Kay. A lo largo de sus cuarenta años de historia, en total han sonado diecinueve voces distintas en los King’s Singers, manteniéndose siempre la plantilla de seis componentes. Desde su fundación, el grupo estuvo muy influido por las directrices de Sir David Willcocks, director musical del King’s College de Cambridge, caracterizándose por una sonoridad de gran limpieza y luminosidad, empleando recursos como el vibrato sólo para dotar a la música de un determinado colorido.

Lo más llamativo de The King’s Singers ha sido desde siempre su misceláneo repertorio, que abarca tres mil obras de estilos que van desde el Renacimiento hasta el pop y el jazz, con sorprendentes versiones de Simon y Garfunkel o los Beatles. También han llegado, a la manera de los Swingle Singers, a interpretar totalmente a capella, páginas instrumentales, como la obertura de El barbero de Sevilla.

Sin embargo, lo que les invitamos a escuchar de The King’s Singers es una selección de páginas del siglo XVI. Comenzamos con dos números de Adrian Willaert. Este músico flamenco se instaló en Italia cuando contaba alrededor de veinticinco años e introdujo allí algunas características de la polifonía de su tierra natal. Músico de gran versatilidad, sería uno de los fundadores de la escuela musical veneciana.De él escucharemos O dolce vita mia y Vecchie letrose non valete niente.

El segundo músico que interpretará The King's Singers es Orlando di Lasso; al igual que Willaert también era flamenco y se trasladó al país mediterráneo en su juventud a los doce años. Tan grande era su talento, que con tan sólo veintiún años fue nombrado maestro de capilla de la Iglesia de San Juan de Letrán en Roma. El músico dejó este puesto un año después y sería sustituido por Palestrina. Instalado definitivamente en la corte de Baviera, Di Lasso se convertiría en el músico más reputado de su tiempo, y cientos de estudiantes se trasladarían a Munich para recibir clases de él. Su carácter melancólico nunca fue impedimento para componer. Nada menos que 2000 composiciones salieron de su pluma, de muy diversos géneros. Eso sí, sorprendentemente todas son vocales.

De este nutrido catálogo ofrecemos a nuestros oyentes Resonet in laudibus, Christus Resurgens ex mortuis, Bonjour mon coeur y La nuit froide et sombre, nuevamente en las voces de The King’s Singers.

Concluiremos este pequeño repaso por el siglo XVI musical de la mano de The King’s Singers, con tres compatriotas de este grupo, que desarrollaron sus actividades al final de esta centuria y en los primeros años del siglo XVII. Así, escucharemos "A little pretty Bonny Lass" de John Farmer, "Now is the month of Maying" de Thomas Morley y "Five Knacks for Ladies" del siempre doliente y siempre genial John Dowland.


Y a partir de las 21.00 horas, les ofreceremos música contemporánea, perteneciente a la temporada 2007/2008 del CDMC con el concierto "Músicas del Mediterráneo" del Conjunto Equinoxe, celebrado el 5 de mayo de 2008, con las siguientes obras:


Pedro Amaral / Aria a Quattro

Joseba Torre / Tiempo de Luces

Luciano Berio / La donna ideale

Luciano Berio / Lied (flauta)

Luis de Pablo / Fragmentos de "Kiu"

Iannis Xwnakis / Psappha (Versión para el IRCAM de Daniel Ciampolini)

Cristóbal Halffter / Elegía de Jenofanes

Jean-Louis Agobet / Spectre

Fabián Panisello / Étude nº1

Iannis Xenakis / Zia


Los homenajes de Ernesto Halffter

Hoy vamos a disfrutar de la música para piano de Ernesto Halffter. Hemos seleccionado 5 homenajes a compositores realizados por el madrileño, que son Domenico Scarlatti, Frederick Chopin, Joaquín Turina, Federico Mompou y su propio hermano Rodolfo Halffter.

En la “Sonata homenaje a Scarlatti”, estrenada en 1985, con motivo del segundo centenario del italiano, Halffter cultiva, en efecto, la forma de sonata bipartita pero con la estética neobarroca del siglo XX. Hay que decir que en ella, se cita el tema de la conocida fuga del gato de la “Sonata en Sol menor K. 30” de Scarlatti. Aunque la obra fue estrenada al clave por Genoveva Gálvez, Halffter la planteó originalmente para piano y es así como la escucharemos. El “Nocturno otoñal: recordando a Chopin” fue encargado por Paloma O´Shea a Halffter en 1987. La melancolía de esta pieza es indudablemente chopiniana. Las tres piezas restantes fueron estrenadas por el propio Guillermo González. El “Homenaje a Turina” de julio de 1988 alude a la entraña andaluza de la obra del sevillano, incluyendo una cita del villancico “De los álamos vengo, madre” de Juan Vázquez. El “Homenaje a Federico Mompou” fue escrito en 1987 con motivo de la muerte de este genial pianista y compositor barcelonés, al igual que el homenaje a su hermano, Rodolfo Halffter, fallecido ese mismo año. Precisamente en esta pieza hay una cita de una obra de Rodolfo, la primera de sus “Sonatas de El Escorial, op 2”, inspiradas por cierto en Scarlatti. Cuando Guillermo González preguntó a Ernesto Halffter por el significado de las armonías misteriosas del final del homenaje a Rodolfo Halffter, el compositor le contestó: “Estaba pensando en el alma de Rodolfo que como era tan bueno sólo podía estar en el cielo”.

200 aniversario de Edgar Allan Poe

Hoy recordamos a Edgar Allan Poe a través de diversas composiciones. La primera de ellas es "Poema de E.A. Poe", del barcelonés Benet Casablancas, una adaptación musical del poema de 1827 "The lake", del autor estadounidense.

Las siguientes obras están vinculadas a los años de nacimiento y muerte del escritor. De 1809 es la "Sinfonía Nº 1" del francés Etienne-Nicolas Mehul, cuyo final es por pura coincidencia, muy parecido al primer movimiento de la "Sinfonía Nº 5" de Beethoven, ya escrita pero inédita por entonces. De 1849, año del fallecimiento de Poe es "La danza de los muertos" o "Totentanz" para piano y orquesta de Liszt, cuyo espíritu tétrico encaja bien con el de los relatos de terror de Poe. Liszt realizó en ella una paráfrasis del "Dies Irae" y la escuchamos interpretada por Arturo Benedetti Michelangeli, con la Orquesta de la RAI, dirigida por Rafael Kubelik, en 1961.

Pero la obra más interesante es, sin duda, la cantata "La canción de la campana" de Andreas Romberg, estrenada en 1809, año del nacimiento de Poe (quien como Schiller en la balada "La campana", también jugaría con la sonoridad de la palabra "Bell", en su poema Annabel Lee). Romberg adaptó esta balada de 1800 debida al gran poeta alemán, en la que la campana es el símbolo de la libertad y los vientos de cambio revolucionarios. Todos los estudiantes alemanes tenían que aprenderse de memoria este poema en colegio, lo cual no ha evitado que la espléndida cantata de Romberg y él mismo hayan caído en el olvido. En 1992, Christoph Spering la grabó con Chorus Musicus de Colonia y la Das Neue Orchester y un elenco de solistas formado por Peter Lika (como el Maestro fundidor), Barbara Schlik, Mechthild Georg, Frieder Lang y Klaus Mertens.

Finalizamos Acompasa2 con estos dos conjuntos, dirigidos por Spering, interpretando algunos números de "La Pasión Según San Mateo", arreglados por Felix Mendelssohn para una interpretación de la obra en Leipzig, en 1841.

Pilar Jurado en Acompasa2

Hoy, a partir de las 20.00 horas, tendremos ocasión charlar con la compositora, soprano y directora madrileña Pilar Jurado, una artista incansable que tendrá el honor de ser la primera mujer que estrenará una ópera en el Teatro Real de Madrid. Conversaremos con ella sobre este proyecto, titulado "La página en blanco" (que verá la luz en 2011) y sobre otras materias, como su reciente disco "El arte de la coloratura", y además, habrá ocasión de escucharla en sus distintas facetas, a través de obras como su "Stabat mater" o interpretando seguidillas de los siglos XVIII y XIX, o el "Summertime" de "Porgy and Bess".

En la primera hora de Acompasa2 escucharemos música de los trovadores catalanes a cargo del barítono Antoni Rusell y su grupo C. Courtly Music Consort. La mayor parte de esta primera parte estará dedicada al más importante de estos músicos, Berenguer de Palou, y se completará con una canción de Guillem de Cabestany y dos anónimos del cancionero de San Juan de las Abadesas.

Año Haendel: Sonatas para flauta, violín u oboe

Ya que 2009 es año Haendel, dedicaremos ocasionalmente algunos programas de Acompasa2 a la obra de este genio fundamental de la música. Hoy lo haremos con diversos ejemplos de sus sonatas para un instrumento y bajo continuo y también para sus sonatas en trío.

En estas obras encontramos a un Haendel muy influenciado por Corelli, tanto por el empleo del esquema de 'sonata da chiesa', como por el tratamiento de la escritura violinística, sin olvidar la forma de concierto italiano que adopta en los 'allegri'. Sin embargo, también presenta una elegancia en ocasiones típicamente francesa, y echa mano de danzas populares como la 'bourrée' inglesa.

A lo largo de la primera hora de Acompasa2, y en interpretación de L'Ecole d'Orphée, escucharemos las siguientes obras:

-Sonata para flauta y bajo continuo op. 1 Nº 9 en si menor.

-Sonata para violín y bajo continuo en la menor HWV 372

-Sonata para oboe op. 1 Nº 8 en do menor HWV 366

-Sonata en trío para dos flautas de pico y bajo continuo en Fa mayor HWV 383

Acompasa2


Acompasa2 es un magazín de tarde-noche, programado de lunes a viernes, de 19.00 a 23.00 horas y presentado por Beatriz Torío y Martín Llade.
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