Fue de madrugada.
Adi Arza Cía, el hijo de Coqui y Antxon, volvía de las fiestas de Gorraiz en bici y no llegó a casa. La falta de luz, un coche y un cúmulo de circunstancias hicieron de este domingo 11 de septiembre, una fecha triste para la familia y todos los amigos.
Amigos.
Conocer a Antxon es, inmediatamente, querer ser su amigo. Y eso lo sabía su hijo. Adi, de 15 años, nos contó en el último rodaje que había tenido “mucha suerte, tocándole Antxon como padre”; que podía hablar con él de lo que fuera y que se habían visto juntos todos los “Al filo de lo Imposible”; que, ojalá, algún día él también surcase el Indo y el Zambeze a lomos de su propia piragua. Y lo soñaba con la vista puesta en su padre, orgulloso el uno del otro.

Vimos con admiración en esos días de grabación que compartimos con ellos, que Adi era las piernas de su padre, los brazos, la silla de ruedas cerca y preparada, el cojín anti-escaras, las piraguas del coche y… cualquier cosa, sin que Antxon llegara a pedirlo. El crío vivía pendiente de su padre. Y parecía muy satisfecho y feliz.
No es el primer niño que se va en un accidente ni será el último, pero cómo duele ponerle cara y familia. Es muy difícil aceptar que la vida vuelva a golpear y de manera más trágica aún a una de las familias más entrañables, positivas y con afán de superación que puede haber. La familia de Adi.
Un chico encantador.
Ahora miramos las fotos que hicimos durante la grabación hace apenas cuatro meses y ahí le tenemos, con su flequillo a lo “emo”. Entonces, sin querer, recordamos esos pequeños detalles que ya con 15 años le hacían grande: su conversación discreta, su carcajada sanota. Y miramos de nuevo las imágenes: Adi esquiando, Adi con su piragua, Adi con sus padres… Adi.
Equipo "AL FILO DE LO IMPOSIBLE" 