La Cueva de las Calaveras de Benidoleig
Hace unos años contactó con el programa un experto espeleólogo, Josep V. González i Silvestre, para darnos a conocer una interesante cavidad de la Comunidad Valenciana y ofrecernos la oportunidad de de continuar con la exploración de las galerías inundadas y no visitadas hasta ese momento.
De esta cueva, conocida como la Cueva de las Calaveras, mana un río subterráneo, cuyo caudal es de suma importancia para los agricultores y pueblos de la zona.
Mi primera sorpresa, hubo varias, fue que en pleno siglo XXI fuera posible acceder a terrenos totalmente vírgenes y mucho más impactante, si éstos se encuentran en una zona volcada al turismo y muy poblada como es la de la Marina Alta en la provincia de Alicante. En concreto en el término municipal de Benidoleig.
La segunda originalidad respecto a otras cuevas en exploración, es que para acceder a las galerías inundadas naturales, hay que atravesar un tramo de cueva aérea, acondicionada para el turismo que finaliza en una reja metálica.
Para continuar por la zona no turística, y solo si se dispone de un permiso especial, hay que avanzar a través de unas galerías excavadas artificialmente y parcialmente inundadas según la época del año, pensadas para embalsar el agua y poder aprovechar mejor este preciado recurso natural.
Excavado en la misma entrada de la cavidad hay un bar. Solo me había encontrado en una ocasión en una situación similar durante la exploración del Túnel de la Atlántida en Lanzarote al cual se accedía a través de los Jameos del Agua, un centro de ocio diseñado por Cesar Manrique.
La Cueva de las Calaveras, además de estas originalidades relativas a las condiciones de exploración, tiene un gran atractivo cultural para el gran público. En sus entrañas se han encontrado, y son visibles actualmente, restos paleontológicos de gran relevancia. La cueva ha sido refugio y habitación humana desde el Paleolítico y se conservan restos de enterramientos y ofrendas de Neolíticas.
La exploración de la zona aérea está documentada desde principios del siglo XVIII. En 1768 un grupo de vecinos mientras la exploraba, halló en su interior los restos óseos de 12 personas, presuntamente agricultores musulmanes de época medieval, que quedaron atrapados y murieron en una crecida del nivel de agua. Estos agricultores realizaban trabajos de captación de agua. El hallazgo de estos restos, dio nombre a la cavidad La Cueva de las Calaveras (Cova de Benidoleig) y a multitud de leyendas urbanas.
Fundamentalmente a partir de los años 70, la cavidad ha sido objeto de estudio y exploración multidisciplinar por diversos colectivos y personas. Arqueólogos, Biólogos, Paleontólogos pertenecientes a diversas entidades y Espeleólogos del Centro Excursionista de Valencia han realizado campañas para la extracción y estudio de restos y muestras. Agradezco a todos los participantes en estas excavaciones sus aportaciones, y ruego disculpen el no poder nombrarlos a uno a uno por limitaciones de espacio.
Animados por Josep V. González, y tras conseguir un permiso especial, Un grupo de expertos espeleobuceadores, varios de ellos colaboradores habituales del equipo de AL FILO DE LO IMPOSIBLE, han realizado varias inmersiones para explorar, topografiar, fotografiar y filmar las entrañas de esta curiosa cavidad.
A fecha de hoy se ha conseguido avanzar unos 500 mts de desarrollo longitudinal (200 de túnel artificial + 300 de galería natural inundada) la máxima profundidad alcanzada es de -75 mts y la punta de exploración asciende hasta -50 mts. Mi enhorabuena al amplio equipo de espeleobuceadores que han realizado este trabajo.
El agua que mana de la Cueva de las Calaveras es aprovechada actualmente para uso domestico por lo que, de momento, las exploraciones se encuentran suspendidas.
Hoy os voy a mostrar un video, imágenes inéditas, de la exploración de la Cueva de las Calaveras.
Este video ha sido realizado y cedido a RTVE.ES/ AL FILO por Felipe Escolano (realizador y operador), Oscar Barberá, Francisco Izquierdo y Vicente García (Vigarto). Fotografias cedidas por Juan José Rodes.
Carmen Portilla
26.02.10



