Puya en el campo base del Shisha
Hoy ya me siento mucho más centrada en el Shisha Pangma. Creo que hoy ha sido el día que por fin me he dado cuenta que estoy aquí, en el campo base. Y que ahí delante está el Shisha, y que estamos aquí para intentar escalarlo.
El Shisha desde el campo base.
Estos días han sido raros y difíciles. Todo el problema del Annapurna y la muerte de Tolo la hemos vivido desde cerca, el contacto ha sido directo cada dos o tres horas con su campo base. Estábamos lejos, poco podíamos hacer, pero por lo menos apoyar a los que estaban en el campo base.
Ahora todo más o menos ha pasado, y digo más o menos, por que nosotros hemos perdido un amigo, que siempre estará con nosotros, pero seguiremos escalando y haciendo nuestras vidas. Pero la familia de Tolo no pensará lo mismo, su mujer y sus pequeños hijos, a los cuales quería con locura, tendrán que empezar una vida nueva, y desde aquí, desde lo más profundo de mi corazón, les envío un fuerte abrazo y todo mi cariño en estos momentos tan duros.
Edurne en la puya
Como os digo, hoy es el primer día que siento que estoy aquí en el campo base, y una de las cosas que me ha hecho centrarme en esto es la Puya, la petición a los dioses que hemos hecho hoy para que nos den buena suerte en la escalada. Ha sido una sensación rara, nada más terminar una expedición, de repente me encuentro sentada al lado de un lama en un nuevo campo base, otra vez pidiendo buena suerte. Sensación rara pero buena, por que era lo que nosotros queríamos, por eso es buena.
Después de la Puya hemos empezado con las relaciones en el campo base, y a Asier y a mí unos amigos italianos que conozco desde hace unos años nos han invitado a comer, por supuesto un buen plato de pasta. Una buena conversación y algunas risas.
Otro momento de la Puya.
De momento el tiempo no es del todo bueno, por las mañanas está haciendo bueno, pero por las tardes entran las nubes y nieva un poquito. Pero la verdad que no nos podemos quejar, ya que en las otras dos ocasiones que he estado aquí el viento era inaguantable, y la verdad que estos días el viento no esta pegando fuerte, y cuando sale el sol se está muy bien.
Mañana seguramente que nos acercaremos hacia la entrada del glaciar a hacer un depósito de material, para poder ir adelantando un poquito.
Un abrazo.
Edurne.



