A propósito de Pelayo
Queridos Amantes,
esta mañana he tenido la suerte de compartir un encuentro digital con Pelayo , fundador del Asturiano y padre de ese gran hombre que es Marcelino. Como podéis comprobar al leer la charla digital, Pelayo (José Antonio Sayagués, que es el nombre del actor) es una persona muy simpática, cordial y amable, al igual que el personaje que interpreta...¡y con un dominio del lenguaje exquisito!
Y es que como él mismo os ha contado, no sólo lleva tres décadas interpretando sobre los escenarios, si no también adaptando y dirigiendo varios montajes como "La peste" de Camus, "Historia del zoo" de Albee o "La regenta" de Clarín.
Y sí, como le habéis preguntado muchos de vosotros, José Antonio introduce en los guiones de "Amar en tiempos revueltos" sus ya típicas "morcillas", refranes tradicionales y palabras muy castizas, muchas de las cuales le habéis enseñado algunas de las personas que alguna vez os habéis acercado a él, por la calle, y le habéis sugerido que utilice este tipo de expresiones.
Quiero contaros también un secretillo...que demuestra la grandeza humana de este extraordinario actor. Resulta que Danièle de Córdoba le ha enviado una pregunta en la que incluía esta frase:
¡Estoy enamoradísima de esa escena en la que soltabas un monólogo encantador, y terminabas con un ' te quiero tanto, tanto, tanto... !
Y como que me llamo Doña Natalia os prometo que José Antonio se ha emocionado muchísimo, le ha temblado un poco la voz, porque para él también fue una escena muy especial, que estuvo preparando durante tres meses, y me ha dicho: "cuando leo esto no puedo pensar, me emociono mucho, no puedo contestarle".
¡Qué ilusión que tan magníficos actores, a los que todos admiramos, sean, además, excelentes personas!
Ah! Un último detalle: como no le ha dado tiempo a contestar a todas las preguntas que le habéis enviado -puesto que sólo disponía de una hora para hacer el encuentro-, José Antonio se ha llevado a casa todos vuestros mensajes... ¡le ha encanado todas vuestras muestras de cariño! Y creo que a alguno os va a escribir a un e-mail... ya me contaréis!



