El camión de la mudanza en Downing Street

    martes 5.may.2015    por Anna Bosch    1 Comentarios

El sistema electoral británico está pensado para que dos grandes partidos vayan alternándose en el gobierno con mayoría absoluta porque consideran que es la garantía de un gobierno estable.  Hace cinco años, cuando las últimas elecciones, quienes las cubrimos contamos el desconcierto, conmoción incluso, de los británicos al no tener una mayoría clara la madrugada siguiente a la jornada electoral y tener que ir a un gobierno de coalición, algo que no ocurría desde los años 70.

Cuando quien gana es el partido en la oposición y, de acuerdo al ideal del sistema británico, lo hace por mayoría absoluta el relevo es inmediato. Inmediato. La última vez que se produjo fue en mayo de 1997 cuando la victoria arrolladora del (Nuevo) Laborismo de Tony Blair. Con pocas horas dormidas la mañana del día siguiente a las elecciones John Major y su esposa salieron y se despidieron de Downing Street, sede del consejo de ministros y residencia del primer ministro,  mientras un camión de mudanzas en la parte trasera cargaba sus pertenencias. Pocas horas después entraba el nuevo primer ministro, Tony Blair, con su esposa.

El camión, a la espera

Si las encuestas aciertan, en esta ocasión el camión de mudanzas deberá esperar todavía más que en las últimas elecciones. En 2010 pasaron cinco días hasta que el primer ministro saliente, el laborista Gordon Brown, tiró la toalla, dimitió y le pasó el testigo a David Cameron, que, sin mayoría absoluta, tuvo que formar coalición con los liberaldemócratas.

Las encuestas dicen que aquello no fue nada comparado con lo que se avecina la mañana de este viernes, 8 de mayo. Según esas encuestas, hay varios factores que retrasarán, puede que semanas (poco para otros países, España por ejemplo, no digamos ya Bélgica, pero mucho para el Reino Unido), la formación de un nuevo gobierno.

Algunos factores -según las encuestas- que lo complican:

-Los dos grandes partidos, el Conservador y el Laborista, sacarán menos parlamentarios que en 2010 y necesitarán más apoyos.

-Puede que no baste con una coalición de dos, incluso que sea imposible.  Si descartamos la "gran coalición" de conservadores y laboristas y las encuesta aciertan, puede que el único partido capaz de sumar los escaños suficientes para que uno de los grandes alcance la mayoría parlamentaria necesaria sea el SNP, el partido nacionalista escocés. Y ahí está el problema. En el caso de los conservadores el SNP se niega a favorecer su gobierno. El enfrentamiento a las políticas de los conservadores es uno de los pilares del SNP. En el caso de los Laboristas, su líder, Ed Miliband, ha prometido con vehemencia que no pactará con ellos. Y no solo porque el SNP es independentista, sino porque se les está comiendo el electorado en Escocia.      

-Escarmentados por el gobierno de coalición que formaron hace cinco años muchos diputados de los dos partidos implicados (y damnificados desde su punto de vista), el Conservador y el Libdem, exigen que esta vez no baste con el acuerdo de los líderes y su equipo negociador, sino que se someta el pacto de gobierno a la votación del grupo parlamentario.   

Fecha límite

En el Reino Unido no hay una investidura como la conocemos en España y otros países. El procedimiento suele ser que en cuanto un candidato ve que cuenta con la mayoría parlamentaria se presenta a la reina y ésta le encarga la formación de gobierno. Al salir de Buckingham Palace el nuevo primer ministro ya va directamente a ocupar Downing Street.  Y es la reina quien al cabo de unos días lee las intenciones del nuevo gobierno en el parlamento, es el Queen's Speech  al que siguen unos días de debate, y tras el debate se somete a votación. Como previamente el nuevo primer ministro se ha garantizado la mayoría parlamentaria (en las urnas o con pactos) no suele haber sorpresas:  se aprueba el programa de gobierno y ya empieza a funcionar.  Este año el día fijado para el Queen's Speech es el miércoles 27 de mayo. Veinte días después de las elecciones. 

Es de suponer que los Cameron ya se han puesto en contacto con una empresa de mudanzas para que se lleven sus pertenencias, si los conservadores no logran formar gobierno y le ceden el testigo a los laboristas. Pero, tal como repiten desde hace meses todas las encuestas y con ellas los analistas, no está claro si tendrán que empaquetar, ni, en caso afirmativo, cuándo. Y esa incertidumbre para el Reino Unido es una anomalía.

Y todas estas especulaciones se pueden ir al traste porque, siempre según las encuestas, hay unos diez millones de electores, una cuarta parte aproximadamente del total, que no tienen decidido su voto y las puede alterar al depositar su voto este jueves.

 

P.D. No es el 10, es el 11. La residencia oficial es el famoso Number 10 de Downing Street, pero desde los Blair en 1997 el primer ministro y su familia ocupan el número 11, contiguo, la residencia del ministro de Economía y Hacienda, porque es más amplio. Lo hizo Tony Blair porque necesitaba más espacio que el soltero Gordon Brown, luego lo hizo Brown, ya casado y con hijos, y también lo ha hecho David Cameron.

 

 

@annabosch

 

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Anna Bosch    5.may.2015 23:51    

El futuro de la información. Y la BBC

    viernes 6.feb.2015    por Anna Bosch    0 Comentarios

La BBC, la radiotelevisión pública británica, en lo que a la información se refiere es prioritariamente eso, un medio de información, bajo el paraguas del lema ya mítico de que la radio y televisión públicas deben "informar, educar y entretener""The BBC is the world's leading public service broadcaster. Its mission is to enrich people's lives with programmes that inform, educate and entertain".

Por esa vocación de medio de comunicación líder en el mundo hace unos meses BBC abrió un debate internacional sobre cómo debe evolucionar para estar a la altura de la demanda en ese futuro cada vez mas inmediato, tan inmediato que en muchos casos ya es presente. ¿Cómo informar para seguir siendo un referente en este mundo globalizado de nuevas tecnologías?. En ese debate han participado periodistas y expertos de distintos campos. Y hace apenas unos días que han publicado en su web una primera entrega del resultado: Future of the News

Una de las afirmaciones de ese informe es que vivimos el momento más interensante en cuanto a cambios desde la aparición de la televisión. Y la era de internet no ha hecho más que empezar. Calculan que en 2025 la mayoría del público británico verá la programación de BBC en internet, y que en 2030 probablemente será la totalidad. 

En Suecia, recoge el informe, la media de edad de los espectadores del telediario de la noche de la televisión pública es de 66 años.  Y el 26% de los niños de dos años de edad se conecta a internet al menos una vez al día.

 La conectividad, su multiplicación y velocidad son cruciales en el análisis y las conclusiones de este informe.  Citan a Sir Charles Dunstone, fundador de Carphone Warehouse: "El mundo de los medios de comunicación era como Zurich, pero cada vez se parece más a Bombay".

Otra constatación: en este entorno cada vez hay menos información y más ruido. Una de las conclusiones es que el periodismo segirá siendo necesario para distinguir lo que es información de lo que es ruido. Y que, ya se está viendo, cada vez será más importante el llamado periodismo de datos, la información que se basa en el análisis de datos

Constata el informe lo que ya llevamos años viendo: cómo la crisis  que sufren los medios en todo el mundo se ha cebado especialmente en la información internacional, la más cara. Datos: El número de periodistas que se dedicaban a la información internacional en los Estados Unidos cayó un 24% entre 2003 y 2010.  Apunte personal: coincide prácticamente con mi período de corresponsal allí  (2004-2009) y fui testigo de cómo, una tras otra, iban cerrando o reduciendo las corresponsalías o los enviados especiales algunas de las cabeceras más importantes. 

Otro dato:  El espacio informativo de las televisiones de EEUU dedicado a información internacional en 2013 fue menos de la mitad que a finales de los 80.

 Se dice a menudo que internet ha democratizado la información, que ha facilitado la emisión y el acceso a ella, pero el informe constata que no está contribuyendo a que la gente esté mejor informada, ni lo hará, sino que magnifica problemas ya existentes como la desigualdad en el acceso a la información, la desinformación, la polarización y el desapego, el desentendimiento (disengagement).

"Nuestro papel  -dice el informe de la BBC- es mantener a todo el mundo informado".

 Y concluye la BBC:

"Las oportunidades del Nuevo Periodismos están  a la vista: periodismo de datos, información personalizada y audiencias participativas. Y es hora de volver a ponerlo en práctica. En la era de internet el trabajo de BBC es ser el lugar adonde acude la gente para la información de verdad, lo que verdaderamente importa, lo que realmente ocurre y qué signfica."

"Para ofrecer la información de verdad debemos ser inflexibles con nuestros valores periodísticos: veracidad, imparcialidad, diversidad de opinión, trato justo a los protagonistas de las noticias y al servicio público". 

"Y tenemos que ser claros sobre nuestra forma de trabajar. Lo nuestro es la calidad, no la cantidad. Apertura. Universalidad. Independencia. Porque, en una democracia, la información es un servicio público esencial. El gobierno del pueblo no es posible sin ello".

Con esos ecos de Thomas Jefferson concluye BBC su informe Future of News

 

Anna Bosch    6.feb.2015 12:16    

Las torturas de la CIA

    miércoles 10.dic.2014    por Anna Bosch    0 Comentarios

Cuántas ruedas de prensa en aquellos años del gobierno de George W. Bush escuchando el eufemismo de "técnicas duras (harsh) o reforzadas (enhanced)" para referirse a los métodos que utilizaba la CIA para interrogar a los detenidos, ahora sabemos que fueron 119, en centros de detención fuera de los EEUU en la bautizada Guerra contra el terrorismo que lanzaron tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Cuántas veces escuchar al Fiscal General (y Ministro de Justicia), Alberto Gonzales argumentar que en su cargo anterior (asesor jurídico de la Casa Blanca)  autorizó esas técnicas porque no llegaban a ser tortura. 

Cuántas ruedas de prensa y declaraciones del presidente Bush, del vicepresidente Cheney, del secretario de defensa Rumsfeld y de muchos otros defendiendo el uso de esas "técnicas reforzadas" porque gracias a ellas se habían obtenido informaciones que habían evitado otros atentados.

Pues bien, una década después y en el final del sexto año del sucesor de George W. Bush, un informe del Senado de los Estados Unidos concluye que esas prácticas fueron brutales, que en algunos casos pueden considerarse tortura, que no sirvieron para conseguir información útil y que la CIA engañó al propio presidente sobre el éxito que lograban con esos métodos. Es un resumen en forma de titular de un informe que ocupa 6.200 páginas de las que se ha hecho público un sumario de 500, No son investigaciones del Washington Post, el New York Times u otro medio sospechoso de sesgo progresista, es un informe del senado federal.

La investigación ha sido larga, cinco años y medio, y tensa, con enfrentamientos entre los dos partidos y entre los senadores y la CIA y, ahora, al final, sobre la conveniencia y oportunidad de hacer públicas las miserias y crueldades de los servicios secretos de los Estados Unidos (y de sus aliados, por colaboración y/o extensión) en un momento en que el terrorismo que se pretendía combatir lejos de desvanecerse está adoptando nuevas formas y puede alimentarse con la exposición de esos trapos sucios.  La presidenta de la Comisión de Inteligencia, Dianne Feinstein, del Partido Demócrata, ha justificado la publicación con estos argumentos:

"Este informe no puede quitar la mancha (a nuestros valores que supone lo que revela), pero puede y le dice a nuestro pueblo y al mundo que América (los EEUU) es lo suficientemente grande  para admitir que se ha equivocado, y que tiene la suficiente confianza como para aprender de sus errores. Hacer público este informe es un paso importante para restaurar nuestros valores y demostrar al mundo que somos de hecho una sociedad justa y que acata la ley".

 

 

 Con la autoridad moral que le da haber sido torturado cuando cayó prisionero en Vietnam, el senador republicano John McCain ha defendido también el informe y ha hecho, una vez más, un alegato contra la tortura con el argumento de que con ella se obtiene más información mala que buena porque el torturado es capaz de contar cualquier cosa con tal de detener el dolor y las vejaciones.

A partir del 4:24

 

Investigar los errores brutales propios y ventilarlos. Eso es lo que ha hecho el Senado de los Estados Unidos. No ha sido una operacion de consenso entre los pólíticos, ni entre los agentes de la CIA, como tampoco lo son sus conclusiones, pero ha sido una nueva muestra de que periódicamente los Estados Unidos se ponen ellos mismos bajo la lupa para encontrarse las vergüenzas. 

"Nosotros", dijo el presidente Barack Obama en agosto, "hemos torturado". Con ese "nosotros" Obama no se refería a él, ni a su gobierno, ni a su partido. Se refería a un gobierno y una agencia federal de los Estados Unidos y, en tanto que él es ahora la máxima representación de ese poder, a él y a la sociedad que representa les toca asumir ese pasado.

 

 

Con el margen de tranquilidad, en este caso, que le da a Obama el  haber puesto fin a esas harsh/enhanced interrogation technique cuando llegó a la Casa Blanca.

 

@annabosch

Anna Bosch   10.dic.2014 00:33    

El referéndum de Escocia

    lunes 8.sep.2014    por Anna Bosch    4 Comentarios

Y de repente parece que va en serio.  De repente parece que los británicos se acaban de dar cuenta de que sí es posible que los escoceses decidan independizarse del resto del Reino Unido y deshacer en las urnas un pacto de 307 años.  Esa es la impresión que da la reacción de la prensa a la primera encuesta de la historia de los sondeos que da una -estrecha- ventaja al Sí a la independencia: 51% a 49%. 

Para muestra del shock, este montaje de las principales portadas de este lunes, que copio de la cuenta de twitter de Nick Sutton (@suttonnick) de la BBC:

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Es solo una encuesta y el margen es muy estrecho, pero ese Sí por delante del No ha sido la alarma del despertador para quienes daban por sentado que el amplio margen que han dado siempre las encuestas al No era, eso, para siempre.

El vuelco demoscópico es más espectacular porque hace solo un mes la ventaja del No era de 22 puntos. 22, según el mismo instituto de sondeos:

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Cuando el primer ministro británico, David Cameron, dio un paso al frente en enero de 2012 y ofreció al gobierno escocés pactar la celebración del reféndum, el Sí en las encuestas se había movido siempre en torno al 30% y sólo excepcionalmente llegado al 40%.

También decían las encuestas que, a pesar de que el Partido Nacional Escocés (SNP) era independentista y prometía un referéndum de independencia en su programa electoral de 2011 (en el índice y en la página 28 de 41), los escoceses le habían otorgado una mayoría absoluta no porque quisieran la independencia, sino para mantener su política económica y social, con coberturas públicas más generosas que south of the border (al sur de la frontera, terminología que usan los británicos), bajo gobiernos del New Labour (Nuevo Laborismo) y de la coalición entre Conservadores y Liberaldemócratas.         

Esos datos permiten especular que el cálculo que hizo el primer ministrio conservador fue: accedo, con condiciones, a ceder las competencias para celebrar el referéndum, sale que no, quedo como un demócrata, se mantiene el Reino unido y pasamos páginas durante unos años a la cuestión de la independencia. Según cuenta estos días la prensa británica, esa confianza era tal que el gobierno en Londres ni siquiera se planteó en serio una posible independencia de Escocia. No hay un plan para caso de independencia. De ahí el terremoto ocasionado por esa encuesta en el Establishment británico. A diez días del referéndum, que será el jueves 18 de septiembre. Por no hablar del terremoto dentro del partido del primer ministro por la posibilidad, ahora real, de que sea un conservador quien acabe  con el Reino Unido como tal. El terremoto chez los laboristas es que sin Escocia se reducirían mucho sus posibilidades de volver a gobernar en lo que quedara del Reino Unido. 

A falta de ese plan gubernamental para la independencia el semanario The Economist le ofrecía una guía a los gobiernos de David Cameron y Alex Salmond:  enumeraba y desarrollaba la lista de negociaciones y complejidades en las que deberían entrar Londres y Edimburgo en caso de que gane  el Sí a la independencia.     

Clave para ese incremento inesperado del Sí son los votantes laboristas, sensibles al principal argumento de la campaña del Sí, con el ministro principal escocés, Alex Salmond, al frente: una Escocia independiente no solo es viable, sino que garantizará una sociedad más justa, con más coberturas públicas. Los votantes laboristas dipuestos a votar Sí a la independencia han pasado en un mes de ser el 18% al 35%.  La sociedad escocesa es tradicionalmente una sociedad con una gran tradición comunitaria y especialmente hostil a las políticas económicas liberales, mucho más desde las reformas de Margaret Thatcher en los años 80. Un argumento habitual de resentimiento entre los escoceses se puede resumir en "¿Por qué tenemos que aguantar políticas impuestas por gobiernos conservadores cuando aquí son un partido minoritario?".  Con la independencia se librarían de esa carga.

Los tres principales partidos británicos (Conservador, Laborista y Liberaldemócrata) están a favor de mantener la Unión y en su campaña han ofrecido más poder autonómico a Escocia, si se queda. El ministro de economía ofreció en la BBC el mismo día de la encuesta revolucionaria más competencias económicas, aunque sin detallar mucho.

Al principio de esta campaña de más de dos años y medio los políticos unionistas se propusieron abiertamente hacerla de manera que no fuera contraproducente, razón por la cual el primer ministro, David Cameron, y otros políticos conservadores apenas han tomado parte en el debate y han dejado que lo lidere un laborista escocés: Alistair Darling (ministro de economía en el gobierno de Gordon Brown, escocés también).  La campaña, además, debía ser positiva: reconocer que una Escocia independiente era viable, pero que era mejor seguir juntos. Better together (mejor juntos) es el lema y el nombre del bloque que pide el "No thanks".  Pero a medida que se se acercaba este septiembre de 2014 el tono se ha ido endureciendo, han aumentado las advertencias sobre los riesgos -desde la perspectiva unionista- de una Escocia independiente, que los independentistas rechazan tachándola de "campaña del miedo".  Sounds familiar.  El tono de la campaña se ha crispado en los últimos meses, y eso que -y esta es una apreciación personal- en este debate no entra un factor tan identitario y visceral como es la lengua. El gaélico escocés lo habla solo un 1% de la población escocesa. La lengua, north and south of the border, es el inglés.

La encuesta anterior del mismo instituto, YouGov, que se publicó la semana pasada, ya fue un shock por el hecho de que el No recortaba su ventaja a solo 6 puntos. Una de las conclusiones que sacaban los analistas es que los independentistas habían logrado vencer el factor miedo. Algunos  lo achacan a que la independencia que propugna el SNP es una independencia light: promete mantener la reina como jefe de Estado, la libra esterlina como moneda, las "interrelaciones" con los vecinos de la Gran Bretaña y que se llegará pronto a un acuerdo para seguir de una manera u otra en la Unión Europea. En este último caso, además, juegan con la posibilidad de que sea más probable seguir en la UE como país independiente que dentro del Reino Unido, si, como ha prometido Cameron, hay un referéndum y una mayoría de británicos decide salir de la UE.

Un dato significativo de la encuesta de la semana pasada es que los indecisos se inclinaban 2 a 1 por la independencia. Y lo que es evidente viendo la evolución de los sondeos es que el Sí a la independencia tiene el momentum como dicen en inglés, es la tendencia al alza. 

Pero no hay que olvidar que hablamos de sondeos, de lo que los encuestados contestan y las proyecciones que se hacen a partir de ahí, y tenemos ya bastantes pruebas de que las encuestas no siempre aciertan.

 

Dos post que escribí en esta web de rtve  en el año 1 de esta campaña:

¿Queréis un referéndum? Pues, ya. (9/1/12)

El referéndum de independencia de Escocia (15/10/12)

@annabosch

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Anna Bosch    8.sep.2014 17:41    

Ucrania, Crimea, Rusia y Запад (Occidente)

    martes 18.mar.2014    por Anna Bosch    12 Comentarios

¿Cómo hemos llegado hasta aquí y cómo podemos salir de esta? Una tiene la impresión de que se han ido sucediendo una serie de pasos osados por ambas partes infravalorando sus efectos en el otro e incluso en el terreno propio.  Y ahora a ver quién y cómo frena o da marcha atrás para que esto no vaya a más y al mismo tiempo todos salven la cara.

No habéis tenido bastante con ganar, nos tenéis que humillar  

Así resumiría, por mi experiencia, el sentimiento de la mayoría de los rusos desde la desintegración de la URSS. El ultraje que sienten y el reproche que nos hacen a Occidente, al Запад  (/tzápad/):  Que no hemos tenido suficiente con ganar la guerra fría,  además hemos tenido que humillarlos. Un ejemplo que mencionan a menudo -no sé cuántas veces se lo he oído a Gorbachov ya retirado-  es que una vez terminada la guerra fría se disolvió el Pacto de Varsovia, pero la OTAN lejos de hacer lo mismo fue creciendo y lo hizo hacia el este, hasta llegar a los países que estuvieron en la órbita de la Unión Soviética.  Y a veces tengo la impresión de que Occidente, si no ignora (no puede ser, hay mucho kremlinólogo), sí infravalora a menudo la profundidad de esa herida, de ese sentimiento de humillación y las consecuencias que puede tener la reacción a todo aquello que se perciba como una humillación más.  

Vladímir Vladimírovich venga esa humillación    

Vladímir Putin es el presidente que con gestos y acciones (ayudado por los ingresos del gas y sobre todo el petróleo) resarce a los rusos de esa humillación.  Juega la baza del nacionalismo y del "se acabó ningunear a Rusia". Un gesto simbólico: Putin recuperó el himno soviético (cambiándole la letra), de música incomparablemente más imponente que la del de Rusia en los años Yeltsin. Para la mayoría de los rusos -incluso muchos de aquellos críticos con Putin- Gorbachov y Yeltsin son los presidentes que consienten la humillación internacional, Putin, el que dice basta.   En marzo de 1999, nueve meses antes de que Putin se convirtiera en presidente al dimitir por sorpresa Yeltsin y pasarle el testigo, sólo un 31% de los rusos consideraba que Rusia era aún una gran potencia. Hoy la proporción se ha invertido, dos tercios se considera una gran potencia y sólo un 32% no lo ve así.

Hasta Ucrania podíamos llegar

Ucrania era, como dicen los estadounidenses, the big enchilada, la gran tajada, la línea más que roja incandescente que Rusia no podía consentir Occidente cruzara.  Y así cuando la Unión Europea creía que tenía ya asegurado un acuerdo con Ucrania Rusia lo interceptó y ofreció algo que la UE no podía ofrecer 15 mil millones de dólares y un 33% de descuento en el precio del gas. "Rusia nos da más dinero y sin condiciones, la UE o el  FMI nos ofrecen menos y con condiciones" resumía este fin de semana un crimeo explicando su deseo de "volver" a Rusia.  Mucho hemos hablado ya de la importancia geoestratégica de Ucrania (y en especial la península de Crimea) para Rusia, pero es que además Kiev es la cuna de la Rusia cristianaPara la mayoría de los rusos Ucrania no es otro país, no es el extranjero. Rusia no podía consentir ese avance del Запад y Putin lo detuvo. Pero tal vez no ha calculado bien los efectos.

¿No nos haremos daño? 

Se habla mucho de sanciones, pero Este y Oeste, Rusia y Occidente hoy somos más interdependientes que en tiempos de la guerra fría.  A Occidente hoy por hoy  no le interesa aislar a Rusia. Los Estados Unidos, se ha visto, la necesitan en el juego diplomático en Siria e Irán. Parte de Europa -Alemania para empezar- depende del gas y el petróleo rusos (y Rusia a su vez depende de esos ingresos) y necesita su mercado para exportar, la City de Londres no quiere renunciar a los dólares rusos y en España los rusos contribuyen notablemente a salvar la temporada turística (nuestra principal industria) y están invirtiendo en el mercado inmobiliario post-burbuja. En la UE tenemos que hacer compatibles esos intereses económicos de unos países con las actitudes comprensiblemente más beligerantes de aquellos que han sufrido al oso ruso/soviético (léase Polonia o los bálticos).  Hace unos días una analista rusa aconsejaba a los occidentales en el Moscow Times: "Si quieren castigar a Rusia, bajen el precio del petróleo, dejen de depender de su energía, exploten su gas pizarra (con el fracking), levanten las sanciones a Irán y cómprenle a él el petróleo".

Dos narrativas, dos realidades   

Como en tantos otros conflictos este se ha alimentado a base de difundir mayoritariamente una narración sesgada de la realidad. Mientras en Occidente hemos ensalzado las ganas de libertad de los manifestantes del Maidán, sus ansias de acercarse a la Unión Europea y sus valores, y criticábamos el juego sucio de Putin en el último minuto chantajeando a Yanukóvich, primero y, luego, ocupando Crimea, en Rusia el relato dominante pone el foco en los elementos ultraderechistas, neonazis, presentes en esas movilizaciones y hoy en el gobierno (Svoboda); denuncia un sentimiento antiruso que aglutina esas protestas en la calle con una red de apoyo/conspiración internacional, agita el miedo a una persecución contra la población rusófona argumentando que una de las primeras leyes aprobadas por el gobierno provisional de Kiev ha sido derogar la ley que permitía el uso oficial del ruso, ley que, sin embargo y prudentemente, no ha sido ratificada por el presidente interino; denuncian también el cambio de gobierno en Kiev como un golpe de Estado bendecido por Occidente, a pesar de esos elementos nazis, y subrayan la hipocresía de Occidente, sobre todo de los EEUU, a la hora de defender la integridad territorial. No es que en Occidente no hayamos informado de esos aspectos, pero la amplificación de una parte de la realidad sobre otra va en sintonía con los intereses de cada parte. Y unos y otros se echan  a la cara la independencia de Kosovo, según les convenga.

¿Y...?

Varios analistas parecen de acuerdo en que Putin ganará Crimea, pero perderá a mayor escala. En el plano económico, en el diplomático y en el doméstico. A los rusos no les gusta la prepotencia de Occidente, pero tampoco tiene ganas de meterse en una guerra, ni de sufrir las consecuencias económicas de una crisis, si mantener a Crimea o/y parte de Ucrania se convierte en una sangría de rublos. Ha habido en Moscú manifestaciones de solidaridad con los hermanos de Ucrania, y las encuestas dicen que el apoyo a la anexión/recuperación de Crimea es casi total, pero también se han manifestado contra una aventura en la que a Putin tal vez se le haya ido la mano al jugar la baza nacionalista.    En el otro lado, en los Estados Unidos, después de los fiascos y frustaciones de Afganistán e Irak, no hay apetito para meterse en otra guerra, pero como el clima político es casi tan crispado y polarizado como en España y la libertad de expresión, mayor que en Rusia los políticos y los creadores de opinión republicanos consideran que esta es la enésima prueba de la debilidad de Barack Obama como presidente y de que con él el mundo le ha perdido el respeto a los Estados Unidos, y que esos otros gobiernos andan probando los límites del vencedor de la guerra fría. Qué hay de eso es lo que se pregunta e intenta responder el New York Times en este artículo.

El otro factor humano 

El orgullo nacional y el carácter de los mandatarios son factores humanos que pesan en este conflicto, pero hay otros miles de factores que no ocupan tantas portadas ni editoriales y son los de los miles de familias "mixtas" que viven, trabajan, ríen, lloran, crían hijos...tanto en Rusia como en Ucrania. Conozco una de esas familias, viven en Moscú y la madre -de familia ucraniana- relataba el otro día con dolor cómo su hijo le contó que una profesora les había dicho en clase que todos los ucranianos eran unos fascistas.  Muy probablemente en algún hogar de Ucrania han vivido una experiencia similar , pero a la inversa. 

Actualización tras el discurso de Putin.  Si queren saber más sobre la perspectiva de Putin, aquí pueden encontrar (el inicio en el momento de incrustarlo) el texto del discurso traducido al inglés

   

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Anna Bosch   18.mar.2014 10:38    

Unos días de inmersión en Bruselas (UE)

    viernes 31.ene.2014    por Anna Bosch    3 Comentarios

He estado algo más de dos días en Bruselas, unas jornadas de inmersión en el corazón de la Unión Europea invitada por la Representación de la Comisión Europea en Barcelona. Dos jornadas muy intensas de encuentros con distintos responsables de diversas áreas y con europarlamentarios. No voy a enumerar todos esos encuentros, ni todas las cuestiones tratadas, pero sí destacar algunos de los titulares con los que me  he venido.

Educación. Nos jugamos el futuro

El futuro y la batalla económica, la de la competitividad, se juegan en la formación de los jóvenes de hoy y España (también Portugal e Italia) sale mal parada cuando se compara con otros países europeos, los nórdicos sobre todo, y con los Estados Unidos o Australia.  El mundo, sobre todo  Asia, está cambiando rápidamente y aquí parece que no nos enteramos a la vista de nuestra escasa reacción, el mundo de la universidad en España aparece especialmente endogámico y numantino y  eso va en detrimento del futuro de quienes forman y del país.

Polonia. Que vienen los polacos

España es eso que se llama una potencia media en la Unión Europea. Por economía y población España ocupa el quinto lugar en la UE, detrás de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. El país que más se le acerca, y por lo tanto el que más compite con España en sus parcelas de poder dentro de esta Unión, es Polonia. Las referencias a Polonia salieron en más de una reunión, por su reforma de la educación, por su relación privilegiada con Alemania y los EEUU y como cantera de funcionarios y cuadros en las instituciones europeas. "España está infrarrepresentada en las instituciones europeas" nos comentó uno de los responsables con quien nos vimos, "y dentro de poco puede estar más infrarrepresentada aún, barrida por los polacos que están muy bien preparados y -¡AY!- hablan varios idiomas muy bien".

Desafección.  ¿Para qué sirve la Unión Europea?

Constatado que en Bruselas -como no podía ser de otro modo- son conscientes y están preocupados por la creciente desafección de los ciudadanos respecto a la Unión Europea, su funcionamiento y sus consecuencias para sus vidas.

Hasta esta crisis pertenecer a la Unión Europea (desde aquella Comunidad Europea del Acero y el Carbón) ha tenido varios incentivos. El original y más importante, y que parece que se ha olvidado: evitar otra guerra entre Alemania y Francia, evitar otra guerra en Europa. Luego para los países del sur que salían de dictaduras (España, Portugal, Grecia)  Europa era nuestro anclaje en la democracia y el progreso. Alejar el fantasma de otro golpe, otra dictadura, otra vuelta atrás. Un atractivo similar es el que ejerció sobre las repúblicas bálticas y los países del este caído el Muro y desintegrada la URSS, alejarse de regímenes dictatoriales y del oso ruso.

La crisis y sus recetas han dejado a la Unión Europea sin narrativa positiva. Peor, con una narrativa negativa que crece. Para unos es el directorio que impone medidas económicas, laborales y sociales duras; para otros, una sangría de las riquezas propias en favor de otros socios menos aplicados.

Quinta columna en el próximo Parlamento

Esa desafección creciente se traducirá, según indican las encuestas, en un aumento del voto a partidos euroescépticos o directamente eurófobos. Los sondeos que manejan en el parlamento europeo pronostican un declive y  empate entre los dos grandes grupos actuales (Partido Popular Europeo y Socialistas&Demócratas) y un aumento de los grupos "periféricos" a la derecha y exterma derecha del PPE y a la izquierda y extrema izquierda de los S&D.  Prevén un aumento en la participación, pero, paradoja, debido al rechazo a la Unión Europea.

La troika no es la Unión Europea

La Unión Europea se encontró con la mayor crisis económica desde la Gran Depresión y sin instrumentos propios para combatirla, tuvo que ir a buscar soluciones fuera e ir improvisando. Es el diagnóstico de varios interlocutores, que a continuación subrayan -como rogando que no se le echen todas la culpas a la UE- que la llamada troika no es la Unión Europea. No, pero sí, la troika la forman el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.   

 El eurodiputado liberal británico Graham Watson comparte la preocupación general por el ascenso de grupos nacionalistas más o menos xenófobos y eurófobos, pero subraya que, a pesar de todo, la crisis no se ha llevado por delante ninguna democracia en la UE y cree que se debe a tres factores: que hay cobertura sanitaria universal, que hay subsidio de paro y que la población está mejor educada que en los años 30.

El eurodiputado socialista español Alejandro Cercas ha elaborado un informe sobre el impacto que las medidas impuestas por la troika están teniendo en los países afectados y resume sus conclusiones con esta contundencia: "Una auténtica catástrofe social".  El informe de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales está aún en fase de barrador y los ciudadanos europeos podemos contribuir a él a través de la red Linkedin.

Escuchar a los ciudadanos

Lo mismo que los ciudadanos pueden aportar sus datos y/o experiencias sobre las consecuencias que están teniendo las políticas de la troika, los ciudadanos tienen la oportunidad de hacer llegar sus opiniones (quejas, tal como está el panorama) directamente a los cargos de la UE. Lo pueden hacer a través las redes sociales (la mayoría tienen cuenta en twitter) y en persona en algunos de los foros que tienen lugar.  En 2012 la vicepresidenta Viviane Reding escuchó esas opiniones de los ciudadanos en Cádiz  y el próximo 23 de febrero lo hará en Barcelona. Hay 200 plazas abiertas a inscripción a través de internet.

Debate presidencial a la europea 

Estas elecciones europeas son distintas. Son las primeras después de que haya entrado en vigor el Tratado de Lisboa. El parlamento tendrá más poder y una de las formas en que eso se visualizará y -esperan- acercará esas insitutuciones a los ciudadanos y electores es que los cabezas de lista (de ámbito europeo) serán los candidatos a presidente de la Comisión. Deberíamos pues pensar en las mayorías que queremos en el parlamento europeo y a quien queremos para substituir a José Manuel Barroso, y no en nuestra coyuntura nacional.  De momento conocemos a los candidatos del grupo socialdemócrata, el alemán  Martin Schulz  (que el viernes ha estado en Los Desayunos de tve) y el del grupo liberal, el belga Guy Verhofstadt. 

Dentro de esa estrategia para acercar la Unión y estas elecciones a los ciudadanos este año habrá una novedad: un debate "presidencial" transmitido en directo por televisión y por varias redes sociales. La fecha que se baraja es el 14 de mayo y su organización corre a cargo de Eurovisión, el consorcio de televisiones públicas del que rtve es miembro fundador.

Ganarse el futuro

Una reflexión que nos dejó uno de los cargos de la UE  es que a base de viajar por el mundo ha llegado a la conclusión de que uno de los aspectos en los que los europeos nos diferenciamos del resto del mundo es el optimismo que tienen "ahí fuera" sobre el futuro como una oportunidad/desafío que hay que conquistar en contraste con nuestro abatimiento y pesimismo.

Anna Bosch   31.ene.2014 21:31    

El cierre (shutdown) parcial del gobierno de los EEUU

    martes 1.oct.2013    por Anna Bosch    3 Comentarios

El gobierno federal de los Estados Unidos es la mayor empresa del país y hoy unos 800.000 empleados suyos se han quedado en casa sin paga hasta nueva orden.  Más de un millón seguirán trabajando, pero sin paga. Los servicios que dependían de ellos, total o parcialmente cerrados. Siguen trabajando quienes atienden servicios que se consideran imprescindibles.  El gobierno no tiene dinero para pagarles los sueldos porque el Congreso se lo ha negado. 

No es la primera vez que ocurre en los Estados Unidos, antes de este shutdown ya hubo 17 en la historia (corta) del país. El último lo ejecutó/sufrió el anterior presidente demócrata, Bill Clinton, y batió records, un total de cuatro semanas entre noviembre de 1995 y enero de 1996. 

Que el gobierno decida cerrar varios de sus servicios a los ciudadanos y dejar sin sueldo a miles de trabajadores es una medida drástica fruto de la suma de dos características de la política estadounidense.

Una, constitucional, la separación de poderes. Los presupuestos son competencia del legislativo, del Congreso, no del gobierno y si, como suele ser muy frecuente, el presidente no cuenta con mayoría de su partido en el Congreso el pulso esta servido. En este caso el presidente tiene el apoyo -con matices- de su partido en el Senado, pero el partido republicano tiene la mayoría en la Cámara de Representantes. Como dicen a menudo en Washington, tiene el monedero.

Es un principio constitucional que forma parte, como la composición y ritmo de reelección de cada una de las dos cámaras y otros aspectos,  del sistema de checks and balances, de control y equilibros, de la democracia estadounidense. Un sistema pensado para evitar que la política de los Estados Unidos dé bandazos a cada elección. Evitar que una parte del electorado -de la sociedad- pueda imponer su voluntad al resto como resultado de una simple elección. Pero, como todo, tiene sus contraindicaciones y una de ellas es la dificultad para hacer cambios y el riesgo de caer en la parálisis. Y el espectáculo poco edificante de que mientras Congreso y Casa Blanca se enzarzan y enrocan en sus posiciones no se gobierna. Los unos por los otros, la casa sin barrer.      

La otra característica es de ideología y talante. La polaración y crispación de la política, que no es infrecuente, pero que en la presidencia Obama, como en la de Clinton, está alcanzando nuevas cumbres.

Esos dos elementos han confluido en la Cámara de Representantes dominada por los republicanos. Tenían que aprobar una extensión de los presupuestos para que el gobierno pudiera seguir funcionando y hoy, 1 de octubre, fin del año fiscal, era la fecha límite.  Y ahí los republicanos vieron la posibilidad de vengarse de lo que han convertido en la bestia negra de la presidencia Obama, la reforma sanitaria, bautizada como Obamacare. Y, grosso modo, han planteado durante las negociaciones aprobar la extensión de los presupuestos a cambio de retrasar un año la aplicación de varios aspectos de esa reforma. La reforma -no es un dato menor- fue aprobada ya en 2010, ha sido ratificada por el Tribunal Supremo (que es a la vez Constitucional) en 2012 y, además, los estadounidenses la volvieron a ratificar al reelegir al presidente Obama.  Y hoy gran parte de la reforma entra en vigor.  Por todo ello los demócratas consideran esas negociaciones un chantaje intolerable. El Senado, con mayoría del partido demócrata, ha rechazado esas "ofertas" de la Cámara de Representantes. Resultado, a medianoche se ha empezado a aplicar el cierre parcial.

Y, no surprise, ambos partidos se acusan mútuamente del fracaso.  Obama y su partido no dudan en acusar a los republicanos de haber claudicado ante el Tea Party, el ala más a la derecha de su partido, y la más obamófoba.  El gobierno Obama y la mayoría republicana ya habían estado antes al borde del cierre por falta de fondos, pero siempre habían encontrado una manera de evitarlo en el último momento. No esta vez.

Hace años que el Congreso aparece en las encuestas de opinión como una de las instituciones peor valoradas por los estadounidenses. Y es un lugar común decir que "Washington is broken" (Washington no funciona).  Apuesto a que esa visión no habrá mejorado con este último episodio. Un efecto secundario que no creo desearan los padres fundadores.   

 

@annabosch

Anna Bosch    1.oct.2013 18:17    

Obama y las tensiones raciales en los EEUU

    sábado 20.jul.2013    por Anna Bosch    4 Comentarios

El Presidente Barack Obama lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a salir por sorpresa en la sala de prensa de la Casa Blanca. Y, más importante, ha vuelto a hablar sobre las relaciones raciales en los Estados Unidos y, en concreto, sobre lo que significa ser un hombre negro en esa sociedad. Y lo ha vuelto a hacer en primera persona, desde su experiencia. 

Un discurso para la historia

La primera vez que lo hizo aún no era presidente, ni siquiera candidato. Fue en marzo de 2008, en Filadelfia, durante las primarias. Habían trascendido las homilías del sacerdote de la iglesia a la que acudía Obama en Chicago, el reverendo Wright, y su radicalidad había dado pie a un escándalo que muchos consideraron era el fin de las aspiraciones presidenciales de Obama.  Pocos confiaban en que los estadounidenses acabaran eligiendo a un presidente negro, pero desde luego todos tenían claro que lo que no harían sería elegir a un negro radical o percibido como radical por la mayoría blanca y los votantes no negros. ¿Y qué hizo Obama? Coger el toro por los cuernos con un discurso que entró en lo muy complejo de las relaciones raciales. Llegó a decir que como negro (o medio negro) se había sentido ofendido por comentarios de la abuela blanca a quien tanto le debe porque fue quien llevó el peso de su educación a base de muchos sacrifios.

Racismo y justicia

Hoy ha vuelto a hablar, sin anuncio previo esta vez, sobre las relaciones raciales. El presidente Obama ha considerado que tenía que comparecer por las tensiones desatadas de nuevo a raíz de la absolución de George Zimmerman (blanco hispano) tras haber matado de un disparo de bala a Trayvon Martin (negro).  La minoría negra y también muchos blancos lo consideran una injusticia, convencidos de que de nuevo se ha impuesto el racismo y de que, en el caso inverso, el veredicto habría sido culpable. Hace 21 años otra absolución, la de los policías que apalearon brutalmente a Rodney King, desencadenó uno de los mayores episodios de violencia en Los Angeles. Los Angeles estaba en la mente de todos cuando se anunció este veredicto y el presidente Obama salió inmediatamente a pedir respeto a la ley y calma. Pero la tensión está ahí, el debate vuelve a ser encendido y muchos afroamericanos le recriminan a Obama no haber sido más contundente en su reacción.

"Si yo tuviera un hijo, tendría el aspecto de Trayvon Martin"

Lo dijo Obama cuando el joven negro desarmado murió por el disparo de un hispano blanco autoerigido en vigilante de barrio. Hoy ha dicho "Trayvon Martin podía haber sido yo hace 35 años".

El Presidente Obama ha salido y su discurso y su tono extremadamente cauto, medido, han hecho evidente que Obama sentía la necesidad, el deber, la presión, de dirigirse a los negros y a los blancos, a tender puentes, y que era consciente de que cada palabra que pronunciaba era una mina en potencia que pisaba y podía explotar.  El jurado ha dado su veredicto, ha dicho Obama, y esa es la ley, pero hay que entender por qué a la comunidad afroamericana le cuesta tanto aceptar ese veredicto. Y eso es lo que ha intentado Obama, explicar ese contexto. El contexto es que ser joven negro te convierte inmediatamente en sospechoso y llevas las de perder.   

 “Hay muy pocos hombres afroamericanos que no hayan pasado por la experiencia de que los sigan en una tienda, incluído yo". "Pocos hombres afroamericanos no han pasado por la experienca de entrar en un ascensor y, si hay una mujer, que esta agarre fuerte el bolso y aguante la respiración hasta que pueda salir a la primera oportunidad".  Obama ha dicho desde el atril de la sala de prensa de la Casa Blanca lo que cualquiera en la comunidad afroamericana te cuenta porque, como ha dicho hoy el presidente, es su experiencia, su historia vital, lo llevan encima y no hay manera de que desaparezca.

Ser hombre negro

Recuerdo en las primarias de Carolina del Sur en 2008 el momento en que una votante negra me explicó por qué iba a votar por Hillary Clinton, "porque en este país nunca van a elegir a un hombre negro. Los hombres negros no tienen oportunidades, están bajo sospecha, están condenados".  Y recuerdo también cómo un criminólogo me introdujo en el legado profundo y trágico de la esclavitud que ha hecho que hasta entrado el siglo XX se viera en todo hombre negro a una bestia, a un potencial violador de mujeres blancas, algo que la literatura y el cine estadounidenses reflejaron de manera magistral en Matar a un ruiseñor.

Las estadísticas son demoledoras, el número de hombres negros en la cárcel y condenados a muerte es desproporcionado respecto a la población. También lo es el número de delincuentes. Obama lo ha reconocido y eso le ha llevado a otro de los problemas graves, profundos y complejos de la sociedad estadounidense. El alto número de familias desestructuradas entre los afroamericanos y la escasez de buenos modelos (role models) para los jóvenes negros, los hombres en particular. Es un problema que los Obama (Barack y Michelle) denuncian desde el primer día de su vida pública y, en el caso de Michelle, se ha convertido en una misión, llevar el evangelio de la cutura del esfuerzo y la educación como instrumento fundamental para prosperar y romper barreras raciales en la sociedad.

No es una sociedad post-racial

Obama ha terminado su comparecencia en un tono optimista, que es obligación de todo presidente de los Estados Unidos. Ha afirmado que cada generación avanza respecto a la anterior en el terreno de las relaciones raciales, que la generación de sus hijas es mejor que la suya, pero ha reconocido que a pesar de ello los Estados Unidos no son aún una sociedad post-racial. Sigue habiendo racismo. Y él, el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, está atrapado entre esas dos realidades. 

 

 

 

@annabosch

Anna Bosch   20.jul.2013 01:17    

Taksim, el parque Gezi y Turquía.

    jueves 20.jun.2013    por Anna Bosch    2 Comentarios

De vuelta en Madrid tengo tiempo para sentarme a escribir sosegadamente, sin la presión y la urgencia de las dos crónicas diarias, y ordenar algunas impresiones recogidas cubriendo las protestas en Estambul estos últimos quince días. 

Sí, por favor, gracias.

La primera anécdota nada más aterrizar ya fue sintomática. Los equipos de televisión cuando viajamos a determinados países debemos pasar unos trámites burocráticos en la aduana para declarar los instrumentos técnicos que acarreamos. Pues bien, el agente -joven-  de aduanas que debía sellarnos los documentos a nuestra llegada a Turquía nos dijo en un inglés muy, muy rudimentario, "Bien que ustedes (signo de filmar con las manos) porque las televisiones turcas, no".

Efectivamente, durante los primeros días de las protestas y de la fuerte carga policial las televisiones turcas -incluida la afiliada de CNN- se aplicaron la autocensura y no informaron sobre las protestas.  Todo el mundo te cuenta cómo mientras la policía cargaba contra los manifestantes con gases lacrimógenos la filial turca de CNN emitía un documental sobre pingüinos. Algo a lo que los turcos -que hacen gala de humor en estas protestas- han sacado mucho partido. 

Libertad de expresión  

Turquía es el país con más periodistas encarcelados y Reporteros Sin Frontera la coloca en el puesto 154 (de 179) , y bajando, en cuanto a libertad de expresión.  Lo contamos en una de las crónicas.

Una de las razones para esa autocensua es el miedo a la represión, otra, el negocio. Los medios son parte de conglomerados con intereses en distitos campos -el petróleo, la construcción...- dependientes de licencias, contratos o algún otro tipo de ingerencia del gobierno y los propietarios de los medios no quieren por lo tanto estar a malas con quien manda y de quien dependen esos contratos.

Unas de las primeras víctimas de las protestas fueron las unidades móviles de televisión que estaban en la plaza Taksim a las que algunos manifestantes prendieron fuego como protesta por la censura informativa. Entre los manifestantes un salvoconducto contra su ira era avisarles de que no éramos turcos. En ese caso, "OK, good, thank you".

Miedo a hablar y dar la cara

Un problema que nos hemos encontrado en estas dos semanas en Estambul es el miedo de muchos turcos a darnos su opinión ante la cámara. Más fuera que dentro de la acampada, pero también dentro. Los médicos voluntarios que habian montado una enfermería en el campamento nos pedían que no grabáramos sus imágenes por miedo a represalias. Temen que o bien los echen del trabajo o los destierren a algún lugar ingrato para ellos. 

La gota que colmó el vaso

La acampada contra el proyecto de remodelación del parque Gezi empezó de manera pacífica. Los acampados protestaban conta el plan de reforma de la plaza Taksim y el parque Gezi que incluía la reconstrucción de los cuarteles de artillería del Imperio Otomano, un centro comercial y una mezquita. Ese proyecto suponía la tala de árboles. 

La madrugada del viernes 31 de mayo la policía entró en el parque e intentó el desalojo por la fuerza y fue esa actuación policial la que transformó la protesta ecológica en una revuelta de una parte de la sociedad turca contra el gobierno y, muy especialmente, contra el primer ministro Tayip Erdogan.  

Ese uso de la fuerza fue la gota de derramó el vaso de la paciencia de una parte de la sociedad turca (urbana, joven, laica, de clase media/alta que mira a Occidente) que siente como lenta, pero firmemente, Tayip Erdogan va erosionando con sus políticas las libertades individuales e imponiendo conductas llevado por sus convicciones religiosas, en este caso el islam. Y como Erdogan -"borracho de poder" nos decían muchos- actúa cada vez de manera más autoritaria apoyándose en su mayoría absoluta y despreciando la opinión de la oposición (débil e incapaz de capitalizar ese descontento).  Dentro de ese plan de Erdogan sus críticos ven la reforma de la Constitución para dar más poderes ejecutivos al presidente, cargo al que Erdogan aspira a presentarse -y ser elegido- el año que viene. 

"¡Que deje de meterse en nuestra vida privada!"

Era la queja más repetida entre quienes acampaban en el parque Gezi y quienes los apoyaban.  La última ley polémica prohibe la venta de alcohol entre las 22h y las 6h. Pero antes ha habido un anuncio en el metro de Ankara recomendando a los jóvenes que no se besen en público, la recomendación de Erdogan de que cada familia tiene que tener al menos tres hijos, y sus comentarios contra las cesáreas y la criminalización del aborto.  

Corrupción

Otro de los reproches a Erdogan es el amiguismo a la hora de favorecer negocios, su política de privatización de suelo público y sus proyectos urbanísticos mastodónticos.

Símbolos. "Somos soldados de Mustafá Kemal". 

Es  uno de los cantos más repetidos en las manifestaciones de estas pasadas semanas, junto con "¡Tayip istifa!" (Tayip, dimisión) y "Todo es Taksim, todo es resistencia". Los retratos de Mustafá Kemal Atatürk se han convertido junto con la bandera turca en los símbolos de las protestas porque en el fondo lo que siente esa parte de Turquía que se ha rebelado es que lo que está en peligro es la república laica que fundó Atatürk hace ahora 90 años. Es el titular que llevamos repitiendo desde hace casi tres semanas la prensa internacional, ha estallado la tensión entre dos Turquías.  

Ese choque está preñado de símbolos que, como suele ocurrir con los símbolos,  no hacen más que  acrecentar los resentimientos. La plaza Taksim es un símbolo de la Turquía laica y moderna que mira a Occidente.  Los cuarteles del imperio otomano que Erdogan pretende reconstruir en el parque Gezi son otro símbolo que alimentan las acusaciones de sus críticos de que tiene ínfulas de sultán.  Otro símbolo es la intención de derruir el Centro Cultural Atatürk -en un estado muy deteriorado hay que reconocer- para construir un teatro de ópera. Y no parece que sea por el amor de Erdogan a la lírica. Que el parque Gezi fuera por las noches lugar de encuentros sexuales para los hombres gay añade un símbolo más en su planificada reforma.  Un símbolo no menor es el tercer puente previsto para cruzar el Bósforo y, sobre todo, el nombre con que lo ha bautizado Erdogan, el del sultán Selim el Valiente responsable de varias matanzas de alevíes, una rama de los chiíes que supone un 10% de la población turca y que se queja de discriminación por la políticas de Erdogan y su partido, el AKP.

Divide a los turcos  

Es una acusación que se cruzan los partidarios y detractores de Erdogan. Según Erdogan, es la minoría que protesta quien está creando una fractura entre los turcos. Según sus críticos, es él con su imposición de los valores religiosos y de discriminación de los no suníes quien divide a los turcos y señalan que en las protestas del parque Gezi han participado sectores de la sociedad turca que pocas veces antes se habian unido: agnósticos, creyentes suníes, alevíes, kurdos, un grupo autodenominado "Musulmanes anticapitalistas" y, lo que más destacaba todo el mundo, los tres principales clubes de fútbol de Estambul, acérrimos rivales hasta la violencia: Besiktas, Galatasaray y Fenerbahce. 

Perfil acampada

La semana pasada se hizo público un sondeo sobre el perfil de los acampados en el parque Gezi y coincidía con nuestra simple observación:

Edad media: 28 años. Un 50,8% mujeres (muy, muy pocas con velo y muchas llevando la voz cantante, esto no lo dice el sondeo, es mi observación). 43% universitarios, 13% doctorados o con algún tipo de post-grado. 35% estudiantes de secundaria. Al 49% fue la carga policial lo que les decidió a sumarse a la acampada. El 69% se informaba a través de redes sociales.   

Nacionalismo turco

Ante tanta exhibición de bandera turca por parte de los manifestantes una pregunta pertinente es si no puede llegar a incomodar a la minoría kurda justo ahora que Erdogan -es un éxito aplaudido internacionalmente, pero que no tiene consenso interno- está llevando a cabo un proceso de paz con el PKK.  Han sido los gobiernos Erdogan quienes han reconocido derechos a la lengua y la cultura kurdas en Turquía. 

Ejército

Para un país que ha tenido tres golpes de Estado -más uno pseudo- en los últimos cincuenta años es de destacar que en esta crisis el ejército, autoerigido en defensor del laicismo- esté silencioso. Buena parte de la cúpula está en la cárcel. Uno de los éxitos de Erdogan ha sido apartar de la circulación -y la amenaza- política a las Fuerzas Armadas. 

Prejuicios

Hay también un claro factor de clase en las tensiones que hemos observado estas semanas. Quienes protestan son en su mayoría de clase media o alta. En algunas conversaciones informales algunos te hablan despectivamente de Erdogan por sus orígenes y apoyos humildes, se crió en uno de los barrios más pobres de Estambul. Esa Turquía le critica también, en esas conversaciones informales, haberse acercado al mundo árabe. Erdogan, consciente y dolido por esos prejuicios, explota también esa tensión de clase, esos prejuicios. 

Erdogan sigue siendo el político más popular

No hace falta cruzar el Bósforo y adentrarse en Anatolia para encontrarse con la base electoral de Tayip Erdogan. Está en Estambul e hizo una demostración de fuerza el domingo pasado. Estambul es una ciudad enorme, con unos 14 millones de habitantes, y basta alejarse muy poquito de la plaza Taksim para encontrar a los electores de Erdogan. Es un Estambul donde las mujeres suelen vestir con velo y rehusan dar su opinión. Hemos hablado sólo con hombres, pues, y en sus opiniones sintonizan con Erdogan en la defensa de determinados valores y comportamientos culturales/religiosos, pero sobre todo por la mejora de la economía (que algunos economistas alertan tiene parecidos con las burbujas irlandesa y española), las políticas sociales (estado del bienestar que incluso muchos de sus críticos le reconocen) y la estabilidad. Y comparten el argumento de que ha sido elegido democráticamente y que es él y no los manifestantes en la calle quien tiene la legitimidad para gobernar.   

Ecos

Escuchando los discursos de Tayip Erdogan estos días  me venían ecos del discurso de líder fuerte a lo Putin (algunos de sus críticos creen que el presidente-primer ministro-presidente ruso es un modelo para Erdogan), del Tea Party cuando se refiere a la Turquía -mayoritaria- que lo apoya como la "Turquía real" en contraposición a una supuesta Turquía adulterada, alejada de los valores de Turquía y de Dios. La creciente alusión a conspiraciones exteriores, de las que, según su gobierno, formamos parte la prensa internacional, en el caso de la española para ahuyetar al turismo de Turquía y atraerlo a España, recuerda discursos como el de Chávez.  

 El maldito gas.

El arma favorita para dispersar a manifestantes y acampados está siendo el lanzamiento masivo de gas. Un uso tan "alegre" que ha llevado a la Asociación de Médicos de Turquía a calificarlo de salvaje y a denunciar que además de gas lacrimógeno creen que están usando otro tipo de gases cuya composición desconocen y que son aún más nocivos. Fue una de las últimas crónicas que mandamos el equipo de tve -que hemos padecido ese gas en piel, ojos, gargantas y náuseas propias- desde Estambul.  

No tienen bastante

El gobierno Erdogan ha prácticamente cedido a las demandas de los manifestanes en cuanto al parque Gezi se refiere. No impondrán su remodelación. Si el tribunal de recursos ordena su paralización Erdogan ha dicho que acatará la sentencia y que, en caso de que falle a favor del gobierno, someterá el proyecto a consulta popular. Pero a estas alturas y después de la represión policial y las detenciones y, sobre todo,  una vez destapada la caja de las quejas de una parte de la sociedad turca ésta no se conforma con una victoria en el parque Gezi, quiere más.

Erdogan por su parte insiste en que en democracia la legitimidad se gana en las urnas y que el único momento de protestar es en las elecciones con el voto. 

Ironía

Hay algo de ironía en esta revuelta. La ironía de que la revuelta contra Erdogan es en parte fruto de sus éxitos. De una Turquía más estable económica y políticamente con una generación urbana preparada y consciente de sus derechos. Una generación y una población a quien el pacto mejora económica a cambio de menos libertades no le vale. "No queremos más coches, ni más dinero, queremos más libertad, una democracia mejor" me decían algunos de los acampados. Esta vez quien ha salido a la calle a defender la laicidad no ha sido el ejército, sino la sociedad civil. Y eso en una sociead democrática es un éxito.

La última foto que tomé en Turquía

Fue en la madrugada del martes cuando ante la amenaza del gobierno de considerar terrorista a todo aquel que se manifestara en la plaza Taksim el artista Erdem Gündüz inció una protesta pacífica que consistía en estar en pie y en silencio de cara al Centro Cultural Atatürk y las banderas turcas. Un gesto que durante unas horas secundaron otros turcos y desconcertó a los centenares de policías que tenían tomado el perímetro de la plaza.

Stand up

 PD Al salir de Turquía tuvimos que repetir el mismo trámite burocrático con nuestro equipamiento técnico. La agente -también joven- que lo revisó al ver una maleta llena de cascos y máscaras antigás nos preguntó "¿Qué?¿Venís de Taksim?" "¿Cómo lo ha adivinado?" le respondí, a lo que ella con una media sonrisa y el signo de locura con las manos me constestó con un suspiro y un "Sorry".   

Anna Bosch   20.jun.2013 13:25    

Otro 1º de Mayo. Misión cumplida

    miércoles 1.may.2013    por Anna Bosch    0 Comentarios

Fue el 1º de Mayo de 2003. Hace diez años. Aquel 1º de mayo en que el presidente George W. Bush fue al portaviones USS Abraham Lincoln. Descendió vestido de piloto en plan Tom Cruise en Top Gun y, después de hacerse fotos con los militares, cambiarse y ponerse un traje, hizo un discurso dando por terminadas "las grandes operaciones de combate en Irak" y lo hizo bajo la ya  famosa pancarta del Mission Accomplished.  Misión cumplida.

Mission-accomplished

 

 

 

La escena y el discurso son de seis semanas después de lanzar la invasión de Irak. Eran momentos de euforia para los partidarios de la invasión de Irak. La guerra empezó la madrugada del 20 de marzo y el 9 de abril cayó Bagdad. Una guerra corta como habían prometido sus promotores. Corta de no ser porque el ejército de los Estados Unidos no se  retiró de Irak hasta diciembre de 2011,  después de casi nueve años,  4.486 muertos estadounideneses, 4.804 de la coalición internacional y, calculan, más de 100.000 iraquíes.   Corta de no ser porque hay un recrudecimiento de los enfrentamientos sectarios, principalmente entre la comunidades  suní y la shií, que  hoy mismo ha dejado más de 15 muertos. 

La escena de aquel 1º de mayo, pensada para ser un icono victorioso de la guerra, se convirtió en una imagen incómoda para el presidente Bush y su gobierno a medida que la guerra -y los muertos- crecía. Tanto que en un momento dado el presidente Bush se excusó diciendo que lo de la pancarta con la "Misión cumplida" no fue idea suya ni de su gobierno, sino de los marinos. Luego su portavoz explicó que la idea efectivmente había sido de los marinos del portaviones, pero que la Casa Blanca había colaborado.

En este décimo aniversario del Mission Accomplished hay otro presidente en los Estados Unidos. Barack Obama que, él insiste, no se opone en principio a las guerras, se opuso a la de Irak. Obama está en en el inicio de su segundo mandato y encima de la mesa tiene desde hace dos años la papeleta de decidir si se mete en otra guerra, Siria. 

Anna Bosch    1.may.2013 17:29    

Anna Bosch

Bio A propósito de...

Anna Bosch lleva más de 20 años cubriendo información internacional. Ha sido corresponsal de TVE en Moscú, Washington y Londres. En la actualidad es redactora en el área de internacional.
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