Fundido a blanco
Llevo días si pasar por este rincón. Llevo días pensando en escribir acerca de los Premios Max, del Festival de Otoño en Primavera, del estreno de Seis puntos sobre Emma… Llevo días pensando en lo que significa la amistad, que es más importante que todo lo anterior y todo lo que vendrá.
Hoy ha muerto Olga Muñoz. Hoy ha muerto Olga y nadie se lo cree. Se ha ido siendo muy joven, demasiado, y no, nunca se vive lo suficiente ni con toda la intensidad como para pegar un portazo y quedarse tan ancho.
Esta es la foto que están mostrando todos los medios que se han hecho eco de su noticia, la que –todo hay que decirlo- ella hubiera dado con más gracia y acidez que cualquiera, sin duda.
Olga y yo nos conocíamos muy bien, pero no éramos amigos. Ella era la amiga de mi amigo, mi medio-hermano. A nosotros nos unía Alejandro.
Nuestro nexo está hoy a miles de kilómetros de Málaga y su pena, su incredulidad, su amargura, su impotencia, me incita a escribir sin pensar, dándole vueltas a la idea de la amistad combinada con la sensación de que todo es efímero, que un día estamos y, en cuestión de minutos, todo desaparece. Aunque parece que uno no se va del todo, como demuestran perfiles de redes sociales –estos, desconcertados- y necrológicas –éstas, mucho más tristes-. Pero por encima del adiós tangible, uno queda bien anclado en el recuerdo del otro gracias a la vida, la suma de los momentos que, antes de evaporarse para siempre, aparecen por cuestión de segundos y es cuando es posible asirlos, al menos con palabras.
Hay muchos instantes que me acechan y no quiero que se vayan: encuentros en el Festival de Cine Español de Málaga, fugaces pero intensos, bajadas de su balcón en la Alameda durante la Semana Santa, ratos al aire libre en la plaza de la Merced, choques casuales en calle Larios o en la plaza de Uncibay… Todos rebosan de vitalismo y autenticidad tamizados por la ironía, mucha ironía, la de una mujer mordaz, diferente, con personalidad, única y amiga de sus amigos, los que ahora están destrozados, como Antonio, Elisa, Miriam, Pichi… y Alejandro.
Quería escribir en positivo, hablar de la vida y lo voy a hacer por culpa de la muerte, porque a eso tan feo sólo podemos echarle la culpa… Aunque voy a cambiar: recapacito y hablo de lo bueno, de un sentimiento como la lealtad y me lleva a pensar de manera irremediable en ella y, en este caso, veo la paja en el ojo ajeno: la lealtad que le profesaba Olga a Alejandro, a él –mi amigo- y su gente –sus amigos-.
Imagino a Olga con una media sonrisa, viendo ‘todo lo que ha liado’: la veo mostrándose sincera, mirando a la cara, no rehuyendo… De ahí que Olga y yo, aunque los caminos se torcieran alguna vez, nos respetásemos. Por encima de todo, teníamos lo mejor en común, la amistad de una misma persona: un medio-hermano.
Este martes tremendo, que comenzó un lunes con un mensaje recibido desde Argentina a las 23.35, está siendo demasiado largo. Hoy Olga ha hecho que muchos nos hayamos llamado, mensajeado, escrito y visualizado. Olga ha hecho que piense en muchos compañeros de carrera, amigos, conocidos…
Olga movía masas y no iba a dejar que todos los que la conocíamos no nos pringásemos: colegas que no se veían desde los años de facultad, amigos que, por los descalabros del destino, no coincidimos demasiado e incluso personas que no creían tener un vínculo en común con nombre y apellidos, Olga Muñoz Gutiérrez.
Aunque sea más de grises, no tanto de absolutos, me acuesto con una idea: si el negro es la muerte, el blanco simboliza la vida. Yo, hoy, fundo a blanco. Por todos. Por ella.




Valentín dijo
Yo creo que todo el que se va en cierta forma vuelve;
Recomendaré dos películas de animación "Arrugas" excelente, y "La novia cadáver" creo que de algún modo la animación puede retratar aspectos menos duros en la cotidianidad y hacerlos más cercanos y acostumbramos más a una sociedad que nos ha hecho ver la muerte como algo tan negativo.Un saludo.
09 may 2012
Valentín dijo
Pese a que haya un halo de esperanza;
09 may 2012
Mariana dijo
Daniel, yo también conocía a Olga y estoy muy triste. Me quedo con su sonrisa y su lucidez. Un abrazo muy fuerte.
09 may 2012
Daniel Galindo dijo
Esta tarde, muchos se acercarán a despedir a Olga ; otros no podrán hacerlo, pero estarán allí también y seguro que, en un futuro, todos juntaremos los pasos como nómadas que somos...
http://www.youtube.com/watch?v=VW7-mmQwYI4
09 may 2012