Casi
Casi, casi no los creemos. Hubo un día en el que casi nos creíamos que el futuro estaba en nuestras manos, a día de hoy, difícilmente nos manejamos con el presente. Verán, ayer conocimos un dato del instituto nacional de estadística que asegura que en cuarenta años la mitad de la población española tendrá más de sesenta y cinco años. Ese dato fue catalogado como insostenible por próceres y analistas y justifica la noticia de hoy: Se retrasará la edad de jubilación. Parece un torpe movimiento político acometer una reforma de tal calado sosteniéndola en ese dato, seremos muchos pensionistas dentro de cuarenta años. Si alguien hubiera hecho una estadística en Nueva york el día después del 11S ese análisis no podría indicar otra cosa distinta que un alto porcentaje de los neoyorkinos mueren víctima del terrorismo. Pero nadie lo hizo. Los datos que conocimos ayer son papel mojado, ¿Creen, por poner un ejemplo, que alguien adelantó el extraordinario flujo migratorio, que elevó en un par de años dos millones la población española? No. Nadie lo adelantó. Es más, si hiciéramos hoy un análisis parecido partiendo del dato de que en un año en España se han perdido un millón cien mil empleos llegaríamos a la conclusión de que en 16 años nadie tendría trabajo en España. Así que nos encontramos con una justificación inexistente para una medida incomprensible, retrasar la edad de jubilación. Una medida que en cualquier caso llega tarde, muy tarde y mal, muy mal. Decía Winston Churchill que un político es alguien que piensa en las futuras elecciones y un estadista es alguien que piensa en las futuras generaciones. En este caso nos encontramos con una idea que ni resulta útil para las próximas elecciones ni para las futuras generciones. Nuestra constitución nos da derechos, entre ellos el del trabajo, pero el del trabajo no parece ser un derecho, el verdadero derecho es el del bienestar. Esa debe ser la pelea y alargar nuestra vida laboral no mejora nuestro bienestar. A la economía le sienta mal que nos hagamos mayores al mismo tiempo que impide trabajar a los jóvenes. ¿No sería ese el verdadero problema sobre el que focalizar todas las energías? Según la EPA, en España tenemos 4.326.000 parados, cifra que hace buena la idea de ¿Para que están los récords sino pra batirlos? Tenemos un problema, pero no con la estadística.



