Ronaldo
Entre flores, críticas y alegrías España ganó, pero parece que no es suficiente. La victoria para un español es como los recortes para la crisis, que no bastan. Debemos ganar metiendo goles a cascoporro, queremos que nuestros rivales maniatados sufran una ola futbolera que les abofetee en la cara. Y eso, amigos, además de difícil, es imposible. Los otros también son once y corren que se las pelan. Cristiano Ronaldo escupía ayer bilis ante la cámara, y eso por perder. La mayoría de periodistas deportivos españoles escupen lo mismo, pero por ganar. En otro orden de cosas deben saber que sube el butano, y cuando digo que sube el butano, no es que se lo acerquen al recibidor de casa, es que sube un seis y pico por ciento. Vamos, como sigan así las cosas, vamos a tener que calentar el arroz frotándolo con las manos. ¿Y no serán los de Industria quienes deban darse duchas frías? En fin, sólo una cosita más: la única mujer que vive en Cunit que lleve burka (recuerden que esa localidad tarraconense es una de las poblaciones catalanas que han prohibido el uso del velo integral) ha dicho que vale, que se quita el burka y se pone una gorra y gafas de sol, que por ella no hay problema. ¿Gorra y gafas de sol? ¿No será que Madonna también es musulmana y no de la cábala, como creíamos? ¿Debate del burka? Amigos consistoriales, arreglen ustedes lo de las farolas y su política social.



