Última parada: impresionante Tikal
Nuestro viaje a Guatemala acaba en Tikal, las impresionantes ruinas mayas que se encuentran en lo que hoy constituye el Parque Nacional de Tikal. Éste ocupa un área de 576 kms cuadrados pero solo 16 están mapeados. Es una de las reservas naturales más importantes de Guatemala, habitada por cantidad de especies de fauna y flora: monos aulladores, ocelotes y aves multicolores habitan esta ciudad enclavada en la selva tropical de gigantes árboles. Pero nos quedamos sin palabras ante los innumerables vestigios de la civilización maya. La inmensa ciudad en ruinas, establecida en las tierras bajas de la selva tropical de Petén, continúa fascinándonos a los viajeros.
Tikal es la mayor ciudad maya conocida y estudiada hasta el momento. Fue declarada en 1979 “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO. Hay constancia de que estuvo habitado desde el pre-clásico medio del 900 al 600 a. de C., aunque tuvo su apogeo entre el 550 el 950 d. de C. La ciudad se encontraba en pleno centro del mundo maya, entre la costa de Campeche (Méjico) y la de Belice. Las pirámides son las más elevadas que construyeron los mayas. Los monumentos principales se organizan alrededor de la gran plaza, aunque hay numerosos grupos de edificios dispersos por la selva y unidos por senderos y amplias avenidas que coinciden con las calzadas mayas. La Gran Plaza, que fuera el mayor escenario público de festivales y celebraciones, está rodeada por el Templo II y la Acrópolis Norte, a izquierda y a la derecha respectivamente. Pero también nos encontramos ante uno de los lugares de enterramiento de la civilización maya. Las tumbas de los gobernantes se fueron construyendo unas sobre otras, la acrópolis del norte contiene tumbas de muchos de los primeros reyes de Tikal.
Parece increíble que Tikal permaneciera oculta durante más de ocho siglos... Hoy, gracias a un convenio suscrito entre los gobiernos de España y Guatemala, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) ha hecho posible la restauración de varios de los templos. Y nosotros no pudimos tener mejor cicerone: el arquitecto que ha trabajado en el proyecto, D. Rafael Chang.
Nos marchamos con pena de Tikal, y de Guatemala. Con la sensación de que nos queda tanto por ver, y la alegría de haber podido estar aquí, trabajando y disfrutando. El material que hemos grabado es excelente. Tenemos muchas ganas de compartirlo con vosotros...
Y ahora... al avión, de vuelta a casa... y a preparar el próximo viaje.
¡Hasta muy pronto!
El equipo de Buscamundos



