3 posts de diciembre 2010

Erase una vez...

De la forma como un pueblo cuida a sus niños y a sus ancianos se pueden entender muchas cosas sobre él... y por eso queremos despedir el 2010 con un par de canciones de cuna. Quizás nunca tanto como hoy hayan hecho tanta falta versos como los del poeta José Agustín Goytisolo, con sus buenos lobitos, brujas hermosas y piratas honrados; en ese mundo al revés en donde poder perderse y, ojalá, algún día, volver a renacer. Así que con la voz de Paco Ibañez y de Mercedes Sosa les deseamos a todos unos felices días de fiesta. Y a los que no se lo pueden permitir, que por lo menos puedan ser días más llevaderos. Muchas gracias a todos por acompañarnos y por seguir tomando café al Sur con nosotros. ¡Hasta el próximo domingo!

Yo no sé qué me han hecho tus ojos

En la mitad de los años ‘30 Francisco Canaro componía uno de los temas más exitosos de la historia del tango: Yo no sé que me han hecho tus ojos. Un vals dedicado a la entonces considerada, por lo menos durante dos décadas, la emperatriz del tango, la mítica Ada Falcón. Los dos vivieron una atormentada historia de amor de la cual la Falcón nunca logró salir, así como nos cuenta este documental de 2003 titulado precisamente “Yo no sé que me han hecho tus ojos”, firmado por Sergio Wolf y Lorena Muñoz. Ada Falcón era una mujer que en los años ‘30 lo tenía prácticamente todo: emancipación, inteligencia, dinero, coches de lujo, amantes (¡fíjense era una época en la cual la mujer ni siquiera tenía derecho de voto en Argentina!). Bueno, en la cima de su carrera, Ada quiso abandonar todo. Decepcionada por su fracaso amoroso con Canaro, en 1942, decidió dejar de cantar e irse a la sierra, en un asilo de monjas. Ahí pasó toda su vida, hasta los 97 años. Cuando un día, después de 60 años de soledad, una cámara entró en este asilo de la provincia de Córdoba, en Argentina. Fue así que volvió a aparecer, con grandísima dignidad, delante de un mundo que ya había cambiado. Ya no era el mismo que ella conocía, claro. De todas formas se trataba de un mundo que, a pesar de los años pasados, nunca le había olvidado.

Tango y memoria

Los primeros tangos de la historia fueron grabados durante la primera década del siglo pasado, entre 1902 y 1906. Lo que es cierto es que las grabaciones siguieron desarrollándose durante las primeras tres décadas del Novecientos, para llegar a su máxima expresión en los años '40. Una década que en Argentina por ejemplo coincidió con los años del gobierno de Juan Domingo Perón. A pesar de las primeras censuras peronistas sobre el lunfardo (la antigua jerga de los arrabales porteños) el tango comenzaba a obtener un éxito tal como para que pronto el mismo Perón decidiese borrar las medidas de censura. Un proceso que se insertaba en el marco del desarrollo de la industria discográfica nacional. A partir de entonces, en pocos años, llegaron a contarse más de cien orquestas típicas de tango actuando al mismo tiempo tanto en Buenos Aires así como en Montevideo.

Luego, a partir de la segunda mitad de la década del ´50, el tango comenzaba a perder la fascinación de un tiempo. Si en Argentina esos cambios coincidían a nivel político con la así llamada Revolución Libertadora del 1955 que, después de derrocar a Perón, quiso censurar también todos aquellos tangos que tuviesen alguna referencia a un compromiso social y político; más en general era una época entera la que comenzaba a cambiar. Por un lado es necesario prestar atención al nuevo modelo de desarrollo económico impuesto por los Estados Unidos después de la Segunda Guerra mundial. Un modelo que tenía su máxima expresión en un entretenimiento rápido, considerado más contemporáneo, “más juvenil”, como se le decía entonces, por estar supuestamente enfocado, de manera estratégica, hacia el “futuro”. Lo que el Mercado proponía era precisamente una nueva ideología construida sobre el Consumo de una industria cultural simple, barata y entretenida.

Así que al comienzo de los años '60 la industria discográfica también comenzaba a cambiar, para hacer frente a esos nuevos cambios del Mercado. Y es así como muy rápidamente supo interceptar estos cambios para ofrecer nuevas tipologías de productos discográficos más adecuados a las nuevas exigencias de la gente: soportes discográficos más pequeños y transportables. Si hasta entonces los discos se fabricaban en placas de pizarra de 78 rpm, fue a partir del final de los años ’50 que comenzaron a aparecer los primeros soportes de un nuevo material: el vinilo.

Las discográficas más importantes en Argentina eran extranjeras. Entre ellas la estadounidense RCA Víctor y ODEON (un sello alemán posteriormente comprado por los ingleses, después de la Segunda Guerra mundial). Sellos que en aquel entonces llegaron a monopolizar prácticamente el 90% del mercado. Y no sólo del tango. Aunque cuando se produjo la irrupción del disco de vinilo ya el tango había comenzado su declinación, hay que decir que cierto público de aficionados empujó a los sellos más importantes a convertir en LP de vinilo, algunas de las antiguas grabaciones más exitosas existentes hasta entonces en discos de pizarra.

Según fuentes de la Asociacion Buenos Aires Tango Club , que tiene el objetivo de reeditar la mayor cantidad posible de las antiguas grabaciones de tango antes de que desaparezcan sus antiguos soportes, en los años ‘60 las empresas discográficas comenzaron entonces a reeditar en LP de vinilo solo aquellas grabaciones de segura colocación en el mercado. En las tiendas volvían así a aparecer las versiones instrumentales de las principales orquestas de un tiempo, y también temas cantados por Gardel, Corsini, Magaldi. De todas formas no todo pudo ser reeditado. No sólo por problemas de Mercado, sino también a causa de complicaciones técnicas. Por ejemplo, la cantidad de cortes de un antiguo disco de pasta no era la misma que la de un vinilo.


Según los datos en el periodo comprendido entre 1906 y 1960 se editaron algo así como 25 mil discos de tango, del cual sólo un mínimo porcentaje volvió a editarse en vinilo. Y luego, a partir de los ’80, aún menos en cintas y, a partir de los ’90, en CD. Según estos datos alrededor de 40 mil versiones de antiguos tangos nunca más volvieron a reeditarse. De las matrices originales de discos que poseían las empresas grabadoras, no se ha conservado ninguna, principalmente por razones de espacio. Fueron literalmente destruidas. En algunos casos, como las del sello ODEÓN, antes de tirar a la basura las matrices, se pasaron los originales a cintas. Estas sí que siguen conservándose, lo que sucede es que ya han perdido gran parte de su calidad sonora. En otros casos, como en el de RCA Víctor, exigencias de mercado y falta de espacio en los almacenes empujaron a la empresa a tirar a la basura todas las matrices originales.

Con la reciente promoción del Tango a Patrimonio inmaterial de la Humanidad, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Intendencia de Montevideo prometieron invertir 2 millones de dólares al año para la tutela del tango. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se comprometió a crear un Centro de Documentación y Registro del Tango, a recuperar manuscritos, material sonoro, vestuario de época e instrumentos musicales. Desde el pasado junio por ejemplo es operativo el Archivo Digital del Tango, un proyecto coordinado por Ignacio Varchausky, líder de la célebre orquesta El Arranque. Pero esta historia se la contamos en la próxima entrada. ¡Hasta pronto!


Dimitri Papanikas


Cuando al atardecer las oficinas quedan vacías y los negocios cierran, las luces de la Avenida Corrientes de Buenos Aires y de la Ciudad vieja de Montevideo se encienden con sus librerías, disquerías, teatros y cafés...
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