La primera película de tango de la historia
Imaginemos reunir a las estrellas más grandes de la canción contemporánea en la misma pantalla cinematográfica. Con un poco de esfuerzo, intentemos también imaginar que se trata de la primera vez que podemos disfrutar de una película sonora e, incluso, la primera vez que las circunstancias nos permiten 'ponerle cara' a algunas de las famosísimas voces que hasta ahora solo hemos podido escuchar a través de las ondas radiales o ver, inanimadas, en las portadas de los periódicos más populares de nuestra época. El efecto sería un tanto curioso, por no decir espeluznante... Bueno, algo parecido tiene que haber sido lo que experimentaron sobre su misma piel los cientos de espectadores que la noche del 27 de abril de 1933 acudieron al Cine Real de Buenos Aires para asistir al estreno de ‘¡Tango!’, de Luis Moglia Barth, según la tradición la primera película sonora del cine argentino. Un evento que significativamente tiene al tango como su principal protagonista y cuenta además con algunas de las leyendas más populares de su historia a quienes, hasta entonces, la gran mayoría del público jamás había podido verles la cara. Libertad Lamarque, Azucena Maizani, Tita Merello, Mercedes Simone, Alberto Gómez, el mítico bailarín José Ovidio Bianquet (‘El Cachafaz’) y las orquestas, entre otras, de Osvaldo Fresedo, Juan D’Arienzo, Juan de Dios Filiberto, Pedro Maffia y Edgardo Donato. Una noche memorable en la que por primera vez el séptimo arte y el tango encontraban un dialogo común entre la realidad y la ficción, entre la magia y los sueños.



