Feliz cumpleaños a la señora del tango
Si el tango lleva más o menos unas ciento treinta primaveras, lo que es cierto es que por su lado Nelly Omar le sigue muy de cerca, disputándole la veteranía. Hace una semana, el pasado 11 de septiembre, la “Gardel con falda” (o la “cantora nacional”, como prefiere ser llamada) sopló su velita número cien, en perfecta forma y con muchas ganas de seguir adelante para acompañar al tango en el tercer milenio. Última diosa de una época que contempló en el escenario verdaderas estrellas de la canción rioplatense, tales como Rosita Quiroga, Azucena Maizani, Mercedes Simone, Tita Merello, Ada Falcón y Libertad Lamarque; ha sido y sigue siendo una verdadera leyenda del tango canción. Nelly Omar, cuyo verdadero nombre es Nilda Elvira Vattuone, nació en la ciudad de Guaminí en la provincia de Buenos Aires en una familia de origen genovés, donde creció con un carácter muy firme y soñando con ser aviadora. Ha sido, en su longevidad, portadora de la memoria histórica de una época que ya no existe, en la que en la sola ciudad de Buenos Aires se podían encontrar hasta cien orquestas de tango disputándose semanalmente el liderazgo de un mercado floreciente. Nelly Omar tiene las ideas muy claras sobre el compromiso artístico de los que se dedican al tango, a este respecto nos comentaba: “Las cantantes actuales en muchos casos no saben realmente cuestionarse. En los últimos tiempos han dejado de cantar, reduciendo su canto a la sola interpretación y olvidándose de la melodía”. Y también nos hablaba sobre la vida y el amor: “Tengo ganas de volver a enamorarme, de viajar y de conocer países distintos”. Esto nos lo contó hace dos años una linda tarde en un café del centro de Buenos Aires, algunos días antes de su nuevo concierto en el Teatro Luna Park, histórico templo del boxeo y luego testigo de algunos de los hitos más trascendentes de la vida cultural y social de la ciudad. Así que, una vez más, en esta feliz ocasión, nosotros en Café del Sur queremos celebrar con un recuerdo y un cariño muy especial. ¡Y qué cumpla mucho más!



