REINVENTEMOS EL TRABAJO III

    viernes 16.jun.2017    por Miguel Castro    1 Comentarios

Para los amantes de Los lunes al sol de Fernando León de Aranoa, o del cine de Ken Loach, aquí va un fragmento que podría haber sido utilizado por estos directores en alguna de sus películas. El el relato contado por Pedro Gorospe Lafuente en El inconformismo de Koldo Saratxaga bien merecería pertenecer a la secuencia de una gran película que narrara la particular historia que vivieron dos empresarios: Miguel Bernar y Koldo Saratxaga.  

“Lo que te pasa a ti, Miguel, no es nada raro. Es muy común y lo podríamos definir como paternalismo. En el fondo no eres mala persona, pero eres un carca. Anticuado en lo que respecta a la gestión y ganándote la vida mientras tienes a gente, en algún caso, bastante mal pagada”

Son casi las primeras palabras que le dijo Koldo Saratxaga a Miguel Bernar en 2007, cuando a este le preocupaba que su empresa, Walter Pack, se le fuera de las mano y acudió a Koldo para pedirle ayuda.   

Cuenta Bernar en el libro que no sabía si partirle la cara a Koldo, levantarse con indiferencia y largarse o seguir escuchando para ver como acababa la historia y contársela a los amigos.  

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Y la historia, efectivamente, dio para contarla. Por mucho que Miguel Bernar fuera un empresario de éxito, que creía que lo más importante de su empresa eran sus trabajadores, se encontró frente a él a una persona que iba a mostrarle la importancia de ser consecuente entre lo que se piensa, lo que se dice, lo que se siente y lo que se hace.   

“O sea que si tú trabajas tanto, cómo es posible que a lo que consideras lo más importante de tu empresa, los trabajadores, le dediques tan poco tiempo. Que a algunos los tendrás mal pagados, con contratos a través de ETT, becarios… ¿No te parece raro?”, dijo Koldo.

“Qué cabrón” recuerda Bernar que pensó. “¿Cómo podía meter el dedo en la llaga con esa facilidad y con una sonrisa de amabilidad entrañable…?

 Gorospe describe en las páginas siguientes de El inconformismos de Saratxaga, las conversaciones que mantuvieron ambos. Sudores fríos iban entrándole a Bernar a medida que Saratxaga introducía nuevos conceptos que ponían Walter Pack patas arriba: Confianza, transparencia, tenacidad, respeto, reparto de un 30% de los beneficios, supresión de los relojes de fichar, prescindir de las ETT. Ideas que hacían dudar a Bernar sobre el sentido de la decisión que estaba tomando y que tenían como colofón que la plantilla de Walter Pack tendría que aprobar en un referéndum un cambio que transformaba profundamente toda la organización.

Bernar pensaba que no podía haber más cambios cuando escuchó la última petición de Koldo:

“Todo este cambio lo tenemos que hacer, pero sin ti”

A regañadientes, Miguel Bernar también acepto la última petición: dejar en manos de Saratxaga y de su equipo, la transformación de Walter Pack. Cuando regresó, 18 meses más tarde, tuvo que someterse a la aprobación del equipo de Pilotaje, compuesto por quince personas. Tuvo que ganarse la confianza de la plantilla y empezar su particular aprendizaje.

 Ocho años más tarde, Walter Pack supero la crisis sin un despido y creciendo en todos los parámetros.

En el cine, como en la vida, los personajes crecen, las historias crecen, cuando asumen procesos, soluciones, que el espectador nunca pudiera imaginar.

El lunes pasado cuando escribí la primera de las entregas dedicada al trabajo recordaba a muchos de los trabajadores de RTVE que han tirado ya casi la toalla y están a punto de la total desmotivación y claman por una solución a sus vidas.

Me pregunto si esos cien millones de euros que podría costar, como mínimo, jubilar anticipadamente a 1000 trabajadores, podrían utilizarse para hacer una transición ordenada hacia un modelo que asegurara el bienestar de la plantilla ante la labor encomendada; que reforzara el servicio público con el aumento y consolidación de la producción propia, cuyo estudio en profundidad podría revertir en una contratación de más empleados;  y que todo ello tuviera como objetivo la creación de contenidos audiovisuales generadores de bienestar para el país y exportables a otras culturas.   No puedo estar de acuerdo con que la única solución que hay para repensar el servicio público es mandar a los mayores de 52 años a casa. No puedo darle la razón al monstruo, no puedo creer que la solución más fácil es la mejor. Y lo creo mucho menos desde que leí esta historia. Gracias, Koldo Saratxaga; gracias Miguel Bernar.

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Miguel Castro   16.jun.2017 17:54    

REINVENTEMOS EL TRABAJO II

    miércoles 14.jun.2017    por Miguel Castro    0 Comentarios

¿Es posible imaginar una empresa, una organización donde no hay jefes y que compita en el mercado internacional? ¿O imaginar una empresa donde el salario se decide de forma conjunta por los miembros de cada equipo, sin que la cuantía sea la misma, y todas las personas se sientan bien pagadas?

Este sueño utópico es una realidad en empresas como Buurtzorg dedicada al sector de la salud, con 7000 empleados, y ubicada en Holanda; o FAVI, empresa metalúrgica francesa, y en otras diez organizaciones cuya historia y forma de estructurarse, de relacionarse los trabajadores que componen sus plantillas, viene recogida en el libro de Frederick Laloux  que se ha convertido en un auténtico éxito mundial de ventas y que mencioné en el anterior post. “Reinventar las organizaciones” es un ensayo donde Laloux hace un repaso a los diferentes modelos de organizaciones que hemos creado los seres humanos a lo largo de los siglos de nuestra historia y donde se destaca el más evolucionado de estos modelos, el "teal"(esmeralda en inglés). 

Tras la pista de las organizaciones teal  en nuestro país está el Grupo de Investigación de Organizaciones Sostenibles de la Universidad Politécnica de Madrid, dedicado a estudiar el diseño de organizaciones que contribuyen a la sostenibilidad social, ambiental y económica. Una entrevista con  Ana Moreno Romero, ingeniera Industrial y doctora en Ingeniería Social y de las Organizaciones fue esencial para encontrar a NER Group con K2K Emocionando y su forma de interpretar la autogestión desde hace décadas; a  Infojobs y sus esfuerzos para conseguir la plenitud de sus empleados; y a un especial ejemplo de organización pública como el Conservatorio Municipal de Música de Barcelona que tiene prácticas teal. Todos ellos nos mostraron que es posible reinventar el trabajo.

 

Todos los ejemplos vistos en el reportaje nos enseñan que podemos dejar atrás las manadas de lobos y los machos alfa (organización roja en el libro de Laloux); e incluso las  pirámides jerárquicas que tienen como ejemplos esenciales a la Iglesia católica o a las Fuerzas Armadas, son  un modelo organizativo superado, por muy extendido que esté en las organizaciones públicas de más de medio planeta (ámbar en el libro de Laloux).

Dejemos de pensar que es imposible mezclar felicidad y trabajo. Puede resultar muy difícil en modelos como el naranja, la máquina,  donde se busca la perfección de los procesos desde un punto de vista puramente materialista sin importar los daños colaterales al medio ambiente o a los seres humanos que dichos procesos puedan conllevar. Los beneficios que ha producido este modelo, meritocracia e innovación no han sido suficientes para compensar los perjuicios que conlleva. 

Los inconformistas buscaron traspasar moldes, recordar valores y construir organizaciones (verdes) que tienen como metáfora la familia. En ellas los egos se disuelven y los directivos son evaluados por los trabajadores, e incluso elegidos por ellos. Son líderes servidores que deben de preguntarse antes de aceptar el cargo si estan preparados para compartir el poder y liderar con humildad.

 La evolución plena es dar una una vuelta de tuerca más e incluir tres  avances revolucionarios: autogestión, plenitud y propósito evolutivo. Un modelo donde la organización se considera un ser vivo, el modelo teal.

Es lo que somos, es a lo que debemos parecernos. El ideal teal del que tanto habla Laloux. El ideal que ya no es ideal, que es real y que podemos aplicar a nuestro lugar de trabajo si tenemos el valor, la perseverancia y las herramientas para apostar por un cambio que va a beneficiarnos a  tod@s. Hay ya mucha gente preparada y dispuesta a ayudarnos a conseguirlo. 

Próxima entrega 16 de junio

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Miguel Castro   14.jun.2017 11:22    

REINVENTEMOS EL TRABAJO

    lunes 12.jun.2017    por Miguel Castro    2 Comentarios

Me apasiona el cine que trata temas laborales y sociales. Las películas que he visto de estos temas han sido mayoritariamente diagnosticadoras de la crudeza de una situación laboral, de una época determinada, de una situación de crisis… No aportaban soluciones ni nuevos modelos, se limitaban a exponer y denunciar lo que estaba ocurriendo que, sin duda, era mucho.

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Es significativo que haya sido un libro de management, el primero que leo en mi vida, el que me ha aportado más soluciones y más esperanza a la zozobra que muchos días me ofrece trabajar en RTVE. Zozobra porque parece que la casa trabaja contra los empleados instalando muros que dificultan la tarea diaria hasta casi hacerla imposible.

Es difícil no tener ganas de tirar la toalla, caer en el olvido de la satisfacción que nos ofrece desarrollar nuestra jornada laboral en un trabajo creativo. Acabar rendidos a los pies del Centro de Poder RTVE, el lado oscuro que cercena frecuentemente la creatividad de toda la gran productora de contenidos audiovisuales de interés público que podríamos ser, el lado brillante. Una dualidad que nos lleva a menudo a una gran contradicción: querer cambiar las cosas y al mismo tiempo queremos sentirnos ausentes, fuera del monstruo que construye su caminar en despachos rebosantes de insaciables vanidades, con los que la gran mayoría no queremos tener nada que ver.

Hasta hace muy poco todo era así, con esa batalla diaria entre el ying y el yang.  Hasta que Reinventar las organizaciones cayó en mis manos y me mostró las soluciones que llevaba media vida buscando.  Y, de repente, de un plumazo, películas que me habían hipnotizado como Metrópolis, Las uvas de la ira, Smoking room, Los lunes al sol o El Capital se desvanecían, se desprendían de lo más profundo del subconsciente, e iban ocupando otro lugar en mis recuerdos con cada uno de los 12 ejemplos que muestra el libro de Frederick Laloux, de empresas que viven y trabajan con el modelo organizativo “teal”.

Lo que Laloux presenta hace que nos frotemos los ojos hasta comprobar que el dinosaurio sigue ahí, que la utopía es real, como muestra el caso de Buurtzorg.

9788416601059Buurtzorg significa consultorio de barrio en holandés. De hecho es una organización dedicada al sector salud que tiene 7000 empleados y que proporciona atención domiciliaria a ancianos y enfermos. Las enfermeras trabajan en equipos de diez a doce personas, y cada equipo se ocupa de unos cincuenta pacientes en un barrio pequeño y bien definido. El equipo se encarga de todas las tareas que antes estaban fragmentadas en distintos departamentos. Son responsables no solo de proporcionar cuidados, sino de decidir cuántos y a qué pacientes atender. Hacen el ingreso, la planificación, fijan los días festivos y las vacaciones, y llevan la administración. Deciden donde alquilar una oficina y cómo decorarla. Determinan la mejor manera de integrarse a la comunidad local, a qué doctores y farmacias contactar y cómo trabajar mejor con los hospitales locales. Dentro del equipo no hay líder; las decisiones importantes se toman de manera colectiva. Los equipos son verdaderamente auto-gobernados y auto-organizados…

Se podría afirmar que lo que es aplicable en el sector sanitario no necesariamente puede ser exportable a otros sectores. En Reinventar las organizaciones hay otros 11 ejemplos de todo tipo de sectores  que demuestran que la autogestión es posible y genera un altísimo nivel de eficiencia con el que es difícil de competir. Cuando la gente está contenta con lo que hace se convierte en adicta a su trabajo. En Buurtzorg, antes de que llegara el modelo teal que convirtió la organización en un paraíso, intentaron aplicar protocolos mecanicistas donde venía regulado el tiempo que tenía que usar cada enfermera en cada proceso: en poner una inyección, en escuchar a un enfermo… Fue tal el desastre que se originó que un nuevo dueño acabo con las ideas de productividad mal entendida. La autogestión es posible si se dan las condiciones precisas para llevarla a cabo.

Buurtzorg ofrece de forma eficaz a sus equipos el apoyo específico que la autogestión tiene en la práctica (capacitaciones, coaching, herramientas). Un apoyo que incluye elementos tan básicos como descuidados de la colaboración humana: el aprendizaje de distintos tipos de escucha y de distintos estilos de comunicación, cómo llevar a cabo reuniones, cómo hacerse coaching unos a otros, y otras habilidades prácticas…

Un tema a aclarar es que aunque no haya jerarquías de jefe y subordinados,  esto no significa que todas las enfermeras sean iguales. El espacio permite que surjan otras jerarquías naturales y espontáneas: jerarquías fluidas, basadas en el reconocimiento, las influencias y las habilidades.

The guardian, en la portada que se reproduce en  la foto, titula el trabajo que se hace en Buurtzor así:

El modelo holandés vecinal de cuidados que se está convirtiendo en global. Ha acabado con la burocracia y ofrece más tiempo de las enfermeras con los enfermos.

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Buurtzorg es un ejemplo de que la confianza genera un grado de motivación desenfrenada. Cuando se nos ofrece la autonomía suficiente y las condiciones para que ejerzamos esa autonomía, multiplicamos por varios centenares nuestra eficiencia.  

Paseo por los jardines de Prado del Rey. El edificio llamado inteligente,  el edificio de TVE, el de RNE. Miles de trabajadores desempeñan su tares diaria en estos edificios. Entre ellos, dicen fuentes sindicales que hay muchos que viven una desafección tal que lo único que anhelan es una jubilación anticipada. Su desmotivación es profunda, El Centro de Poder ha devorado sus energías. No confían casi en nadie y casi en nada. Solo quieren que alguien les envíe a casa con un buen salario. Me pregunto si la historia de Buurtzorg podría inyectar algo de ilusión.  Me pregunto si es recuperable esa vocación por el servicio público, por servir a los ciudadanos de este país, que todavía hay en el interior de muchos de los grandes profesionales que intentan evitar ser devorados diariamente por el monstruo.

 

Próxima entrega 14 de junio

Reinventemos el trabajo II

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Miguel Castro   12.jun.2017 11:00    

Julieta

    jueves 7.abr.2016    por Miguel Castro    1 Comentarios

Viejos amig@s en la sala de los cines Golem donde se proyectaba, a la prensa, Julieta, la última de Almodóvar. Allí estaba Gala. Las luces de la sala estaban todavía encendidas cuando nos abrazamos y nos pusimos al día del momento dulce que los dos saboreábamos. Sonrisas que fueron apagadas al mencionar a una amiga común, al sentir la impotencia de lo incomprensible, de lo que duele, de lo que no podríamos evitar aunque quisiésemos. Ella aparcó la relación, de golpe, marcando un punto y final que nos llenó de dudas y de tristeza. 

En ello estábamos, cuando se apagaron las luces y una seda rojiza inundó la pantalla, el aire la mecía. El aire de de la respiración de una mujer "tan bella como abatida". Desde el primer plano, Almodóvar nos avisaba de que aquello que íbamos a ver tenía tanto de tragedia griega como de intangible, de inexplicable. Tenía que ver con la belleza exterior y con el dolor interior, levemente marcado y al mismo tiempo oculto, por una respiración inquieta. 

A partir de ahí, la vida: la culpa, el amor, el duelo, los celos, el dolor, el silencio, una foto rota, una estatua amputada, una tarta de cumpleaños en la basura, una mano que escribe para entender… como si la literatura o el cine fueran capaces de explicar algo de eso que pasa mientras nos preguntamos qué nos pasa; un cineasta que sutura su mapa emocional y al mismo tiempo hace que salten los puntos del nuestro.

Julieta

Títulos de crédito. Lagrimas. Gala comenta: “Parecería que la película hubiera empezado cuando nos sentamos en la butaca y comenzamos a hablar…”, nuestra amiga se hizo presente de nuevo en una película donde se veía una de Almodóvar. “Ahora la entiendo un poco más”, le dije a Gala. Ahora me entiendo un poco menos, pensé. Me despido, salgo para Atocha hacia el Museo Reina Sofía. En el vagón del metro dos músicos nos desean un buen día. Una persona devuelve el saludo en un vagón que apenas late, tan sólo está ensimismado. Los acordes de la guitarra y de la percusión  intentan robarnos al menos una sonrisa. Atocha, anden vacío. La última secuencia de Julieta me acompaña hasta la salida. Afuera, hay una luz preciosa. 

 

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Miguel Castro    7.abr.2016 18:09    

Ilusionista

    miércoles 27.ene.2016    por Miguel Castro    1 Comentarios

No se porqué me viene a la cabeza estos días una frase de la película La juventud, de Paolo Sorrentino. La suelta una miss universo tras recibir un gruñido intelectual de una estrella de cine, en respuesta a un destello de sincera admiración: “Cuando la ironía está cargada de veneno denota la frustración del que la ha lanzado.”

Hay ironía, pero sin veneno, cuando Jordi Molla dice que él no es pintor, que él es un gran actor, un actor que pinta, que escribe, que dirige… Apasionado y enfermo de curiosidad, Jordi Mollà es incapaz de detenerse, no para. Sonríe cuando nos muestra una de sus obras: un ladrillo dorado. No hay mejor forma de expresar lo que significó la burbuja inmobiliaria en este país, fue como la fiebre del oro; ni hay tampoco mejor alegoría para hablar de lo que puede o no puede ser arte contemporáneo. Jordi nos muestra también una Divina Comedia, de Dante, barnizada, sus páginas no se pueden abrir, es como una piedra, más que un libro parece un fósil, es otra de sus obras.  Y por último Jordi sostiene unas fotos de una enorme obra que realizó con guiones que le llegaron, que leyó, que le propusieron y que jamás se convirtieron en película.

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El ladrillo dorado

Un político estadounidense precandidato a la presidencia de Estados Unidos, Bernie Sanders habla de que la  avaricia de Wall Streett está destruyendo su país. Hay una máxima ecologista que dice que en el mundo hay recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos los seres del planeta, incluidos los seres humanos; sin embargo no hay recursos para satisfacer la codicia de unos pocos. 

 

 

 

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La Divina fosilizada Comedia

Escribió Dante en La divina comedia que las zonas más abrasadoras del infierno estaban reservadas para aquellos que tuvieron la oportunidad de cambiar las cosas y no lo hicieron. ¿Quién puede abrir un libro solidificado?

 

 

 

Los guiones atrapados

Todo lo que no hacemos, aunque lo pensemos, aunque lo escribamos, no existe. Nuestras vidas están llenas de proyectos que no surgieron, que se quedaron aparcados, que no se llevaron a cabo. De viajes imaginados, de sueños robados, de enamorados y enamoradas que abrazaron el aire,  de ideas que cambiarían el mundo que no fraguaron, nadie las puso en práctica. Y, sin embargo, todo ello aunque nunca existió, nos hizo sentirnos vivos. Nos hace sentirnos vivos. No entiendo bien el mecanismo de la nostalgia de lo no vivido, pero creo que existe. De alguna manera, lo que no hicimos, existe. 

Tuve la oportunidad de hablar con Jordi Mollà de aquello que le hacía sentirse vivo, y no puedo más que agradecerle esa larga conversación, esa generosidad y pasión con la que hablaba de todo y de nada, de lo que importa y a la vez es irrelevante, de lo que somos y a la vez no somos.

En el enlace que sigue a estas líneas está la conversación emitida. La conversación completa quedará archivada en dos discos hasta que alguien, por azar, por resiliencia,  o por método, decida desempolvar descartes de otras vidas. 

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El ladrillo, la divina comedia y los guiones atrapados no se encuentran en el montaje emitido sobre Jordi Molla. Me pregunto por qué no los incluí,  por qué quedaron como descartes. Me hago esta cuestión mientras dejo que suene una vez más un tema de la banda sonora de Ocho y medio, la película de Fellini, un tema que no consigo quitarme de la cabeza: El ilusionista.

  

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Miguel Castro   27.ene.2016 10:57    

Morimos...¿hablamos de ello?

    martes 12.ene.2016    por Miguel Castro    1 Comentarios

Repasando el programa de A punto con la 2 que dedicamos al proyecto HU-CI, uno se encuentra con frases como estas: “El sufrimiento en esta sociedad es un tema tabú, y no digamos la muerte”, le comenta el actor Alfonso Bassave a Gabi Heras, médico intensivista creador del proyecto para humanizar los cuidados intensivos en las UCIS.  Y lo hace mientras toman un café. A lo que Gabi añade: “Si te acercas lo suficiente, tiene premio. En el momento en que te acercas al sufrimiento y no lo rechazas, lo atraviesas, dejas de sufrir y tu experiencia vital se convierte en algo transcendental”

Pocos trabajos me parecen tan necesarios como este de humanizar las unidades de cuidados intensivos, lleva implícito humanizar nuestras vidas, nuestro día a día. Mirar a la muerte hace que miremos a la vida de otra manera. Hace que nos cuestionemos el motivo por el que actuamos, y que de repente surjan preguntas sobre nuestras intenciones, sobre el motivo por el que hacemos lo que hacemos, cada día.

No es fácil, no es nada fácil pensar que nos vamos a morir y mirar hacia adentro: hacia las emociones que nos genera esa idea, algo que no somos capaces de dimensionar ni de entender y que nos atemoriza. La mayoría de las veces preferimos no prestar atención al sufrimiento, a la muerte, porque pensamos que no sirve para nada, parece que sólo estamos programados para producir, no para perder el tiempo, y decidimos seguir con nuestras cosas, mantenernos ocupados, atentos a lo que pasa fuera, y nos olvidamos de mirar hacia adentro.

¿Qué pasaría si lo hiciésemos? ¿Si una tarde nos planteásemos que deberíamos hacer un documento de voluntades anticipadas, que deberíamos decidir si queremos que nos incineren o que nos entierren, o si queremos ser donantes de órganos?

¿Que pasaría si un día decidiésemos hablar de lo invisible, de lo oculto, de lo que sentimos y no nos atrevemos a contar a nadie? ¿Qué pasaría si hablásemos abiertamente de ello?

Gabi y Alfonso saben lo que pasaría. Ambos tuvieron la generosidad de compartir públicamente esa experiencia con nosotros, de decir cosas que no recuerdo haber escuchado nunca en un programa de televisión.

Ambos saben que si fuésemos capaces de hablar más de la muerte conseguiríamos aumentar nuestra capacidad de escucha, de percibir el aliento de los demás, de sentir nuestros miedos y el miedo de los otros, de abrazarlos, de entenderlos, y así superarlos, sentir lo que nos bloquea y  atravesarlo. Sentir que estamos vivos, despiertos, conscientes, atentos.

No puedo dejar de agradeceros, Gabi, Alfonso, lo que habéis hecho. No puedo dejar de sentir gratitud por esa gran bocanada de amor que habéis lanzado, en un mar donde sólo parece tener derecho a navegar el desconsuelo.

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Miguel Castro   12.ene.2016 18:07    

Lo que pienso, lo que siento, lo que hago.

    jueves 26.nov.2015    por Miguel Castro    4 Comentarios

 Tengo un amigo venusiano con el que a veces veo la tele. Es un poco plasta, la verdad, porque no para de preguntar en todo momento. El otro día vio por primera vez un partido de fútbol, el Madrid Barça. Y desde antes de que comenzara el partido empezó con la matraca.

Fr

- ¿Esa bandera tan grande que han puesto en la grada?

- De Francia

- ¿Y por qué la ponen?

- En homenaje a las víctimas del atentado de París.

- ¿Qué es Francia?

- Un país, el corazón de la Unión Europea, donde nacieron muchos de los valores que seguimos en este continente.

 - Y los dos equipos, ¿de dónde son?

- De Madrid y Barcelona.

 -  ¿Y..

- ¡Me vas a dejar ver el partido!

 Mi amigo venusiano no se calló. Le tuve que explicar nuestra historia, le hable de referéndum, del derecho a la autodeterminación de las reglas del fútbol, de qué eran los estadios y hasta de los más nimios detalles de la indumentaria de los jugadores.

 - Oye, ¿y qué llevan los jugadores en las camisetas?

Aba

- Llevan marcas. El Madrid lleva publicidad de una compañía aérea de Emiratos Árabes, y el Barcelona en la parte delantera la publicidad de la línea aérea de Qatar, otro país árabe;  por la parte trasera lleva Unicef, que es Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia.  

- ¿Y las marcas tienen que ver con los valores universales, como la bandera enorme del principio?

-  No.

 -Entonces,  ¿con qué tienen que ver?

- Con la venta de un producto.

- ¿La infancia de las naciones unidas es un producto?

- No, no es producto...

- Creo que no me estoy enterando bien… 

- No me estoy explicando bien.

 Mi amigo venusiano se fue y me dejó allí, con todas sus preguntas en el aire,  y con nulo interés en lo que ocurría en el terreno de juego. El Madrid perdía por entonces 0-2.

 Hace tiempo que no disfruto con el fútbol, pero lo sigo viendo. Es como un rito. Comenzó cuando compartía con mi padre momentos de verdadera emoción. ¡Qué felicidad! Cómo disfrutaba mi padre cuando marcaba un gol el Madrid. Y cómo disfrutaba yo junto a él, junto a mis hermanos. Ahora sé que era la pasión que nos unía la que me gustaba.  Lo que ocurría en el terreno de juego desencadenaba esos mágicos momentos que hacen que el Real Madrid sea parte del mapa emocional de mi infancia, lo quiera o no.

 Ahora ya no es así. Siento que la relación se acabó hace mucho tiempo. Tal vez me haya vuelto demasiado analítico y he dejado de abstraerme, de mirar solo al balón. Las contradicciones que antes eran invisibles han entrado en el campo de juego. Los símbolos,  las ideas, los intereses, las motivaciones han inundado cada centímetro de los estadios. Todo ello me genera una gran confusión entre lo que pienso, lo que siento y lo que hago.

 ¿Qué son el Madrid y el Barçá ahora? Dos marcas globalizadas que interesa vender en los cinco continentes. Símbolos que nos incitan al consumo aprovechándose de la generación de una emoción. En el mapa emocional de los niños de hoy se encontrará para siempre Fly Emirates y Qatar Airways como dos puentes hacia un abrazo eufórico. Y es posible que esos niños no lleguen a saber nunca donde está ni Qatar ni los Emiratos Árabes, ni si son o no democracias como la nuestra.  

Con toda seguridad, esos niños han oído hablar de Siria. Han sentido el miedo en los rostros de sus padres cuando escuchan el nombre de ese país, inmerso en una guerra civil, que puede convertirse en el origen de una cadena de arrebatos bélicos.

   

A última hora de ayer fui a clase de Chi-kung. Laura, la profesora, me enseñó el símbolo que hay reproducido bajo estas líneas, y me enseño también una serie de movimientos que le llevan a uno a una especie de danza en la que se vincula lo que se piensa, lo que se siente y lo que se hace.  


Ideograma     

     

 Tras la danza y la meditación a la que lleva, lo que pienso es que hay que preguntarse a quién le beneficia el miedo que parece extenderse por todos lados.

Es lo que siento: miedo.

Bailo un poco más, quiero sacarlo fuera, y me doy de bruces con mis contradicciones que lo invaden todo. Desmenuzo cada una de ellas.  

Escribo, es lo que hago, lo que me ayuda a vencer los miedos. Una frase más y los habré dejado a un lado... Ya están casi fuera. 

 

 

 

 

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Miguel Castro   26.nov.2015 17:29    

Seamos valientes: la Tierra grita.

    lunes 5.oct.2015    por Miguel Castro    2 Comentarios

Me considero algo parecido a un amateur espiritual. Hago meditación desde hace años, y simpatizo con algunas de las ideas del budismo que me parecen valores universales. Motivo por el que emprendí este verano un viaje a la India más tibetana y budista, en compañía de un grupo de desconocidos que teníamos en común a un amigo un tanto singular: Andoni Ajuria. Singular porque  empezó como consultor para IBM, llegó a ser Director de Consultoría de una multinacional sueca y  un buen día dejó el traje y la corbata y se colgó los hábitos de monje.  

INDIA 2015 FOTONES - 017

En el sur de la India, en Bilakuppe, cerca de Mysore, Andoni cuida de un grupo de niños tibetanos cuyos padres, a muchos kilómetros de distancia, en el norte de la India, tienen enormes dificultades para salir adelante. El monasterio les da una formación y a través del Geshe de la congregación, Andoni está consiguiendo que un grupo de personas de todo el mundo ayuden a que el hogar de los niños tenga, poco a poco, unas mejores condiciones.

Cuando llegamos allí, los niños nos homenajearon como si hubieran venido los Reyes Magos. He de decir, que nunca había disfrutado de una semana de vacaciones con una inmersión tan profunda en una comunidad tan diferente a la mía. Vivíamos con los niños, y Andoni nos llevaba a ver templos donde nos sumergía en el budismo, y donde, lógicamente, aparecían todo tipo de dudas, cuestiones y diferencias, éticas y morales, que ponían sobre la mesa las discrepancias existentes entre ambas culturas.

Uno de estos preceptos que me fascina es la ley de causalidad, o lo que es lo mismo, que nuestros actos se nos devolverán en esta vida o en vidas sucesivas. Ese es nuestro karma. Otro de los puntos que nos atrajo de las enseñanzas de Andoni fue el de poner una intención a cada una de nuestras acciones, y si esa intención es altruista, si persigue el bien de otras personas, pues mejor que mejor. De verdad, no sabéis como cambia una comida si se empieza agradeciendo los alimentos que tenemos en la mesa, y se pone en la comida el propósito de que nos dé energía para hacer algo por los demás. Es curioso que sea yo el que diga estas palabras, alguien que renegó a los trece años de la educación católica que había recibido y se sumergió en lecturas existencialistas durante buena parte de su vida.

Ahora, muchos años después, me he dado cuenta de la importancia de los ritos en nuestro día a día. Ritos que hoy pueden ser laicos o religiosos, pero que sin duda nos conectan con nuestra espiritualidad. Y nos conectan con los demás, aunque no hablemos el mismo idioma. Una comunicación que teníamos con los niños: acercándonos a sus vidas,  a sus mantras, a sus oraciones, aprendiendo de su rico mundo interior. Y que devolvíamos de la mejor forma que nosotros sabemos: con el juego y la risa.

INDIA 2015 FOTONES - 096

Escucharles esos mantras, a la luz de la Luna, es realmente difícil de olvidar, muy, muy difícil. Esa semana, esa increíble experiencia nos convirtió a Oihana, Paola, Carmen, Luis, a Andoni (su nombre de monje es Thendar), y a mí, en compañeros de un gran viaje interior y exterior; emocional y vital

Oihana emprendió su propio viaje, tras dejar a cada uno de los un dibujo, un mandala. Los niños se quedaban absortos contemplando como en dos horas Oihana era capaz de llenar de colores y complicadas formas geométricas un papel en blanco. Es la manera singular de meditar de Oihana.

  INDIA 2015 FOTONES - 034

Nos despedimos de los niños. Oihana hacia el sur de la India. El resto mirábamos ya las montañas del Himalaya, al norte de la India. Una naturaleza inigualable que nos acogía, y por la que teníamos que acceder por la carretera más alta del mundo, y con alguna molestia por las alturas, no siempre se transita a 5600 metros de altitud.

INDIA 2015 FOTONES - 135

Uno de nuestros destinos fue el lago Pangong,  a 4400 metros de altitud. Allí, después de un precioso paseo, vimos que, al igual que ocurre en todas partes, las botellas de plástico presiden las orillas de lugares tan inaccesibles como este, es como si los seres humanos dejásemos nuestra impronta en todos lados. Como pudimos, acompañados de nuestro guía tibetano, Remsing, recogimos los plásticos que nos cabían en las manos y emprendimos la vuelta al campamento. Un joven nos agradeció el haber marcado la diferencia, pero lamentó que no se pudiese hacer casi nada por los residuos, tan solo quemarlos o enterrarlos. Habían pedido ayuda al Gobierno, se encontraban a la espera de una respuesta a cómo gestionar los residuos. 

Esa noche, luna nueva, el cielo se tocaba con el suelo, y miles de estrellas fugaces tropezaban con nuestros rostros que, tumbados boca arriba, parecían querer absorberlas. Esa noche, algunos no dormimos, mal de altura.

 Despierto, desvelado, en la puerta de la  gran tienda de campaña que me resguardaba, mirando las estrellas fugaces que recorrían el firmamento, pensando en el budismo, en Jesucristo, en el momento en el que Buda vivió, en el que Jesús predicó. En Mahoma, en otras religiones, y en todos los mandamientos; pensando en los preceptos religiosos de los que he oído hablar.  Preceptos que tienen miles de años de antigüedad, se escribieron, se dictaron, cuando el ser humano tenía una mínima capacidad del poder que tiene ahora, de esa inmensa capacidad de creación y de destrucción que tenemos ahora.

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Y en esos preceptos principales, de los credos más influyentes del mundo, de los más extendidos, de los que ampliamente abarcan a la mayoría de los habitantes del planeta, en todos esos preceptos no hay mención al cuidado de nuestra casa, nuestro planeta, el lugar donde vivimos. 

¿Por qué? Debería de ser un precepto esencial para nuestro karma de especie. ¿Y si en pleno siglo XXI creásemos uno? Podría ser común y universal, para todos los ciudadanos de este planeta: creyentes o aconfesionales. Un precepto para la especie, escrito en todas las lenguas del mundo, y compartido por todas las religiones del mundo. Un precepto acompañado de un mantra compartido. Un mantra que, a una hora del día, pusiera a todos los seres humanos que habitamos este maravilloso lugar en contacto con nuestro planeta,  la Tierra, en contacto con nuestros semejantes, en contacto con nuestra espiritualidad.

Esa idea nació cuando ya amanecía en el lago Pangong. A punto de emprender viaje hacia Dharamsala. Cuando llegamos a la ciudad donde vive el Dalai Lama tuvimos la oportunidad de ver a un Geshe próximo a su santidad que, generosamente, nos ofreció dos sesiones de enseñanzas budistas donde surgieron todo tipo de preguntas, y una de ellas fue sobre el precepto de cuidar nuestra casa común. El Geshe me contestó que los medios de comunicación tenemos un gran trabajo que hacer en este campo, en el campo de la educación medioambiental. Dijo también que el budismo buscaba la iluminación de nuestras mentes y que si esta se producía, conllevaría el cuidado y sanación del planeta.

  La conversación continuó: incidí en los numerosos seguidores de las religiones, y el papel positivo que podían ejercer y así aliviar la enorme presión que los seres humanos provocamos sobre la casa común en la que vivimos, y también nuestro karma de especie.  Me contestó que estaba de acuerdo. Y a partir de ahí nos ilustró mostrándonos algunos de los estrechos vínculos existentes entre la naturaleza y el budismo.

Al regresar a Madrid e incorporarme a mi lugar de trabajo en TVE seguí dándole vueltas a la idea, hablé con amigos, con expertos en religión, con expertos en teología, y me compré la encíclica del Papa Francisco que trata sobre el cuidado de la casa común, Laudato Sí. La encíclica del Papa. Un libro que puede ser leído como un texto político, tanto como el publicado este año por Naomi Klein, Esto lo cambia todo, el capitalismo contra el clima

 Libros esenciales de un año donde nuestra casa común ha tenido una enorme relevancia. Tanta que son muchas las noticias sobre ambos libros. Noticias como esta que encontré hace un par de días.

VATICANO, 10 Ago. 15 / 10:24 am (ACI).- El Papa Francisco decidió establecer cada 1 de septiembre la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará a partir de este año tal como se hace en la Iglesia Ortodoxa.

 El 10 de agosto, día en que está fechada esta noticia, fue el día que estuvimos en el lago Pangong, fue el día que pensé que había tenido una idea y que tenía que transmitirla a los cuatro vientos. Mi ego me decía que era mía, y que era importante. ¡Qué ingenuo! La idea no era mía, en absoluto...

Es curioso cómo nos engaña la mente y cómo nos engaña la vida. Lo normal sería pensar que leí la noticia en un periódico, en Internet, en el teléfono móvil, y me olvidé de ella. El mal de altura hizo lo demás. Ya está. Asunto resuelto. Pero, en el Lago Pangong no había Internet, dormíamos en tiendas de campaña. Y además, desde que llegue a la India, el 30 de julio, mi teléfono dejó de funcionar. Mandé algunos correos desde cibercafés, y poco más. Estuve veinte días casi desconectado de la red, con la atención plena en mi interior, en el presente, en lo que veía, sentía, en lo que  me rodeaba. No tengo respuesta a cómo me llegó esa información. Lo que sí sé es que no surgió de mí, en absoluto, por mucho que mi ego interpretara que así era.

En el blog Medical Daily, publicaban hace unos días la siguiente noticia en la que se informaba que la telepatía era posible utilizando el siguiente sistema.

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Lo que parece un gran avance científico, puede ser simplemente un extrañísimo artefacto. He decidido no dedicar ni un segundo más a cómo me llegó el mensaje. Y he decidido dedicarle mi tiempo al contenido del mismo.

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La Tierra nos está gritando que hagamos algo: que cambiemos nuestros hábitos, que la cuidemos, que la sanemos. Y en ese cambio va implícito un cambio de modelo productivo, de hábitos de consumo, de vida diaria. Va implícita una conversión ecológica, como dice el Papa Francisco. “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilo de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos las causas humanas que lo producen o acentúan. Es verdad que hay otros factores ( como el vulcanismo, las variaciones del eje de la Tierra o el ciclo solar), pero numerosos estudios científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la concentración de gases de efecto invernadero (anhídrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana.  Al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de los rayos solares reflejados por la tierra se disperse en el espacio. Eso se ve potenciado especialmente por el patrón de desarrollo basado en el uso intensivo de combustibles fósiles que hace el corazón del sistema energético mundial." (23)

 Para los no creyentes hay otra voz que agita la conciencia ecológica, y que une el cambio climático a multitud de injusticias pendientes de resolución. La voz de Naomi Klein.

 “Todas las reivindicaciones económicas aquí expuestas (unos servicios públicos que funcionen, una vivienda digna, una adecuada redistribución de las tierras) no representan otra cosa que temas que dejaron pendiente los movimientos de 

Tapa-KLEIN-ESTO-LO-CAMBIA-TODO-ok-e1429283009224liberación más potentes de los dos siglos pasados: desde el de los derechos civiles hasta el feminista, pasando por el de la soberanía indígena. Las ingentes inversiones globales que se requieren para responder a la amenaza climática – para que nos adaptemos humana y equitativamente a la fuerte variabilidad meteorológica en la que estamos y de la que no podremos librarnos, pero también para que conjuremos la posilidad de un calentamiento verdaderamente catastrófico, que aún estamos a tiempo de evitar – constituyen una oportunidad para cambiar todo eso y para que esta vez, lo hagamos bien. Podrían producir la redistribución equitativa de tierras agrícolas que tendría que haber seguido a la independencia de los regímenes coloniales y dictatoriales; podrían traer el empleo y las viviendas que soño Martin Luther King; podrían hacer llegar puestos de trabajo y agua limpia hasta las comunidades nativas y podrían servir para encender, por fin las luces y abrir los grifos del agua corriente en todos los townships sudafricanos. Esa es la esperanza que encierra en sí misma la promesa de un Plan Marshall para la Tierra.”

Hace varios meses, cuando Naomi Klein pasó por Madrid, hice un reportaje para el programa Para Todos La2, basándome en la conferencia que  dio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.  Al final de la conferencia le pedí que me dedicara su libro. Y esto fue lo que escribió.

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Be brave significa Sé valiente. Muchas veces me he preguntado porque me escribió esto, si no me conocía de nada (de nuevo el ego).  Ahora creo saberlo. Probablemente lo ha escrito miles de veces en sus viajes por todo el mundo. Lo único que hace que no cambien las cosas es el miedo. Hay que tener valor para superarlo, para deshacerse de él, para cambiar los hábitos de vida con los que nos hemos criado, para darle la vuelta a nuestro día a día y comenzar de nuevo pensando en la naturaleza que nos rodea, sintiéndola. Luchar por ella, aunque nos resulte incómodo, nos dé pereza, nos cueste acostumbrarnos. Hacerlo ayudados de una herramienta esencial, la meditación. Hacerlo para que los demás puedan disfrutar de la décima parte de lo que nosotros tenemos. 

Creyentes y no creyentes tienen una importante decisión que tomar en esta segunda década del siglo XXI: destruir definitivamente nuestra casa, el lugar que nos ha dado la vida, o aprender a amarlo, a respetarlo, a escucharlo. Seamos valientes. 

 

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Miguel Castro    5.oct.2015 18:44    

Me afecta + me irrita = me activo

    jueves 24.sep.2015    por Miguel Castro    1 Comentarios

En unas jornadas sobre medios de comunicación, M. levanta la mano pidiendo la palabra para contestar a la pregunta que acabo de hacer: ¿Cómo se puede divulgar entre la ciudadanía la importancia que tiene la información?

M. contesta: “Nosotras dimos un curso en un instituto, en un entorno con un alto riesgo de exclusión social. Pusimos en una pared unos recortes de noticias que hablaban de jóvenes de la misma edad que los que teníamos en nuestras aulas. Había grandes titulares que hablaban de la generación nini, del botellón, de falta de curiosidad y de carencia de entusiasmo… Después de leerlo vieron que todas esas informaciones hablaban de ellos, comprobaron que eran informaciones que les afectaban, y es más: les irritaban profundamente.  Sólo con esto se dieron cuenta de la importancia que tiene la información y los medios de comunicación. Si alguien siente que algo le afecta y al mismo tiempo le irrita, asimilará rápidamente la importancia del mensaje.  ”

Acaba el debate y M.  me cuenta que ahora vive en Bruselas, que ha tenido que mudarse porque aquí no podía sobrevivir.  Miro su currículo en la wikipedia  y en su propia página web,  y me irrita profundamente que una profesional que:  a los trece años ya estaba en una organización solidaria, que tres años más tarde era presidenta de esa organización; cuyos estudios están plagados de matriculas de honor; que es una experta en medios de comunicación comunitarios; con todo ese perfil, con todo ese talento, tuvo que marcharse fuera de España.

Bruno catalano

Escultura de Bruno Catalano

Es posible que a ti, que estás leyendo este post, comience a indignarte esta historia. Todo esto nos irrita cuando lo leemos, cuando lo vemos, pero la verdad es que no nos afecta, no va con nosotros. Nos preocupa un rato, el tiempo en que por nuestra mente circula otra idea y se deshace de la anterior. Nos irrita, pero no nos afecta.

El runrún de las jornadas esta bañado por la inminente cita electoral. En plenas elecciones catalanas, la intervención de M. no queda en saco roto. ¿Se han sentido los catalanes afectados e irritados por todo lo acontecido durante estos cuatro años? No se entiende que pueda haber otro motivo que el compartir esa irritación para explicar una unión tan atípica como la protagonizada por Artur Mas y Oriol Junqueras.

Algunos de los que me rodean que no son de Cataluña, parecen sentirse un tanto hastiados de un debate que ya no les afecta, y encima se ha convertido en el día de la marmota y parece querer adormecerles desde hace más de treinta años: por lo que ya no les irrita lo más mínimo. Simplemente no entienden nada. Parece como si contemplasen una película con demasiado argumento y muy poca trama.

Algo extrapolable a todo tipo de temas. Es como si, poco a poco, los ciudadanos hubieran vuelto al estado de aletargamiento, de la aceptación, del esto es así y no hay quién lo cambie, el estado previo al 15M. Muchos años adormecidos hasta que, de repente, algo les despertó. La crisis les afectaba, nos afectaba. Y no solo nos afectaba, nos irritaba. Día tras día la televisión hablaba de nosotros y no nos gustaba lo que en ella se decía: “habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Afectados + irritados = activos.

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Ese momento parece que para muchos terminó. Hizo falta, entre otras cosas, un “ buen repaso” a los medios de comunicación: unos cuantos despidos de directores de periódicos;  el control político de las televisiones, radios y agencias de noticias públicas, para que la información fuera la apropiada, para que no se hablara de los problemas, de la crisis, para lavar la imagen del país: que nadie se sintiera afectado, ni irritado. A esto, hubo que añadir, a última hora, un  nuevo concurso de adjudicación de canales de televisión cuya resolución coincidirá con las elecciones generales, para que los canales comerciales de televisión sean conscientes de lo que se están jugando en estas fechas si se pasan de la raya en la crítica política.  

 Pero todo esto parece que no nos afecta, que no nos irrita, que no nos preocupa. Permíteme que ahora te tutee, amigo, que estás leyendo este post, que tal vez hayas tenido la televisión puesta hace unos minutos, o hayas leído hoy un periódico que ya no reconoces, permíteme que te pregunte: ¿te has planteado dónde se informan los que te informan? ¿Qué información te llega a ti? ¿Te has planteado que tienes derecho a “comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión” (artículo 20 de la Constitución Española)?

Disculpa que a partir de ahora tal vez eleve un poco el tono, sin llegar a la vehemencia, pero es que me siento ligeramente afectado e irritado por lo que veo, con lo que leo. Afectado e irritado con lo que quieren hacer de nuevo con Telemadrid, el mismo partido que arruinó el prestigio y las finanzas de una cadena que pasó de ser de todos para convertirse en la televisión de sólo algunos, sin que haya habido condenas por semejante tropelía, ni gasto resarcido a los ciudadanos de esta Comunidad por tal despilfarro social y económico. 

Telemadrid

Según han declarado los comites de empresa de Telemadrid y de Onda Madrid: "De aprobarse este Proyecto, la radiotelevisión madrileña pasaría de estar “politizada” por una mayoría en el Parlamento Regional a estar “politizada” por un Gobierno en minoría." Y añaden que: "es significativo que el texto, que elimina el Ente Público RTVM y crea una nueva sociedad anónima mercantil única, contemple una “Junta General de Accionistas“ formada exclusivamente por el Gobierno del Partido de Popular y deje la mayoría de las decisiones en manos de una autoridad audiovisual regional que no es otro que el vicepresidente del Gobierno de la Comunidad."

Quería compartir también contigo, amigo lector, que hay otro motivo para sentirme ligeramente afectado e irritado: se trata de una de las primeras medidas tomadas en la televisión de Castilla La Mancha por el nuevo Gobierno de esta Comunidad: han decidido nombrar como jefe de Informativos a un joven que terminó la carrera hace dos años, y que no tiene ninguna experiencia en dirección. Tal vez sea un genio, nadie podría ponerlo en duda viendo a M., son una generación de gente muy cualificada, pero si es así, por favor, hay que explicarlo, razonarlo, con transparencia y argumentos de los motivos de la elección, porque no parece que genere mucha confianza la forma en la que se ha obrado en este caso, y más viniendo de donde se viene: hay que dar ejemplo. Si los dirigentes socialistas que gobiernan la Comunidad ahora quieren cambiar las formas utilizadas en la negra etapa de Cospedal, deben de explicar decisiones como esta.  

Hasta aquí llego con los comentarios ligeramente airados,  porque te contaré algo, ahora que estamos en confianza. Hace ahora más de un año que un colectivo de profesionales de los medios de comunicación que se denominan La tele de todos, se reunieron, se organizaron y, tras mucho trabajo,  han publicado un informe donde cuentan,  página a página, como se construye una televisión pública, rentable, independiente y productiva, en este país. Me quito el sombrero por ellos, por todas las jornadas de trabajo que nos han regalado para escribir ese esplendido informe en el que figura que tú, querido lector, estarías directamente representado en los órganos de gestión y de administración de tu televisión pública, la de todos, la que entre todos podemos hacer plural, democrática, independiente, y no un juguete al servicio ideológico del gobierno de turno. 

 ¡Qué acabas de hojearlo! ¡Qué vaya tocho! Entiendo, la verdad es que a mí me pasaría lo mismo con un documento elaborado, por ejemplo, por inspectores de Hacienda. Te entiendo. Estás ahí, en el sofá, con el mando a distancia… Y, en la tele, no hablan de ti, pero tampoco te importa. No hablan del hospital en el que trabajas, con todo lo que pasa allí, ¿verdad?, ni del instituto, ni de nada cercano que te importe, pero sí de muchas cosas que te afectan… por lo menos un rato, pero no te irritan porque están todas muy lejos, le pasan a gente de otros países. Todo de lo que hablan le pasa a gente que está muy lejos. ¡Qué se puede hacer!  

  Entre tú y yo, te propongo un trato: nos vemos, me cuentas lo del hospital, lo del instituto, lo de la oficina, lo del ministerio, lo de la pensión de tu madre… y yo te explico un poco más lo de la tele, lo de la información, que ya sé que es un poco denso, te lo cuento un poco mejor. Y después, si quieres, en lugar de tomarnos más cañas, y pasar a la fase de olvidarlo todo hasta el día siguiente, tal vez podamos difundir el documento de La tele de todos, y otros muchos que han escrito en el ministerio, en el instituto, en la comisaría, en la fábrica, en Hacienda... No sabes la cantidad de gente que está trabajando para que todo cambie y no siga igual. Lo hacen porque les afecta, les irrita, y tienen energía, inteligencia, y capacidad de trabajo para intentar cambiarlo, y para desoír a los que pretenden desanimarlos. ¿Aceptas el trato?

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Miguel Castro   24.sep.2015 19:13    

DEFENDER EL BULO. Periodistas y políticos en ataque de nervios.

    viernes 17.jul.2015    por Miguel Castro    2 Comentarios

Sigo frotándome los ojos y sin entender nada de lo que pasa. ¿Qué ocurre? ¿Qué está pasando para que tantos periodistas y políticos se pongan de acuerdo en que hay que cerrar la web VO, creada por el Ayuntamiento para desmentir bulos? Cerrar, están de acuerdo que hay que cerrarla, y argumentan que es porque peligra la libertad de los periodistas a la hora de escribir noticias referidas al consistorio madrileño. Me pregunto si van a pedir lo mismo con la web de la Comisión Europea que desde hace 23 años se dedica a hacer exactamente lo mismo, a desmentir bulos.  

¿Qué ocurre, que los periodistas no se equivocan? ¿Un organismo público o privado no tiene derecho a rectificar informaciones que le atañen y que considera que son inexactas y a publicar la versión original de sus informaciones en su web?

Parece que no. Hay que cerrar todo lo que pueda, de alguna manera,  controlar a los que controlan, a los auténticos “garantes de la pluralidad informativa”.

¿Cuántas mentiras, cuántos bulos interesados recogen diariamente los medios de comunicación de nuestro país? ¿Cuántos ciudadanos o instituciones se acogen al derecho a rectificar la información publicada en uno de estos medios? Un derecho que todos tenemos y que casi no se utiliza por lo poco efectivo que resulta el procedimiento para conseguir esa rectificación. Lo que ha hecho el Ayuntamiento de Madrid es ahorrarse esos litigios y sacar los colores a algunos  profesionales.

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Fotografía de Ahmad Hammoud

 A finales del siglo pasado los medios de comunicación eran altamente cuestionados por la veracidad de las informaciones que publicaban, por las meteduras de pata que una y otra vez cometían, por los infiltrados que se inventaban noticias, auténticos escritores de ficción que muy creativamente contrataban hasta falsas fuentes y publicaban como veraces  sorprendentes artículos.  En aquel tiempo hubo cineastas que llevaron alguna de estas historias a la gran pantalla, El precio de la verdad es un buen ejemplo de lo fácil que resultaba a finales del siglo pasado engañar a los medios. Ya en un tono más divertido y ficticio, La cortina de humo,  narraba como la política y el falso periodismo televisivo son capaces de inventarse hasta una guerra. Una ficción, evidentemente, pero que se hizo real un siglo antes, cuanto William Randolf Hearts, gran magnate norteamericano de los medios de comunicación, en ese tiempo, recibió un telegrama de un ilustrador al que había enviado a Cuba con motivo del hundimiento del Maine. “Todo está en calma, no habrá guerra, quiero volver”. La respuesta de Hearst fue la siguiente: “Usted envíeme las ilustraciones, yo pondré la guerra”.  Y efectivamente, Hearst puso la guerra, la cocinó día a día en las primeras páginas de sus periódicos.

Hoy, en el año 2015, en la segunda década del siglo de Internet, a la velocidad en que los medios y los usuarios devoran información, hay mucho más ruido, muchos más bulos que entonces. Y esto es debido a esa prisa injustificada y al contenido de los diarios y de los informativos de televisión que dotan de una enorme importancia a declaraciones que forman parte del juego político y que, realmente, aportan muy poco a la construcción de una sociedad mejor. Es la forma en que la política usa los medios de comunicación para sus propios intereses, sin que tercie ninguna reflexión.

Ayer, por ejemplo, los medios ofrecían las declaraciones de Esperanza Aguirre contra la página VO del Ayuntamiento de Madrid, como si Aguirre fuera una activista por la libertad de prensa,  pero nadie informaba de la relación existente entre el largo periodo de presidencia de la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre, nueve años, y la manipulación informativa ejercida durante ese periodo de tiempo en  Telemadrid.  Sí, sí,  Aguirre es la portavoz del principal partido de la oposición en el Ayuntamiento, y es importante lo que diga. Efectivamente, es importante lo que diga, pero hay que poner en antecedentes a los lectores para que se den cuenta de quién está hablando, qué es lo que dice y qué es lo que hace o ha hecho con anterioridad, porque uno es lo que hace, y no lo que dice. Aguirre, política sumamente inteligente, aprovechó la lluvia de micrófonos a su alrededor para hacer campaña electoral, para intentar sacar un gran rédito de una noticia nimia, un pequeño blog del Ayuntamiento que la gente está empezando a leer ahora, y que nadie hubiera sabido de su existencia si no se hubiera organizado todo este revuelo. Y, detrás de Aguirre, fueron lanzando declaraciones todo tipo de políticos de su partido que se apuntaban a la batalla mediática. Ya no importa la crisis, no importa la ciudad, hay que hacer una cruzada por la libertad de expresión, por la libertad de prensa, o estás conmigo o estas contra mí.

A la cruzada se apuntaba Miguel Carmona, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, quien según publicó ayer El País, “es contrario a corregir la opinión de los periodistas”, y es partidario de la libertad de prensa. Carmona exigió el cierre inmediato de la web VO.

Que se sepa, nadie ha prohibido que salga a la luz ningún periódico, luego sigue habiendo libertad de prensa, nadie la cuestiona. ¿Por qué Carmona une dos argumentos sin aparente relación? ¿Qué pretende transmitir a la opinión pública?

Si VO fuera consecuente con sus objetivos, debería publicar todo lo acontecido ayer, porque parece que nadie entiende el fin que tiene la página: aclarar las tergiversaciones, los bulos, las desinformaciones que se cuentan y ayer fue un día glorioso en este aspecto.

Es claro que VO  molesta,  y mucho,  porque es un aguijón al  circo mediático en que se basa la política española. Una colleja al rumor publicado; a un proceso que diariamente sigue la misma cronología: “A” declara a las 10:00; a las  11:00, enfado enérgico de “la oposición a A”;  globo sonda de” A”, a las 12:00; replica de “la oposición a A”’, a las 12:30… y todo ello en los informativos de las 15:00, y horas antes en las webs de cientos de periódicos… ¿Qué harían los políticos sin ese circo, lleno de grandes titulares, y casi siempre vacío de análisis? ¿Qué contarían los periódicos, los informativos de televisión, sin todas esas declaraciones? ¿Hay alguien que se pregunte de qué manera mejora el circo mediático nuestras vidas, nuestra sociedad, cómo construye un futuro mejor? Y si no lo hace, ¿para qué sirve? La regeneración de la sociedad pasa por una regeneración de los medios de comunicación y del periodismo.  

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Miguel Castro   17.jul.2015 13:02    

Miguel Castro Uceda

Bio Detrás de la trama

“La cura contra el aburrimiento es la curiosidad. No busques un remedio para la curiosidad: no tiene cura.” Dorothy Parker. De esta cita nació este blog, con el propósito de poner remedio a esa curiosidad que nos hace buscar, escarbar, investigar… Una búsqueda a la que hay que intentar añadir un pequeño esfuerzo para que el trabajo no sea en balde, e intentar que surja…, de una imagen, de una palabra, de una música…, algo parecido a una idea. Y, si fuera posible, trabajar esa idea y conectarla a otras áreas del conocimiento. Un viaje que me gustaría que hiciésemos juntos. Atentos pero relajados: con el corazón y la razón dispuestos a abrir los sentidos; con la precaución necesaria para evitar que, como dice el refrán, la curiosidad mate al gato. Cuento contigo.
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