90 MINUTES AND I LOVE YOU_13
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Joey y Jakie comienzan a caminar por la acera.
Antes de dar la vuelta a la esquina, unos cascabeles llaman su atención. El sonido proviene de la calzada.
No es otro que Santa Claus. No va en un trineo, pero casi. Anda subido en una de esas bicicletas, (típicas en Manhattan para pasear a los turistas), que en la parte de atrás llevan una especie de sillón para dos personas, a modo de “carruaje”.
Jakie y Joey se quedan parados y lo miran.
Santa Claus les mira y vuelve a hacer sonar los cascabeles de su “trineo”: -Venga, vamos, que de lo contrario se va a enfriar el chocolate-
Jakie se sorprende aún más. -¿chocolate?-
Santa Claus le responde: - No pillé los dulces porque ya me parecía ser demasiado chachi por mi parte-
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Jakie y Joey se miran, se sonríen y se suben a la bicicleta-carruaje-trineo.
Dos vasos grandes de chocolate les esperan en la parte de atrás.
Santa Claus mira hacia atrás y les dice que se comporten como si él no estuviera, y empieza a pedalear calle abajo, por el carril bici.
Joey y Jakie se miran. Sólo son capaces de decir algo así como -¡Guau!-
Santa Claus sigue pedaleando en la parte delantera, a lo largo de la Avenida Whyte, en el barrio de Williamsburg. A lo mejor hasta se canta una canción. ¿Por qué no? Seguro que está todo privado.
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Joey mira a Jakie y le dice que no tiene que decir nada si no quiere. Y le anota que él es el rey de aguantar la mirada, que siempre gana.
Entonces Jakie la reta a jugar. Y ambos empiezan a mirarse fijamente.
Y poco a poco, cada uno se pierde más y más en el interior de los ojos del otro.
Pasan tan sólo algunos segundos, pero para ellos son siglos. Caen como por un tobogán de esos del Acuapark, como una bajada de montaña rusa, como por un sendero de montaña muy empinado, a toda velocidad, como el vuelo de Peter Pan.
Cada uno entrando en el alma del otro y sintiendo como el otro entra en la suya.
Ven las manchas del iris del otro, cada una, un lugar precioso y maravilloso que le cuenta todo de el otro, pero no con palabras, con, no sé, con silencio, con serenidad, con paz, con armonía.
Bajan a toda velocidad por un camino empinado y lo que ven en el fondo les tranquiliza...y no pueden apartar los ojos
Se encuentran imantados y parece por un momento que van a besarse…
Hasta que Joey retira de golpe su mirada, como cuando quitas una ventosa de una pared, y gira la cabeza hacia otro lado casi sin aliento diciendo: -No puedo seguir mirando-
Cuando Jakie le pregunta por qué, Joey le contesta que porque lo que veía le gustaba pero le daba miedo.
Es la primera vez que pierde jugando a mirar a los ojos...
Jakie le responde: -Supongo que te sientes como el calcetín antes de saltar al tambor de la lavadora-
Joey no entiende…
Jakie le cuenta que algunos creen que hay una puerta hacia una misteriosa dimensión oculta en algún lugar dentro del tambor de las lavadoras.
Joey la mira incrédulo y Jakie le dice que es verdad, que si no lo cree, que se lo pregunte a sus calcetines cuando regrese a la lavandería.
Jakie le cuenta la historia de aquella pareja de calcetines que vivían felices en el reino del Gran Armario. Hasta que un buen día, uno de ellos desapareció misteriosamente dentro de la lavadora. Y entonces su pareja, tras varias semanas de agónica espera, decidió escaparse e ir a buscarla, a pesar del temor que sentía de ser succionado por esa otra dimensión y no saber si iba a regresar jamás …
Joey entonces le pregunta a Jakie por lo que le sucedió a ese calcetín. Y ella le contesta que necesita por lo menos otros 90 minutos para contarle toda la historia con pelos y señales.
Joey le comenta que seguro que se lanzó a buscar a su pareja por lo duro que se sería afrontar la vida sin ella, sin ganas de nada, más que de rendirse. Y Jakie le comenta que claro, que su vida no tenía norte, ni sur, ni rumbo, ni habían amaneceres bonitos. Joey continua diciendo que seguro que no tendría ni puestas de sol ni nada que mereciera la pena, que no se la podía quitar de su cabeza, sobre todo el remordimiento de no haber podido evitar que esa extraña “fuerza misteriora” la succionara...
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En ese momento Santa Claus pasa justo delante de la cancha de baloncesto y detiene la bicicleta.
Jakie salta con su pelota.




Anónimo dijo
nota:la historia de los calcetines es un adelanto del guión de la película "Calcetinopia", escrito por Virginia Park y Jose Víctor Fuentes.
Pero como dicen por ahí, eso serían por lo menos otros 90 minutos.
25 nov 2008
proyecto dijo
ARQUITECTOS EXPONEN LAS MENTIRAS DEL 11-S
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“Mi compromiso es decirles la verdad y dejarles información valiosa esta noche. Pero por favor, no me crean. No quiero que me crean.
Esto no es como una religión New Age.
Lo que quiero que hagan es que verifiquen todos los datos que les dé, porque es muy importante que sepamos la verdad completa sobre los eventos del 11-S.
Después de todo sirvieron como pretexto para la invasión de dos países en los que ya han perecido más de 1 millón de personas. Y también ha servido como pretexto para la pérdida de muchas de nuestras libertades en los EEUU y también en Europa”
RICHARD GAGE, presidente de la asociación ”Arquitectos por la Verdad del 11-S”
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http://elproyectomatriz.wordpress.com/2008/11/25/arquitectos-exponen-las-mentiras-del-11-s/
25 nov 2008