Canta y no llores. Así fué la victoria de México...
Se alinearon en dos grandes grupos: a la izquierda de la pantalla gigante, los franceses, a la derecha, los mexicanos. Los primeros empezaron fuertes: vestidos con los colores de la selección, y adornados con pinturas, banderas y pitos se hicieron oir. Hasta los niños "iban marcados". Cantaron el himno de su equipo con la alegría y las ganas de quienes se saben seguros de la victoria.
Los aficionados mexicanos, en cambio, parecían apagados, con la humildad de quien no espera nada. Pero el desarrollo del partido cambió las tornas. Los fuertes se vinieron abajo y los aparentemente más débiles se crecieron hasta hacerse con los dos goles que les dieron la victoria. Y para concluir, lo celebraron entonando el "Canta y no llores..." para mayor pesadumbre de los aficionados galos.
Así se vió el partido desde la sede del Fifafanfestival de Copacabana donde lo más contagiosamente divertido sigue siendo la alegría con la que los brasileños viven el fútbol. Y más aún los cariocas. Los verdaderos campeones del disfrute.
Y...por si alguien se aburre cuando los partidos flojean se han organizado actividades alternativas. Ahí me tenéis en pleno lanzamiento de tirolina minutos antes del encuentro. Hay que probarlo todo...o casi todo...



