Una plaza para Berlanga
La plaza desde donde paseaba y dibujaba algunos de los planos que después utilizaría en alguna de sus películas, desde hoy tiene su nombre. A pocos kilómetros de Madrid en Húmera, cerca de Prado del Rey, se ha inaugurado la Plaza de Humera Luis García Berlanga.
El pasado viernes mi amigo Fernando Berlanga, me llamaba para decirme que le gustaría que estuviera en ese homenaje que se realizaba a su padre. Fernando es un amigo desde hace tiempo hemos trabajado juntos en esta casa y no podía faltar a un encuentro tan especial.
El acto ha tenido lugar a las 11,30 de la mañana. Un grupo numerosos de personas entre los que se encontraban amigos, familiares y autoridades. Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, la Alcaldesa de Pozuelo, el alcalde de las Rozas, medios de comunicación y una Banda Municipal de Pozuelo que ha cerrado el acto al compás de pasodoble de la película “ la vaquilla”. Un momento emotivo mientras la música sonaba. Parecía que pudieran estar paseando por esa plaza una pareja feliz, como la formada por Fernando Fernán Gómez y Elvira Quintilla, un grupo de personas que buscaban un poco de cariño y llegar a tiempo a realizar los pagos de la letra del piso junto a Manuel Alexandre y Cassen, quien habría puesto una sonrisa al ver como la Presidenta de la Comunidad se marcaba un bailecito en plena plaza de Luis García Berlanga. Y seguramente que desde algún balcón se sentía la sombra de un Pepe Isbert, saludando a las numerosas personas que llenaban la plaza. Nombres que nos recuerdan siempre que los maestros nunca mueren que su obra permanece viva y que a partir de ahora cuando me siente en el banco de esa plaza estaré viendo tomando un cafetito a Bardem, Berlanga y Azcona imaginando un mundo loco lleno de gente que forme parte de ese mosaico de color y vida que es el cine.
Me ha gustado ver de nuevo a José Luis, el hijo mayor a María Jesús, la mujer, siempre emocionada y cariñosa y a sus nietos. Por allí la pequeña Carolina ajena a ese homenaje a su abuelo. Un hombre que nos dejó hace dos años y hoy ha vuelto a estar presente en nuestras vidas. No es jueves, pero también esto puede ser un milagro.



