Vente a Alemania, Chema (antes Pepe)
Si Chema lee estos días en la prensa las perspectivas que se abren para venir a trabaja a Alemania, y se fía de ellas, puede sufrir una desilusión morrocotuda.
Paso por alto el bombo que se ha dado a ese “supuesto plan franco-alemán” para luchar contra el desempleo juvenil del que lo más suave que se puede decir es que no existe. Ese supuesto “New deal for Europe” no es más que una invención de la oficina de comunicación del “millonario homeless” Nicolás Berggruen para vender la reunión del 28 de Mayo en París. En realidad, se trata de un plan de toda la Unión Europea para el que hay destinados ni más ni menos que 6.000 millones de Euros y que, ingeniería financiera del BEI mediante, podrían llegar a disponer de “diez veces más” (es un suponer) para luchar contra el paro juvenil. O sea, nada de iniciativa franco-alemana, si no europea. Y para mi que se queda un poco corta para ser llamada “New Deal for Europe”. Primera burra vendida a buen precio.
La segunda burra es el convenio firmado entre las Ministras de Trabajo de España y Alemania. 5.000 jóvenes pueden encontrar trabajo en Alemania, titulaba casi por unanimidad la prensa española. ¿De dónde sacaron esa cifra?
Porque la propia Ministra de Trabajo alemana ha confirmado que en realidad lo que único que sabe es que hay 33.000 plazas vacías en formación profesional en Alemania para ser ocupadas por jóvenes …”de cualquier país”, no sólo de España. ¿La ha filtrado el Ministerio de Trabajo español?…entonces tendrá que decir a santo de qué: ¿va a financiar algo a 5.000 y hasta ahí hemos llegado?
Pero al margen de la cifra, el asunto es que casi toda la prensa española compra la burra de los 5.000 “puestos de trabajo o de formación” en Alemania. A ver. ¡Puestos de trabajo, definitivamente NO! Formación profesional dual, Ausbildung, sí. Pero es que son cosas muy distintas.
Ninguna duda de que la formación profesional dual alemana, parte teórica pero la mayor parte práctica en las empresas, es infinitamente mejor que la FP española. Por lo menos más eficaz para encontrar trabajo. Es una formación dirigida a la demanda de profesiones que exigen las empresas, no una oferta de títulos absurdos que luego no sirven para nada. La práctica en las empresas es fundamental para introducirse en el mundo laboral y aprender realmente la profesión. Y para reducir el paro juvenil, porque los 3 años que un estudiante pasa en un Ausbildung no está apuntado en la oficina de empleo.
El Ausbildung funciona en la práctica más o menos así: un joven, (entre 14 y 25 años) busca una empresa que ofrezca plazas de Ausbildung (hay miles y se puede hacer vía oficina de empleo o por libre). Si la empresa lo acepta, le fija una escuela donde complementar la teórica de la profesión elegida (hay 350). El contrato dura 3 años. Puede empezar a cobrar algo de dinero (100,200,300 €, que luego puede ir aumentando hasta 500,700, 800€, depende de la empresa). A los 3 años hay un examen. Si lo pasas, tienes el título, aunque no el trabajo. Si no lo pasas, tienes otros seis meses de repesca. Como falles a la segunda, te quedas in nada. Vuelta a empezar.
Desde luego el sistema es infinitamente mejor que dejar de estudiar para poner ladrillos en la obra de al lado. Y hasta ahí llego, porque, a partir de aquí, nos quieren vender la siguiente burra, o varias burras.
Primero, el Ausbildung no es un puesto de trabajo, es formación. Y al final no tienes garantizado un trabajo, aunque apruebes el examen.
Segundo, el Ausbilder (el estudiante), sustituye casi siempre un puesto de trabajo.
Tercero, el Ausbildung alemán da una estupenda formación práctica, pero se queda a años luz de la formación teórica que se da en España. Son dos extremos de una línea que, por ahora, gana de calle el de la práctica.
Cuarto, el Ausbildung encajona a un estudiante en una profesión muy determinada y concreta, por lo que resulta muy difícil después cambiar de profesión, ya que todo está supeditado a tus prácticas esos 3 años.
¿Qué burra le intentarán vender a Chema?
Si tú, Chema eres uno de los que dejó los estudios para poner ladrillos en la obra de al lado y ahora está a dos velas, Chema, ¡compra la burra y cógete un Ausbildung, ya!
Si tú, Chema, hiciste el Bachillerato y ahí te quedaste…también. Sin un Ausbildung, no vas a ningún lado, incluso en España.
Pero si tú, Chema tienes una FP en España, o incluso una carrera universitaria (no es raro el caso), amigo mío, tendrás que hacer igual el Ausbildung. Tus títulos aquí no sirven para nada. No les interesan. Seguramente, con tu formación teórica, con 15 días de prácticas apretando tornillos o manejando el torno o la sierra, les des cien vueltas a cualquier alemán en teoría, pero no les interesas: o pasas por 3 años de Ausbildung, o nada.
Pongamos discurso a esa casuística: los alemanes se frotan las manos: tienen a su disposición una ingente cantidad de mano de obra cualificada, bien formada teóricamente, dispuesta a ocupar un puesto de trabajo en Alemania disfrazado del necesario Ausbildung.
Insisto que, después, no tienes garantizado un empleo. Y, si consigues el empleo, tampoco tienes garantizado un salario por encima del “mileurismo”.
Para títulos universitarios como ingenieros, sustituir Ausbildung por prácticas y la situación resultante es parecida aunque el punto de partida y las condiciones sean diferentes.
Y todo eso, con otra condición que se da por sabida: el alemán. Y no es asunto fácil.
Así es el asunto, eso es lo que se esconde tras los titulares que Chema habrá leído estos días: Alemania ofrece 5.000 puestos de trabajo o de formación a los jóvenes españoles.
Por cierto, si yo fuera responsable de comunicación del Ministerio de Trabajo español tendría un problema: ¿cómo vendo yo que este tipo de acuerdos son buenos, que lo son, y al mismo tiempo no doy la impresión de que para solucionar el paro juvenil no se me ocurre otra cosa que mandar los jóvenes a hacer la FP en Alemania?. Difícil tarea.
Pues eso. Suerte, Chema (antes Pepe), vente sin burra que aquí hay muchas.




