Vente a Alemania, Chema (antes Pepe)

 Si Chema lee estos días en la prensa las perspectivas que se abren  para venir a  trabaja a Alemania, y se fía de ellas, puede sufrir una desilusión morrocotuda. 

Paso por alto el bombo que se ha dado a ese “supuesto plan franco-alemán” para luchar contra el desempleo juvenil del que lo más suave que se puede decir es que no existe. Ese supuesto “New deal for Europe” no es más que una invención de la oficina de comunicación del “millonario homeless”  Nicolás Berggruen para vender la reunión del 28 de Mayo en París. En realidad, se trata de un plan de toda la Unión Europea para el que hay destinados ni más ni menos que 6.000 millones de Euros y que, ingeniería financiera del BEI mediante, podrían llegar a disponer de “diez veces más” (es un suponer) para luchar contra el paro juvenil. O sea, nada de iniciativa franco-alemana, si no europea. Y para mi que se queda un poco corta para ser llamada “New Deal for Europe”. Primera burra vendida a buen precio.
La segunda burra es el convenio firmado entre las Ministras de Trabajo de España y Alemania. 5.000 jóvenes pueden encontrar trabajo en Alemania, titulaba casi por unanimidad la prensa española. ¿De dónde sacaron esa cifra?
Porque la propia Ministra de Trabajo alemana ha confirmado que en realidad lo que único que sabe es que hay 33.000 plazas vacías en formación profesional en Alemania para ser ocupadas por jóvenes …”de cualquier país”, no sólo de España. ¿La ha filtrado el Ministerio de Trabajo español?…entonces tendrá que decir a santo de qué: ¿va a financiar algo a 5.000 y hasta ahí hemos llegado?
Pero al margen de la cifra, el asunto es que casi toda la prensa española compra la burra de los 5.000 “puestos de trabajo o de formación”  en Alemania. A ver. ¡Puestos de trabajo, definitivamente NO! Formación profesional dual, Ausbildung, sí. Pero es que son cosas muy distintas.
Ninguna duda de que la formación profesional dual alemana, parte teórica pero la mayor parte práctica en las empresas, es infinitamente mejor que la FP española. Por lo menos más eficaz para encontrar trabajo. Es una formación dirigida a la demanda de profesiones que exigen las empresas, no una oferta de títulos absurdos que luego no sirven para nada. La práctica en las empresas es fundamental para introducirse en el mundo laboral y aprender realmente la profesión. Y para reducir el paro juvenil, porque los 3 años que un estudiante pasa en un Ausbildung no está apuntado en la oficina de empleo.
El Ausbildung funciona en la práctica más o menos así: un joven, (entre 14 y 25 años) busca una empresa que ofrezca plazas de Ausbildung (hay miles y se puede hacer vía oficina de empleo o por libre). Si la empresa lo acepta, le fija una escuela donde complementar la teórica de la profesión elegida (hay 350). El contrato dura 3 años. Puede empezar a cobrar algo de dinero (100,200,300 €, que luego puede ir aumentando hasta 500,700, 800€, depende de la empresa). A los 3 años hay un examen. Si lo pasas, tienes el título, aunque no el trabajo. Si no lo pasas, tienes otros seis meses de repesca. Como falles a la segunda, te quedas in nada. Vuelta a empezar.
Desde luego el sistema es infinitamente mejor que dejar de estudiar para poner ladrillos en la obra de al lado. Y hasta ahí llego, porque, a partir de aquí, nos quieren vender la siguiente burra, o varias burras.
Primero, el Ausbildung no es un puesto de trabajo, es formación. Y al final no tienes garantizado un trabajo, aunque apruebes el examen.
Segundo, el Ausbilder (el estudiante), sustituye casi siempre un puesto de trabajo.
Tercero, el Ausbildung alemán da una estupenda formación práctica, pero se queda a años luz de la formación teórica que se da en España. Son dos extremos de una línea que, por ahora, gana de calle el de la práctica.
Cuarto, el Ausbildung encajona a un estudiante en una profesión muy determinada y concreta, por lo que resulta muy difícil después cambiar de profesión, ya que todo está supeditado a tus prácticas esos 3 años.
¿Qué burra le intentarán vender a Chema?
 Si tú, Chema eres uno de los que dejó los estudios para poner ladrillos en la obra de al lado y ahora está a dos velas, Chema, ¡compra la burra y cógete un Ausbildung, ya!
Si tú, Chema, hiciste el Bachillerato y ahí te quedaste…también. Sin un Ausbildung, no vas a ningún lado, incluso en España.
Pero si  tú, Chema tienes una FP en España, o incluso una carrera universitaria (no es raro el caso), amigo mío, tendrás que hacer igual el Ausbildung. Tus títulos aquí no sirven para nada. No les interesan. Seguramente, con tu formación teórica, con 15 días de prácticas apretando tornillos o manejando el torno o la sierra,  les des cien vueltas a cualquier alemán en teoría, pero no les interesas: o pasas por 3 años de Ausbildung, o nada.
Pongamos discurso a esa casuística: los alemanes se frotan las manos: tienen a su disposición una ingente cantidad de mano de obra cualificada, bien formada teóricamente, dispuesta a ocupar un puesto de trabajo en Alemania disfrazado del necesario Ausbildung.
Insisto que, después, no tienes garantizado un empleo. Y, si consigues el empleo, tampoco tienes garantizado un salario por encima del “mileurismo”.
Para títulos universitarios como ingenieros, sustituir Ausbildung por prácticas y la situación resultante es parecida aunque el punto de partida y las condiciones sean diferentes.
Y todo eso, con otra condición que se da por sabida: el alemán. Y no es asunto fácil.
 Así es el asunto, eso es lo que se esconde tras los titulares que Chema habrá leído estos días: Alemania ofrece 5.000 puestos de trabajo o de formación a los jóvenes españoles.
Por cierto, si yo fuera responsable de comunicación del Ministerio de Trabajo español tendría un problema: ¿cómo vendo yo que este tipo de acuerdos son buenos, que lo son, y al mismo tiempo no doy la impresión de que para solucionar el paro juvenil no se me ocurre otra cosa que mandar los jóvenes a hacer la FP en Alemania?.  Difícil tarea.
Pues eso. Suerte, Chema (antes Pepe), vente sin burra que aquí hay muchas.

Amigos y corruptos

Un amigo mío alemán me decía no hace mucho que los alemanes tienen una especial habilidad para distorsionar la realidad con el lenguaje de forma que consiguen, de la manera más convincente, que algo no exista simplemente no hablando de ello.

Me extrañó el comentario porque, en principio, el idioma alemán pasa por preciso –lo que no quiere decir claro ni, mucho menos, sencillo. Poco a poco he ido comprendiendo a qué se refería.

Desde hace semanas aquí se habla mucho de un escándalo de nepotismo que afecta a diputados de Baviera. 79 diputados de los 187 del Landtag de Múnich tenían contratados a madres, esposas, sobrinos, hermanos y hermanas, cuñados y cuñadas, hijos, a cargo de sus gastos de diputado, como asesores o secretarios en las oficinas parlamentarias. Por lo visto, eso era tan tradicionalmente tan frecuente en Baviera que en el año 2000 se aprobó una ley prohibiendo esos contratos a familiares hasta el 3º grado. Pero esos diputados habían encontrado la forma de encontrar una excepción a su caso particular. En total son 52 diputados de la CSU, 22, del SPD, 3 Verdes, 3 de los independientes. Como vemos, de casi todos los partidos representados en el Parlamento de Baviera (excepto FDP). Hay algunos casos muy curiosos como el de un diputado que tenía contratado a su mujer como secretaria y a sus dos hijos ¡de 13 y 14 años! , como asesores informáticos. Otro tenía a su madre, mujer y su hermana. Otro, el Presidente del grupo parlamentario, a su mujer, ¡con dos contratos!, uno como secretaria y el otro como asesora: sueldo final, 5.500 Euros al mes. Naturalmente, se ha formado un escándalo considerable.

Desde el año 1967 la CSU lleva gobernando Baviera de forma ininterrumpida ganando elecciones con porcentajes por encima del 45% de los votos y en algunas ocasiones por encima del 50%. Durante este tiempo se ha llegado a identificar CSU con Baviera y parece lo más natural del mundo que en Baviera, simplemente, gobierna la CSU y, como máximo, echa mano de algún voto prestado.

Algo así como antes sucedía con Cataluña y CiU o en el País Vasco con el PNV o en Andalucía, hasta hoy, con el PSOE. ¡Sólo que en Baviera es desde 1946! Si los diputados afectados fueran sólo de la CSU nos podríamos imaginar la que hubiera montado la oposición a cuatro meses de las elecciones de Septiembre (son una semana antes que las generales). Pero claro, socialdemócratas y verdes tienen también diputados que han contratado a sus familiares.

El escándalo ha servido para recuperar una expresión que parecía olvidada desde los tiempos de Franz Josef Strauss, que presidió la CSU desde 1961 a 1988: “Amigospartei”. Durante su dilatada carrera política, en la que lo más notorio quizá fue su fracaso como candidato a la cancillería en 1980, Strauss se vio sacudido por varios escándalos de componendas con empresas, sobornos de la Lockheed , financiación ilegal, cuentas en suiza, asalto a der Spiegel… De aquellos tiempos data la expresión “Amigospartei”, el partido de los amigos, que creo no necesita explicar y que ahora se ha recuperado para calificar un comportamiento de chalaneo entre “amigos” para llenarse el bolsillo.

Hago notar que la expresión elegida para hablar de chalaneos es una expresión española, una de las palabras quizá más bonitas de nuestra lengua. Para un alemán, la expresión “amigos” suena ya inevitablemente, a chanchullo… a corrupción.

¿Porqué no lo ponen en alemán?, me pregunto. Y entonces pienso en lo que me decía mi “amigo” de que los alemanes tienen una habilidad especial para ocultar lo que les interesa como si no existiera.

Conclusión: en Alemania no hay corrupción. Eso es cosa de los “amigos” del Sur.

 He preguntado a dos colegas alemanes a ver si ellos llamarían corrupción al escándalo de los diputados de Baviera, y los dos me han respondido…”No, eso no es corrupción, eso es Nepotismus”. Precisión alemana. El caso es que los políticos alemanes no son corruptos, sólo practican el nepotismo. ¿Es corrupción que Siemens pagara sobornos?. No, me responden, el corrupto sólo es el que recibe el dinero. Eso es Bestechung. ¿Es corrupción manipular el Libor (Deutsche Bank)? No, eso son prácticas de ingeniería financiera,  Finanz-Engineering. ¿Es corrupción lo del Presidente de la República que se vende por un par de noches de hotel? No, me responden, eso es estupidez (Dummheit). Miles de ricos alemanes han evadido fuera del país unos 400.000 mil millones de Euros. ¿Es eso corrupción? No. Eso es evasión de impuestos Steuerhinterziehung. Otra vez la precisión alemana. Uno de cada tres alemanes contrata servicio doméstico en economía sumergida. ¿Es eso corrupción?, pregunto a mis interlocutores alemanes. No, eso es… normal. Cuando la precisión lingüística no sirve, entonces sirve die Vernunft, el sentido común alemán. Por los alrededores de donde TVE tiene la oficina, alrededores del Reichstag, pululan unos 5.000 lobistas de otras tantas empresas cuyo único trabajo es “convencer” a los diputados de que legislen en su beneficio… farmacéuticas, automóviles, acero, construcción, etc. ¿Es eso corrupción? No, dirán todos los alemanes a coro. Eso es legal. Y puede que deba serlo.

Y por si alguno cree que con este texto pretendo decir que en Alemania hay más corrupción que en España o algo parecido, digo expresamente que no. He leído por algún lado (medio alemán) que hay más de mil políticos, diputados, alcaldes, concejales españoles investigados o imputados por corrupción (ahí sí figura con todas sus letras la palabra maldita). Nada que ver con Alemania. Entre otras cosas porque ya se sabe que el sector de la construcción ha sido la pocilga donde era muy fácil mancharse las manos.

  Esa postura de los alemanes, que se resisten a que su país se identifique con la palabra corrupción tiene una visión claramente positiva. Aquí a nadie se le ocurre pensar que “todos los políticos son iguales, unos corruptos”. Si hay un político corrupto, hay un político corrupto y si son 100, son 100, pero no se generaliza porque, al generalizar, estamos también lanzando un mensaje de evaluación de toda la población. Es decir, cuando en España se dice “todos los políticos son corruptos” se está diciendo “todos los españoles son corruptos”, porque los políticos no son más que el reflejo de la realidad. ¿Nos iimaginamos los comentarios si un día los españoles se desayunan con la noticia de que 79 diputados del Congreso - o del Parlament de Cataluña o de Andalucía, me da igual- han contratado a madres, esposas o esposos, hermanas, cuñados, sobrimos o hijos? "Todos son iguales, unos corruptos", sería lo mínimo que oiríamos.

Así que no le doy la razón a mi amigo alemán. Los alemanes no niegan la realidad, lo que pasa es que no quieren pintar en trazo grueso la realidad para que no les alcance también a ellos el brochazo. Eso me parece muy inteligente. La precisión en el lenguaje ayuda a poner las cosas en su sitio.

El caso es que en Alemania no hay corrupción. Eso es cosa del sur, ya se sabe.

El secreto de la competitividad alemana II

Acabo de ver un reportaje en la televisión pública alemana (ARD, la 1). Es un reportaje de investigación, cámara oculta. Un periodista pide trabajo en Mercedes Benz. Le ofrecen un empleo en la gigantesca cadena de producción de cilindros. Pero a través de una empresa de trabajo temporal. 8,19 Euros la hora. Un trabajador fijo haciendo el mismo trabajo cobra más del doble. Los sindicatos, representados en el Consejo de Vigilancia de la empresa, se desentienden de la defensa de los miles de trabajadores de empresas de trabajo temporal. Sus clientes son los trabajadores fijos, una especie "privilegiada" y en extinción. Merecería la pena contar cada detalle de la experiencia del periodista envolviendo para la exportación a China de motores.

Pero voy a dar un dato que ha dado un experto: en el año 2011 el estado alemán gastó 8.500 millones de Euros en complementar los salarios de trabajadores que no ganan lo suficiente para vivir.

Debo recordar que en Alemania, donde no existe el salario mínimo, un trabajador soltero que no gane más de 850 Euros brutos al mes, puede pedir a la oficina de asistencia social que le dé un complemento para pagar la casa, la calefacción o simplemente para comer. Depende de la situación de cada uno, esa cantidad puede ascender a unos 300 o 400 Euros.

Una medida envidiable, se puede pensar a primera vista: si no ganas lo suficiente, el estado te protege.

Pero la consecuencia es que los contribuyentes alemanes pagan con sus impuestos los salarios que las empresas no pagan. Con eso,  el Estado alemán subvenciona una suma gigantesca que hace a las empresas alemanas  imbatibles en competitividad frente al resto de la Unión Europea.

Eso lo saben todos en Europa, pero ningún político lo pone sobre la mesa y en el debate público.

Yo lo puedo decir en la tele, en el blogg (lo he contado muchas veces) pero, evidentemente, no basta.

Si a eso sumamos que ahora mismo, se financian casi gratis, tenemos que la distorsión de la competitividad en Europa es sangrante. El gobierno alemán no se cansa de decir que los países del sur tienen que mejorar en competitividad. Y está claro cuál es el camino que marca alemania.

¿Es eso sostenible?

P.D. El reportaje de la ARD me ha dado una envidia tremenda. Y esa envidia sigue: en estos momentos , 21,30 de la noche, un debate en el que participan políticos, expertos, empresas, debate sobre la justicia y sostenibilidad de un sistema de salarios de hambre y contratos precarios. Un ejemplo de servicio público apoyado, naturalmente, en una financiación de la televisión pública de ensueño.

Moraleja: en algunas cosas habría que copiar a Alemania. Adivina en qué.

 

El secreto de la competitividad alemana

 El dato es revelador: 1.300.000 alemanes que trabajan, tienen que percibir además ayudas sociales porque su empleo no le da para vivir. En Alemania, una persona soltera que gane menos de 850 Euros al mes brutos puede recurrir a la ayuda social para recibir un complemento que le permita subsistir, complemento que, a veces, viene en forma de ayuda para la calefacción, etc.
Las cifras de los que trabajando, sea a tiempo parcial o completo, no ganan para vivir han crecido en el último año un 20% para parejas casadas y nada menos que un 38% en casos de solteros.
Sindicatos y organizaciones han señalado en varias ocasiones que la pobreza se está extendiendo entre los alemanes a pesar de las buenas cifras oficiales de paro.
Es decir, que hay un paro encubierto con salarios de miseria. Los expertos remarcan además, dos consecuencias de esta situación:
 Una, que el dinero de los contribuyentes alemanes paga los salarios que las empresas deberían pagar y que se ahorran. Dos, que esa ventaja hace a las empresas alemanas más competitivas frente a las del resto de países.
La Comisión europea ha advertido a Alemania de este dumping salarial que lleva a distorsionar la competencia en Europa.
 Los datos han añadido un nuevo argumento a los que defienden la introducción de un salario mínimo obligatorio en Alemania que ahora mismo no existe.

Las ONGs advierten de que más de 8 millones de alemanes viven por debajo del umbral de la pobreza, aunque trabajen, y están condenados a tener pensiones de miseria en el futuro.

 

"Chollos en España"

Página 22 del Handelsblatt, el principal periódico económico de Alemania hoy Lunes 6 de Marzo de 2013

Título: “Cazar chollos (gangas) en España”.
Sumario: “Medianas empresas alemanas se benefician de los precios asequibles para comprar empresas españolas”.
Sumarios adicionales: “Las empresas españolas necesitan capital fresco”
“Muchas deben cerrar por problemas de liquidez”.
El contenido del artículo está perfectamente resumido en esos sumarios. El caso particular que cuenta, el de la empresa de transportes Dachser que ha comprado “en el paraíso de las gangas” la empresa española Transferunión, especializada en transportes transatlánticos, 235 trabajadores y sucursales en Argentina, Perú, México y Turquía.
Unos días antes, le había tocado el turno a  la de la competencia Azkar, 367 millones de volumen de ventas, más de 3.000 trabajadores, 91 sucursales en todo el mundo.
“Las posibilidades de compra en la Península Ibérica son una oportunidad histórica”, se felicita Bernhard Simon, el afortunado comprador, el Jefe de de Dachser.
Dachser no es una excepción, dice el periódico. El Ministerio de Economía registró en 2011 un volumen neto de inversiones de empresas alemanas de más de 1.500.000 millones Euros, una tercera parte más que en 2011.
“Ante todo, las empresas alemanas son las grandes beneficiadas, dice el abogado experto Georg Abegg, en todas las ramas.
Tras cinco años de crisis, las necesidades de capital líquido de las empresas españolas las han llevado a la agonía. A sus proveedores alemanes o austriacos tienen que pagarles religiosamente en 30 días. Sus clientes, muchas veces administraciones, no pagan a tiempo. Antes, ese puente se solucionaba con créditos, ahora, imposible.
El destino, ser engullidas por las empresas alemanas que se pueden financiar casi gratis.
Y están ansiosas de las empresas españolas que tienen excelentes productos, competitivos y con presencia internacional.
Así son las cosas. Lo dice el Handelsblatt, uno de los periódicos que más ha contribuido a extender la imagen de que las empresas españolas no son competitivas, que el país derrocha, que estamos endeudados y que los alemanes están condenados a pagar nuestras deudas.
Desde luego, no espero que de esta noticia, en la página 22, dé para un editorial de Handelsblatt analizando la raíz del porqué.

Made in Germany

Tenemos que reinventarnos. ¿Todos de acuerdo? En eso estamos desde hace ya cinco años. Pero no damos ni con la llave de arranque que nos saque del atolladero, la clave para resolver la ecuación que plantea equilibrio de ingresos y gastos,  ni con la ruta futura, el diseño de país que queremos y podemos.
A estas alturas todos hemos asumido ya que “nuestro modelo de negocio”, como les gusta decir a los alemanes al hablar del modelo económico de un país, no era sostenible. El castillo de naipes de nuestra economía no era más sólido que las sórdidas  y cutres viviendas “populares” que hemos sufrido los españoles durante décadas pagándolas además a pelo de conejo. Ha sido una huida hacia adelante que estamos pagando muy cara. ¿Cuándo empezó esa huida hacia adelante? La última vez que “nuestro modelo de negocio” se quedó también obsoleto.
En la década de los 80, en la primera legislatura socialista, empezó la desindustrialización de España. Nunca llegué a comprender cómo podía ser económicamente rentable el cierre de fábricas, altos hornos, o los astilleros, enviando decenas de miles de trabajadores al paro. A eso, en aquella época, se le llamaba “reconversión” . Reconversión…, ¿en qué?
Si alguien puede ilustrarme sobre qué industrias alternativas sustituyeron a las empresas que cerró en esa época Carlos Solchaga, uno de los pioneros del “neoliberalismo socialista”, agradecería la aportación.
No dudo de que esas industrias heredadas del franquismo estuvieran obsoletas. Pero en mi ignorancia siempre me he preguntado si, en lugar de cerrarlas, no hubiera sido más rentable “reconvertirlas” de verdad y hacerlas rentables. Por aquella época aún no se hablada de “nuevas tecnologías”, pero las había, nuevas tecnologías de la época, apenas se hablaba de “innovación”, pero la innovación ya existía antes de Steve Jobs. La innovación tecnológica quizá hubiera salvado los astilleros, los altos hornos, las empresas secundarias que vivían de esas industrias troncales.
Pongamos el caso de Alemania. Este país se ha enfrentado a dos “reconversiones” gigantescas en los últimos 20 años. Una, la del Este, tras la reunificación, en términos muy parecidos a la llevada a cabo en España. Se podría decir que fue una reconversión “política”, un cierre sistemático de empresas, condenando a una parte del país y sus ciudadanos a emigrar al oeste, a ser mano de obra barata para el resto de Alemania que, desde entonces, ya no necesitó más emigrantes extranjeros. Una mano de obra cualificada, experimentada, socialmente curada de sindicalismo, entregada a un modelo económico totalmente distinto del que habían vivido sin discusión posible. Una foto más de lo que Fukushima llamó “el fin de la historia” y que en el alemán de Angela Merkel podemos calificar de “alternativlos” (sin alternativa). A cambio de desmantelar industrialmente el Este se puso en marcha un plan de infraestructuras gigantesco, que aún no  ha terminado y que se cuenta ya por los 2 billones de Euros financiado con un impuesto a todos los ciudadanos del Oeste. “Los paisajes floridos” que prometió Helmut Kohl el día de la unificación son verdad. Sobre todo, si recorres con la vista los kilómetros y kilómetros de cultivos de soja, nabos, girasol… Ciudades semivacías, pero, eso sí, paisajes floridos por lo menos en primavera.
La otra reconversión es en el Oeste, y fundamentalmente podemos centrarla en la cuenca del Ruhr. El cierre de la minería del carbón está a punto de consumarse en Alemania aunque el consumo de carbón todavía es considerable (casi una quinta parte de las necesidades energéticas alemanas). Muchas ciudades mineras alemanas ofrecían casi el mismo aspecto que las abandonadas del Este: jubilados por las calles, ausencia de jóvenes.
Pero poco a poco esas ciudades se han ido enganchando a nuevas empresas asentadas al calor de la tradición industrial. Grandes pozos mineros se han convertido en museos, grandes instalaciones industriales se han remodelado en  salas culturales, de congresos, musicales, poniendo la vista en el turismo interior (los jubilados tienen tiempo de hacer turismo).
20 años han durado esas “reconversiones” que están a punto de terminar, porque ya apenas quedan infraestructuras que construir en el Este, bloques de viviendas “platenbau” que derribar para construir parques, fachadas que remozar para rascar el cutrerío comunista.
Pero la mano de obra barata del Este se ha agotado. Los alemanes no tienen hijos desde hace décadas. La nueva industria alemana, lanzada desbocada hacia la exportación apoyada en la inmejorable imagen “made in Germany”   necesita mano de obra cualificada en las nuevas tecnologías y esa mano de obra ya no puede venir sólo del Este.
Los fracasos de integración de emigrantes de otras culturas, visibles tanto en Alemania como en Francia o Reino Unido dejan claro que lo más rentable a largo plazo es la mano de obra que sobra en países como España, Italia, Grecia, Portugal.
La emigración de esos países en los años 60 fue uno de los cimientos del milagro alemán.
Unas tasas de paro relativamente altas en esos países son una garantía de que Alemania pueda importar a su gusto la mano de obra que necesita. Naturalmente, una tasa demasiado alta puede provocar avalanchas indeseadas. El idioma es una barrera mucho más eficaz hoy en día que los cupos. Si para los emigrantes de los años 60 el no saber alemán sólo significaba exclusión social porque apenas lo necesitaban para poner ladrillos o apretar tornillos en las cadenas de montaje, hoy no saber alemán significa exclusión laboral, menos sueldo. La ignorancia del idioma conduce a guetos, una lección aprendida. Con un par de normas a la carta para limitar las ayudas sociales ya está regulada la emigración sin recurrir a los cupos que hoy la legislación europea no permite para lo comunitarios.
Llegados a esto, ¿qué nos queda a los españoles? Reinventar un país, reindustrializarlo, no se hace de la noche a la mañana. Hay que competir en un mundo global y ya no se puede recurrir a devaluar la peseta de forma indefinida, mientras que otros países, China, India, sí pueden.
La visión estratégica de Angela Merkel para Alemania –y por extensión para Europa- es hacerla competitiva a cualquier precio.  "Made in Germany" es mucho más que una etiqueta. Ahora mismo es ya una teoría estratégica política, esconómica y social. Hay que vivir de vender fuera. Pero para vender fuera, hay que vender poco dentro, porque si hay salarios altos dentro y mucho consumo, habría presiones de precios, inflación, lo que llevaría a pérdida de competitividad.
¿Y a dónde conduce todo esto? A una sociedad europea que se está rediseñando a marchas forzadas. Las clases sociales según la sociología comunista habían desaparecido. Conceptos como “proletariado” o “lucha de clases” habían pasado a la historia de la sociología, la política y la economía. La clase media parecía haber conquistado la sociedad del bienestar para no irse nunca. Gran error. Evidentemente, tenía los pies de barro.
Merkel y los liberales creen que el Estado de Bienestar tal como lo conocíamos hasta ahora es insostenible. En el estado competitivo y exportador de Angela Merkel la clase media ha desaparecido como tal. O, para ser más exactos, la clase media ha subido un escalón. Las diferencias de ingresos entre los que más ganan y los que menos se han agrandado tanto en Alemania que apenas se puede reconocer la clase media. Hay una clase media alta, con ingresos saneados, pero ha aparecido una pseudo clase media, que se podría llamar claramente otra vez “clase baja”, o “proletariado”, que está condenada a servir de mano de obra barata. Hay algunas diferencias con respecto a lo que pasaba durante la revolución industrial: el paso de una clase a otra puede ser mucho más rápido, sobre todo, pasar de una clase media alta a la clase de “proletariado”.  Tener un buen empleo, ingresos, ya no es ninguna garantía de que dentro de un año pertenezcas a esa clase. Pero, además, cada vez parece menos evidente la posibilidad de que un hijo de la clase baja pueda acceder a una educación superior. Si la historia son ciclos, en este caso el ciclo se cumple con precisión de espejo.
Sigamos dando pasos… si vuelven las “clases sociales” a tener vigencia, ¿está la sociedad abocada a repetir la “lucha de clases”? Hasta ahora en los periódicos, se habla de “movilizaciones sociales”, “manifestaciones”, “concentraciones”,  “escraches”, a veces “vandalismo”. Los periodistas no tenemos tiempo de profundizar en lo que está pasando, nos tenemos que limitar a contarlo.
Por favor, intelectuales, ilumínenme, póngame conceptos a estas noticias. El mundo está cambiando y necesito una teoría para entenderlo.
¿Por cierto, dónde están los intelectuales españoles?

Sin alternativa

  Después de la nefanda portada de der Spiegel y el consiguiente artículo lleno de manipulaciones conscientes –y artículos similares en casi todos los medios alemanes- sobre la supuesta “mentira de la pobreza de los países del sur”, apoyada en una encuesta hecha por el BCE con datos antiguos y parciales, viene la siguiente entrega esta vez apoyada en un estudio de la OCDE sobre las pensiones. El título del FAZ es “Estudio de la OECD- Los alemanes tienen menos pensión que otros” vale también para der Spiegel y otros medios.
 En ese estudio, los datos que se ofrecen, son, en principio, contrastables.
Ahí van algunos: Mientras que en Alemania la edad de jubilación es de 67 años (desde el 2019 para todos),  un esquema copiado por España) en algún país como Francia Hollande se resiste a quitar los 62.
La primera idea que le viene a uno a la cabeza, claro es “los alemanes se jubilan más tarde que nadie”.  Salvo si inmediatamente se puntualizara que la realidad es que, en el caso de alemanes y españoles, la edad de jubilación media es prácticamente la misma: a los 63 años y dos meses.
Para conseguir el máximo de pensión en Alemania, hay que haber cotizado 45 años. En Francia, sin embargo, bastan 41 años, en Italia 40 y en España y Grecia 35.
¡Oh escándalo! ¡Los españoles tienen que trabajar 10 años menos que los alemanes para conseguir la pensión máxima! Salvo si, inmediatamente se recordara –que no es el caso- que los alemanes a la hora de calcular los años de cotización cuentan también como cotizados los años de estudio desde los 16 o los años en que una madre o un padre ha estado cuidando a sus hijos, aunque no haya trabajado. Igualmente, los años en que el Estado ha estado cotizando por él si ha estado en apuntado al Hartz IV o servicio de asistencia social alemana para los que no tengan medios de qué vivir.
Los italianos perciben una pensión durante más de 28 años de media, mientras que los alemanes apenas llegan a los 20 años, los españoles una media de 21,8. ¿Qué significa este dato? ¿Qué los italianos viven mucho más que los alemanes y españoles? No necesariamente, porque la esperanza de vida es relativamente parecida, pero sí que han comenzado antes a percibir la pensión. Nuevamente, hay que puntualizar que aquí, la media la bajan las pensiones de las mujeres porque tienen que esperar mucho más que los hombres a recibir una pensión “no contributiva”.
Un dato interesante es la llamada en alemán “Ersatzquote”, que no sé cómo se podría traducir al español: literalmente sería la “cuota de indemnización”, es decir, la relación entre la cuota de cotización y la pensión que recibes. Dice la OCD que los alemanes, por cada Euro que han entregado a la Seguridad Social, recibirán 58 céntimos de pensión, mientras que a los franceses les corresponde unos 60 céntimos y los españoles recibimos 85 céntimos.
Me da que pronto aprenderé la traducción al español de esa expresión alemana porque entre esa “Ersatzquote” y los 15 últimos años de  cotización para el cómputo de la pensión la comparación con “toda la vida laboral” del sistema alemán será el argumento principal para una nueva vuelta de tuerca a las pensiones españolas.
No hay vuelta atrás, la sostenibilidad del sistema de pensiones, el envejecimiento de la población, etc, son argumentos que nadie puede rebatir. Pero anticipo que en la reforma de las pensiones que se nos viene encima se van a utilizar las cifras que interesen para justificar lo que se quiera, pero no para describir la realidad.
Y lo que es más sorprendente: estamos abocados a que nos igualen con la medida alemana, es decir, pobreza para todos mejor que riqueza para todos. En Alemania hace tiempo hay un debate social sobre las pensiones de miseria que esperan a millones de alemanes que ahora sobreviven con salarios de miseria y la asistencia social (el paro encubierto). Incluso dentro del gobierno hay amagos de rebelión ¡de la Ministra de Trabajo!, que para algunos no son más que poses electorales, para introducir una especie de “compensación” para las pensiones más bajas.
Me sorprende que la prensa alemana entre al juego de, echando mano de estos estudios, en lugar de reclamar una mejora de las pensiones en Alemania, los utilice para volver a sembrar la sensación de que en el Sur vivimos a base de derrochar avalados por los contribuyentes alemanes. No he visto en esos artículos recordar que la pensión media alemana es de 1.092 Euros para hombres, sólo 525 € para mujeres, y la conveniencia de que los jubilados alemanes ganen más aunque sólo sea para revitalizar algo la demanda interna alemana.
Definitivamente, se ha impuesto la política “Alternativlos” (sin alternativa) de Angela Merkel: la única manera de hacer a Europa competitiva frente a China, India, Brasil, etc., en el futuro, es crear una mano de obra y un estado social más parecido a esos países que al antiguo y echado de menos “Wohlstandsgesellschaft” (Estado de bienestar) alemán o europeo.
Yo no sé si hay alternativa o no, si se podría ambicionar que fueran esos países los que elevaran su bienestar y por lo tanto dejaran de ser una amenaza para el resto, sólo constato que nos hemos instalado en el pesimismo alemán. La pura realidad.

Menú del día, Tagesmenú

  En la pasada Semana Santa tuve ocasión de comprobar lo deprimidos que estamos los españoles. Se nota en las caras cuando paseas. Se percibe malhumor, incluso mala educación, depresión, desesperanza…
También tuve ocasión de comprobar los efectos de la crisis en los negocios a pie de calle, tiendas vacías, tiendas cerradas, bares vacíos, bares cerrados, etc…
Pero no dejé de notar algo que sigo sin entender. Me dí un paseo por un barrio atravesado por la Calle de Alcalá de Madrid más allá de la M30, metro Ascao, periferia en los años 60, ahora relativamente periférico, relativamente céntrico… un barrio obrero de los años 60 y 70, con una gran concentración de población relativamente envejecida. Las casas en este barrio son en general de muy baja calidad, pequeñas, mal hechas, producto de la especulación salvaje del Madrid desarrollista de aquella época. A esa zona de Madrid llegaron los que huían de los pueblos hace cinco décadas.
En los años 70, un poco más allá, más hacia la periferia, por Ciudad Lineal, García Noblejas se asentó una industria mediana, imprentas, empresas de pegamentos, tableros… En una calle de ese barrio, donde vive mi hermana, he visto la mayor concentración de talleres de reparación de coches al viejo estilo, o sea, nada de franquicias o marcas.
Digo todo esto para los que no sean de Madrid y se sitúen en un barrio puramente obrero.
Muchos negocios estaban cerrados. Pasé por delante de un bar- restaurante de barrio que tenía un cartel en la acera como reclamo.
Menú del día (no recuerdo qué), primero, segundo, pan, postre y bebida…17 Euros. Era un poco pronto para comer en España, así que no puedo decir si tendría mucho éxito o no. Tampoco puedo juzgar la calidad de la comida, porque no la probé. Simplemente me quedé con la cifra de 17 Euros y la oferta del Menú.
Os la voy a comparar con la que se ofrece en Berlín.
La corresponsalía de TVE en Berlín está en el corazón del llamado barrio gubernamental de Berlín, a un tiro de piedra del Reichstag, de la Cancillería, de la Puerta de Brandenburgo, de la Estación Principal de Berlín, de la Charité, probablemente el hospital más grande de Europa.
Es un barrio de oficinas de Lobbys, despachos de abogados, consultoras, medios de comunicación… Y también un barrio bastante pisado por los turistas. Como digo, uno de los barrios más caros de Berlín donde comprar una vivienda es prohibitivo.
Menú de un restaurante iraní (6 platos a elegir uno), 4,50 Euros.
Se come en taburetes de pie o en taburetes en la acera, también “zu mitnehmen” (para llevar).
Al lado, un tailandés, 3,90 €. Otro asiático: menús desde 2,50 a 7 €, la media 4,50. Cantina del Deutsches Theater, comida alemana, 5,50 €. Italiano, pizza, spagetti antes de las 5 de la tarde, 5,50 €. Indio, buffet (puedes comer todo lo que quieras), 6,20 €. 

Buffet 6,20

Me acerco al corazón de la zona turística en la orilla del río, uno de los restaurantes más conocidos por los turistas y con más solera de Berlín, al lado del embarcadero, con una pieza del Muro de Berlín como decorado de la terraza: menú desde 4,90 a 9,90. Ständige Vertretung
Ständige Vertretung Berlín. Un típico restaurante turístico en plena zona turística de Berlín, con un trozo de muro aliñando el decorado nadural... lo normal aquí es un menú sobre unos 12 Euros, aunque tienes por 9,90, sin bebida. Una cerveza, medio litro, 4 €.

En todos estos casos, naturalmente, un solo plato y sin bebida. Si pides una bebida te puede costar tanto como la comida, como mínimo 3 Euros. Por eso, la mayor parte de la gente come sin bebida (beben antes de comer, lo cual creo recomiendan también los expertos).
El colmo del lujo es el Bocco di Vino, un restaurante italiano muy coqueto que ofrece, a parte de la carta, dos menús del día, uno: en los dos casos hay primero (sopa o ensalada), segundo (muchas veces pescado), pan, un vaso de vino y un espresso. Menú barato, 8,50 €, menú caro, 9,90€.
Hay que recordar también que en Alemania es costumbre dejar propina, según te sientas bien o mal atendido dejas más o no dejas nada). En Bocco di Vino yo dejo siempre 1 Euro, en el iraní 50 céntimos, en el resto puede que redondee la factura.

ACROBACIAS PARA EL MENU A 9,90
Acrobacias en el Bocco di Vino para el menú a 9,90. Te lo recomiendo.

¿Hace falta explicar más para sacar conclusiones?
Preguntas para la provocación: ¿Cuándo nos vamos a enterar de que los tiempos de “¡Machando otra de gambas!, ¡al fondo hay sitio! ¡Venga otra ronda de cañitas, que esta vez me toca a mi!”, se han acabado?
¿Cuándo llegaremos a la conclusión de que un menú diario, de batalla, de trabajo, de supervivencia no puede ser primero, segundo, pan, postre, vino y, si me apuras, café, copa y puro, como en las bodas?
¿Cómo se puede poner un menú del día en un barrio obrero absolutamente deprimido por la crisis a 17 €?
Ya sé por dónde me van a venir los comentarios… que si la calidad, que si la comida española, etc… me extendería demasiado si tuviera que defenderme de eso.
 Simplemente digo…¡mentira, pamplinas! En muchas ocasiones, preferiría la comida alemana y eso que mi estómago es berciano hasta el tuétano.
¿No ha llegado el momento de rediseñar el modelo de negocio?
¿Y qué me decís del modelo de productividad tras una comida con primero, segundo, pan postre y vino?
Lamentablemente, creo que ni siquiera cuando hayamos superado esta crisis volveremos a vivir en un país que, comparado con Alemania “vive para comer” en lugar de “come para vivir”. La población, los recursos del planeta, etc, van a convertir en un lujo sólo para millonarios los boquerones, el pescaíto, el chuletón, etc, etc… lamentablemente…naturalemente…
Una cosa más… la calle más importante de ese barrio que acabo de recorrer es Wilhemstrasse, una de las calles más emblemáticas de Berlín. Bicis

Este es el aspecto de un tramo de esa calle a las 10,30 de la mañana. Hasta donde alcanza la vista, y más allá, bicletas. Al fondo, un autobús y un taxi.
Pues eso.

 

El burro cargado de billetes

Desde hace unos días los medios alemanes se recrean en un titular que les ha proporcionado un estudio que llega con marchamo de seriedad: Banco Central Europeo. El titular, invariable para todos los medios, ha sido “Españoles, griegos, italianos y chipriotas, son más ricos que los alemanes”.  Y esta semana ha valido una portada de der Spiegel con el titular :“La mentira de la pobreza”, “Cómo los los países en crisis esconden su riqueza”. 

 Lo más vistoso (por no decir escandaloso) es el fotomontaje de la portada en el que se ve a un paleto montado en un burro con las alforjas llenas de billetes protegiéndose del sol con un paraguas con la bandera europea.

Titelbild
El caso es que, según ese estudio,  la riqueza media de un hogar español es de ¡291.000 €! Sin embargo, la media de un hogar alemán es de 195.000 €, es decir… de media, los españoles tenemos 100.000€ más que los alemanes.
Si miramos los datos de otros países todavía hay más diferencias, pues los chipriotas poseen 671.000€. Pero los españoles somos más ricos que los italianos (275.000 €), que los franceses (233.000 €) o  que los holandeses (170.00 €). Incluso los griegos (148.000 €)son más ricos que los alemanes, que los finlandeses o que los austriacos.
Los alemanes son los más pobres de Europa si miramos sólo las cifras de la  población de la clase  media  (sólo 51.000 €) frente a los 183.000 € de los españoles). Este dato, que aumenta la distancia, pone de relieve, sencillamente que la distancia entre los ricos y los pobres alemanes es mucho más grande que en cualquier otro país.
 Han tardado poco en clamar “¡escándalo!” y rasgarse las vestiduras. Uno tras otro. 
El estudio (gentileza del BCE) salió poco después del rescate a Chipre. Pocos medios aclaran que ese estudio del Banco Central Europeo se hizo, primero, no contrastando números sino como encuesta y, segundo, se hizo en 2008, antes del estallido de la crisis y de la burbuja inmobiliaria en España.
Imaginemos a un español en el año 2008 que le paran por la calle y le piden que valore todo lo que posee, incluido el piso que se acaba de comprar en la urbanización del Pocero. Precio del piso, tirando para abajo, aproximadamente, 160.000 Euros. Ese español se acaba de declarar infinitamente más rico que cualquier alemán.  Incluso descontando la hipoteca.
Naturalmente, el alemán medio que ha visto el mismo mensaje invariablemente en todos los medios habrá pensado que Europa le está tomando el pelo con tanto rescate a los hasta ahora tenidos por holgazanes y malgastadores países del sur y, a partir de ahora, también descarada y cínicamente más ricos que los pobres alemanes.
Hay un dato más que añade contradicción –e interés- al asunto: los ingresos medios de un alemán son 44.000 € al año, mientras que los españoles sólo son de 31.000 €, los italianos, 34 €, los franceses 37.000, los griegos 28.000 €.
¿Cómo se entiende, pues, que los españoles, que cobramos bastante menos que los alemanes, seamos más ricos que los alemanes si, además, los alemanes son mucho más ahorradores que los españoles?
La contradicción tiene una respuesta: la vivienda en propiedad. Mientras que el 83% de los españoles son propietarios de una vivienda, sólo el 44% de los alemanes viven en su propia casa.
Así que, en el fondo, el estudio tiene una parte de razón. Naturalmente el valor de la propiedad inmobiliaria de los españoles ahora mismo habría que reducirlo probablemente a menos de la mitad de lo que contábamos en 2008, mal que nos pese, pero… seguimos siendo propietarios de una casa, nos pagamos el alquiler a nosotros mismos. Ante la inseguridad monetaria, la inflación de la peseta, la incertidumbre sobre el futuro ya que no disponemos de los colchones de seguridad de los alemanes, los españoles vemos la inversión en ladrillo como el más seguro plan de pensiones.
  ¿Cuál es la razón de que los alemanes no tengan el apetito por ser propietarios de su propia vivienda?

Los expertos dan varias, la principal, razones históricas, basadas en las dos destrucciones sufridas en las guerras. ¿Para qué invertir los ahorros de toda la vida en un montón de ruinas? Los que vendieron sus casas antes de la gran inflación, con el dinero que recogieron apenas podían comprar una barra de pan. Los que no las vendieron las vieron confiscadas en la época nazi si eran judíos o destruidas después en los bombardeos.
En la mitad de Alemania el Estado era propietario de las casas. El alemán ama, sobre todo, el dinero contante y sonante. Una vez que se protegió de la inflación con el Bundesbank y de los arrendatarios con una buena ley que defiende al inquilino ¿qué necesidad había de meterse en una hipoteca?
La segunda cosa que el alemán ama después del dinero es el auto. Y la tercera, las vacaciones, aunque en algunos este orden se invierte.
La consecuencia de estas querencias es que la compra de una casa obliga a ahorrar, mientras que el que vive de alquiler y se despreocupa de hipotecas e impuestos, tiene más dinero para meter en el banco, comprar acciones, planes de pensiones, etc… pero también para irse de vacaciones y comprar autos.
Un tópico menos: los alemanes no son tan ahorradores como ellos creen y los del sur no somos tan derrochadores.
El caso es que, después de haber aguantado durante estos años largos de crisis la acusación de derrochadores ahora cargamos con la contraria: que metemos nuestros billetes en las alforjas del burro y las escondemos bajo la pocilga de los cerdos a salvo del fisco. Porque otra de las razones que ha encontrado der Spiegel para que seamos más ricos que los alemanes es que no pagamos impuestos.
¿Alguien se extraña de que estos días se haya fundado un partido llamado Alternativa por Alemania que pide la salida de Alemania del Euro?
Durante estos años a veces me han salido los colores de vergüenza ajena al leer cómo algunos medios españoles atacan la política europea alemana. Estos días la vergüenza ajena es por cómo los medios alemanes se agarran a datos falsos para alimentar la xenofobia.
 A eso es lo que conducen estos supuestos “estudios” llenos de medias verdades que sólo expresan a mentiras completas.
También me ha parecido escandaloso que el BCE haya contribuido a ello con una farsa de estudio. ¿Es que no tiene otros medios para medir realmente la riqueza de los europeos?

Alemania como ejemplo VI Comunicación

 Otra vez Alemania vuelve a estar en los carteles de las manifestaciones como la mala de la película. Que si nazis, que si ladrones, que si colonialistas…
No voy a entrar en quién ha sido el que tuvo la idea de cargarse la sacrosanta regla de los 100.000 Euros de los bancos, pero me suena a creíble el dedo de  Schäuble que señala al gobierno chipriota, que no quería asustar a los oligarcas rusos que lavan su dinero en Chipre. Optó por confiscar el dinero a los pequeños ahorradores sabiendo que luego podría echar las culpas a Alemania.
Lo que no quita culpas a los flamantes ministros del Eurogrupo que salieron de la reunión dando al visto bueno a una decisión absurda. Las reuniones a las 4 de la mañana deberían prohibirse, a esas horas están cerradas hasta las discotecas ¿qué hacen los ministros de finanzas tomando decisiones a esas horas?
Hoy quería llamar la atención a otro detalle. Cada vez que hay una cumbre europea, Merkel pasa antes por el Parlamento y explica la postura que va a defender. Después de cada reunión, cuando se han adoptado medidas que suponen pagar dinero de los contribuyentes alemanes, Merkel pasa por el Parlamento para pedir el voto.
Después de la reunión del Eurogrupo Schäuble compareció ante la televisión pública alemana en directo. Al día siguiente, en una rueda de prensa. Al día siguiente, en la radio pública a las 8 de la mañana en otra larga entrevista y ese mismo día por la noche, tras la votación del parlamento chipriota, en otra entrevista en la televisión pública para otra larga entrevista.
Mientras tanto, los portavoces del Gobierno han comparecido ya dos veces.Portavoces Bundesregierung-03-20 13.25.12
Los portavoces del Gobierno alemán, comparecen Lunes, Miércoles y Viernes ante la prensa. La imagen es de hoy.

Creo que Presidencia del Gobierno, de la que depende la Comunicación, debería tomar nota.
Cada Lunes, Miércoles y Viernes, todos los portavoces de los Ministerios, todos, encabezados por el portavoz de Merkel, comparecen ante los medios y responden a todas las preguntas que se quieran plantear.
Ante una larga mesa, todos juntos, los 16 (seis se ponen detrás porque no caben) se someten a las preguntas de los periodistas durante una hora aproximadamente.
Y los medios preguntan de verdad. Un periodista se puede hacer una idea de por dónde va o va a ir la política del gobierno. No es que den grandes titulares, desde luego. No es esa la labor de los portavoces, todos lo sabemos, sino todo lo contrario. Pero la opinión pública pude tener la sensación de que el gobierno no se esconde. Que cualquier tema que esté esos días en los medios va a encontrar, tres veces a la semana, una oportunidad de tener una respuesta del gobierno.
¿Tan difícil sería copiar esto?
Mucho me temo que en Chipre tampoco existe esa sana costumbre. Es más fácil lanzar acusaciones tópicas y desviar la atención antes que dar la cara.
Y sí, ya sé que el Gobierno de Chipre es precisamente uno de los bendecidos por Merkel y todo eso, pero Alemania es Alemania y Chipre es Chipre. Alemania ha permitido, sí y la UE, que durante la última década Chipre se convirtiera en un paraíso fiscal y de lavado de dinero. Pero, como dice Schäuble, lo que dura, dura. Y ese modelo de negocio se acabó. Y ha dejado secuelas.
El gobierno alemán se ha cansado de decir que los desaguisados de los bancos chipriotas no los pueden pagar los contribuyentes… europeos. Atención, no sólo los alemanes. ¿Alguien ha recordado eso en España?
¿Alguien se ha planteado que un contribuyente español pueda salvar los ahorros de un millonario ruso en Chipre?. Yo creo que eso bien merecería una explicación…o varias… unas cuantas veces a la semana.

 

 

Miguel Ángel García


“Soy un ciudadano de Berlín”. JFK llevaba apenas unas horas en Berlín Oeste cuando se declaró berlinés. Al otro lado del muro, un hombrecillo verde, con un impecable sombrero ya pasado de moda, cruzaba airoso las calles del Berlín Este, por aquel entonces apenas habitadas por tranvías llenos de proletarios.
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