6 posts de junio 2008

KREUZBERG

Ayer por la tarde estuvimos grabando en Kreuzberg, uno de los barrios “de moda” en Berlín. La propia palabra vendría a ser algo así como “cruce”. Y lo es, hasta cierto punto. De los más de 250.000 turcos que viven en Berlín, la mayoría viven en este barrio que también se conoce como “la pequeña Estambul”.

Estuve el año pasado en Estambul y, salvando las distancias, merece el adjetivo. Paseas por sus aceras y podrías estar en Turquía, con jóvenes tomando té, o un helado, en una esquina, mujeres en grupo, unas con pañuelo, otras no, pero nunca acompañadas (salvo si están casadas). Olores a la frutería de la esquina, a las especias de ese restaurante que te invita a sentarte sólo con ver la cara del cocinero. Y el mejor mercadillo de Berlín (mis compañeros me compraron unos tomates sobre la marcha).

¿Y a qué fuimos a Kreuzberg?. A preguntar quién preferían que ganara el partido de la semifinal de la Eurocopa. Y nos llevamos una pequeña sorpresa: esperábamos una euforia desatada en favor de Turquía, pero lo que nos encontramos la mayoría de las veces es que preferían que ganaran “los dos”, Alemania y Turquía. Sólo después de un tira y afloja conseguíamos sacarles la sinceridad más profunda: las raíces.

Tanto en viejos como jóvenes, nacidos en Turquía o alemanes de nacimiento, no veían el partido como una oportunidad para la revancha: al revés, todos tenían dos equipos en el corazón: Turquía y Alemania. Excepto los kurdos, claro, que son otro mundo y sólo tienen Alemania.

Y hasta los alemanes con los que hablamos tenían por segundo equipo a Turquía.

Desde luego, no tiene pretensiones de análisis sociológico, pero me pareció reconfortante. Ya hablaremos de los problemas de integración de la comunidad turca en Alemania cuando no haya fútbol por medio, pero, así, y con la pelota rodando, uno se queda con una cierta sensación de que los periodistas somos expertos en buscar problemas donde no los hay: contar realidades innegables que, al final, en la calle, no se ven. Prefiero quedarme con esta versión.

Por cierto, la mayoría aquí ven una final Alemania-Rusia: es evidente que estos alemanes necesitan una lección para que nos respeten.

Euro(co)pa

Sí, aquí también se habla del No de Irlanda y de a dónde va a Europa. Eso parece, si se miran los periódicos. Pero juro que en la calle nadie me ha parado para decirme: Oye, ¿has visto el no de Irlanda?, ¡Qué desastre!, ¿no?.

El otro día estuve ante una de las pantallas gigantes ante las que se reúnen miles de berlineses para ahogar su angustia ante la posibilidad de que Alemania quede eliminada de la Eurocopa. Estuve a punto de sacar el micrófono, en plena euforia de salvación por la mínima y preguntar: ¿qué te parece el no de Irlanda?. Naturalmente, tendría preparada la salida por piernas o incluso peor, un paraguas para protegerme de lo que viniera.

Francamente, lo que les pasa a los líderes europeos es que son torpes hasta decir basta: por ejemplo, si esa directiva que permite trabajar hasta ¡65 horas a la semana! la hubieran aprobado en pleno Europeo, en lugar de unos días antes de la votación de los irlandeses, probablemente, otro gallo nos cantaría.

Pero no…van y la sacan antes de que empiece a rodar la pelota y en plenas jornadas de reflexión de los irlandeses, que, como ha recordado Miguel Angel Idígoras , no tienen equipo en el Europeo.

No creo que los irlandeses se hayan leído el tratado de Lisboa, seguramente se saben mejor cómo van los partidos de este Europeo que miran de lejos. Pero está claro que los líderes europeos necesitan una lección para aprender cómo acercarse a la gente y contar sus proyectos: propongo que Durao Barroso se ponga la camiseta de Portugal y, aprovechando el partido Portugal-Alemania esta noche, explique a checos, polacos, y de paso al resto de europeos, por qué las directivas sobre inmigración, horarios laborales, etc caen tan mal.

Y ya puestos, en lugar de esos complejos sistemas de votación, derechos de veto, etc, las resoluciones de los 27 se decidan en un partido de fútbol entre los altos funcionarios de la UE. Ahora mismo, entre los miles de funcionarios que cobran un sueldo de Bruselas seguro que hay cantera para sacar un buen par de equipos con sus reservas. Y es que los líderes europeos necesitan conectar con la gente de la calle, eso lo tenemos todos claro. Y Europa, estos días, es el Europeo.

KROATASTROPHE

¡Kroatastrophe!, titulaba hoy un periódico. No se lo esperaban y la lección de humildad les ha sentado fatal. Hoy por aquí andan todos cabreados, como si les hubieran bajado el sueldo. Es de esos días en que hasta se meten por detrás y te quitan la plaza de aparcamiento aunque te vean con el intermitente puesto mientras esperas que pasen.

El fútbol de la "Deutsche Mannschaft" siempre ha sido aquí una cuestión de Estado y sus resultados traen consecuencias de todos los niveles. Se tiene por comprobado que este país empezó a salir de la última crisis económica gracias al Mundial de Munich, que no ganaron pero sirvió, más que la agenda 2010 de Schröeder, para volver a levantar el orgullo por la bandera roja, amarilla y negra.

Como hace un par de años, estos días se pueden ver por las calles miles de coches con la bandera. Así que no quiero pensar en la depresión colectiva que se puede instalar por aquí si no llegan, por lo menos, a semifinales. Lo malo es que ¡ahora nos la tenemos que jugar en un duelo fraticida con Austria!

En fin, muchos lo ahogarán en cerveza y llenando esos cuencos que tanto le llamaron la atención a Javi, que demuestra ser un fino observador.

La verdad es que el tópico de que aquí las cosas se hacen a conciencia, incluso comer, funciona. Pero tampoco creo que los alemanes sean especialmente tragones, quizá porque no tienen una gastronomía como la española.

El tópico ese de trasegar cerveza y salchichas sinceramente creo que no les hace justicia. En realidad ¿qué podría pensar un alemán que ve que a las 2 de la tarde nos sentamos a comer en España y empezando por un pinchito, siguiendo por un primero, continuando por segundo, postre, café y chupito llegamos a las 4 y media? Lo que sí los define más es esa pareja de más que maduros, o silenciosos o estridentes, condescendientes y autosuficientes, tolerantes con el inglés e intolerantes con el resto, incuidos los ingleses.

Y, en los tiempos que corren ¿quién tiene interés por la retórica? Hay quien dice que se aquí se acabó el día de la "Verbrennung" (la quema de libros, 10-Mayo-1933) en Bebelplatz, acontecimiento del que han cumplido hace unos días 75 años.

Ese día marca el principio de la decadencia del pensamiento y la palabra. Sí, creo que aquí ya no hay interés por la retórica. Ya nadie hace preguntas para responderse a continuación, ya nadie recurre a silogismos para explicar lo obvio: la única retórica que puedo percibir hoy allá donde pongo la vista es "... hay que sudar la camiseta...los partidos duran 90 minutos...etc, etc".

(Por cierto, tendré que acostumbrarme a releer y corregir porque ayer me señalaron una falta de ortografía de esas que sacan los colores).

CÓRNER

Veo que nadie ha ganado el premio de saber quién es el líder de la oposición en Alemania: a ver...dejarme hacer memoria... Ufff, veo que hay alguien que sí se interesa por la política de esta parte de Europa: empezaba a estar preocupado. Bueno, algún día hablaremos del gobierno... De momento, contesto: en Hesse, al final gobierna el mismo (con ese nombre que en español suena algo así como ¡Kog!. Intentó otra mayoría absoluta prometiendo uan especie de campos de internamiento y reeducación para los jóvenes delincuentes (sobre todo si son inmigrantes).Uno vuelve a creer en la sensatez de los alemanes al ver que perdió muchos votos. Lo interesante es lo que apuntas de cómo es posible que a Andrea Ypsilanti (SPD), le montaran tal pollo por el intento de coalición con la izquierda.
Para algunos socialdemócratas decir Die Linke es como mentar al diablo. Ahí están los "cabreaos" de Oskar "El Rojo" y los "rojos" de la ex-DDR. Mientras, con esta galvana en se ha instalado el SPD tras la "Grosse Koalition", los socialdemócratas se están diluyendo. La izquierda les está robando escaños elección tras elección y ellos, con las manos atadas y en su papel de partido de gobierno. Aquí cuando pactan es que pactan de verdad. Y para colmo, hasta los Verdes empiezan a tontear con la derecha. Una situación interesante que quizá empiece a interesar a mis editores cuando la vean bien escrita y negro sobre blanco por alguno de mis doctos colegas. Sobre la jornada de tropecientas horas, pues aquí lo ven como ahí: unos creen que el hombre -y la mujer- nacieron para trabajar y otros lo ven como una vuelta al siglo XIX. Echaré un vistazo por ahí y si veo algo especialmente interesante, lo traeré. Pero, de entrada, aquí tampoco hemos salido a la calle: supongo que empezará por los que tengan que hacer guardias.Uno, la Merkel tiene ideas y además tiene la habilidad de, a la chita callando, cocinarlas de tal forma que se las come casi todo el mundo y encima los otros (SPD) pagan la cena y lavan los platos. Me cae bien esta señora: lista, educada, discreta (no como el gesticulante Sarkozy) es de las que sabe tirar el córner y llegar a rematar. (Prometí habar de fútbol).Lobo:lo del trabajo y los alemanes da para un ensayo. Prometo ser heterodoxo. Estoy en el proceso de martirizar a todos los alemanes que conozco con puyas "gilianas" (adjetivo-genitivo de GILA) como "...aquí hay alguien que no da ni clavo y no miro a nadie...".
¿Habeis oido a Bush decir que se equivocó en el tono? Lástima de que Gila no está para explicárnoslo bien. O Chumy Chúmez.

Y en esto que cierro y veo que Anna Bosch también echa de menos a Marlene Dietrich. Y yo a tí, Bosch...sobre todo los roces de los pies -con zapato- bajo la mesa en las largas tardes de la 2Not. ¡Cómo te admiro, compañera!

Repartiendo juego

Pues sí, Lobo, habrá ocasión de ver cómo ven desde aquí las elecciones en USA. Lo que me sorprende es que no me pidas que cuente cómo está la política por aqui. Bueno, sorprender... no me soprende, la verdad, porque el panorama está tan aburrido que no hay forma de encontrar alguien al otro lado dispuesto a pedirte que gastes unas lineas o unas palabras para contárselo. Premio para que el que sepa el nombre del líder de la oposición en Alemania (¡ehhhh...sin mirar en google!).
Por seguir con lo de hoy, ya que está aquí, ahi van algunas de las lindezas que han escrito sobre Bush en la prensa alemana que ha tenido la profesionalidad de entresacar mi amiga Carmen Valero (EFE): " Sólo el 30 por ciento tiene una opinión positiva del país que les ayudó a superar la tragedia de la Segunda Guerra Mundial...." y todo eso..."..por su retórica marcial y su fundamentalismo religioso". "Cuando este tejano diga adiós al Viejo Mundo, se llevará nuestro suspiro liberador..."."Entre Bush y los alemanes no hay ni una pizca de simpatía, respeto ni afinidad política". Sólo son algunas. Por supuesto, con permiso de quien todavía valora por encima de todo que EEUU quitó mucha hambre en la "Vieja Europa" que según él, le dió la espalda. Perezas a parte. Gracias Jorge. Lo dicho, un día de estos...hablaremos del gobierno...de Merkel. Si hay alguien que diga que le interesa; si no, hablaremos de fútbol, que eso siempre da juego.

La despedida del "cow boy"

Hoy anda G. W. Bush por aquí: empieza la gira en Eslovenia, por ser presidencia semestral de la UE y luego se pasa por Alemania, Italia, Vaticano, Francia, Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Ha elegido sólo los sitios donde cree que puede ser bien recibido y bien despedido. La verdad es que la visita del hombre más poderoso de la tierra (todavía), ha despertado un casi nulo interés entre los medios en Alemania.

He hecho algunas llamadas y todos mis colegas me dicen que van a pasar de acercarse a 70 Kilómetros de Berlín, tener que quedarse en una sala de prensa a varios kilómetros del palacio donde se va a alojar y tener que seguir la rueda de prensa por el circuito interno, sin poder hacer preguntas (lo habitual es que un par de pares de preguntas se las repartan los medios del país anfitrión y los estadounidenses).

Parece mentira: Bush ya no tiene quien lo quiera. Aún le quedan más de seis meses de mandato, pero ya todo el mundo lo da por amortizado. Salvo que le dé por lanzar un ataque contra Irán al estilo “cow boy”, como traca final del un mandato del “far west”, ya nadie cuenta con él para tomar decisiones.

El mundo tiene muchos problemas hoy con soluciones que tienen que ser “globales”, el cambio climático, los precios de los combustibles –los fósiles y los otros-, el precio de los alimentos, las hambrunas que han vuelto a dejarnos imágenes que hacía años que no veíamos en las televisiones, acuerdos internacionales para regular los mercados financieros, por no enumerar la larga lista de conflictos enquistados…

Pero ya todo el mundo hace planes para ver si con el siguiente, sea McCain o Barack Obama, las cosas se pueden encauzar de forma razonable. Y sé de un Presidente de Gobierno que debe contar los días que le quedan a Bush para poder aprobar una asignatura pendiente en política exterior.

Aquí en Alemania, Bush se va a encontrar a una anfitriona educada pero poco dada a efusiones tipo Sarkozy. Desde luego, queda la lejos la mutua antipatía entre el “pro-ruso” Schroeder y Bush. La Canciller Merkel es una de las pocas que puede presumir de haber podido poner los pies sobre una mesa baja en el rancho de Tejas. Pero Angela Merkel siempre ha ejercido de sentido común ante el Sheriff del mundo y ha puesto un poco de escayola en el dedo que aprieta el gatillo.

Ya veremos si de todas esas cosas que dicen que van a hablar sale algo en concreto: pero mucho me temo que esta gira no sea más que una fría despedida a un hombre que nunca ha comprendido por qué no cae simpático a todo el mundo.

Miguel Ángel García


“Soy un ciudadano de Berlín”. JFK llevaba apenas unas horas en Berlín Oeste cuando se declaró berlinés. Al otro lado del muro, un hombrecillo verde, con un impecable sombrero ya pasado de moda, cruzaba airoso las calles del Berlín Este, por aquel entonces apenas habitadas por tranvías llenos de proletarios.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios