La partida de Mus
¿Llegará Tuvalu al final de
Estamos jugando una partida de cartas: se necesitan nervios de acero, no precipitarnos a anunciar nuestra próxima jugada. Copenhague es una partida de mus.
Dicen los ricos que hay que conseguir que
¿Conseguiremos ponernos de acuerdo para que la tierra no sea una olla a presión?.
Claro, aquí todavía pensamos que siempre hay posibilidad de visitar Tuvalu como excursión para aficionados al submarinismo. Y puede molar apuntarnos a una ONG que organice vistosas caravanas de ayuda humanitaria a los masai, unas vacaciones “guay”, con nuestras camisetas con eslóganes bienpensantes y fotos para colgar en Facebook.
Lo de Bangladesh, India, Idonesia, etc,etc queda demasiado lejos para preocuparnos.
Claro que la cosa cambia si vivir en Sevilla, Córdoba, Murcia o Jaén (por poner 4 lugares al azar) se hace imposible durante una buena parte del año. Si empezamos a ver la tierra que pisamos reseca como un sáhara, como las Tablas de Daimiel, sin ir más lejos, si un día se corta el agua del grifo, si se nos quema el chalet de la sierra en incendios interminables e imparables, si empezamos a ver a miles de indios, indonesios, masai llegando, ya no en patera o por los aeropuertos, sino en plan Marcha Verde, en masa, tumbados en nuestros parques, en nuestros campos de golf acondicionados como campamentos para refugiados del Clima.
También podemos tranquilizar nuestras conciencias echando la culpa a los políticos, a nuestros políticos, a los que juegan la partida de cartas por nosotros. Pero mucho me temo que todo eso no vale. Todos sabemos que lo que está en juego es nuestra forma de vida. Todos sabemos que es insostenible. Incluso aunque la tierra no se calentara. Incluso aunque fuera un ciclo natural. Todos sabemos que con más de 7000 millones de habitantes la tierra, tal como está repartida, no da para más. Da para esos 7000 y probablemente para 10.000 millones, pero, como se suele decir, donde comen 1000 comen 6000 si 5000 no comen. Muchos han tratado de reducir todo esto a que en Copenhague se está hablando “del tiempo”, y ya se sabe que hablar del “tiempo” es una memez. En el fondo todos sabemos que estamos hablando de mucho más: se acabó el chollo, amigos: hay que aprender a vivir de otra forma. Y me temo que todo lo podemos resumir en una frase: pagar más para consumir menos. Sí, así es el mercado. ¿No creéis?




Rocío Sánchez dijo
Miguel Ángel, para mí es insoportable vivir en Osuna (Sevilla) desde mayo hasta septiembre, con excepciones de algunos días sueltos. Tiene Vd. toda la razón: hasta que la situación no sea ya dramática en grado superlativo no vamos a empezar a movernos, pero entonces será demasiado tarde, pues ya lo es ahora... Esto me entristece muchísimo y me colma de pesimismo.
¿Le ha pillado ya la ola siberiana? El 17 viajo a Munich y dicen que para el sábado hará -13 grados al mediodía y menos veinte o así de mínima. Me resulta difícil creerlo: ahora están quejándose de temperaturas demasiado altas para la época... El lunes hizo en Berlín 9 grados: ¡yo que había ido a disfrutar del fresquito...! Viele Grüße.
14 dic 2009
El gato de Schrödinger dijo
Tengo que darle toda la razón. Nuestra forma de vida es completamente insostenible. ¿Pagar más para vivir mejor? Por supuesto que sí. Al menos por mi parte. Simplificando es como cuando vamos al mercado y tenemos que elegir entre el choped y el jamón serrano (ya no digo un pata negra), claro que es más caro el jamón, pero nos "mejora la vida" más que el choped... La verdad es que el ejemplo tenía más sentido en mi cabeza antes de publicarlo.
14 dic 2009
Carlos Guerrero dijo
Muy bien,Miguel Angel! Esta vez sacas "Matricula de Honor"!! Un saludo a todas/os
28 dic 2009