3 posts de octubre 2009

Srebrenica, 14 años después

Europa está plagada de inmensos cementerios. Cementerios uniformes, asépticos…Casi todos acogen a miles de víctimas de la gran guerra. Casi todos, porque los últimos son de hace sólo 14 años y están en localidades como Srebrenica.

Situada en la región bosnia de Podrinje Central, Srebrenica fue marcada por los serbios, desde el comienzo del conflicto en los Balcanes, como objetivo clave. Ante la eventualidad de que se produjera un reparto de la región, planificaron una detallada limpieza étnica que les permitiera ser mayoritarios en ese territorio.

Es en lodazales como estos en los que se mueven como pez en el agua personajes como Radovan Karadzic o Ratko Mladic. Ideólogo y planificador uno, ejecutor sobre el terreno otro, ambos son responsables de lo que allí ocurrió en sólo unos días del mes de julio de 1995. Ellos dieron alas a grupos paramilitares como Los Escorpiones o Las Águilas Blancas de Arkan

Karadzic, presidente de la República de Sprska fue claro en sus directrices al ejército serbobosnio: “completar la separación física entre Srebrenica y Zepa tan pronto como sea posible, impidiendo incluso la comunicación entre los individuos de ambos enclaves. Crear, mediante operaciones de combate bien planificadas, una situación de inseguridad tal, que no haya esperanza de supervivencia, de vida alguna para los habitantes de Srebrenica”.

Mladic se puso a ello y no paró ante nada ni ante nadie. No pestañeó ante las primeras muertes por hambre en Srebrenica como consecuencia del asedio al que sometió a la localidad. Ridiculizó a los cascos azules holandeses que, teóricamente debían garantizar un área segura, libre de ataques y otras acciones hostiles”, tal y como había sido declarado la ONU. Dejó en evidencia al general francés Philippe Morillon que tiempo atrás había dicho a los atemorizados habitantes de Srebrenica que la ciudad estaba bajo protección de las Naciones Unidas y que nunca los abandonarían. Y, sobre todo, decidió la toma de la ciudad, a partir del 2 de julio del 95, aplicando la estrategia de “tierra quemada”.

Potocari, la emboscada en las colinas de Kamenica o la masacre de Sandici hablan de una sistemática limpieza étnica, realizada en sólo unos días sobre una población atemorizada, hambrienta y desamparada por todos y muy especialmente por la comunidad internacional que, en aquellos trágicos días, prefería mirar el parte meteorológicos para ver si tocaba playa o montaña. Al fin y al cabo estábamos en pleno mes de julio. Pero allí, en la zona de Srebrenica murieron al menos 8.373 personas, muchas mujeres fueron violadas por los chetniks y muchos niños vieron cosas que nunca podrán olvidar.

Este próximo lunes, catorce años después, comenzará en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia con sede en La Haya el juicio contra Radovan Karadzic. Se le acusa de genocidio. Mladic todavía no ha sido capturado

Una de misses

Ocurrió el pasado sábado en el Tour et Taxis de Bruselas. Unas instalaciones situadas cerca del canal y que, a pesar de lo que pueda sugerir su nombre, vienen a ser una especie de recinto ferial en el que se organizan todo tipo de acontecimientos. En esta ocasión se trataba de elegir a Miss SDF, es decir, Miss Sans Domicile Fixe, es decir, Miss sin Techo.

El concurso venía precedido de notable polémica y, la verdad, no defraudó las expectativas. A él se presentaron diez mujeres indigentes. Se valoraba la voluntad de las concursantes de cambiar su vida y tener una segunda oportunidad, pero también otras cuestiones más discutibles como su aspecto o simpatía. Para colmo, a los organizadores, que a última hora trataron de acallar las críticas con un decálogo de buenas intenciones al estilo de “queremos sensibilizar sobre las causas y consecuencias de la vida en la calle”, no se les ocurrió nada mejor que exhibir a la ganadora, una pobre mujer de 58 años, con corona y cetro, al estilo de los más rancios concursos de belleza.

Al menos, Miss SDF ha sacado en limpio un año de alojamiento gratis. Los organizadores, una tal Matilde Perisers ya ha adelantado a Le Soir que no habrán más ediciones del concursito de marras, se han pasado cien pueblos. Si lo que querían era denunciar la situación de los sin techo, no tiene mucho sentido que recurran a un concurso en el que sólo se exhibe a mujeres. Si pretendían ser graciosos, somos muchos los que no le vemos la gracia, y si lo que querían era pasar un buen rato en el Tour et Taxis, podían haberse subido ellos a la pasarela y habernos dejado a los demás echar unas risas a su costa y no intentar reirse de las desgracias ajenas…

¡Esto es la leche!


¡Esto es la Leche! Sí, esto es la leche, ese líquido blanco, de alto valor nutritivo, que procede de la vaca e imprescindible en el desayuno diario de millones de personas. Y el problema de la leche es la leche porque llevamos meses asistiendo atónitos a las penurias de productores de media Europa mientras la Comisión Europea mira para otro lado.

El meollo de la cuestión parece estar en la brutal caída de precios en origen, es decir, la cantidad que se abona a los ganaderos por litro. Estos se quejan de ser los paganos de una situación agravada por la bajada del consumo de lácteos como consecuencia de la crisis. Además, denuncian que el recorte de sus ingresos no guarda proporción con los precios que las grandes distribuidoras fijan a los productos lácteos en los supermercados a los que todos acudimos día si y día también. Es decir, que mientras que un litro de leche de vaca ve disminuir su precio constantemente para disgusto de los ganaderos, ese litro, convenientemente tratado y embotellado, llega a los consumidores a un precio muy superior. Y todo ello, en pleno proceso de liberalización del sector.

De ahí que no sea de extrañar las continuas tractoradas en España, Francia, Alemania, Luxemburgo o Bélgica. Los principales países productores se han unido para exigir a la comisaria, Mariann Fischer Boel, nuevas ayudas para el sector. Esta no sabe, no contesta. Y todo, en vísperas del Consejo de Ministro de Agricultura de la Unión Europea previsto para el 19 y 20 de Octubre en Luxemburgo. ¿Será posible desatascar el asunto? La respuesta, a la vuelta de una semana…en Luxemburgo.

Álvaro López de Goikoetxea


Álvaro López de Goikoetxea es el corresponsal de TVE en Bruselas, donde atiende, sobre todo, asuntos económicos y comunitarios.
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