La Armada Invencible en Charleroi
Han ganado 4-1 en unas estupendas jornadas de tenis para quienes hemos podido vivirlas en directo. Los chicos de Albert Costa, el número 1 del mundo, Rafa Nadal, el número 6, David Ferrer, el 9, Fernando Verdasco, y el 40, Feliciano López, se han impuesto con claridad a la modesta selección belga. Sólo hay que lamentar el tropiezo de Feliciano ante Steve Darcis y el pinzamiento cervical de Ferrer.
Al margen del espectáculo deportivo de primer nivel que siempre ofrece una selección tan potente como la española, lo más novedoso no ha estado en la pista, sino en lo que envuelve a una eliminatoria de Copa Davis. Nadal ha puesto el dedo en la llaga al cuestionar el anquilosamiento de una competición que muchas veces levanta pasiones pero que está en la encrucijada de renovarse o caer poco a poco en el olvido. Algo debe ir mal para que la Federación belga, un país apasionado por el tenis, relegue la eliminatoria con España a un pabellón como el Spiroudome de Charleroi, con capacidad para 6.000 personas y que encima no se llenó. Como bien decía Nadal, la organización de cualquier eliminatoria de Copa Davis debe mirarse en el espejo de los grandes torneos, precisamente para evitar situaciones como las vividas en el Spiroudome, donde el partido de dobles se vio interrumpido por un apagón de luz y el “ojo de halcón” tuvo que llevarlo la Federación Española, pagándolo de su bolsillo.
Son apuntes de una eliminatoria que todos los aficionados han podido seguir puntualmente a través de Teledeporte y que nos permite accederé a un duelo estelar con Estados Unidos…



