París-Berlín, conveniencias mutuas
Merkel apuesta por la reelección de Sarkozy. Afinidades políticas y conveniencias nacionales mandan. En Berlín se ve al favorito Hollande como el aguafiestas del pacto presupuestario alcanzado por Merkozy y refrendado luego por el Consejo Europeo. Sarkozy aspira a presentarse como un estadista que marcha al mismo paso que la canciller Merkel, aunque la economía hable más de divergencias que de convergencias. ¿Cuál es el interés alemán? Contesta Le Monde por boca de un anónimo "alto funcionario": "Los alemanes tienen necesidad del apoyo francés porque no saben gestionar el liderazgo europeo. Merkel quiere dar la impresión de que no estamos en una Europa alemana, sino que la política es compartida".



