Adivina quién viene esta noche
El episodio de anoche en un restaurante de París confirma hasta la caricatura que los peores enemigos son siempre tus compañeros de partido. Julien Dray, exportavoz del PS, invitó a sus amigos socialistas para celebrar su cumpleaños. Por allí pasaron, entre otros, el jefe de campaña de François Hollande, Pierre Moscovici, su jefe de comunicación, Manuel Valls y la antigua candidata Ségolène Royal. En cuanto el anfitrión dijo algo parecido a: "Falta el bueno de Dominique (Strauss-Kahn, no otro)", debió ser la desbandada general. Solo faltaba una imagen de DSK con lo más granado del hollandismo rampante para arruinarle el final de campaña al campeón de las encuestas. De hecho, Moscovici ha admitido habérselo encontrado un momento sin saber que estaba allí.
El socialismo francés que, al parecer, se está repartiendo ya algunas prebendas debe discurrir cuál sería el puesto idóneo para el ocurrente de Julien Dray. Quizá jefe de protocolo de galeras, inspector de letrinas en Cayena o alta autoridad para el asado de manteca. Con estos amigos para qué quiero enemigos.




marikita murakami dijo
Lo mejor fue ese detalle contado por Ségolène Royal, quien creía una broma de mal gusto que se anunciara la llegada de DSK a esa fiesta. Cuando supo que de broma, nada, le faltó tiempo para escabullirse. Existe otro cargo para el que podría sonar este Dray: portador móvil de repetidores de telefonía.
30 abr 2012
MZ dijo
El bueno que faltaba está como apestado desde aquello, cuando antes de ... probablemente el personal medio se diera de tortas por coincidir con él y más de uno incluso se dijera amigo suyo, pero no lo era, claro. No es el caso de Dray, me parece; y si así es olé por Julián: con los amigos hay que estar a las buenas y a las malas, aunque en las segundas (y más cómo sean, encima) no es fácil.
11 may 2012