Egipto 25 de Enero:La Revolución de la Dignidad



  El 25 de enero se conmemora el primer aniversario del comienzo de la revolución en Egipto que menos de un mes después, el 11 de febrero, causó la renuncia del dictador árabe Hosni Mubarak. Desde el inicio de la revuelta en Túnez un poco antes, en diciembre de 2010, la de Egipto y después otras revueltas contra dictaduras en Oriente y África, han sido bautizadas con el apelativo común de la "primavera árabe". Aún no sabemos por qué ahora, después de  décadas de dictaduras, la calle árabe, acusada de sumisa y violenta pero no revolucionaria, ha dicho basta y se ha levantado. Tampoco tenemos la certeza de que las protestas no hayan sido instigadas, aprovechando el potencial de las nuevas tecnologías de internet y cuando el terreno estaba abonado para que estallara el polvorín.
Bouazizi
  En las calles de El Cairo se repitieron los mismos lemas que se oyeron en las de Túnez y después en las de Libia y demás países; "el pueblo quiere la caída del régimen". Si en Túnez la chispa que encendió la mecha fue el suicidio de un pobre vendedor callejero maltratado por la policía, Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010, en Egipto la explosión revolucionaria del  25 de enero de 2011 fue la muerte a golpes por la policía del régimen del joven Khaled Said en Alejandría.

  El efecto contagio estaba ahí. Si los tunecinos perdieron el miedo a la represión del dictador Zine el Abidine  Ben Ali y salieron a la calle, los egipcios lo vieron gracias a la enorme multiplicidad de canales informativos existentes hoy, incluido internet, y lo repitieron. "Los egipcios también tenemos cojones", fue lo que me dijo en perfecto castellano un joven cairota, batallando entre las barricadas de la revuelta que tenía lugar en la capital de Egipto pocas horas antes de que Mubarak dimitiera. Por dignidad los egipcios se lanzaron a la calle e hicieron frente a la feroz represión. Por dignidad se había revelado también Bouazizi quemándose a lo bonzo. Entre  las manifestaciones del 25 de enero en Egipto por la muerte del joven Said y el 11 de febrero, la policía mató a 846 manifestantes y más de 6000 resultaron heridos. El Cairo

EC2    Pero cada país tiene su historia y desempeña su papel en el tablero internacional, por eso la uniformadora expresión "primavera árabe" puede ser engañosa. Las revueltas no lo explican todo y la defensa de la dignidad tampoco.

 

   En Siria, país clave en Oriente Medio, la revolución se ha trasmutado en una guerra civil con muchos elementos de influencia, veremos si injerencia, del exterior. Estos elementos también han estado presentes en la revolución y guerra de Libia, país rico en petróleo.

  En Egipto debido a los estragos de una dictadura sostenida por Occidente (Estados Unidos, Israel, Europa) como en Túnez, en Libia o en Siria, el terreno estaba abonado para que surgiera la revuelta. Las protestas, las manifestaciones y el clima revolucionario se gestaron durante al menos una década. Desde las protestas laborales de la factoría textil de Mahalla en 2006 y 2008 a la revuelta de los jueces de 2005 (en ese año hubo 3000 huelgas laborales en el país) o el movimiento Kefaya contra el carácter hereditario de la dictadura egipcia, pasando por las manifestaciones masivas a favor de los palestinos durante el estallido de la segunda Intifada en el año 2000. Todo confluyó el 25 de enero.
EC3
  El proceso de cambios en Egipto, no exento de paradojas, continúa. Su resultado es impredecible. Lo único seguro es que quienes sostuvieron la dictadura desde dentro y desde fuera, harán lo mismo para tratar de reconducir la revolución de la dignidad, que un día se atrevió a gritar contra viento y marea: "el pueblo quiere que caiga el régimen".

 

 

LA PRIMAVERA EGIPCIA



 

Monedas de cambio

   La muerte en Siria del periodista francés Gilles Jacquier, ilustra la agudización de la crisis en el país árabe, donde la media de muertos diarios es de 40 personas. La presencia en masa de los periodistas y cámaras en los puntos calientes de la guerra se presta a su completa utilización, bien sea por las tropas leales a Bashar al Asad, bien por los contrarios a su gobierno. Estaba ocurriendo con los observadores de la Liga Arabe y ha sucedido ahora en Homs con el grupo en el que iba el periodista de  la televisión pública gala. Ambos, observadores y periodistas, son en estos momentos monedas de cambio de los enfrentamientos.

Monedas   La presencia de los periodistas en grupos, guiados a una ciudad donde se mata y se muere, los convirtió en un objetivo. La misión de los observadores árabes me recuerda a los llamados monitores de la Unión Europea en la guerra de Croacia. Les llamaban los "heladeros" y no sirvieron de nada. Apenas para constatar el desastre y tapar las vergüenzas de las potencias europeas y no europeas que agitaron la destrucción de la antigua Yugoslavia.También fueron monedas de cambio de la falta de voluntad para detener la guerra.

Mapa-siria

   Se tiende a comparar los procesos de la llamada "primavera árabe" como si los países fueran equiparables. Pero en Siria su pueblo ha comenzado a desgarrarse entre bandos.

   Todo puede ser aún más largo y cruento. Como en Yugoslavia, se aguardará a su autodestrucción. Réquiem por Siria.

 

El año nuevo como el viejo

  Aquí las cosas comienzan como terminaron el año pasado, nada nuevo bajo el sol de Oriente. Los últimos meses la prensa israelí se ha dedicado con intensidad a informar de la posibilidad de un ataque militar contra Irán por el desarrollo de su tecnología nuclear. Incluso se ha comentado un supuesto acuerdo Washington-Tel Aviv sobre las "líneas rojas" que desencadenarían el bombardeo. Los tambores de guerra resuena ahora sobre el estrecho de Ormuz. Y las noticias, ¿o son especulaciones? sobre los pasos de Teherán hacia la conquista de la bomba nuclear  no cesan , lo que parece un sembrado de campo.

  Irán  Es además año electoral en los USA, y a los votantes del otro lado del Atlántico siempre les ha sentado bien una guerrecita para animar su espíritu de votantes-consumidores o consumidores-votantes. No sé si estamos o no ante los preparativos de una nueva guerra, pero caso que el presidente Obama decidiera finalmente unos "bombardeos quirúrgicos" contra Irán para conseguir más votos, sería el colofón de una trayectoria de engaño y decepción. Ya hizo algo parecido rechanzando la posibilidad del reconocimiento de Palestina en la ONU por conservar el apoyo electoral de la comunidad judía de EEUU.

    Estados Unidos ha salido de Irak dejando tras de si el gérmen del veneno de una guerra civil y en Afganistán puede ocurrir algo similar. Por estos lares los pronósticos pesimistas no cesan sobre un posible conflicto armado contra Irán en este año bisiesto; "la tormenta que se prepara para un pesimista 2012", lo llaman algunos comentaristas israelíes. ¿Es temor o deseo?

  Portaaviones  Con las revoluciones de "la primavera árabe" en pleno desarrollo y llenas de incertidumbres, Síria convertida ya en un matadero, el conflicto palestino-israelí estancado y el sur del Líbano muy inestable, un ataque a Irán podría significar un desastre para toda la región de imprevisibles consecuencias. Confirmaría como trata de resolver la depresión económica crónica el sistema en el que vivimos.

Navidad en Tierra Santa

  La Navidad llega a Tierra Santa. Entre las estrechas callejuelas del barrio cristiano de la Ciudad Vieja de Jerusalén, resuenan los villancicos en las tiendas para turistas y el corretear de los niños que salen del colegio. He subido hasta la terraza del Convento de San Salvador, un magnífico observatorio del Jerusalén histórico. Me acompaña un guía de excepción, el vicecustodio de los lugares santos y superior franciscano, el palentino Artemio Vítores. Después de enseñarme, en el mejor espíritu de la orden, como los pájaros comían de su mano, me ha mostrado Jerusalén.

  Con la ciudad a nuestros pies, hemos hablado de lo divino y de lo humano, no faltaba más. De la Navidad en Belén, de los muros físicos que se construyen y de los mentales que se fomentan, de la guerra y de la paz, de las religiones, de las divisiones y destrucciones de  la "ciudad santa". De cristianos, palestinos y judios. De por qué no llega la ansiada paz a esta tierra, de la "primavera árabe".

  Mientras conversábamos y Artemio me enseñaba la ciudad y su historia, las campanas de San Salvador nos marcaban las horas y también el retraso del superior para acudir al refectorio donde, hambrientos, los monjes esperaban su llegada. "Me van a matar", me dijo, y se fue. Aquí podéis escuchar la versión original de toda la entrevista.

ENTREVISTA CON ARTEMIO VITORES



 

 

Vidas que no valen nada

El periódico israelí Haaretz lo exponía de forma prístina en uno de sus artículos editoriales: "En Israel, la vida de un palestino es barata". Se refería el periódico a la muerte este fin de semana de un joven palestino cuando los soldados israelíes le dispararon en pleno rostro un proyectil de gases lacrimógenos. Los hechos ocurrieron en la localidad de Nabi Saleh, en la Cisjordania ocupada. Mustafa Tamimi, de 28 años, participaba en la protesta semanal contra la permanente confiscación de sus tierras para el vecino asentamiento judío de Halamish.

T1Cuando ocurren estas protestas, que para los medios de comunicación internacionales ya no son noticia, la secuencia de acontecimientos es casi siempre la misma. Aparecen los vehículos blindados del ejército israelí que dispersan por la fuerza la manifestación. Los jóvenes palestinos lanzan piedras. Esta vez, lo ocurrido fue plasmado por un fotógrafo de prensa. En la escena se puede ver como desde la puerta trasera del jeep los militares disparan directamente a escasa distancia contra Tamimi, que segundos después cae de bruces en el suelo con su rostro ensangrentado. Moriría en un hospital cerca de Tel Aviv.

T2Aunque los soldados israelíes no pueden disparar directamente su munición antidisturbios contra los manifestantes, las investigaciones que se anuncian tras cada suceso parecido quedan en nada. Esto ocurre el 96,5 por ciento de las veces, según la ONG israelí Yesh Din-Volunteers for Human Rights. La vida de los palestinos es barata, asegura con razón Haaretz.

 

Belén

 

 

No me extraña que el sábado cogiera un frio mortal cuando ascendí en mi bici desde Jerusalén a los altos del asentamiento de Gilo. Desde allí pude apreciar, con amargura, los muros que van atenazando a Belén. Se acercan las Navidades, pero no importa, la prima de riesgo siempre es muy alta en Palestina.

María y José

 

"Cartuchos":La canción de Tahrir

"Jartush,Cartuchos":La canción de Tahrir

Canción de Tahrir,Jartush

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Es el juego del escondite
cuando apareces, te disparan
a veces aciertan, a veces fallan
es el juego del escondite en la Plaza Tahrir.
Tortúrame, átame los pies y la lengua
baila orgulloso ante mí con tu pistola en la mano.

Gentuza, gentuza, esta gentuza de Tahrir
dispara, dispara, con balas y gas
olvida a esa gente pegada internet.
Ay que país, bajo el mando de esa mujer
ay que país, bajo el mando de la señora
y un ministro del Interior que nos vende droga.

 

Gentuza, gentuza, gentuza
dispara, dispara, dispara
a esa gentuza, gentuza, gentuza
dispárales bombas de gas.

Dijeron que eran chavales
unos pijos, hijos de papá
solo saben bailar y hacer el mono
tírales caramelos y bombones
porque se les va a acabar hasta el pollo Kentucky.

Pero tu, siempre listo para disparar
en la plaza eres un macho
pero en tu casa un payaso
vas escondido bajo tu uniforme
pero sigues siendo un payaso.
Estudiante fracasado
ahora te comportas como una fiera.

Gentuza, gentuza, gentuza...

Cuando los chavales despertaron
los señores se percataron
de que podían ser peligrosos.
La policía abandonó el país.
Hicieron pancartas, carteles
"estamos con vosotros", "somos hermanos"
"soy de los vuestros, vivamos juntos", dijeron...

Que mal actor
parecía llorar y mentía.
Aquí todos jugaban sus cartas
pero el pueblo ganó
gritamos y retrocedieron
y tú, listo, estás perdido.
Ahora no vamos a dejarnos caer en manos del ejército.

Fari Farih
Plaza Tahrir
El Cairo

 

LA INACABADA PRIMAVERA EGIPCIA

022

 

"La revolución en directo: Tahrir,segunda parte"

El 11 de febrero por la tarde me encontraba en el barrio cairota de Heliópolis. Miles de personas se agolpaban frente al palacio presidencial de Hosni Mubarak, y miles más caminaban hacia allí desde la Plaza Tahrir, en el centro del Cairo, para mostrar su rechazo al dictador egipcio. Cuando comenzaba a morir el día y en medio de la tensión de un lugar rodeado de cuarteles y adeptos del régimen, de pronto montones de gargantas emitieron un grito que sonó como un trueno en la "Ciudad del Sol"; el rais acababa de presentar la dimisión. El estallido de alegría fue inolvidable.

De aquellos momentos recuerdo ahora algunas imágenes. El bloqueo de mi móvil, causado por los compañeros en la redacción de Madrid. El teléfono quedó obturado por la acumulación de llamadas y vibraba y sonaba sin cesar. No acertaba a pararlo y pensaba que me iba a estallar entre las manos. Entre el nerviosismo y la emoción me puse a reír al recordar como en plena avalancha provocada por los militares en Tahrir, concentrado en un directo, una ola humana amenazaba aplastarme. Entonces mi traductor Tarek me gritó: "¡Miguel, tira el teléfono!"

11 de febreroEl regreso a Tahrir desde Heliópolis fue una cabalgata de color, estruendo y alegría que duró más de dos horas. Durante una parte del recorrido circulé un rato al lado de otro vehículo, conducido por un militar. Su rostro adusto, de pocos amigos, destacaba en medio de aquella fiesta.

Lo que entonces se pensaba el triunfo revolucionario de la "primavera árabe" egipcia, sólo era en realidad el comienzo de un secuestro. El ejército en Egipto controla el 40 por ciento de la economía del país.

 

Salgo para El Cairo. Deseo que segundas partes si sean buenas.

¿Es imposible la solución de los dos estados?

Hay muros que se levantan para separar, no para protegernos del otro. Muros que se elevan como barreras que impidan ver como saqueamos a nuestro prójimo. Hay muros de contención, estos si defensivos, que nos sirven de parapeto frente a la avalancha. Y hay muros mentales, construídos piedra a piedra, como los numerados bloques en la entrada de la Ciudad Vieja, hechos de desconfianza, egoísmo, prejuicios y prepotencia. Estos muros son los peores y su mampostería puede ser tan milenaria como las Murallas de Jerusalén. ¿Por qué hay tantos muros en esta "tierra santa"?

De nuevo el conflicto palestino-israelí ha vuelto al rincón del olvido en el teatro de la información. La propuesta palestina de reconocimiento en la ONU dormirá por ahora el sueño de los justos. El presidente de verbo florido, el líder de los grandes discursos que ilusionó al mundo, el que un año antes y en el mismo foro dijo que ya era hora de que naciera Palestina, ha querido enterrarla, no vaya a ser que le estropee el voto de noviembre.

Israel retrocede a golpe de monopolio y decreto del Likud, una regresión social que asusta ya a las mentes más lúcidas del país. Pero las colonias en las tierras palestinas y en Jerusalén Este avanzan sin cesar impulsadas por el poder que controla el promontorio del Knesset. El extremismo crece, se envalentona y ensucia la tumba de Rabin. La solución de los dos estados, palestino e israelí, viviendo en paz y seguridad uno al lado del otro, es cada día más improbable. Una profecía autocumplida.

Los palestinos se saben solos mientras el mundo tiembla por la crisis del sistema, la crisis económica, la crisis de valores. Un niño palestino de Emnaizel, en las polvorientas colinas de Hebrón, sonreiría si le habláramos de nuestras crisis. La Primavera Árabe amenaza también con estragos en la región. Niña palestina de Emnaizel

Pero antes de que llegue el momento de su rendición, el presidente Mahmud Abbas intentará la difícil unidad de Gaza y Cisjordania. Si fracasa, entregará las llaves de Palestina a Israel. Después, los extremos y la demografía decidirán el futuro de esta "santa tierra" donde se siguen levantando tantos muros.

Shalom, Salaam desde Jerusalén

Todos eran sus hijos

Mubarak se ha borrado de Egipto y el pueblo se ha echado a la calle. Miles de personas, muchas de ellas afónicas de exigir libertad, han deambulado por todo el país durante 18 días hasta que el héroe del 73 ha decidido dejar de salvar a sus hijos. Cuando el jueves por la noche Mubarak lanzaba su mensaje por la televisión veía en su cara el rictus de la soberbia y la mirada turbia. Me preguntaba: ¿en que estará pensando cuando se dirige a su pueblo llamándoles hijos? ¿Hijos de qué? ¿Hijos de quién?

Aún me parece pronto para pensar que los egipcios han conquistado la libertad y es que no me fío de su ejército. Muy mal tienen que estar las cosas para que sean los que mandan en los tanques los salvadores de la patria. La filosofía del padrecito se ha enquistado en la sociedad y no son precisamente los militares los más dispuestos a trasmitir libertad y democracia. Los mandos del ejército, además, pertenecen a la élite del país. Han estudiado en las escuelas militares de inspiración estadounidense mientras sus efectivos, alistados obligatoriamente, ven en sus años de milicia y según su formación académica, la posibilidad de comer tres veces al día. Pero decía que no me fío de los militares, además, porque creo que son los que le han preparado la fuga al ya ex presidente y son los que van a marcar el tempo de las reformas. Ya han dicho que respetarán los acuerdos internacionales, es decir, el acuerdo de Paz con Israel de 1979, pero ¿cómo actuarán con los palestinos de Gaza? ¿Serán tan tiranos con ellos como lo ha sido Mubarak? En Gaza se celebró la caída del presidente y se pidió el levantamiento del bloqueo mientras en Israel la preocupación es más que evidente; de hecho ya se ha ordenado la aceleración en los trabajos del muro fronterizo que se construye con Egipto y en el que se gastarán 1.200 millones de euros en sus 200 km. de extensión. Inmigración ilegal y contrabando de armas es la excusa para levantar un muro más para aislarse de las complicaciones externas.

Pero volvamos a los egipcios que desde la tarde noche del viernes sueñan con un país diferente pero que habrán de aguantar a los residuos de la autocracia ejercida por Mubarak. Egipto en sus treinta años de gobierno se ha montado para él y sus acólitos. Bancos, empresas, cargos públicos, turismo… Todo, absolutamente todo, se ha hecho para beneficio del ya ex presidente. También el ejército, por supuesto. Los partidos políticos que han sobrevivido a treinta años de dictadura se han adocenado y han permitido sin abrir la boca los abusos contra el pueblo. Es por eso por lo que Egipto necesita un cambio radical de las estructuras políticas y sociales. Así que entre los estómagos agradecidos del régimen, que aún mandan en Egipto, los políticos de medio pelo y una oposición sin un horizonte claro, los egipcios lo tienen bastante complicado. Tampoco me puedo olvidar del amigo americano. Acertado estuvo Obama al lanzar desde Egipto su mensaje al mundo árabe al principio de su mandato. Se abrazó con Mubarak de la misma manera que sus antecesores hicieron lo propio con Marcos en Filipinas y Noriega en Panamá. Tan acertado estuvo desde la Universidad de El Cairo que de lo prometido por Obama no ha habido nada. Ni tan siquiera su amistad, ya que, cuando tuvo que renegar del presidente lo hizo sin complejo alguno y sin darle las gracias por los servicios prestados. Y es que este mundo, aunque te lleves en la faja 40.000 millones de euros, que es la fortuna estimada de Mubarak y su familia está lleno de desagradecidos. En este caso ochenta y dos millones de habitantes. Qué pena y que causalidad, sólo Israel y Berlusconi han salido en defensa del dictador que a estas horas ya está en lugar seguro.

Foto Forjas.-

EGIPTO PATRIA DE LA ESPERANZA

Cuando tu material de trabajo es tu salvaguarda la cosa va bien. Muchas veces un micrófono o las cámaras, exhibidas con desparpajo, te abren puertas y controles policiales y militares. No es el caso estos días en El Cairo donde si te adivinan periodista te llevas en algunas partes de la ciudad un par de guantazos, te requisan o roban el material y te chulean el pasaporte. Aquí lo mismo te piden tus credenciales un niñato armado con un palo o una serdañí de 30 muelles o un fulano mal encarado y vestido de medio militar con alpargatas. Mientras tanto en la Plaza de Tahrir las gargantas muestran la esperanza de centenares de miles de personas a los que les han hurtado treinta años de libertad. Casi media vida. La plaza sigue siendo el lugar donde Egipto puede reescribir su historia con el permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide. Digo lo de la autoridad porque Estados Unidos ya dirige la operación recambio y digo tiempo porque éste corre en contra del pueblo. Da miedo pensar lo que puede ocurrir si Mubarak o sus acólitos se mantienen en el poder con los recursos policiales y militares que posibilita la presidencia. La represión puede ser sangrienta y nunca sabremos cuántos presos siguen en las cárceles ni quienes han sido los que han salido a las calles a repartir caos. Aquí parece saberlo todo el mundo y se apunta a los servicios secretos como los incontrolados que la noche del viernes dispararon sus pistolas contra los manifestantes de Tahrir.

Así como están las cosas la transición egipcia puede ser movida y peligrosa. Sacar del poder a los estómagos agradecidos del régimen será muy duro, lento y peligroso y las reformas democráticas beneficiarán, sin duda, a los que durante años han estrangulado las libertades. Pero mi duda y la de muchos ciudadanos de Egipto sigue estando en conocer el despacho donde se firmará el futuro de este país. Egipto, no se puede olvidar, controla el canal de Suez. Es uno de los pasos marítimos más transitados del mundo y por el que navegan miles de superpetroleros desde el Golfo hacia el Mediterráneo. Con el crudo al alza y siendo como es el país árabe más poblado del mundo siempre ha ejercido una especial influencia en la región. Mubarak, aliado indiscutible de Estados Unidos e Israel, ha ejercido de carcelero para con los palestinos de Gaza en el Sur , pero por cosas de las corruptelas políticas, las autoridades egipcias hacen muy mucho la vista gorda con el contrabando que entra a Gaza desde por los túneles que comunican la Franja y Egipto.

Sea como sea este país está pletórico. Jóvenes menores de treinta años que no han vivido en libertad se ven como protagonistas de su historia. Se sienten los autores intelectuales y personales de un sueño que toma cuerpo: un país plenamente democrático con un gobierno elegido por todo el pueblo. Mientras escucho los gritos de la multitud veo como Tahir empieza a tener vida propia y son ya muchas las tiendas de campaña que se han instalado para resistir y seguir solicitando que Mubarak se vaya. Fuera de la plaza siguen campando algunos perdularios y maleantes que de vez en cuando tiran piedras contra los acampados. Otean por las esquinas si hay occidentales y periodistas a los que identificar. Gentuza que intenta manchar una revolución en la que la prensa se ha dado, así misma, mucha relevancia. Dicen o han dicho siempre los maestros de esta profesión que el periodista nunca es noticia y yo me planteo si en esta crisis no nos hemos mirado demasiado el ombligo. Esta reflexión es eso simplemente un elemento de debate. Espero opiniones.

-Una cosa más sobre el contrasentido de muchas cosas de la vida. La palabra mubarak significa bendición. Hay que.............

Miguel Molleda


Miguel Molleda Rábago es el corresponsal de Radio Nacional en Jerusalén. Periodista de amplia trayectoria profesional en Radio Nacional de España, donde ingresó por oposición en 1986, se ha especializado en relaciones internacionales y ha informado para la radio pública de los principales acontecimientos ocurridos en las postrimerías del siglo pasado y comienzos del siglo 21. Después de un breve periodo de corresponsal en Bruselas fue enviado especial en Rumanía tras la caída del Muro de Berlín. Informó desde Bucarest de la desaparición del régimen de Ceaucescu y las transformaciones que siguieron en Europa Central y Oriental.
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