El Senado de los líos
La ficción es siempre un sucedáneo de la realidad. Quiero dejar una sonrisa como legado vacacional. La risa provoca salud, prolonga la vida y se mueven muchos músculos. Después de reíros, cuando reflexionéis, quizás os dé pena si no zozobra la escena que ha tenido lugar esta semana en el Senado italiano capaz de superar la imaginación del mismo Mario Monicelli. Si fuera una película de los hermanos Marx su título sería fácil: El Senado de los líos
Por unos minutos, Rosi Mauro preside accidentalmente la Cámara Alta. Esta mujer, nacida en Sicilia, es senadora de la Liga Norte. Todo un ejercicio de coherencia personal que sirve para presentar al espécimen que protagoniza el vídeo. Se discute la reforma universitaria. La presidenta accidental se despoja de su impaciencia con resolución y maneras despóticas alejadas de la ribera democrática.
Rosi Mauro parece decir:“seré mujer, pero no me vais a tocar la paciencia”. Me enternece la figura del temeroso compañero que trata de calmar al huracán parlamentario dispuesto a arrasar ,de un soplido, todas las mociones
Lo peor es que se equivocó. Con tanto carácter, estaba aprobando las enmiendas de la oposición. Hasta la ministra, en un momento, trata de avisarla. Pero ella la corrige diciendo “ no, Gelmini”.
Que nadie piense que la senadora se ha turbado por semejante actuación. Al día siguiente grita en el aula como si todo el retraso y entuerto parlamentario, no lo hubiera propiciado ella. Hay juguetes que, depende en qué manos, pueden resultar muy peligrosos. ¡Feliz Navidad!



