4 posts de diciembre 2010

El Senado de los líos

La ficción es siempre un sucedáneo de la realidad. Quiero dejar una sonrisa como legado vacacional. La risa provoca salud, prolonga la vida y se mueven muchos músculos. Después de reíros, cuando reflexionéis, quizás os dé pena si no zozobra la escena que ha tenido lugar esta semana en el Senado italiano capaz de superar la imaginación del mismo Mario Monicelli. Si fuera una película de los hermanos Marx su título sería fácil: El Senado de los líos

Por unos minutos, Rosi Mauro preside accidentalmente la Cámara Alta. Esta mujer, nacida en Sicilia, es senadora de la Liga Norte. Todo un ejercicio de coherencia personal que sirve para presentar al espécimen que protagoniza el vídeo. Se discute la reforma universitaria. La presidenta accidental se despoja de su impaciencia con resolución y maneras despóticas alejadas de la ribera democrática.

Rosi Mauro parece decir:“seré mujer, pero no me vais a tocar la paciencia”. Me enternece la figura del temeroso compañero que trata de calmar al huracán parlamentario dispuesto a arrasar ,de un soplido, todas las mociones



Lo peor es que se equivocó. Con tanto carácter, estaba aprobando las enmiendas de la oposición. Hasta la ministra, en un momento, trata de avisarla. Pero ella la corrige diciendo “ no, Gelmini”.

Que nadie piense que la senadora se ha turbado por semejante actuación. Al día siguiente grita en el aula como si todo el retraso y entuerto parlamentario, no lo hubiera propiciado ella. Hay juguetes que, depende en qué manos, pueden resultar muy peligrosos. ¡Feliz Navidad!

Tres pelos

Tres pelos no tapan la calvicie de una legislatura. Y tres son los votos que permiten a Berlusconi seguir hoy al frente del Consejo de Ministros. Para tupir el cráneo parlamentario hace falta algo más. Berlusconi sabe bien de ello. Tras su lacónica victoria en la cámara, se ha puesto manos a la obra. El mejor injerto se llama Casini y lidera el centro. Hasta ahora, la Liga Norte lo tenía en su punto de mira. en las últimas horas, parece que los hombres de Bossi desenfocan el visor y podrían transigir a un pacto entre caballeros que garantice la continuidad del gobierno.

Con el líder centrista, Casini, como cirujano, Berlusconi está dispuesto a hacer lo que no hizo con Fini: ir a la mesa de operaciones; es decir dimitir. Sí, Berlusconi parece dispuesto a dimitir dentro de una crisis pilotada para, después, salir elegido con los votos de los centristas. Se lo ofreció Fini antes de debatir la moción de censura. Pero el caimán no quiso. Hace tiempo que se ha dado cuenta de que su delfín se ha convertido en tiburón con la obsesión de devorarle. El hombre que creció a la sombra del Cavaliere ha mostrado las tinieblas de su propuesta y,casi, ha cavado su tumba para ser el próximo Rey Sol italiano.

Con tres pelos no se puede seguir adelante. Sólo conozco tres pelos que tuvieron éxito.Pero formaban parte de una barba dentro de una canción infantil. Para la cobertura craneal de la legislatura hace falta más.

Una buena cabellera bien merece el esfuerzo.

Sólo hay que buscar fotos de Berlusconi, hace no mucho tiempo. Eso sí, todo tiene su penitencia.

Por eso, Berlusconi se tendrá que echar la manta a la cabeza y dimitir de manera controlada. Y aún así, el aroma de elecciones primaverales no se diluye en un ambiente corrupto.

Berlusconi: december horribilis

Hace un año le estalló la catedral de Milán en la cara. El riesgo, ahora es que reviente la legislatura. Hace un año oteaba el horizonte con la mirada perdida del estupor. Hoy, entre las brumas de la duda, emerge el fantasma de nuevos comicios. Berlusconi celebra el primer aniversario de su agresión, batiéndose en duelo dialéctico en el Parlamento.

Ha sobrevivido a los cotilleos de wikileaks, indemne. Con petulancia se ha jactado de que nunca se ha enriquecido con sus negociaciones como primer ministro. Por fortuna en el país de Pinocho las intervenciones estéticas son habituales. De eso sabe mucho el primer ministro italiano. El cotilleo de escalera no le hace mella. Por cierto, wikileaks nos ha mostrado que el mundo de la diplomacia es mucho más simple de lo que imaginamos y que las grandes informaciones fluyen entre montañas de cotilleos y opiniones personales escasamente contrastadas. Con semejante diplomacia, al mundo no se le puede pedir más. Sigo preguntándome cuánto tuvo que trabajar quien facilitó el informe en el que se detallaba que a Berlusconi le gustan mucho las fiestas, o cuánto dinero público gastó el lumbreras para conseguir esa exclusiva.

Italia vuelve hoy a ser la de siempre: un redil incapaz de contener a todas las ovejas. Esta legislatura, que parecía vacunada contra la atomización política, tiene los días contados pase lo que pase. Berlusconi no ha sido capaz de crear un centro derecha fuerte, como tampoco se ha podido crear un centro izquierda poderoso. Ochenta y nueve parlamentarios han cambiado de camisa en estos dos años y medio. Así, las Cortes se fragmentan y en estos reinos de taifas, cualquier cacique tiene la llave del futuro del país. Italia está donde siempre ha estado porque gestiona como nadie las crisis: sin llevarse las manos a la cabeza. Sin saber qué pasará mañana. Saltándose disciplina de votos y peleando por el gobierno más que gobernar .

El tabaco en Italia

Sí, es cierto. Me lo habéis propuesto uno de vosotros en los comentarios. Recojo el guante: es una de las entrañables paradojas de este territorio. Allá donde se jactan de driblar la ley con más cintura que Messi, han pasado por el aro ahumado de no fumar en lugar cerrado.

Hace un par de días lo comentaba con una amiga española: los hosteleros de nuestro país se ven en la bancarrota si el gobierno prohíbe fumar en los bares. ¿Qué será del cafecito sin la fumarada del cigarrillo expandiéndose por el local? ¿ Qué hacer con los dedos índice y corazón de la mano derecha mientras la izquierda sujeta el txikito en compañía de la cuadrilla? ¿Cómo se sellará una paz de tasca tras enfebrecida discusión por el último penalti no pitado el pasado domingo?

Hay parejas que si se separan parecen seres amputados. Lo piensan muchos dueños de bares y restaurantes en España. Los italianos, maestros de la picaresca hasta tal punto que hay aquí antecedentes de la corriente del Lazarillo de Tormes, lo han solucionado sin drama: nadie fuma en un bar, cafetería o restaurante. Y sigo viendo, como no he visto en ningún sitio del mundo, largas colas en la calle a la espera de una mesa libre para comer en el restaurante elegido. La gente entra a comer y sale a fumar. Sólo las terrazas permiten que compartan ambiente humo y bebida.

Aquí, donde se circula por el arcén en la autopista; donde se da un giro de 180 grados en mitad de una avenida sin tener en cuenta la doble raya continua que lo impide; donde un camarero te puede cobrar 10 euros por un café sencillamente porque te ha visto cara de pardillo y, además, se va a jactar ante el resto de la clientela de lo listo que es; donde las terrazas abusivas se enmascaran con detalles y gratificaciones sin IVA a los inspectores; donde los progresistas se maravillan del sorpaso mental español, nadie entiende cómo aún se puede fumar en bares y restaurantes. También a nosotros nos quedan paradojas...

Iñaki Díez


Iñaki Díez es el corresponsal de Radio Nacional en Italia, un país que conoce perfectamente y que analiza con gran habilidad.
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