2 posts de enero 2012

On benefits. Los subsidios británicos

Estar on benefits es una expresión muy común en la vida cotidiana británica. Se refiere a las personas, o familias, que viven de las subvenciones públicas que reciben, y que pueden percibir por distintos conceptos: por estar en paro o tener unos ingresos muy bajos, por invalidez, por tener hijos o para pagar la vivienda, por ejemplo.

Con el tiempo ha crecido la convicción entre la mayoría de los británicos de que es demasiada la gente que puede sobrevivir sin necesidad de trabajar, y que es injusto que personas con ingresos no muy altos tengan que pagar con sus impuestos las ayudas que, también otra convicción generalizada, generosamente otorgan las diversas instituciones públicas.

De todas, la ayuda a la vivienda (housing benefits) es la que desata más pasiones. Quienes están en contra señalan los casos más escandalosos. El Sunday Times citaba este domingo pasado casos en que los ayuntamientos (es un subsidio que depende de los ayuntamientos de distrito) pagaban unas 2.000£ por semana de alquiler a algunas familias. Hablaba de docenas de casos, no de centenares. Y, por supuesto, hablaba de Central London, de los barrios céntricos que son dominio de la avaricia de los landlords, los propietarios (a veces grandes empresas, a veces aristócratas que poseen esos terrenos desde hace siglos) que siguiendo la ley de la oferta y la demanda suben los precios hasta cotas obscenas sin que nadie los regule. Para hacerse una idea de cómo están los alquileres en Londres, esta web donde consta la media  actualizada por barrios y por número de dormitorios. El precio es del alquiler semanal (pw= per week). 

El sentimiento de que hay demasiada gente que abusa de las ayudas públicas y que no acepta trabajos poco remunerados porque no le compensa y prefiere vivir -sobrevivir más bien- de los subsidios ha calado en la población británica. Consciente de ello el gobierno Cameron está decidido a recortar esas ayudas, con el argumento de que así esas personas estarán más motivadas para buscar y aceptar trabajos poco remunerados.

La propuesta es que lo máximo que pueda recibir una familia, sumando todas las ayudas, sea 26.000£ (unos 31.200€) al año.  Dentro de ese máximo, el tope para pagar un alquiler será de 400£ (unos 480€) por semana.

Uno de los grupos que más ha hecho oir su oposición ha sido la Cámara de los Lores y, en concreto, los obispos. En la Cámara de los Lores hay 26 obispos anglicanos. Su argumento, y el de quienes comparten sus críticas, es que este tope en las ayudas perjudicará especialmente a las familias con hijos que vivan en Londres. Y piden, por ejemplo, que en esa suma de subsidios no se compute la ayuda por hijo.

Una pregunta habitual del gobierno Cameron y de quienes están a favor del recorte -que son mayoría-  es ¿y por qué el contribuyente tiene que pagar a gente en paro alquileres que muchos de ellos, los contribuyentes, no pueden pagar? ¿Por qué alguien que no trabaja ni paga impuestos puede permitirse vivir en barrios que están fuera de mi alcance y encima lo hace con mis impuestos? ¿Por qué mis impuestos que tanto esfuerzo me cuestan van a parar, al final, a esos landlords?

En el caso de las ayudas públicas en general en el Reino Unido hay una filosofía y es que el Estado no puede dejar a nadie desamparado, a su suerte. En el peor de los casos uno puede contar siempre con el Estado como último recurso. En el caso de la vivienda el razonamiento de quienes defienden el actual modelo es evitar la segregación, evitar que haya unos barrios de ricos y otros de pobres. Un ejemplo habitual es éste: a alguien que ha tenido la desgracia de quedarse en paro no se le puede además obligar a mudarse a otro barrio más barato con lo que supone de desarraigo, cambio de escuela y de amigos para los hijos, perder la red de apoyos familiares o de amigos que tenía en el barrio donde residía. Bastante tiene con haberse quedado sin trabajo. Y, ¿cómo no?, a menudo comparan con lo que llaman el modelo francés para evitarlo, el donut francés: un centro de la ciudad donde sólo puede vivir gente con ingresos altos y una periferia, las banlieues, donde viven los más pobres.       

Quienes se oponen a la propuesta de limitar el dinero de los alquileres que pagan los ayuntamientos no dudan en usar a veces los términos limpieza étnica y guetos. E insisten, a menudo con escaso éxito, en que a base de subvenciones sólo se logra mal vivir. 

Según los cálculos, el tope afectaría a unas 67 mil familias y con ello el gobierno ahorraría 290 millones de libras.  Pero tendrán que revisarlo porque esta tarde lo han tumbado en la Cámara de los Lores.  En el enlace anterior hay un cuadro comparativo intresante de la BBC calculando cuánto reciben 2 familias, una con tres hijos, y otra con diez.

The Guardian publica en su web el testimonio de algunas personas que viven on benefits.

 @annabosch

¿Queréis un referendum? Pues, ya.

(Post actualizado, al final, con la declaración oficial)

Es más o menos lo que han estado diciendo algunos conservadores (y unionistas) británicos estos últimos meses al gobierno independentista escocés. Y lo que hoy ha discutido el gobierno de David Cameron (de conservadores y liberaldemócratas) en el primer consejo de ministro de este año. ¿Que los escoceses quieren convocar un referendum para independizarse del resto del Reino Unido? Pues que lo hagan ya. Cuanto antes.

El argumento que usan David Cameron y George Osborne, los dos conservadores que parecen llevar la voz cantante en esta cuestión, es que el plazo de "en la segunda mitad de la legislatura", entre 2014-2016, que estableció Alex Salmond, el primer ministro escocés (del independentista SNP, Partido Nacionalista Escocés, con mayoría absoluta) genera una incertidumbre que daña la economía escocesa.  Pero a nadie se le escapa que en su caso, como en el de Salmond, hay que ver sus posturas al tiempo que se leen las encuestas de opinión pública.

Según las encuestas, sólo un tercio de los escoceses está a favor de la independencia. La cifra más alta reciente es de un 38%.  De ahí la jugada de Cameron. Según se ha filtrado a la prensa, porque aprobarse no se ha aprobado nada, lo que Cameron pretende es ofrecerle a Salmond un referendum vinculante sobre la independencia a condición de que se celebre cuanto antes y que la pregunta se limite a SÍ o NO a la independencia. Confiando en que las encuestas no fallen, la mayoría de escoceses rechace la independencia, y a otra cosa.

Pero es una jugada arriesgada, como ya han advertido casi todos los analistas, porque nada alimenta más el independentismo escocés que la interferencia de políticos ingleses, sobre todo si son conservadores. Un chiste reciente dice que en Escocia hay más pandas que parlamentarios tories (conservadores). Hay dos pandas, recién llegados al zoo de Edimburgo.

El gobierno escocés ya ha reaccionado diciendo que no acepta que Londres le dicte cuándo convocar el referéndum y qué preguntar.  Dos cuestiones clave, determinantes, para el resultado de ese referendum.

Alex Salmond se plantea dar una tercera opción al electorado en el referendum, la devolution max, autonomía máxima. Que sería independencia económica, pero siguiendo dentro del Reino Unido, dejándole cuestiones como Defensa y Exteriores a Londres. Muchos analistas escoceses subrayan hoy que Salmond, que conoce perfectamente las encuestas y sabe también que constitucionalmente la última palabra la tiene el parlamento británico, lo que busca es esa mayor autonomía financiera y alargar y ampliar su mandato.

The Times, nada sospechoso de ser filoindependentista, nombró a Alex Salmond británico del año este pasado 2011. Hay consenso en considerarlo el político más astuto de la isla y en las filas unionistas hay frustración porque no ven ningún lider escocés (un inglés, imposible) capaz de enfrentarse a Salmond y defender la unión del Reino Unido.   

PD 1 Aquí nadie discute que los escoceses pueden expresar su opinión en un referendum, la discusión está en quién convoca, cuándo y con qué pregunta.

PD2 La unión de los reinos de Inglaterra y Escocia es de 1707. Y el símbolo más gráfico de esas

unión es la bandera británica:

 Union-jack

 

Hecha con la superposición de la cruz de San Jorge (Inglaterra):

 

 

 

Gb-eng

 San Andrés (Escocia):

 Flag-of-scotland

 

 

 

y San Patricio (Irlanda):

 St patrick

 

Actualizado el 10/01/12:

El ministro para Escocia, Michael Moore, escocés y liberaldemócrata, ha expuesto esta tarde en la Cámara de los Comunes la postura del gobierno británico sobre el referendum y lo ha planteado así:

Escocia no tiene competencias consitucionales para convocar un referendum sobre su independencia, ahora bien, reconocemos, dice Londres, que el gobierno escocés tiene un mandato democrático para convocarlo porque ganó las elecciones autonómicas con mayoría absoluta, y ese referéndum fue una de sus promesas.

Para resolver ese problema, dice el gobierno Cameron, os ofrecemos transferir temporalmente las competencias necesarias para poder convocar legalmente ese referendum, pactando previamente con Londres las condiciones de ese referendum. Y advierte de que, si lo convocan unilateralmente, perderán en los tribunales.  

En el debate parlamentario el ministro británico ha dejado claro que su postura es que sólo los escoceses ("people in Scotland" ha dicho) podrán votar en ese referéndum. Aquí puede leerse la declaración oficial.

El gobierno escocés ha reaccionado criticando una vez más lo que considera una interferencia intolerable de Londres y ha anunciado una fecha para el referéndum: otoño de 2014. Más tarde de lo que quieren el gobierno Cameron y todos los unionistas. 

 

@annabosch

 

 

  

 

   

Miguel Ángel Idígoras


El título de este blog “London.es” no es más que una declaración de intenciones. La realidad de esta ciudad británica –que para muchos es la menos británica de las ciudades británicas- y de un país pero desde la perspectiva de un español.
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