Arturo hoy no ha estornudado
Ya os decía en un post anterior que Paloma del Río es como una Biblia con patas en esto de los Juegos... me equivoqué. Es más que eso. Es como una especie de madre comunal que vela por nuestra salud y nuestro futuro antes incluso de que lleguemos a Barajas para partir rumbo a Pekín.
Hoy, mientras trataba de hacer una lista mental -o física, que para el caso es lo mismo, me voy a olvidar igual- de las cosas que me tengo que llevar, me ha llegado un correo suyo lleno de recomendaciones prácticas para el viaje.
Por ejemplo, ya sé que en el hotel tenemos un cocinero dispuesto a freir unos huevos fritos (!!!!) a casi cualquier hora de la mañana; que el viaje en bus desde nuestro hotel hasta el IBC son como 45 minutos por la 'línea olímpica'; que por algo menos de siete euros comes estupendamente en casi cualquier lado; que nos han situado en la planta noble del IBC, al ladito de la NBC, así que ya podemos llevarnos la bandera para que no ser menos que ellos; y ya nos ha contado el truco para saltarse -bueno, más que saltarse no hacer demasiada cola- los controles de seguridad para entrar en el centro de prensa. Ah! Y que Arturo hoy no ha estornudado. "Alrededor del hotel hay muchos restaurantes de todo tipo y cierran muy tarde. Hay una humedad mortal. Es peor que el calor. El cielo ni se ve de la contaminación. Arturo, prototipo del alérgico, hoy no ha estornudado y no se le veía demasiado afectado por la alergia", dice esta mañana. Así que, de momento, todo va viento en popa :-)
En la imagen, las decenas de voluntarios que esperan la llegada de los periodistas al IBC.



