13 posts de febrero 2010

La fiesta de la no medalla

Anoche me invitaron a una fiesta muy especial: la de las no medallas. 24 de febrero. Fecha maldita para el esquí español, el día en que Blanca no ganó una medalla en Calgary, el día que Rienda no ganó una medalla en Turín ni tampoco en Vancouver. Pero cosas del destino, no pude ir a la fiesta. Por ir a ver el hockey Canadá-Rusia perdí el bus de las siete a Whistler, y el siguiente no salía hasta las ocho, así que no me daba tiempo. Total, que Paco Grande ha ejercido de bloguero por un día y mirad lo que cuenta el evento...

"El 24 de Febrero es una fecha significativa en la historia del esquí español. María José Rienda
fue durante unas horas la deportista más seguida, aclamada y esperada de España, cuando disputó un 24 de Febrero de 2006 el gigante de los juegos de Turín. Luego las cosas no salieron bien, pero había que estar ahí.
La misma Rienda llegó otro 24 de Febrero pero de 2010, al gigante de Vancouver después de superar tres graves lesiones de rodilla, que hubieran apartado de la competición a otros deportistas. Pero ella quería estar en sus quintos juegos y lo consiguió, aunque luego el resultado no fuera nada bueno.
Otro 24 de Febrero de hace 22 años, Blanca Fernández Ochoa ilusionó a todo un país que se conmovió con su gigante de Calgary. Terminó la primera manga como líder virtual y en la segunda marcaba el mejor tiempo de nuevo, cuando le falló el esquí interior y todas sus ilusiones rodaron con ella por la pista helada de Calgary. Ayer se cumplían 22 años de aquella no medalla y Blanca decidió invitarnos a celebrar el recuerdo de aquel día.
Es lo bonito del deporte, que pasado el tiempo, todo, incluso aquella gran decepción se recuerda con cariño y más Blanca, deportista apasionada y positiva donde las haya.
A la fiesta estaba también invitada Maria José Rienda para brindar y reírse de ese destino que le impidió conseguir las medallas de Turín y una buena posición aquí en Vancouver, pero al aplazarse la segunda manga del gigante, Rienda debía estar preparada para el día siguiente y
no pudo acudir con su marido Ángel, como era su deseo. Todos los comprendimos.
Blanca fue, comoel día del cumpleaños de su medalla de Albertville 92 el pasado día 20, una
perfecta anfitriona y preparó una cena de lujo. Allí acudió todo el equipo de TVE desplazado a Whistler, más el enviado de la Agencia EFE, Adrián Huber. Como muestra del buen humor que presidió la cena, el cartel que Blanca colocó a la puerta de su apartamento y que podéis leer en la foto. Decía asi: Bienvenidos a la Fiesta de las putas no medallas, Blanca, María José 24 de Febrero.

Blanca fue una anfitriona de altura. Aquello parecía una fiesta destinada a salir en el Hola o un cóctel en la embajada. Pero pronto respiramos y pusimos los pies en el suelo, al ver que Angel Cárceles vino perfectamente afeitado y con sus babuchas de andar por casa, con lo que nos reconciliamos de nuevo con la realidad.
Blanca engalanó las mesas con todo lujo de productos comestibles. Una mesa pequeña con aperitivos, frutos secos, pepinillos, nachos son salsa picante de queso, jamón serrano del bueno, facilitado por Elena Jiménez. Otra mesa, grande, principal, con todo preparado para meternos para el cuerpo unos deliciosos macarrones con carne gratinados con queso que nos supieron a gloria.

Otros llevamos el vino, glorioso, Rioja Reserva de 2004 comprado aquí en Whistler y Ángel
Cárceles y Pablo nos sorprendieron con cava y una espectacular tarta con la bandera canadiense y unas palmeritas de plata a modo de velas, que Blanca sopló en recuerdo del 22 cumpleaños de la no medalla.

Todos quedamos encantados y dispuestos a encontrar muy pronto algún otro motivo de celebración y falta hace, porque sin Blanca y ahora sin María José Rienda, el esquí se queda sin buques insignias y llegan momentos duros; pero en cualquier caso, siempre nos quedará ese ejemplo, reírse ante la adversidad y mirar siempre adelante con
optimismo.
Eso hizo Paco Fernández Ochoa un 13 de Febrero de 1972 y ganó la única medalla de Oro en deportes de invierno que tiene el deporte español. Por cierto, hoy 25 de Febrero, hubiera sido el cumpleaños de Paco Fernández Ochoa. Paco fue el primer gran comentarista del esquí alpino en TVE junto a Matías Prats y Jesús Alvarez. Yo debuté con él un 9 de Diciembre de 1991, en el critérium de las primeras nieves en Val DIsere. Hoy hubiera cumplido 60 años"

Lagrimitas en el Pacific Coliseum

Creo que la primera vez que lloré viendo a alguien patinar fue en el año 88. Apenas levantaba unos palmos del suelo (bueno, unos cuantos palmos, ya tenía mis buenos 14 años) y ese invierno, enganchada a La 2 que entonces creo que aún era la UHF, ví a Katarina Witt en los Juegos de Sarajevo hacer su Carmen, de Bizet .
Todavía recuerdo las voces que nos pegaban los que entonces eran mis entrenadores de patinaje, Jose y Berna. "¿Quieres ser una patinadora buena? Haz el favor de poner la tele esta noche y te te ves a Katarina". Lloré esa noche, y quise ser como ella. Y luego he vuelto a llorar muchas más, casi todas lágrimas furtivas a horas intempestivas de la madrugada. Evidentemente, nunca fui como Katarina, pero sigo llorando cuando un patinador o una patinadora me llega. No se trata sólo de que sean buenos, de que ganen medallas, sino de que me toquen la fibra sensible, de que me recorra un escalofrío por la nuca, se me ericen todos los pelos del cuerpo y se caiga una lagrima furtiva de emoción por el rabillo del ojo.
No muchos lo han hecho. Lo hizo la cursi de Oksana Baiul cuando lloraba como una magdalena al colgarse el oro en el 94. Lo hizo Yagudin y su invierno . Lo hicieron Ekaterina Gordeeva y Sergei Grinkov con su Claro de luna. Lo hicieron Anisina y Peizerat en su flamenco y su 'Libertas '. Lo hizo Lambiel, de hecho lo ha conseguido varias veces, son sus cuatro estaciones en Turín, su Flamenco , y con su Guillermo Tell en estos Juegos o su Traviata de los Europeos.
Hoy he llorado viendo a un par de niñatos canadienses, Tessa Virtue y Scott Moir . Me he levantado de la silla en la grada del Pacific, he aplaudido a rabiar y he llorado. Y cuando he mirado al señor que tenía al lado, he visto que él también lloraba. Así que no debo ser la única.
Lloré un día de febrero de 1998 durante los Juegos de Nagano cuando Philippe Candeloro se convirtió en D'Artagnan y puso a miles de japoneses en pie para colgarse el bronce. Yo estaba sola en casa, pero también me puse en pie. Y grité. Y lloré. Y hoy, cuando me he encontrado a Candeloro en el Pacific Coliseum, me he acercado a él y le he dicho: "¿Sabes una cosa? Me hiciste llorar cuando era pequeña". Ha sonreído. Espero poder seguir llorando de cuando en cuando.

Tal día como hoy, hace 18 años...

Fue un día como hoy hace justo 18 años. El 20 de febrero de 1992 Blanca Fernández Ochoa se colgaba orgullosa del cuello la medalla de bronce en el eslalon en los Juegos Olímpicos de Albertville. "Pues tal día como hoy hace 18 años a estas mismas horas estaba celebrándolo", me decía la propia Blanca hace solo un rato.

Para celebrar su aniversario (el de la medalla, no el de Blanca) hemos decidido improvisar una pequeña fiestecilla en Whistler.

La cena, en la habitación de Blanca en el hotel de Whistler.

Y Blanca, que para esto es la anfitriona perfecta, nos ha hecho una tortilla de patatas que se nos saltaban las lágrimas.


La tortilla y la estupenda cocinera.

Hemos celebrado su victoria con unas risas en torno a la mesa y viendo un apasionante partido de curling Canadá-Reino Unido (no, no es coña, animaos a ver un partido y vais a alucinar con las estrategias y lo que son capaces de hacer esta gente con una escoba y una piedra), y hemos cenado tortilla, ensalada y chocolate con almendras. Un planazo.

Un brindis por Blanca y su medalla.

Blanca me ha acogido de okupa en su habitación, mañana tendremos que pegarnos el madrugón para ir a la supercombinada masculina, la ocasión merece la pena.

Por aquí bajarán mañana los chicos de la supercombinada.

Las gafas de Arseni

La noticia en estos Juegos puede saltar en cualquier parte... hoy ha estado en la sala de prensa del Pacific Coliseum.
Nuestro compañero Arseni Pérez,quien pone voz a las retransmisiones de patinaje de velocidad en estos Juegos, perdió sus gafas el mismo día que llegamos aquí, antes de que comenzaron los Juegos. Y desde entonces nos ha tenido a todos locos preguntando por ellas, que si mira a ver si han aparecido en objetos perdidos de aquí, de allí...
Hoy cuando he llegado a la sala de prensa de Pacific a coger información de la competición de parejas me he encontrado el siguiente cartel:

Arseni, respira tranquilo, que en cuanto acabe el patinaje te las devuelvo.

El medallero del IBC

En unos Juegos Olímpicos, el IBC (International Broadcasters Offices) es como el centro naurálgico de operaciones. Es donde todas las teles que tienen derechos de retransmisión tienen sus oficinas, lo que convierte a este edificio en una especie de Torre de Babel con los pasillos llenos de banderas de cada país.


Y no sólo banderas. Por eso de hacer patria al menos un poco, casi todos los páíses van colocando en sus puertas un peculiar medallero 'casero': imprimen medallas cada vez que uno de los suyos se sube al podio, lo que desata una carrera por ver quién tiene más no sólo entre los deportistas, también entre los periodistas que cubren estos Juegos.

De momento se lleva la palma la NBC, que anoche colocaba orgullosa tres oros más en su gigantesco chiringuito. Los suizos, que están al lado nuestro, presumieron los primeros días de ir por delante en este medallero, con los oros de Défago y Simon Ammann.

Luego fue el turno de los surcoreanos, que también están al ladito nuestro y llevan un puñadito de oros gracias al patinaje de velocidad...

Los holandeses también tienen su corazoncito y apuestan por sumar alguna medalla más a la conseguida por Sven Kramer...

Y nuestros vecinos de al lado, la televisión rumana, en vista de que tiene pinta de que van a irse de aquí como nosotros, de vacío, han optado por el sentido del humor: Nosotros no llevamos ninguna medalla, pero llevamos más de 600 horas de retransmisión de Juegos Olímpicos de Vancouver en tres canales de televisión".

La chuleta

En los Juegos Olímpicos de Invierno, el patinaje artístico es considerado un evento 'high demand' (alta demanda, en inglés). ¿Y esto qué significa? Pues que aunque seas periodista, tengas acreditación olímpica y en teoría puedes entrar en todos sitios, cuando el evento es HD no hay manera, por muchas pegatinas que tenga tu acreditación.
Lo mejor en esos casos es anticiparse y llegar prontito, porque los sitios reservados para no comentaristas son escasos y se pagan a precio de oro.
Total, que yo, que por ver la competición masculina en unos Juegos Olímpicos mato (como diría Belén Esteban) he optado por venirme al Pacific Coliseum donde hoy compiten los chicos, nuestro Javi entre ellos, tres horas antes de que empiece la prueba, no me vaya a quedar sin sitio. Total, en la posición tengo acceso a internet y mi portátil, así que puedo aprovechar el tiempo currando.

El caso es que con tanta anticipación, Paloma y yo hemos llegado casi antes que los organizadores, hasta hemos pillado a los cámaras durmiendo :-) Pero ha valido la pena, tengo un sitio centradito y estupendo a dos palmos del hielo.

Ahora sólo nos quedan dos horas de preparar la competición. Paloma se ha traído su cuaderno de chuletas y no tiene precio: es un cuadernito hecho totalmente a mano donde va apuntando normativas, dibujitos para identificar los saltos y piruetas, comentarios... en fin, una joya.

Bermudas y arlequinados

Llevo unos días con el blog desatendido, peor es que el arranque de los Juegos es siempre un poco locura, y hasta que no han pasado dos o tres días no he podido sacar ni un minutito, pero ya vuelvo.
Y vuelvo impactada por lo que acabo de ver: los pantalones del equipo noruego de curling. Claro, que no son los únicos, he visto más modelitos estos días que realmente me han impactado. Pero ese arlequinado imposible visto en tantos tíos a la vez.... ¡a quién se le habrá ocurrido!

Pasan directamente al top 5 de los peores pantalones de estos Juegos de Vancouver, en el que sin duda también están las Bermudas rojas que lucieron a pelo los integrantes de la delegación de eso, de Bermudas; los pantalones fosforitos de los eslovenos en la ceremonia de inauguración.
Y en lo más alto del top de los tops, los pantalones blancos hiperajustados, diseñados por Ralph Lauren, que lucieron los estadounidenses en la Ceremonia.
Me puso sobre la pista el patinador Johnny Weir, al que me encontré el día antes del desfile y después de comentar cómo estaba el patio entre los patinadores -ya lo contaré en otro post, la cosa está calentita con una guerra abierta entre europeos y americanos- y cómo iba a ir él vestido en estos Juegos -es también muy conocido por sus trajes... extravagantes... me suelta: "Pero para llamativo el pantalón que nos vamos a poner esta noche. Es tan ajustado que no nos podemos poner ropa interior debajo, se transparenta todo, y menos mal que con la chaqueta algo se tapa, pero es digno de ver". Pues eso, como dice Weir, digno de ver.

Os voy a contar un secreto

"This issue is highly confidential". Lo repiten una y otra vez los responsables de los Juegos cuando alguien les pregunta por el rumor -confirmado ya por algunos periódicos locales- de que en estos Juegos no habrá un pebetero sino tres. Uno, el habitual, estará en el estadio que acogerá la Ceremonia de apertura y las entregas de medallas, el BC Place. El segundo lucirá en Whistler, pero no se encenderá hasta el 13 de febrero. Y el tercero.... pues nadie confirma su existencia, pero todo apunta a que lo tendremos aquí al lado, a apenas unos metros de la terraza del IBC.

La prueba del 'delito' es un enorme cubo de 12 metros de alto que tienen tapado con lonas blancas en la plaza Jack Poole, justo en la puerta del IBC (el centro donde tenemos establecido el cuartel general las televisiones con derechos de emisión). Está rodeado de vallas que impiden acercarse pero los operarios que a última hora hacen los últimos retoques no parecen dispuestos a llevarse el secreto a la tumba. "Algunos electricistas vinieron aquí hace unos días preguntando dónde estaba el pebetero", aseguraba al diario The Globe and Mail uno de ellos, Simon Baldwin. "Lo único que sé es que vi una llamarada mientras los electricistas probaban cosas dentro del cubo", dice. Vamos, verde y con asas. Y por si eso fuera poca prueba, y pese a que nos siguen diciendo que es "highly confidential", le hemos hecho una foto al cubito de marras, a ver si luego teníamos razón o no.

Los atletas mejor pagados

La verdad es que si me hubieran hecho dar los nombres de los dos atletas mejor pagados de estos Juegos -sin contar los profesionales, es decir, básicamente los jugadores de hockey, sobre todo de la NHL, que cobran casi como futbolistas galácticos, creo que no habría dado un duro por los dos que aparecen más arriba en la lista que acaba de publicar Forbes.

Los agraciados son Shaun White, la megaestrella estadounidense del snowboard, que con apenas 23 años es uno de los claros favoritos para salir de Vancouver con algún que otro colgado del cuello; y la patinadora surcoreana Yu-Na Kim, que a base de bolos y patrocinios se ha embolsado unos 8 millones de dólares esta temporada. Tendrán que demostrar que realmente lo valen en unos días.

16 horas después...

Bueno, pues después de algo más de 15 horas de viaje, ya estamos en Vancouver. El vuelo bien, gracias. Fila 32 de un MD-11, asiento del medio. Flanqueada por Blanca y Alfonso, entre los tres nos hemos tragado un número indeterminado pero muy elevado de películas. De media, en un pequeñoo sonde a pie de pista, una entera buena cada uno y tres o cuatro comienzos de película entre malas y malísimas. En mi caso, terminé la maratoniana jornada con un bonito documental de delfines en las Bahamas que casi pudo conmigo, pero resistí estoicamente. Mejor lo hicieron los tropecientos rusos que volaban en nuestro mismo avión, que se metieron entre pecho y espalda unos lingotazos de un líquido transparente que venía en botella de cristal que daba susto.

La llegada, como ya es habitual en una ciudad olímpica. Decenas de voluntarios armados con la mejor de sus sonrisas, colas para pasar aduanas, controles de seguridad, más controles de seguridad.... y una maleta perdida. Ya decía que tenía una premonición, pero esta vez no ha sido la mía sino la de Virtu la que se ha quedado a medio camino.

La primera impresión de Vancouver nada más aterrizar tampoco da para hacerse mucho a la idea de cómo va a ser esto. Sí saco una primera conclusión: en luces y decoración callejera han gastado mucho, pero que mucho menos que los pequineses. El pobre conductor del autobús que nos ha traído al centro nos decía: "Sacad las cámaras, mirad qué preciosidad de aros olímpicos" para ver unos paupérrimos aros verdes a la salida del aeropuerto.... Vamos, hasta Gallardón pone más luces en Madrid por Navidad.

Equipo Olímpico de RTVE


En verano de 2012, el mundo se volverá a detener para mirar a una ciudad adonde irán a parar los mejores atletas del planeta con el fin de celebrar por todo lo alto la gran fiesta del deporte mundial: los Juegos Olímpicos. La 'city', lista para deslumbrar, acogerá la XXX edición de los Juegos Olímpicos con el objetivo de convertirse en los mejor cita olímpica de la historia.
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