Corbatas y sonrisas
El rey Mohamed VI ha nombrado primer ministro en Marruecos al islamista moderado Abdelilá Benkirán, el líder del Partido Justicia y Desarrollo. Ha cumplido así el mandato de la nueva Constitución aprobada el 1 de julio en referéndum por los marroquíes, que establece que el soberano debe designar jefe del gobierno entre la lista más votada en las elecciones. Y aunque no tiene mayoría absoluta, el PJD ha sido el claro ganador. Además, el rey ha nombrado a Benkirán rápidamente, dos días después de conocerse los resultados definitivos de los comicios, cortando de raíz las especulaciones sobre si prefería a otro dirigente del PJD considerado menos rudo que Benkirán, cuyo estilo directo y provocador no gusta, dicen los entendidos, al monarca. Aquí, está claro, los plazos para formar gobierno son mucho más rápidos que en España.
La foto que hoy es portada en todos los periódicos marroquíes tiene algunos aspectos interesantes: Primero: El rey sonríe a Benkirán, un gesto afable que no es demasiado frecuente en el soberano, poco dado a la campechanía y que se suele mostrar relativamente rígido en sus comparecencias públicas. El otro, muy comentado, la corbata que lleva Benkirán, una prenda que se precia de no utilizar jamás. Un gesto de respeto al monarca que ahonda en el mensaje de la moderación que ha predicado el PJD durante toda la campaña.
Algunas reflexiones que me vienen a la cabeza: De momento, el rey ha cumplido aparentemente la letra y el espíritu de la nueva Constitución, no se puede negar. Y encima, mostrándose simpático con un líder al que, dicen, no apreciaba demasiado. Benkirán, con su traje y corbata, lanza el mensaje de que no hay nada que temer, que su partido no se saldrá del camino trazado por la monarquía ¿Qué margen le dará el Rey a Benkirán para gobernar con autonomía? Todavía está por ver. Sean o no sinceros los gestos, y sin pecar de ingenuo, a mi la foto me ha gustado, qué quereis que os diga.



