4 posts de agosto 2009

Lenguaje cubano…

Sí, yo ya lo sé, en Cuba se habla español, pero cada país tiene unas expresiones que –además del acento- hacen que cada lugar tenga su propio idioma. Hace tiempo que quería escribir sobre estas interesantes diferencias y ya tenía algunas pensadas para hacer un mini diccionario mexicano, pero se me ha adelantado “el lenguaje cubano”… así que “dejadme que os haga un cuento”...

Me costó algunos días hacerme con esa expresión. “Déjame que ya yo le haga el cuento” le decía uno de mis compañeros aquí en La Habana a otro. Es decir, “déjame que se lo cuente yo”… Y de esta frase empecé a tirar de vocabulario y les pedí que me hicieran el cuento de más palabras.

Es bastante normal que si tu preguntas a un cubano ¿Cómo es que tú estás? te responda “aquí luchando” o “en la luchita”.

Hasta hace unos años –me cuentan- estaba muy mal visto llamar a un hombre “señor”, era una palabra que se identificaba con capitalismo. Y no a todas horas, pero sí que todavía se oye bastante decir “compañero”

Por cierto, compañero me recuerda sobre todo a Fidel Castro, del que volvemos a tener imágenes de video nuevas después de más de un año de las anteriores… En la calle nos decía un señor, después de verle por televisión, que “el sarcófago se lo apartaron, él está entero”. Se nota que la edad y los años no perdonan a nadie, pero su aspecto es bueno, bastante más saludable que hace unos meses. Incluso algunos cubanos me comentaban “Nosotros pensábamos que no estaba, pero está”.


Es decir, ese señor estaba equivocado… y para señalar que alguien se ha equivocado en Cuba tienen esta expresión: “Te comiste un camión de locos”.

Dentro de la ciudad no, pero en cuanto sales por los alrededores de La Habana se ve a mucha gente en la carretera “pidiendo botella” lo que en España llamamos hacer dedo. “Pasar el Niágara en bicicleta” es hacer algo muy, muy difícil y los cubanos dicen que saben mucho de eso por que se pasan el día “resolviendo”, o sea, intentando buscarse la vida para seguir adelante. Y muchas veces se resuelve “por la izquierda”, o sea, de forma extraoficial.

“Coger los mangos bajitos” significa aprovecharse de una situación y cuando te dicen que “hay pitirre en el alambre” es que alguien está escuchando una conversación ajena; o sea, es un cotilla.

En Cuba es mejor no “tener un chino detrás” porque significa tener mala suerte… Y podría seguir, tengo más expresiones apuntadas, pero no quiero que digáis que “tremenda muela he metido”, es decir que estoy hablando, -en este caso escribiendo- demasiado.

Ah, es posible que algún ejemplo de los que he puesto no sea del todo correcto, pido perdón y aunque he estado asesorada por cubanos, el error ha sido mío.

Cuba y Juanes

Me dio mucha alegría cuando hace unos días Juanes dijo que iba a venir a La Habana a cantar… e invitó a un montón de amigos suyos –también cantantes- para que le acompañaran. Lo llamó “concierto por la paz” y si no pasa nada está previsto que se celebre el 20 de septiembre. No conozco a Juanes, nunca le entrevisté, pero tengo la intuición de que sus intenciones no eran generar polémica; todo lo contrario, pienso que su idea era crear “buena vibra”, como dicen los mexicanos…

Pues bien, esa buena idea de Juanes, creo que le está trayendo muchos quebraderos de cabeza…

Desde Miami, distintos grupos del exilio cubano calificaron el concierto de “inmoral” y dijeron que Juanes podría convertirse en “cómplice” del régimen cubano. Lo que hace falta en Cuba –añaden- es respeto a los derechos humanos y libertad para los presos políticos.

Ese concierto se ha convertido, sin duda, en un asunto político. Juanes insiste en que su concierto en Cuba “es un símbolo de que es tiempo de cambiar las mentes".

Y algunos le creen y otros no. El músico cubano Paquito D'Rivera ha definido absurda la actuación de Juanes argumentando que "absolutamente nada", se hace en la Plaza de la Revolución sin el "beneplácito del régimen”. La Plaza de la Revolución es el lugar que se ha elegido para celebrar este concierto, que por cierto será gratuito…

Hay otros músicos como Rubén Blades que han intentado echar una mano a Juanes diciendo que "cualquier gesto que tenga que ver con tratar de normalizar una situación que es anormal es positivo y creo que ese muchacho está tratando de hacerlo de corazón" .

Así están las cosas hoy…Como he dicho al principio Juanes ha invitado a varios amigos a su concierto… Entre ellos se encuentra Miguel Bosé. No sé si está confirmada su actuación, pero también he leído que en Miami ya le ha criticado. Otros invitados se lo están pensando; en fin, es una situación muy delicada.

Y mientras leo las opiniones de unos y otros me acuerdo de lo mucho que me gustó el concierto de hace algo más de un año de Juanes y sus amigos en una parte de la frontera entre Colombia y Venezuela… Lo vi por televisión y me sorprendió, pero sobre todo me emocionó. A mí, lo que me transmitió fue el deseo de mucha gente de llevarse bien. Fue en uno de esos momentos "malos" en las relaciones colombiano-venezolanas.

Quiero acabar con el chiste que hoy andan contando algunos cubanos:

--- ¿Sabes que a José Martí le van a comprar una camisa negra?

---Sí, ¿Para qué?

---Pues para el concierto de Juanes…

Aclaro para los que no hayan estado aquí que bustos y fotografías de José Martí, apostol de la patria cubana, están presentes en muchas partes del pais... Pero hay una figura de él que destaca en la Plaza de la Revolución...Una figura completamente blanca... Repito, la Plaza de la Revolución es el lugar elegido para el concierto...


Helado cubano

No sabéis lo difícil que resulta comerse un helado en La Habana El otro día iba por la calle Obispo (no sé si la comparación puede resultar exagera, pero es algo así –salvando las distancias y los lugares- como Serrano en Madrid o Presidente Masaryk en el DF) cuando vi a dos o tres personas con unos cucuruchos de helado muy apetecibles… Y dije:

---Yo quiero uno.

Y tuve la suerte de encontrar la tienda en la que los vendían. Me hizo ilusión que me dieran el cambio en pesos cubanos. Para quienes no lo sepan contaré que en Cuba funcionan dos monedas; el peso cubano y los CUC (pesos convertibles) que son los que utilizamos sobre todos los foráneos. Otro dato: un CUC es un poquito menos que un euro y un poco más que un dólar.

Bueno, pues yo di al vendedor un CUC y me devolvió en pesos cubanos… Salí contenta con mi helado pero a los 5 segundos no sabía qué hacer con él. ¡El calor! Mi mano empezó a cubrirse del helado con sabor a coco y como el cuento, iba dejando un rastro por toda la acera… No era capaz de parar aquello…mi mano se cubrió de helado y apenas habían transcurrido 15 segundos. Me manche la blusa, tenía la impresión de que la gente me miraba…Busqué una papelera en dónde tirarlo y me costó pero al final la encontré.

Esto me ocurrió en la calle Obispo, de la que ya os he hablado. No soy experta –ni mucho menos- en esta ciudad, pero estoy casi segura que es una de las más bulliciosas de La Habana y una de las que más tiendas tienen. Diría yo una de las calles donde más se deja ver el consumismo, aunque a años luz de cualquier calle comercial que podamos encontrar fuera de la isla…

A las 10 de la mañana puedes escuchar ya música cubana en sus locales y no te digo nada a partir de primera hora de la tarde… Recorro esa calle todos los días y siempre está llena de gente. Turistas y cubanos. Cubanos y turistas. Los cubanos haciendo colas para mil cosas y los turistas paseando y con la cámara en la mano…también se paran a tomarse un mojito en alguno “bar”. También pasean los cubanos. Las dos orillas de la calle albergan -me da la impresión- a personas con curiosas historias.

Hace unos días me paré a mirar a un señor mayor con barba blanca -con aspecto de gustarle la bebida- sentado cerca del Hotel “Ambos mundos” (donde estuvo Hemingway) enseñando una guía de Lonely Planet donde su fotografía ocupa toda la portada. Estoy casi segura que era una edición antigua. Me quedé con las ganas de hablar con él, pero creo que no era el momento; él parecía estar en su mundo. Y ahora le busco y no le encuentro.

Mujeres fumando grandes puros, para llamar la atención de los turistas, son otro de los típicos personajes de esta calle. Y los que venden “manises” o cacahuates (como dicen en México) también. En fin, es una calle con muchas historias, con algunas galerías de arte cubano, librerías y con edificios bonitos. Toda la ciudad tiene edificios espectaculares, aunque con necesidad de muchas reformas.

--- ¡Ah, el embargo! Culpable de tantas cosas, dicen muchos de los que viven en la isla.

Quiero terminar con otra persona, con seguridad la que más ternura me ha producido en las casi dos semanas que llevo en Cuba.

Bajando por Obispo hacia el Malecón, frente a la Plaza de Armas, tuerces a la derecha y está la calle de los Oficios. Allí todas las mañanas me encuentro con un señor -que nació mucho antes que la Revolución- cuyo oficio es vender bombones de chocolate. Los tiene en una bolsa de plástico blanco. Cada día que paso veo cómo mueve su mano de lado hacia otro intentando ahuyentar las moscas para que no se posen en su mercancía. Y me llama la atención que el calor no se los derribe.

Algún día me gustaría comprarle algún bombón. Tal vez mañana.

Seguimos a la espera...

...de que por fin se encuentre una solución para Honduras.

Una solución que empieza por el regreso a la presidencia de José Manuel Zelaya Rosales. Y no lo digo yo, lo dice la Comunidad Internacional y parece que esa parte es innegociable a pesar de que ya han pasado un mes y varios días del golpe de estado. Aunque esa solución no debe convertir en santo al presidente depuesto. Son muchos los que dentro del país resaltan sus malas prácticas. Yo, las 3 veces que lo he visto "en directo" me ha parecido que el pueblo hondureño se merece mucho más.

Mucho más que Zelaya y mucho más que Micheletti.

Zelaya se ha querido convertir en el gran defensor de la democracia en el mundo, pero creo que se ha convertido en un actor interpretando un papel.

El día que llegó por primera vez al paso fronterizo de Las Manos y se "acercó" a Honduras, después de varias horas, conseguí acercarme a él y hacerle 4 preguntas (después se dio la vuelta y se puso a hablar por teléfono). Mi primera pregunta fue: ¿Cuales son sus planes, se va a quedar aquí hasta ver si puede pasar a Honduras, le gustaría llegar hoy a Tegucigalpa?

Su respuesta: ¿Qué pasa señorita, quiere irse usted ya a dormir al hotel?...

Pero os puedo asegurar que él llegó a su hotel mucho antes que yo al mío...y cuando llegué tuve que ponerme a escribir y editar sus 6 horas y media de puesta en escena en la frontera.

Hace unos días un español que ha vivido en Honduras los últimos 3 años me decía: hay que elegir entre lo muy malo y lo peor. Una frase que yo también firmo.

Sé que éste es un tema que ya "aburre" hasta a las ovejas y hoy ni siquiera ha salido en los informativos más importantes la visita que Zelaya ha hecho a México. A pesar de que he oído -después de muchos días- que Zelaya está dispuesto a aceptar el plan de Oscar Arias, en el que él volvería a ser presidente, pero -y esta es una apreciación mía- con las manos muy, muy atadas.

Creo que la Comunidad Internacional no es tonta y sabe los defectos de Zelaya, pero no puede permitir un golpe de estado. Y Zelaya que ya no tiene tanto protagonismo, después de decir que rechazaba la segunda versión del plan propuesto por el presidente de Costa Rica, ahora ha reconsiderado su postura y parece que su respuesta es "Si, quiero". Y lo ha dicho en México, un país donde no hay peligro de que llegue el comunismo, ese comunismo al que tanto temen los "contrarios" a Zelaya en Honduras. Que son muchos, al menos a mi me lo parece.

El tiempo corre en contra de todos los hondureños, amigos o enemigos de Zelaya o de Michetetti... dentro de unos días viajará a ese país una comisión internacional para seguir dialogando, pero mientras tanto el país se resiente cada día más, sobre todo en sus dineros. Hace ya más de una semana otro español, experto en finanzas, me decía que Honduras está en bancarrota, y no sólo política, sino económica, es decir, peligra la frágil estabilidad del pueblo hondureño, que es lo mejor que tiene ese país. El pueblo, digo.

Javier Gutiérrez


Javier Gutiérrez es el corresponsal de TVE en México y Centroamérica. Antes de la aventura americana, Javier ha sido coordinador del fin de semana en el Telediario de TVE y ha cubierto información nacional e internacional.
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