2 posts de septiembre 2009

¿Nos lo creemos?

Septiembre en Nueva York es el mes de los aniversarios y las cumbres…una mina para los medios de comunicación de la escuela post CNN, o sea, casi todos. La “bacanal informativa” empieza el 11 de Septiembre siempre bien arropada por vídeos inéditos que no nos cansamos de ver sobre aquel día horrible. Nueva York y hasta las víctimas se van recuperando poco a poco. Los medios de comunicación me temo que no. Probablemente porque somos conscientes de que nunca (y ojalá) volveremos a contar una noticia como aquella y padecemos una especie de “síndrome de Estocolmo de la noticia del siglo”. Ha sido mi primer aniversario en esta corresponsalía y reconozco que impresiona el sonido de la campana a las horas del impacto de los aviones y la caída de las torres…. y el rosario de dos mil setecientas víctimas.

Cuatro días después conmemoramos otra caída: la del gigante de la banca Lehman Brothers. Es sólo el primer aniversario y las imágenes son menos impactantes, pero es otra de esas caídas que ¨han cambiado el mundo¨. Lo curioso es que, escarbando entre la realidad del aniversario, se comprueba que los grandes bancos siguen operando como operaban, los directivos cobrando las primas que cobraban, que en Estados Unidos no se ha aprobado ni una sola ley para controlar los excesos financieros y que la factura la han pagado, sobre todo, las clases trabajadoras y las familias con problemas para llegar a fin de mes. No parece, la verdad, que la caída de Lehman Brothers haya cambiado demasiado el mundo.

Pasan siete días hasta la Cumbre del Clima de la ONU. Se trata, dicen los comunicados de prensa, de llegar a acuerdos concretos para avanzar en la lucha contra el cambio climático. El hecho de que la cumbre se celebre en una ciudad que apenas recicla, que mantiene TODAS las luces, de TODOS los edificios encendidas durante TODA la noche y que abusa sin límites del aire acondicionado y la calefacción alimenta el escepticismo casi tanto como la experiencia de otras cumbres en el pasado. Con razón: de esta tampoco ha salido ningún acuerdo.

La Asamblea General de la ONU repite su fascinante ritual de cada año: muchísima seguridad, algunas protestas, cientos de periodistas y los presidentes del mundo entrando y saliendo por la puerta como si fueran seres humanos normales. Me crucé con Evo Morales, muy elegante y mucho más alto de lo que yo pensaba, con Sarkozy, más elegante de lo que yo pensaba….con Berlusconi, tan poco elegante como ya sabía. Los de la cadena FOX le aplaudían como locos. No me supieron explicar bien por qué. De la Asamblea General de la ONU me gusta el colorido, que Brasil inaugure siempre por una vieja tradición que casi nadie sabe explicar, que los presidentes de todos los países puedan hablar en igualdad de condiciones y decir lo que quieran o piensen….Y a mi este año me ha gustado esta frase de Obama porque esta frase de Obama sí puede cambiar el mundo: ¨pido 12 meses para demostrar que voy a reducir el arsenal nuclear en Estados Unidos¨. ¿Nos lo creemos?

Venecia sin mi

Septiembre es un mes fulgurante en las ciudades que amo....con esa luz tostada que te reconcilia incluso con la vuelta al cole.

Madrid, por ejemplo, se pone del color de la cerveza...y una añora más que nunca su ración de boquerones en una terracita con chaqueta. Imagino el atardecer desde el ático del Hotel de las Letras y me siento expatriada de una patria de tejados.

Nueva York, lo descubro ahora, se pone límpia y transparente, como envuelta en un cristal muy fino que temes romper si sales de la isla. El otro día cogí el ferry a Staten Island y lo único que se rompió fue la tarde. Al volver, ya de noche, la estatua de la libertad se había iluminado y, no sé por qué, me sorprendí sorprendiéndome de encontrarla tan guapa.

Septiembre no es, ni mucho menos, el mejor mes de Venecia. Se pone espesa y cargada. Pero recuerdo algunas tardes con los pies colgando al atardecer del Gran Canal y me pasa lo peor que le puede pasar a un periodista: que no encuentro las palabras. Me pasa con otros lugares y otras sensaciones, siempre descritos mejor por otros mucho mejores que yo lidiando con el lenguaje, y me ha vuelto a pasar leyendo esta descripción de la ciudad del corresponsal del diario El Correo , en una de sus grandes crónicas de viajes de este verano. El penúltimo párrafo es como si me lo hubieran arrancado. Gracias, Iñigo.

Gemma García


Gemma García es corresponsal de Televisión Española en Nueva York, una de las grandes capitales del mundo y un foco continuo de actualidad. Vivir en Nueva York no es ni vivir en América, ni en Norteamérica, ni siquiera en Estados Unidos, pero por alguna razón mi subconsciente se ha enganchado al Living in America de James Brown entre taxis amarillos y alcantarillas que fuman.
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