4 posts de abril 2010

El ejafjalla...qué????

Uno de los entretenimientos favoritos estos días entre los islandeses consiste en sintonizar cualquier canal internacional y reirse de lo mal que los periodistas extranjeros pronunciamos el nombre del volcan. Y es lógico: que se rían y que lo pronunciemos mal. El islandés es un idioma-trampa y el extranjero con un poco de sentido común debería tirar la toalla cuando se da cuenta, por ejemplo, de que HV se pronuncia K. Imposible.

Se pronuncie como se pronuncie, el Ejafjallajokull, le ha dado al país algunos quebraderos de cabeza, menos en cualquier caso que al resto de países europeos, y muchas alegrías. De hecho, los islandeses lo invocan estos días como a un héroe de saga o un dios nórdico dispuesto a hacer justicia, por poner en su sitio, sin ir más lejos, a los ingleses ( a los que acusan en parte de su quiebra económica) y haberlos tenido aislados y subiéndose por las paredes durante casi una semana. El regocijo-venganza generalizados se intuyen en los periódicos y se desprenden de los comentarios pero anoche vi la confirmación en el escaparate de una tienda de camisetas de Reikiavik: We have no cash, aparecía en una de ellas, but we´ve got ash (no tenemos dinero pero tenemos cenizas). He ido a comprarla esta mañana pero Islandia es un país civilizado y las tiendas abren bastante tarde.

Los islandeses son amables, no necesariamente rubios y hoy estaban contentos porque era fiesta. Celebran que ha llegado el verano y aunque todos sabemos que hoy no llega el verano, en Islandia el verano llega cuando les da la gana, que para eso viven en un país frío, ventoso, inhóspito y con 4 horas de luz al día durante casi seis meses. Les gustan los caballos, el regaliz y las cigalas y disfrutan de la naturaleza que es a la vez su liberación y su cárcel. Un volcán echando humo es algo normal que no merece demasiada atención y cazan y comen ballenas porque, para ellos es básicamente un pescado. Aunque a mí no me han convencido.

No saben lo que son las propinas porque este es un país civilizado y aquí no hay propinas, aquí hay sueldos y pagan de buena gana muchos impuestos porque reciben a cambio muchas prestaciones. Son poquitos, 317.000, y dicen que bien avenidos y no les incomoda haber sido durante unos días el ombligo del mundo.

Fronteras sin fronteras


Cada esquina de Nueva York es una frontera…a veces superada y otras por superar. En la esquina entre la calle 90 y la Segunda Avenida está el Taco-Taco, un trozo de México sin más fronteras que el chile picante. Allí, alguien me habla del origen neoyorquino de la salsa y de su “fundador”, Willie Colón, el Malo del Bronx, un neoyorquino-puertorriqueño que le puso ritmos caribeños a la calle en la que nació para no olvidar la tierra de la que se sentía.

En Allen con Delancey está el Congee, un trozo de China en la zona más antigua de la ciudad sin más fronteras que el sobresalto estético y algunas trampas del idioma. Allí, dos arquitectos chilenos recuerdan el olor y, sobre todo, el sabor de los gases lacrimógenos en Santiago de Chile a finales de los 70…y preguntan con perplejidad al periodista español sobre las fronteras españolas de la justicia universal.

En el Teatro Apollo, en el corazón de Harlem, anoche como cada miércoles era la noche de los principiantes, un territorio gobernado por el ritmo donde se estrenaron Ella Fitgerald, James Brown, Michael Jackson.... Entre el público, casi todo afroamericano, tres veinteañeras españolas, que ya prefieren el color, el olor, la mezcla de ese barrio a la foto antes deseada en la casa de Carrie Bradshaw….Acaban de llegar y no hay remedio: ya se han contaminado de lo otro, lo diferente.

En la esquina entre Madison y la calle 49 hay un edificio que, como tantos otros en la ciudad, tiene aún muy marcadas sus fronteras: la religión, el dinero, la clase social...En el ascensor, el chico que reparte los paquetes se anima en un español quizás de Colombia:

-¡Qué difícil es hacer lo perfecto! (dice)

-Ni falta que hace (contesta alguien en su español de España), ya sabe que a veces lo perfecto es enemigo de lo bueno

-Qué lindo lo explican ustedes los españoles….Gracias por hablar conmigo.

Gracias por hablar conmigo….y te das cuenta de que quedan todavía tantas fronteras…..

Spain is (muy) different...todavía

En este país no es frecuente que los medios de comunicación hablen de España. Mucho menos que, como ha sucedido hoy, un periódico como el New York Times le dedique su editorial.

En este país, cuando un medio de comunicación habla de España suele hacer un retrato con el que no necesariamente nos identificamos: Se come muy bien (cada vez mejor), se vive muy bien, trabajamos poco y tenemos muchas vacaciones. Nuestro crecimiento económico ha sido demasiado rápido y se ha cobrado a veces un precio muy alto (la construcción descontrolada, por ejemplo, ha arruinado nuestras costas y quizás nuestro modelo económico). Nos hemos incorporado con éxito a la democracia pero nuestro sistema, a veces, todavía cojea y tenemos cierta tendencia a la barbarie, la barbaridad y el barbarismo (especialmente en nuestras fiestas populares).

El editorial de New York Times va un poco de todo esto pero especialmente de lo último:

Una injusticia en España

El magistrado más conocido de España, Baltasar Garzón, está siendo perseguido en un caso manejado políticamente y que no debería haberle llevado nunca ante los tribunales.

Está acusado de ignorar la ley de amnistía de 1977 cuando decidió investigar la desaparición de más de 100.000 personas durante la guerra civil española de los años 30 y la decada de represión franquista que le siguió. La acusación fue realizada por dos grupos de ultra-derecha que temían una investigación abierta sobre la época de Franco. Desgraciadamente, un compañero de Garzón comparte la acusación y esta semana le ha imputado.

Como consecuencia, será suspendido de sus funciones hasta el juicio. Si lo condenan, podría ser apartado hasta durante 20 años y terminar, de hecho, con una carrera dedicada a perseguir a terroristas y dictadores por sus crímenes. Esto agradaría a sus enemigos pero sería una parodia de la justicia.

Los delitos reales en este caso son las desapariciones, no la investigación de Garzón. Si, como parece, hubo crímenes contra la humanidad según las leyes internacionales, la amnistía española de 1977 no puede absolverlos legalmente. Los presuntos culpables están todos muertos y el señor Garzón dejó hace tiempo esa investigación en manos de la jurisdicción competente, tribunales locales en las zonas donde las víctimas fueron enterradas.

Garzón es un arriesgado y controvertido magistrado que ha hecho muchos enemigos durante años. Ha instruido casos contra los terroristas vascos y Al Qaeda, poderosos políticos españoles, dictadores latinoamericanos y capos de la mafia rusa.

Le atraían casos de alto perfil como su intento de juzgar al ex dictador chileno Augusto Pinochet y muchas veces abarcaba demasiado. Pero su principal objetivo ha sido siempre acabar con la impunidad de los poderosos y extender el ámbito de las leyes internacionales sobre los derechos humanos.

Garzón debería seguir haciendo este trabajo lo antes posible. España necesita una explicación honesta de su turbulento pasado, no perseguir a los que tienen el valor de denunciarlo.

http://www.nytimes.com/2010/04/09/opinion/09fri2.html?scp=2&sq=spain%20&st=cse

Prueba de agudeza visual


Descubrir en 30 segundos, 1 minutos, dos días...o no descubrir...o pasar de puntillas (como han hecho la mayoría de los medios de comunicación estadounidenses) las diferencias entre esta imagen:



Y esta de 196 años antes:

Gemma García


Gemma García es corresponsal de Televisión Española en Nueva York, una de las grandes capitales del mundo y un foco continuo de actualidad. Vivir en Nueva York no es ni vivir en América, ni en Norteamérica, ni siquiera en Estados Unidos, pero por alguna razón mi subconsciente se ha enganchado al Living in America de James Brown entre taxis amarillos y alcantarillas que fuman.
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