Y ¿qué pensará el pavo?
Me llamo "Courage", peso 20 kilos y soy el pavo de Obama. El primero que el presidente ha indultado de una muerte segura en el horno para la cena de mañana...Visto desde fuera, lo de indultar al pavo puede parecer una tradición infantil y absurda pero, visto desde dentro, es el gordo de la lotería teniendo en cuenta que este año se han engordado unos 260 millones de pavos para el día de Acción de Gracias. Además, el indulto presidencial cumple ya 62 años y eso en este país es como una catedral románica, un auténtico monumento a la Historia de los Estados Unidos (todo con mayúsculas) sin marcha atrás por mucho que los de las protectoras de animales hayan pagado unos cuantos carteles con la foto de Paul McCartney, vegetariano confeso, pidiéndole a la gente que mañana no coma pavo (lo que yo, desde aquí, le agradezco). La verdad es que estoy contento. El presidente es simpático, las niñas también (adjunto vídeo) y no puedo quejarme.
Pero, abusando ya de su confianza, querría hacer una última petición: Presidente, ¿es estrictamente necesario que pase el resto de mis días en Disneylandia?, ¿puedo renunciar a la excursión aunque sea en avión y en primera y cederle la plaza a otro pavo, niño incluso, cualquiera? ¿Qué les hace pensar en Disneylandia como un lugar ideal para pasar el resto de mi vida de pavo?...a mi, con todos los respetos, me recuerda más al corredor de la muerte. Y poco más. La clasa blanca, mola, y la idea de darme una cámara para enseñarla a vista de pavo también (adjunto vídeo).
Como experiencia me ha gustado mucho y hasta me ha dado ideas sobre mi futuro profesional (de hecho los cámaras de televisión que había en el jardín tampoco es que estuvieran haciendo mucho más). Faltando a la modestia hay que reconocer que ha tenido mucho más nivel que lo del perro de Bush.
Muchas gracias de nuevo y feliz Thanksgiving.
Courage



