El presidente del cambio y los desafíos

Es el título del Informe Semanal que hemos preparado para mañana desde la Corresponsalía de París: François Hollande, el presidente del cambio y los desafíos. El del cambio deseado por los franceses en las urnas - en parte por el rechazo a Nicolas Sarkozy -, y los desafíos a los que se enfrenta Hollande para dar una orientación distinta a Europa.

 

Hemos entrevistado a tres personas que conocen bien al nuevo inquilino del Elíseo. A Henri Rey, director de Investigaciones Políticas que lleva publicando informes sobre la militancia socialista en Francia desde mediados de los 80 y que, entre otras cosas, nos explica la voluntariedad y la determinación con las que se quiso implicar François Hollande en su apuesta electoral, con una estricta dieta de por medio...

 

A Serge Raffy, redactor jefe de Le Nouvel Observateur que contactó con Hollande hace 3 años, cuando el futuro presidente gozaba de tiempo libre para concederle hasta una veintena de entrevistas que sirvieron a Raffy para escribir una prometedora biografía: desde sus raíces políticas en Mitterrand y Delors, hasta el duelo que se avecinaba con Strauss-Kahn en las primarias socialistas...

 

Pero al ex director del Fondo Monetario Internacional le detuvieron en Nueva York por agresión sexual, y François Hollande fue poco a poco convirtiéndose en el favorito. Rodeándose de un equipo por todos conocido... y de otros consejeros más discretos como Stéphane Rozès, politólogo que apuesta por una estrategia común en Europa como salida para la crisis francesa... Objetivo para el que Hollande deberá contar con la canciller Merkel, por supuesto...

 

De la reunión la semana que viene en Berlín seguro que hablaremos en el futuro. También de la "tercera vuelta" que significarán las legislativas de junio. De momento, esperamos que este acercamiento a François Hollande os parezca interesante. Por cierto, el 21 de abril hicimos otro Informe Semanal para presentar estos apasionantes comicios presidenciales. Sólo que entonces, no me dio tiempo a escribir en el blog... Desolé...

Peligrosas maniobras

François Hollande ha dicho que los 6.400.000 franceses que votaron por Marine Le Pen expresaron su enfado social, y trata de convencerles de que es la izquierda la que les defiende mejor. Nicolas Sarkozy asegura que los electores de Le Pen son la voz de la "Francia que sufre", que no tienen por qué recibir ninguna lección moral, y que está dispuesto a escucharles, entenderles y hablarles...

 

Es cierto. Un presidente francés ha de ser, en principio, el presidente de todos los franceses. Bajo esta premisa, es normal que ambos candidatos se dirijan a todos los votantes, incluídos los del Frente Nacional. Y es cierto también que Sarkozy ha prometido que no habrá ningún acuerdo con Marine Le Pen ni ministros del Frente Nacional en su Ejecutivo, en caso de ser reelegido. Sin embargo, su retórica repetición de las ideas - y las obsesiones - de Le Pen no dejan de ser peligrosas maniobras...

 

¿Por qué? Por la propia esencia del partido, retrógado, nacionalista y xenófobo: así lo describe Le Monde en su editorial de hoy. Porque con sus argumentos, se alimentan los miedos de la sociedad, en lugar de calmarla en plena crisis de confianza, económica y social. Y porque se le hace un flaco favor al "sistema" al que tanto ataca Marine Le Pen, al ponerla a la misma altura política que Nicolas Sarkozy y los conservadores, o que Hollande y los socialistas.

 

Concluyo: al hablar de esa "Francia que sufre", Sarkozy recupera una idea que ya utilizó en el 2007, una Francia a la que, visto lo visto, no habría sabido dar las respuestas que esperaban, porque no ha hecho sino alimentar de votos al Frente Nacional. Y seguir abonando en terrenos prósperos para la extrema derecha, en el futuro, puede terminar por explotar en la propia Unión por un Movimiento Popular, o como quiera bautizarse la derecha francesa tras el 6 de mayo... si es que pierde, claro...

España en la campaña

Nicolas Sarkozy sabe que sólo puede ganar las próximas elecciones presidenciales si acaba en cabeza tras la primera vuelta, y con la mayor distancia posible sobre el socialista François Hollande, su rival directo. Por eso ha recurrido estos días, con más fuerza si cabe que en anteriores ocasiones, a un mensaje nada nuevo, pero no por ello poco efectivo: el discurso del miedo, esta vez, el del miedo al regreso de la izquierda al poder. Y ahí es donde han aparecido la reciente y actual situaciones de España, y la dolorosa comparación con Grecia.

En el diario Le Monde, Arnaud Leparmentier - ex corresponsal en Berlín y Bruselas, y actual encargado de cubrir la información del Elíseo - explica que en ese objetivo por sacar la mayor ventaja el 22 de abril, todos los votos cuentan para Sarkozy. Los de la extrema derecha, los del centro, e incluso los de los verdes. A todos les ha hecho guiños últimamente...

Primero acusó a Hollande de vivir condicionado por ciertos sectores del Partido Socialista. Después, por sus acuerdos con los ecologistas. Y ahora utiliza el auge en las encuestas del Frente de Izquierdas de Jean-Luc Mélenchon, para preguntar al electorado más indeciso (especialmente el centrista, desencantado con Bayrou) cuál será el precio a pagar por François Hollande, para obtener el apoyo de Mélenchon en la segunda vuelta. O mejor, cuánto le costarán al contribuyente francés algunas de las propuestas del candidato socialista, como la nueva reforma del sistema de pensiones, o la creación de 60.000 puestos de trabajo en educación.

Es decir, Nicolas Sarkozy ha vuelto. Quizá nunca se haya ido. Pero sus bajas cotas de popularidad podían llevar a pensar hace semanas que Hollande estaba solo en el "ring"... Pues no, tiene enfrente a un duro púgil que sabe golpear, y que va a vender cara - muy cara - su eventual derrota. Y en estas peleas, lamentablemente, hay golpes que donde más daño están haciendo, es del lado ibérico de los Pirineos...

Leyendo la prensa

Hoy, día de huelga general en España, he tenido algo más de tiempo para leer la prensa. La francesa, para mayor precisión. Y resultan interesantes algunos artículos sobre el éxito del que está disfrutando Jean-Luc Mélenchon, el candidato del Frente de Izquierdas que parece haberse convertido en el tercer hombre de las elecciones presidenciales, tras Sarkozy y Hollande.

 

De hecho, en algunas encuestas, Mélenchon ya ha superado a Le Pen y Bayrou. Y podría ser decisivo en el asalto al Elíseo de François Hollande, al tener claro - en principio - quiénes son sus competidores (los socialistas) y quiénes sus adversarios (la derecha). Pero en ese Frente de Izquierdas hay aglutinados comunistas y también socialistas reconvertidos, convencidos en la lucha de clases, y que podrían obligar a Hollande a mover ficha y salir del estado de gracia en el que se encuentra desde que ganara las primarias en su partido...

 

¿Será François Hollande capaz de hacer compatible el llamado voto útil con las posiciones de Jean-Luc Mélenchon? En las filas de Nicolas Sarkozy se frotan las manos ante las tesituras a las que se pueda enfrentar el candidato socialista, obviando quizá el problema al que se tengan que enfrentar ellos mismos en la segunda vuelta... ¿Hasta dónde llegará la capacidad de Mélenchon para inclinar la balanza en estos comicios?

 

Hasta que sepamos más, y para terminar, tan sólo cito el titular con el que abre su edición de hoy el diario Le Monde: "Huelgas, recesión, déficit: España se convierte en la gran preocupación de Europa"... Como me decía un amigo: a veces no deberíamos leer tanto...

La cuenta atrás a las presidenciales

Escribo estas líneas cuando quedan unas horas para un mitin que se anuncia decisivo: el de Nicolas Sarkozy en Villepinte, a las afueras de París, clave para que el actual presidente trate de dar la vuelta a unas adversas encuestas. Buen momento para abordar la cuenta atrás de cara a esa doble cita con las urnas de los próximos 22 de abril y 6 de mayo.

 

Hasta ahora, los sondeos de opinión indican que los franceses no están satisfechos con el desarrollo de la pre-campaña: consideran que no se están tratando a fondo los problemas que les preocupan o les afectan. Una primera circunstancia que puede tener su incidencia en la participación, que fue excepcionalmente alta en el 2007 (casi del 84%), como consecuencia de lo ocurrido en la primera vuelta del 2002 (cuando Jean-Marie Le Pen consiguió colarse en la contienda final junto a Jacques Chirac).

 

Por otro lado, echemos un vistazo al calendario... Llevamos meses hablando de estos comicios del 2012... y todavía no ha empezado ni la campaña oficial. Será a partir del 9 de abril cuando arranque esa contienda electoral, que durará una treintena de días. Antes, y como muy tarde de aquí a finales de la semana que entra, los candidatos deberán presentar 500 patrocinios o padrinazgos: las firmas de 500 diputadores, senadores, alcaldes u otros cargos electos que les avalan en la carrera al Elíseo...

 

Estos padrinazgos están sujetos a una serie de condiciones: deben provenir de al menos 30 departamentos distintos (lo que equivaldría a las provincias en España), y no pueden recoger más de 50 firmas en un mismo departamento. Por último, añadir que estos avales son públicos: es este punto el que pretendía cambiar la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, con la excusa de que había quien no se atrevía a apoyarla así, abiertamente, que el anonimato se le pondría más fácil a la democracia... El Consejo Constitucional no le dio la razón...

 

Consejo Contitucional, por cierto, al que los candidatos también deben aportar un informe patrimonial: declarar qué y cuánto tienen cada uno. Finalmente, será el patrimonio del ganador el que se dé a conocer. Al igual que se volverá a hacer público cuando deje el cargo... En todo caso, Hollande o Sarkozy, Sarkozy u Hollande, el 17 de mayo que viene, comenzará el mandato del nuevo presidente de Francia... Pero no habrá terminado todo: aún habrá elecciones legislativas el 10 y el 17 de junio... Apasionante primavera francesa la que se presenta...

Dopaje y humor

En la viñeta de Plantu en la portada de Le Monde que acaba de llegarme aparece Sarkozy pedaleando, llevando en la bicicleta a Merkel, que le sujeta una transfusión de "UMP", las siglas del partido del actual presidente. En la leyenda se puede leer Después de Contador, Sarko se dopa con Merkator.

 

Es decir, aquí nadie se salva de la crítica, de la mofa o de la sátira. Tampoco Contador o Nadal. Ni siquiera Richard Virenque cuando, a raíz del escándalo Festina, apareció en un vídeo similar de los guiñoles en el que le picaba un mosquito, que reaccionaba excepcionalmente tras absorber la sangre del ciclista francés. Otra cosa es si nos gusta esa crítica, esa mofa o esa sátira, o si hay límites para todo ello. Límites que tendrían que definir las leyes como, por ejemplo, el uso de los anagramas oficiales de distintas federaciones españolas.

 

¿Podemos pensar que en Francia tienen envidia o manía a España por sus éxitos deportivos? Supongo que organizar las dos pruebas más importantes del ciclismo y el tenis mundial, y ver - año tras año - que ningún francés alcanza la victoria, no debe ser fácil de digerir. Pero generalizar es otra cosa, y no suele ser justo. Prueba de ello es el escaso eco que han tenido a este lado de los Pirineos los polémicos vídeos de Canal +. Han pasado casi desapercibidos, quizá porque están acostumbrados a ellos.

 

A partir de ahí, si las autoridades españolas quieren emprender demandas, adelante. Aunque aquí ya lo han intentado en vano hasta jefes de Estado. Ojo, a mí, personalmente, tampoco me gusta que de manera impune se dé barra libre a la sospecha: a la larga, no sólo acabarían manchados los nombres de los deportistas de nuestro país, sino los de todos los deportistas y, lo que es peor, del deporte en sí. Por cierto, ante determinadas acusaciones, ¿no era la indiferencia el más duro de los desprecios?

El cuadro más caro del mundo

Paul_Cézanne,_Les_joueurs_de_carte_(1892-95)Lo leo en Le Figaro. Se sabía cuánto había costado: 250 millones de dólares. Pero no quién lo había comprado. Pues bien, fue la familia real de Qatar la que adquirió el año pasado el cuadro Jugadores de cartas que Paul Cézanne pintara en 1895. Por ese precio, algo menos de 200 millones de euros, goza del siempre superable título de la obra de arte más cara jamás vendida. Ahí es nada... Cabe añadir que los vendedores fueron los herederos de un rico armador griego que ahora, evidentemente, son más ricos todavía... No, no se trata de Onassis... Pero sí, sí son griegos... Con lo bien que le vendrían esos millones a las finanzas públicas de su país...

 

Cuentan que Cézanne realizó una serie de cinco lienzos sobre esta temática, a la que quiso darle un aire más grave, más serio. Al parecer sus modelos eran humildes vecinos de la Costa Azul francesa. Más de un siglo después, sus protagonistas han salido de una caja fuerte de Suiza, en dirección a Doha. Su destino será el de un museo qatarí que espera abrir sus puertas el año que viene. Y con cuadros como éste, demuestran que sus aspiraciones pasan por situar el emirato en el circuito de los más grandes del arte. De hecho, Qatar se habría convertido en el primer comprador de arte moderno y contemporáneo en todo el mundo..

 

Resulta curioso cómo un hombre que fuma tranquilamente en pipa y que no se molesta ni en esconder sus cartas ante nuestras miradas, termina convirtiéndose en protagonista de uno de los lienzos más codiciados del mercado... Cómo termina viajando a un país del que quizá nunca supo nada... Y cómo alcanza un precio de casi 200 millones de euros... Con la que está cayendo... Vaya con los países emergentes...

¿Un nuevo Sarkozy?

En su editorial de portada en la edición de hoy, Le Monde se refiere a Nicolas Sarkozy como el presidente saliente. Lo hace después de una semana en la que quizá François Hollande haya demostrado, más allá de las encuestas, que es un candidato realmente creíble. Algo que quizá incluso haya sorprendido a no pocos dentro de su partido, y a otros cuantos fuera del mismo...

 

El caso es que Hollande ya ha presentado su programa, centrado en la educación, la vivienda o el empleo. Falta ahora contrastarlo con el que presente Sarkozy. De momento, todas las expectativas están puestas en su comparecencia por televisión, este domingo por la noche. Aunque en el Elíseo ya han adelantado que las propuestas económicas que haga, las hará como presidente, y no como candidato, que ya habrá tiempo para ello.

 

Sin embargo, también Le Monde revela un nuevo episodio de las confidencias que hizo Nicolas Sarkozy a un grupo de periodistas el pasado fin de semana en la Guayana, donde habló por primera vez de la posibilidad de una derrota en las próximas elecciones. Ahora, Sarkozy estaría reconociendo ciertos errores cometidos sobre todo durante sus dos primeros años de mandato: errores de forma, extravagantes, por acudir a lujosos restaurantes o cruceros, o favorecer la carrera política de uno de sus hijos...

 

Hay analistas que apuntan que ésta no dejaría de ser una estrategia, la de asumir responsabilidades y tratar de humanizar a Nicolas Sarkozy, frente a un François Hollande que se autoproclama precisamente como un candidato normal. Porque en las filas de Sarkozy están convencidos de que, si no fuera por esas extravagancias o puntuales salidas de tono, el actual presidente no debería tener problemas para conseguir la reelección.

 

La siguiente pregunta es: ¿entonará públicamente Nicolas Sarkozy ese mea culpa? Como dicen algunos de sus más íntimos colaboradores, eso equivaldría a abrir una peligrosa caja de Pandora, porque ya tiene suficientes adversarios que le critican. Presidente humilde, presidente majestuoso... que los franceses decidan...

Joyeux Noël!

Strauss-Kahn y el euro. El euro y Strauss-Kahn. Son las dos palabras más utilizadas desde esta Corresponsalía durante el 2011. Y, probablemente, la de la moneda única la volveremos a utilizar unas cuantas veces el año que viene... Un 2012 con unas fechas especialmente marcadas en el calendario francés: las del 22 de abril y el 6 de mayo, primera y segunda vuelta de las elecciones presidenciales. En ocasiones, me sorprende volviendo a mi cabeza esa sintonía de deux mille douze, deux mille douze, deux mille douze...! de France Info, con la que me suelo levantar por las mañanas... Llevan así, haciendo especiales desde, por lo menos, hace un año...

 

Lo que parece claro es que, en esa cita con las urnas, volverá a mandar... la economía. Y salvando las distancias con España, la situación no pinta bien en Francia. No sólo por esa famosa nota crediticia de la AAA que todo el mundo da por degradada (falta saber cuándo deciden hacerlo las así de caprichosas agencias de calificación): me refiero a esa "mini" recesión prevista para comienzos del 2012, y a ese nivel de desempleo que ha vuelto a cifras de finales de los 90... 

 

Datos ante los que Nicolas Sarkozy opta por esos ejercicios de pedagogía que tanto le gustan: fíjense en ese reciente discurso en Toulon de... una hora de duración... ¿Se imaginan a un primer ministro español hablando de economía... durante una hora? Discursos en el Parlamento aparte, claro... Es cierto, aquí los ciudadanos hacen un mayor seguimiento de la política... Pero, ¿hasta el punto de que las elecciones al Elíseo puedan centrar los temas de conversación en las cenas de Nochebuena y Nochevieja francesas de este año? Pues hay quien dice que sí...

 

Quizá hablen en casa, durante estas fiestas, de esas encuestas que de momento dan a François Hollande como ganador. Y digo "de momento" porque hay quien duda de ellas: nadie se cree que Sarkozy vaya a tirar fácilmente la toalla, hace buenas campañas y es especialista en los debates. Que Hollande no se despiste, porque la recta final promete estar más que reñida... y para nosotros, apasionante... Hasta entonces, Joyeux Noël et Bonne Année!

Otra vez Strauss-Kahn

Dominique Strauss-Kahn (DSK) estaba - en mi opinión, lo sigue estando, y lo que le queda - caído en desgracia. Lo último que le faltaba era que su nombre apareciera en una sucia red de prostitución desmantelada en Lille, al norte de Francia. Pero, muy oportunamente, del otro lado del Atlántico, un periodista estadounidense ha rescatado la teoría del complot sobre lo ocurrido el pasado 14 de mayo en un hotel de Nueva York, cuando el entonces director del Fondo Monetario Internacional acabó envuelto en un crimen sexual, y vio truncada su carrera al Elíseo.

 

Edward Epstein - al parecer especializado en desmontar versiones oficiales, por ejemplo, sobre el asesinato de Kennedy - hace una minuciosa reconstrucción de lo ocurrido. Y se detiene en hechos algo extraños. El primero, que aquel sábado por la mañana, Strauss-Kahn habría recibido un mail que le alertaba sobre el posible pirateo de su BlackBerry: un correo electrónico que DSK habría enviado a su mujer, estaría circulando por la sede del partido de Nicolas Sarkozy en París. Y quien le avisaba, era una "espía-amiga" que Dominique tenía en dicho partido. No está mal para empezar...

 

Aún hay más: esa BlackBerry no ha vuelto a aparecer. DSK creyó habérsela olvidado en la habitación del hotel. De hecho, camino del aeropuerto, y antes de ser detenido, llamó para que le intentaran recuperar el móvil. Sin embargo, y según la compañía operadora, el aparato llevaba entonces varios minutos apagado...

 

Segundo momento sospechoso: las cámaras de vigilancia habrían sorprendido a dos hombres encargados de la seguridad del hotel chocándose las manos y bailando "como si estuvieran celebrando algo", después de que la empleada del hotel en cuestión acusara de agresión sexual a Dominique Strauss-Kahn . Aunque nada permite averiguar con certeza a qué se debe la "alegría" de esos dos hombres...

 

Es decir, nada de lo anterior es determinante. Por separado, ninguna pista es concluyente, no se pueden sacar grandes conclusiones. Pero todas juntas sobre la mesa, alimentan esas teorías del complot y de la conspiración que tanto venden... Lo que parece claro es que, tarde o temprando, DSK iba a caer... De no haber ocurrido lo de Nueva York, ahora estaríamos hablando de la investigación sobre el caso de prostitución de Lille, con un Strauss-Kahn que tras ganar las primarias, se habría convertido en candidato... Y en tal caso, los socialistas sí que tendrían un serio problema que, quizá, han conseguido evitar a tiempo...

David Picazo


Desde enero del 2009, soy el corresponsal de TVE en París. Antes, fui redactor de Nacional para el Telediario. Llegué a TVE en el 2000, y empecé en el Área de Internacional. Venía entonces de Lyon, donde estuve trabajando para EuroNews... Y ahora, el destino me ha vuelto a poner al otro lado de los Pirineos...
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