3 posts de febrero 2010

¿Cigarro = felación?

Ésa es sólo una de las muchas cuestiones que se lanzan al aire, al contemplar la última campaña publicitaria de la asociación francesa “Derechos de los no fumadores”, y que se ha empezado a difundir por bares y discotecas. En ella se ve a tres jóvenes a los que se obligaría a hacer una felación… con un cigarrillo… El eslogan: “Fumar es convertirse en esclavo del tabaco”. ¿El objetivo? Entre otros – creo – dar que hablar, y mucho…


Desde luego, ese objetivo de crear polémica está más que conseguido… Por un lado, y sobre todas las cosas, hay quienes opinan que se ha llegado demasiado lejos al utilizar a menores, y mezclar sexo con tabaco… Llega a resultar – cuando menos - molesta a la vista, e insoportable, la mano de ese adulto sobre la cabeza de un adolescente… Además, ¿qué deben pensar las víctimas de abusos sexuales?



Algunas asociaciones feministas piensan, sencillamente, que se da un mensaje equivocado: que se sepa, practicar sexo oral, no provoca cáncer… Pero los que están detrás de esta campaña dicen que los mensajes clásicos - al estilo del “tabaco malo” o “tabaco mata” – ya no funcionan. Y que eligieron la figura de una felación, como símbolo de la “sumisión” a la que someterían los cigarros…



También es posible que, escándalos aparte, el efecto de esta publicidad sea mayor en los adultos, y que apenas cause efecto entre los más jóvenes…

Sin sándwich de "bacon"

A vueltas con el omnipresente debate sobre la identidad nacional francesa, y en vísperas de las elecciones regionales, Le Parisien publica hoy una noticia local, que podría alcanzar dimensiones mayores. Desde el mes de noviembre, el principal restaurante de comida rápida del centro de Roubaix - una pequeña población al norte de Francia – sólo sirve productos “halal”: conformes a las reglas del Islam.

http://www.leparisien.fr


Algunos clientes se quejan de que el “bacon” lo han reemplazado por pavo ahumado. "No es lo mismo", dicen... Y si quieren tomar la clásica hamburguesa, se han de marchar a otros “fast-foods” de las afueras...


En el Ayuntamiento – socialista – lamentan que la oferta se limite exclusivamente a productos “halal”: argumentan – con la laicidad por bandera - que el acceso a un bien, a un alimento o a un servicio no puede verse condicionado por motivos religiosos.



Claro, el ultraderechista Frente Nacional ha puesto el grito en el cielo y ha calificado la situación de “inadmisible”. Pero en el restaurante no quieren polémicas. Aseguran que esta práctica ya la han puesto en marcha en otros establecimientos de la franquicia. Al fin y al cabo, es un negocio privado

Reciclaje nuclear

Ayer lo contamos en los Telediarios. Esta semana nos hemos desplazado a La Hague, en Normandía, para conocer cómo funciona la mayor central de reciclaje - o tratamiento - de combustible nuclear del mundo. Allí no sólo llega el uranio francés, también el español. Aunque el contrato con España expira el año que viene, y tendrán que prorrogarlo hasta que se construya un almacén de residuos centralizado en alguno de los municipios candidatos.


Lo cierto es que impresiona ver cómo descargan el uranio, aún caliente, que viaja en unos tubos alargados. El reportero de la Corresponsalía, Nelson Rivas, pudo grabarlo tras una pared de más de metro y medio de hormigón, y a través de un cristal reforzado con plomo, que le da ese tono anaranjado...

Después lo introducen en una piscina, para que baje la temperatura. Lo tienen enfriando durante tres y cuatro años, hasta que consiguen recuperar un 96% de uranio y de plutonio. El resto, un 4%, son los llamados residuos radiactivos que someten a un proceso de cristalización para "bloquear" esa radioactividad.


Ya cristalizados, almacenan los desechos durante décadas. Lo que ya está preparando Francia es otra central para guardarlos a más largo plazo, y a 500 metros de profundidad. Pero eso no ocurrirá antes del año 2025, y hasta entonces La Hague seguirá siendo la "joya de la República" francesa: un país donde tres cuartas partes de la electricidad provienen de la energía nuclear...


Como habéis comprobado, Nelson está trabajando con un mono blanco y una gorra azul que, aunque no se ve, lleva también una malla de plástico protectora. Es la ropa que nos tuvimos que poner al entrar a La Hague porque, en el caso de que nuestra propia ropa o el calzado se hubieran visto contaminados, habríamos tenido que abandonarlos allí...


No fue el caso: junto a Víctor Díaz, el tercer miembro del equipo en este viaje, regresamos a París, sin mayor problema...


David Picazo


Desde enero del 2009, soy el corresponsal de TVE en París. Antes, fui redactor de Nacional para el Telediario. Llegué a TVE en el 2000, y empecé en el Área de Internacional. Venía entonces de Lyon, donde estuve trabajando para EuroNews... Y ahora, el destino me ha vuelto a poner al otro lado de los Pirineos...
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