3 posts de febrero 2009

No culpables

Algunos de vosotros os habéis adelantado y ya me habéis preguntado por el veredicto del juicio de Anna Politkóvskaya...

Ufff... Estoy agotado. Acabo de terminar un par de piezas para nuestro Canal24Horas y para mi querida La2Noticias y estoy... agotado... pero de darle vueltas al asunto, a la sentencia, a lo que he estado escuchando desde primera hora de la mañana... pensando en lo que puede pasar ahora...


...Ellos son 2 de los 3 (ya) antiguos acusados: Yabrail e Ibrahim Majmudov. La imagen es de menos de un minuto después de ser puestos en libertad.

La presunción de inocencia es un derecho, pero hay que reconocer que -en este caso- muchos -incluido yo- llegamos a pensar desde el principio que "algo" tenían que ver. No por ser chechenos (la "trama chechena" en el caso Politkóvskaya la descarté desde un principio, era una versión demasiado fácil, demasiado oficial), sino por los lazos familiares: Rustam es su hermano mayor, es el que todos (incluida la defensa de los dos hermanos) ciertamente sitúan en el lugar de los hechos el día del asesinato de Anna. La Fiscalía le ha considerado el supuesto autor material de los 5 disparos que recibió la periodista, aunque últimamente apenas lo ha mencionado y es una teoría también discutible.

El caso es que Rustam está en busca y captura internacional y nadie -repito- pone en duda que tuvo algo que ver: por sus relaciones "profesionales" con el crimen organizado, por sus estrechos lazos con un tío suyo, hermano de su madre (Zalpá, a la que vemos -a la izquierda- en la foto), un tío que está actualmente en prisión, que en este proceso intervino como testigo y al que también -otros dedos- señalan como la persona que recibió el encargo de asesinar a la reportera de "Nóvaya Gazeta".

Cómo véis, hay elementos para escribir una novela.

Pero la trama no es tan complicada: se trataría de una red como tantas otras del crimen organizado que reciben un encargo y que, normalmente, se lleva a cabo entre personas de confianza, entre familiares. De ahí, que Yabrail e Ibrahim fueran fácilmente isospechosos.

Pero lo cierto es que no ha habido pruebas fehacientes, directas, claras contra ellos. No las ha habido y el jurado popular lo ha podido ver. Sólo indicios, relaciones personales, currículums sospechosos, pero nada más.

Las partes personadas en el proceso denunciaron las numerosas irregularidades en la instrucción, vaguedades, incoherencias y, en definitiva, falta de pruebas contra los acusados...

Está claro: una cosa es sospechar como un ciudadano cualquiera y otra tener que tomar, de forma responsable, una decisión crucial a partir de las pruebas presentadas ante un tribunal.

La familia de Anna sigue creyendo que algo tuvieron que ver, que algo sabían aquel 7 de octubre de 2006, pero también es verdad que siempre han dicho que -como mucho- fueron peones utilizados por alguien más inteligente, con una mente más fría.

En esta segunda imagen (imagen TVE -nuestra- pero tomada de la televisión y publicada así, con intención): Ilyá Politkóvskii, el hijo de Anna, Vera, la hija, siempre en un segundo plano, y la abogada de ambos como acusación particular, Karina Moskalenko, conocida defensora de los Derechos Humanos, respetada abogada en el Tribunal Europeo de DD.HH. de Estrasburgo e incansable letrada de personajes tan conocidos como Jodorkovski, Kaspárov y Litvinienko.

Una vez conocido el veredicto (que nos sorprendió a muchos porque, aunque hubiese dudas sobre la culpabilidad o no de los acusados, todo apuntaba -así es- a que el "sistema", la Fiscalía, intentaría enterrar el caso condenando a los hasta ahora 3 únicos acusados del caso, ninguno el autor material ni el instigador), son ellos los que, en estos momentos, se sienten "entre rejas", "marcados" por ese destino incontrolable que tanto suele reirse de cada uno de nosotros.

Los Politkóvskii eran conscientes de que los Majmúdov y el otro acusado tan sólo eran una pequeña parte, pero que algo era algo. Ahora, tal y como nos han dicho tras finalizar el juicio, no se sienten derrotados, pero si algo abatidos... porque hay que volver a empezar de cero, a que alguna instancia superior -judicial, claro- decida la apertura de un nuevo sumario y de un nuevo proceso.

Nos han dicho que respetan la resolución del jurado popular, que la asumen y que, con todo el vigor y la entereza que han demostrado en estos dos años y medio, van a seguir luchando por que se sepa la verdad... a sabiendas de lo complicado, sino imposible, que será. (Eso no lo han dicho, pero sé -porque hemos tenido muchas conversaciones previas- que así lo temen)

Acabo diciendo, porque es más de la 1 de la madrugada y para no extenderme más (porque como dice mi amigo Rafa soy muy pesado con el caso Politkóvskaya, algo que yo sé, pero que me da lo mismo: siento que hay que hacerlo, hablar de él), que los huérfanos que dejó Anna, desde los periodistas a las ONGs independientes que trabajan en Rusia, hoy -desde luego- se han sentido un poco más solos...

Había -es verdad- muchas esperanzas puestas en el caso Politkóvskaya, en ese primer paso hacia LA VERDAD que, aparentemente, suponía este juicio. Algunos estaban seguros de que lo que no consiguiera la acusación en éste -un proceso conocido a nivel internacional- no lo podría conseguir nadie, mucho menos otros profesionales independientes, también atacados o perseguidos pero menos relevantes en la escena pública.

Resumiendo:

El caso ha quedado más abierto que nunca.

Sigue habiendo más preguntas que respuestas.

Y pocos, muy pocos, piensan en que todo esto pueda cambiar para bien en un futuro cercano.

¿Qué hacer, entonces? ¿Nos queda algo de esperanza? ¿Nos tiene que quedar algo de esperanza?

Con el veredicto que hemos conocido, parece que sólo ha quedado claro (las partes han coincidido) que, por fin, por mucho que la sentencia haya dolido a la acusación, ha habido un juicio importante en el que un jurado popular -la gente de a pie- ha tenido realmente voz y voto, en el que la ciudadanía ha podido opinar y decidir libremente...

La Entrevista

He esperado a poder sentarme tranquilamente para contaros, como os prometí, algunos de los entresijos de la entrevista que le hicimos -ya hace casi una semana- al presidente de la Federación Rusa, que ya ha terminado su viaje a España y a quien me he atrevido a nombrar en este blog como "EL OTRO", ya sabéis por qué.

Pues bien, resumiendo y ahorrando rodeos, os puedo decir que fue un encuentro realmente satisfactorio, quizás porque pudimos tocar numerosos temas, muchos ciertamente complicados. Confieso que nunca llegué a pensar en que llegaríamos a ese punto. Y hubo algún que otro "momento de tensión",pero he de decir que siempre es reconfortante "enfrentarte" a un personaje de talla (y con esto no quiero hacer bromas) con la posibilidad de hacerle todas la preguntas que te pida el cuerpo y la profesión... Sólo que uno no las tenía todas consigo... hasta el momento que empezó todo...

Gorki, 9. Residencia oficial a las afueras de Moscú, en un barrio de lujo.

Más allá de varios puestos de control, al otro lado de unos muros que medirían unos 5 metros de altura y tras un cacheo, llegamos a un lugar realmente idílico, a una casa en medio de la nieve, sin un gusto especial, la verdad (sobre todo por dentro), pero en un escenario ideal para recluirse y olvidarte del mundo.

Pero la ocasión no permitía relajación alguna.

Hubo que esperar algunas horas para que todo estuviese a punto.

Y EL MOMENTO... llegó.

Lo primero que me sorprendió, en un ambiente -como os podéis imaginar- de seguridad y cuidado a cargo de su gente de prensa -siempre al acecho-, es que llegó y, en vez de dirigirse hacia nosotros, fue detrás de una mesa a atender una llamada de teléfono. Ya ahí se mostró mucho más natural de lo que aparece en televisión. Muy sonriente sobre todo al principio y al despedirse. También muy correcto... y confiado -diría yo-.

Nos saludamos y, después, nos sentamos en torno a una pequeña mesa con tazas de té... que sólo bebió él.

En principio, las únicas cámaras de televisión iban a ser las dos nuestras, pero finalmente nos encontramos con otras 3 o 4, la del equipo que .al parecer- siempre acompaña a Dimitri Medvedev y las de las televisiones rusas. Aparte, los fotógrafos oficiales. En esos instantes, pensé: "Ya estoy fichado".

No sabía cuánto tiempo duraría la entrevista, si habría límites o interrupciones dependiendo de los clímax...

Partíamos tan sólo con la posibilidad de 6 preguntas (enviadas al Kremlin con una semana de antelación). Finalmente, fueron casi 20 las que formulamos junto con los dos compañeros del diario "El País": Luis Prados, redactor jefe de la sección internacional del periódico, y Pilar Bonet, la corresponsal en Rusia.

Yo diría que Dimitri Medvedev se dejó llevar... Y que supo mantener muy bien el tipo.


Y estos son, a mi entender, los titulares (algunos muy largos) de la entrevista:

-- Sobre OBAMA y esa IDEA DE UN MUNDO MULTIPOLAR (que, como le dije, coincide con el mensaje que Rusia también comparte, últimamente, con todos esos países latinoamericanos que han estado visitando el país en los últimos meses, como Venezuela, Argentina, Nicaragua, Bolivia y, en breve, Chile): "Yo espero que, a partir de ahora, coincidamos en muchas ideas a nivel global porque eso respondería a los intereses de Estados Unidos, de la Federación Rusa y del resto del mundo. Ahora no tiene sentido que nos dediquemos a los reproches mutuos: las raíces de esta crisis están bien claras". (...) "Hemos recibido ciertas señales de la nueva Administración estadounidense que -espero- se traduzcan en hechos concretos".

-- Sobre el ESCUDO ANTIMISILES (concretamente, sobre los elementos del escudo que Washington prevé instalar en República Checa y Polonia): "Es un proyecto que, tal y como se ha planteado, no es actual, no tiene vigencia. Nosotros creemos -y es algo que nos enfada- que es contra Rusia".

-- Javi-avi, atento: Sobre Qué puede aportar Rusia a la REFUNDACIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO INTERNACIONAL: "Nuestra tarea ahora es tener una visión clara de la futura configuración del sistema, que es lo difícil. A mi me parece que estamos avanzando lentamente y no podemos permitírnoslo porque la crisis todavía no ha tocado fondo y desconocemos su profundidad". (...) "Hace falta acordar un sistema de verificación de riesgos, hacen falta estructuras de control de las corporaciones más grandes y es necesario afinar el control de los índices macroeconómicos de los países más desarrollados del mundo".

-- Sobre otra CRISIS, LA DEL GAS: "En primer lugar, no fuimos nosotros quienes cerramos el grifo. La situación se disparó cuando Ucrania se negó a firmar el contrato con nosotros y no existía la base jurídica para el suministro" (...) "El siguiente pago será de 400 millones de dólares y deberá ser efectuado. Si Ucrania no paga, según el contrato que está firmado, la consecuencia inmediata será la siguiente: a partir de entonces, Kiev tendrá que pagar de antemano los suministros futuros". (Por tanto, no hay que descartar nuevos cortes...)

-- A raíz del diálogo intermitente con la Unión Europea por la reciente crisis del gas y por la guerra con Georgia en agosto pasado, sobre la preocupación de la comunidad internacional por los DERECHOS HUMANOS en Rusia... (aunque no mucho, Medvedev cambió de tono. Eso sí, en ningún momento llegó a salirse del papel ni del guión de Jefe de Estado) Acelerando la voz, me preguntó: "¿De qué preocupaciones habla usted? ¿Quién expresa esa preocupaciones? ¿Se refiere usted a casos concretos? Porque si es así, hablemos de ellos". Entonces, yo: "¿Casos concretos? Pues hay muchos, por ejemplo hay numerosos casos no resueltos de periodistas asesinados... el de Anna Politkóvskaya es el más conocido...". Y él: "¡Ah! Usted se refiere a los problemas de Derechos Humanos en Rusia... porque hay muchos casos de esa índole en Europa..." (...) "No quiero problemas con nuestros socios europeos, pero -en cualquier país- uno puede encontrarse con casos que dan pie a discusiones sobre los Derechos Fundamentales y hablo de los países más social y económicamente desarrollados" (...) "Aquí, también tenemos algunos casos que tienen que ver con los Derechos Humanos, pero lo más importante es no fingir que no existen para intentar reducirlos metódicamente" (...) "Mire, hace 20 años, sólo el planteamiento de este asunto habría sido insólito en la Unión Soviética igual que en España durante un período parecido de -relativamente- no hace mucho tiempo. Pero la situación ahora es diferente. Tenemos la Constitución, que garantiza los Derechos y las Libertades Fundamentales del Hombre y me impresionan, como presidente y como jurista, los avances que hemos experimentado, aunque eso no quiere decir que no tengamos problemas... Hay derechos elementales donde no hemos podido lograr ningún éxito". (A pesar del discurso oficial, sincero y claro, ¿no? ¿Qué os parece?)

-- Sobre el caso de ANNA POLITKÓVSKAYA (como recordaréis, un jurado popular declaró no culpables a los 3 únicos acusados del caso, ninguno de ellos el autor material): "Como Jefe de Estado, no voy a dar mi opinión, pero tal y como ya le he dicho a la Fiscalía, la policía y los órganos de investigación deben aprender a trabajar en presencia del jurado popular, aunque sea complicado. Hay que presentar bien las pruebas ante los representantes de la sociedad y de forma convincente". (¿Habrá entonado la Fiscalía el "mea culpa", después de esto, por no haber sabido convencer al jurado popular de la culpabilidad de los acusados...?)

-- Sobre la CORRUPCIÓN en Rusia: "La situación es muy grave y, hablando del mecanismo estatal, de la policía y de otros órganos de protección de la Ley, habría muchas preguntas que hacerles..."

-- Sobre la OPOSICIÓN no representada en las instituciones oficiales: "Yo creo que se trata de un pequeño grupo de político marginales, como hay en todos los países, que están interesados en atraer la atención hacia sí mismo. Por lo que veo, y veo bastantes cosas, a veces incluso accedo a las webs de esta oposición radical, ellos... todo lo que quieren decir, lo dicen a grito pelado y saliendo a la calle. Gritan que hay que hacer dimitir al gobierno y al presidente. Hacen todas las declaraciones que quieren. Nadie les tapa la boca. Hablan todo lo que quieren públicamente y nadie les priva de esa posibilidad, pero el hecho de que no se puedan manifestar en la Plaza Roja, pues pido disculpas si yo pienso que la Plaza Roja no es lugar para ellos. Puede permiso para manifestarse hasta en el Kremlin, pero deben aparecer en su lugar correspondiente". (Entonces, Pilar Bonet le comenta que, en muchos casos, los miembros de esa oposición -según él, "radical"- son detenidos incluso antes de manifestarse, sacados en volandas de los restaurantes en los que se han reunido, por ejemplo, para tomar un café antes de echarse a la calle. Todos -de hecho- lo hemos visto alguna vez aquí en Moscú). Medvedev responde: "Pues si sucede tal cosa, habrá que investigarlo, pero yo creo que lo que quieren decir lo dicen y, además, con franqueza proletaria".

-- Sobre el riesgo de CRISIS SOCIAL como consecuencia de la CRISIS ECONÓMICA INTERNA: "Las crisis siempre crean problemas, especialmente, a la gente normal. Y eso crea tensiones. Negarlo sería mentir. El ánimo de la gente no cambia para bien y por supuesto que yo les entiendo, pero no podemos decir que los cambios que está experimentando Rusia puedan llegar a cambiar radicalmente la situación interna del páis"

-- Entre los asuntos bilaterales, lo más interesante que dijo fue sobre LUKOIL (dio a entender que estaba bastante informado de la negociación entre la petrolera rusa privada y la hispano-argentina REPSOL-YPF, "privadas, ambas", recalcó): "Yo llegué a escuchar, incluso de amigos españoles, que esa propuesta de inversión había provocado diversas reacciones, que a algunos les gustaba, pero que otros reaccionaron según el estereotipo de ¡Que llegan los rusos! Creo que esa fue una lógica peligrosa, incluso tonta. En este caso, se ha estado diferenciando entre inversores buenos y malos, que es lo mismo que levantar nuevos muros de Berlín en Economía". (Según Medvedev, ambas empresas siguen negociando y, de hecho, parece que también lo confirmaron las palabras de Zapatero durante la rueda de prensa que ofreció en Moncloa el pasado martes tras reunirse con Medvedev)


Evidentemente, habría muchos otros temas de los que hablar, pero yo salí satisfecho, contento -especialmente- por haber podido recordar un nombre como el de Anna Politkóvskaya en la misma sala en la que se encontraba el presidente ruso (es más, lo tuvo que escuchar a tan sólo un metro de distancia... y también por el pinganillo).


El Día del Macho

Sé que, en estos momentos, muchos de vosotros habréis recordado ciertas imágenes de hace tiempo en las que el actual primer ministro ruso se mostraba en todo su esplendor durante una famosa y ampliamente mediatizada montería (una palabra que, según los medios informativos españoles, parece que está de moda...).

Pero no, no... No penséis mal, no voy a hablar de ÉL. Voy a hablar de EL OTRO.

Estos días, Rusia anda de fiestas.

Ya han comenzado a celebrar la "Máslenitsa", la gran festividad pagana, el Carnaval ruso, el comienzo de la Cuaresma, que nos llevará a la celebración de la Pascua, que es una de las fechas religiosas más destacadas de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

A pesar de que la tradición ha perdido enteros, se sigue comiendo mucho y bebiendo más. Se trata de disfrutar al máximo de los placeres mundanos antes de la llegada del "Gran Ayuno".

Ayer, lunes 23 de febrero, también se celebró aquí el "Día del Defensor de la Patria", que conmemora la fundación del Ejército Rojo hace más de 90 años. Es un día festivo desde hace sólo unos años, desde que tal día como ayer se decidió bautizar popularmente la jornada como "Día del Hombre" o "Día del Macho", jornada en la que los chicos de la casa reciben todo tipo de atenciones.

Imagino que pensaréis que uno, entre unos festejos y otros, se habrá olvidado de trabajar... ¡Pues qué va! Todo lo contrario... Tengo demasiadas cosas entre manos.


Últimamente, tenemos lluvia de ministras españolas en la capital rusa. Bueno, en realidad, tan sólo son dos las que veremos estos días por Moscú: la de Educación y la de Fomento.

Pero no sólo eso,el jueves, este equipo de TVE tiene cita en el Kremlin...Sí, sí, con el señor Dimitri Medvedev. Gracias a que el Jefe de Estado ruso viaja la semana que viene a España, nos han concedido la entrevista. Eso sí, con el tiempo limitado y, en principio, con la posibilidad de hacerle sólo 3 preguntas... ¡3 preguntas!, como lo estáis leyendo.



Compartimos la entrevista con los compañeros del periódico "EL PAÍS" y a ellos les corresponde plantear otras 3 cuestiones.

Por tanto, os lo podéis imaginar: desde un principio, todo está demasiado marcado. Al menos -y esto lo puedo afirmar abiertamente- hemos logrado que no sean ellos los que nos digan quién puede o no puede entrevistarle. La entrevista, finalmente, la haré yo... algo que forma parte de una curiosa y dura negociación de última hora que, quizás, en algún momento, os llegue a contar...

Cierto es que serán muchas las preguntas que se queden en el tintero, pero... ¿Qué preguntas le haríais vosotros?

Quedan 48 horas para el gran evento y, antes, espero poder leer muchas de vuestras sugerencias...

Carlos Franganillo


Para Sir Winston Churchill, Rusia era “un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma” y puede que la percepción de Occidente no haya cambiado mucho.
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