3 posts de agosto 2010

Días claros, precios altos

...Bueno, por fin, respiramos tranquilos en Moscú, aunque la amenaza no desaparece. Algunas previsiones metereológicas apuntan la posibilidad de que el viento-ahora dependemos de él- volverá a traer las nubes de humo.

Pero ayer llovió... Hacía ¡meses! que no lo hacía. Y, al parecer, los incendios en esta parte del país se han reducido un tercio.

Otras malas noticias llegarán. Lo siento, es agosto y Rusia, durante este mes, cada año, cada década, sale en la portada de las noticias.

Algunas de esas noticias ya las tenemos sobre la mesa. Y algunas tienen que ver con los precios de los alimentos básicos.

La sequía ya ha acabado con una cuarta parte de la cosecha de cereales rusos de este año. El gobierno ya anunció que, en lo que queda de año, no habría más exportaciones de grano. El PIB, tocado. La bolsa de la compra, también.

El pan, por ejemplo, ya está por las nubes. Cuesta un 20% más que hace unos días. En las tiendas para ricos -que las hay, más calidad, más producto extranjero, pero -sobre todo- mayores precios- el aumento es de entre un 30 y un 40%.

Si es que, ya os lo digo, agosto es mortal en Rusia.

La Plaza Roja de Moscú está gris...

...y desdibujada. El humo de los incendios que nos rodean apenas deja ver nada en la capital del imperio a 100 metros de distancia.



...El Hotel Ucrania, el que os mostraba el otro día de noche, está ahí, al fondo de la fotografía.

Es sábado y la ciudad, entre esta niebla que huele a quemado y el calor, ha sido literalmente abandonada por todos aquellos que han podido. El lunes, veremos. Porque quienes no tienen vacaciones, tendrán que regresar a la ciudad.


...El caso es que la imagen -hoy- de Moscú es la de una ciudad fantasma, casi apocalíptica, vacía, más inhumana que nunca.

El presidente Medvedev dijo ayer que el aire está "realmente irrespirable"... Pero los que trabajamos a pie de calle ó quienes tienen que coger diariamente el transporte público y a los que no se les cierra el tráfico para que vayan de casa al trabajo -en su caso, de la dacha al Kremlin- llevamos días sabiéndolo.

Las mascarillas se han impuesto como el complemento de moda de este verano. Realmente es insoportable vivir estos días en esta parte de Rusia.

Por cierto que, por aquello de las "cortinas de humo", ayer el Jefe de Estado -os lo cuento para que no sea todo incendios y aire tóxico- propuso llamar "policía" a todas las fuerzas del orden rusas. Ya no quiere que se las conozca como "militsia", nombre herededado de la URSS (los cuerpos policiales recibieron dicho nombre tras las revoluciones del 17 por similitud con la micilia).

"Policía" se considera una denominación más burguesa y capitalista... y, realmente, eso es lo que hoy realmente manda en Rusia.

Es -todo hay que decirlo- un paso más en la "modernización" y "reestructuración" del Ministerio del Interior ruso, aunque, si no recuerdo mal, no hace mucho que las autoridades -incluido el propio Medvedev- reconocieron su fracaso -hasta ahora- en el proceso de limpieza de dicho Ministerio, que está sumergido absolutamente en el lodo de la corrupción...

Ayyy, lodo... humo... incendios... ¡si es que no hay un agosto en Rusia tranquilo!

Y no me olvido: hoy se cumplen 2 años de la invasión georgiana de Osetia del Sur que originó aquella "guerra de 5 días" del 2008 entre Rusia y Georgia.

Arde Moscú

...Esta noche, el hotel Ucrania, que cada noche ejerce de guía por la luminosidad que desprende, parece en llamas. Y todo es por el humo que le rodea, que nos rodea.
Todo Moscú parece en llamas porque huele a quemado, a chamusquina... Como si se estuviese quemando la casa del vecino. En serio, esta noche la capital rusa está irrespirable.
Hasta ahora, el manto de humo era más visible por la mañana temprano, al amanecer, a eso de las 5 de la madrugada. Hoy, el corazón de Rusia parece un infierno. Lo de los incendios es tema serio.
Cada día que pasa, nos encontramos con el baile de cifras. La última: más de 500 incendios activos -en estos momentos- en todo el país.
El territorio ruso europeo amenaza con desaparecer arrasado por el fuego.
El calor, que tampoco nos deja dormir desde hace semanas, me ha obligado todo este tiempo a mantener las ventanas de casa abiertas... por si a la brisa -la que sea, de donde sea- se le daba por aparecer (no tengo aire acondicionado). Pero, esta noche, es imposible, he tenido que cerrarlas a cal y canto para no morir intoxicado mientras duermo.
Como he contado en el telediario, la región de Moscú es una de las 7 en las que se ha decretado el estado de emergencia por los incendios. Y hay más de un foco que nos ronda por algún costado.
Más de 2.000 personas se han quedado sin casa. Las llamas se la comió. Y ya van 40 muertos, aunque tal y como está el tema de "calentito", francamente, me parecen pocos.
En algunas de las regiones afectadas, la gente está muy cabreada porque los servicios de emergencia aparecieron cuando las gallinas ya olían a pollo frito. Y eso que lo de la sequía, el calor y las temperaturas en torno a los 40 ya habían sido suficientemente anunciadas...
Putin estuvo la semana pasada con algunos de los ciudadanos afectados. Les ofreció dinero... y les prometió que reconstruiría sus casas. Hoy, el primer ministro anunciaba que va a seguir de cerca esa reconstrucción. ¿Que cómo? Pues ha asegurado -lo juro- que pondrá cámaras para vigilar las obras desde casa y desde su despacho. Supongo que, con las cenizas que nos cubren cada día, no le apetecerá mucho volver a salir. Yo, que él, me largaba de vacaciones.
Medvedev también ha tenido su momento. El ministro encargado de las emergencias nacionales le ha preguntado si Rusia acepta ayuda externa y el Jefe del Kremlin le ha dicho que sí. Bueno, concretemos: la ayuda propuesta venía desde Ucrania -que ahora es un país amigo con Yanukóvich- y desde Azerbaiyán.
Tampoco vaya a decir nadie que "RUSIA NECESITA AYUDA".
Qué va...

Carlos Franganillo


Para Sir Winston Churchill, Rusia era “un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma” y puede que la percepción de Occidente no haya cambiado mucho.
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