Me Confieso: el título de este post sobre la última persona elegida para calzarse las sandalias del pescador -el argentino de origen italiano Jorge Mario Bergoglio- iba a ser "Los zapatos de Francisco I", sonaba mejor, pero dado que el Vaticano se ha puesto como se ha puesto con lo del "Primero" (al parecer, hasta que no haya un "Segundo", el nuevo Papa sólo será Francisco, a secas), pues ha quedado el que tenía que quedar. "Los zapatos de Francisco" como que no... hubiera sido como referirme -sin motivo- al calzado de Paco, mi cuñado.
...Virgen María, ¡la cantidad de información que ha generado la designación de este hombre!
En mi caso, tiene que ver -en concreto- con haberlo vivido y estar contándolo desde aquí, desde Buenos Aires, su tierra natal. Normal, claro, porque el nuevo Papa es, además, de argentino, el primer latinoamericano al frente de la Iglesia Católica, el primer Sumo Pontífice jesuita.
¡Y lo que se ha hablado, gracias a él, del transporte público! Y mirad que, en Argentina, los trenes siempre están que arden y los metros, que trinan. Llama la atención que sea un habitual del transporte público. Nada de coches oficiales ni taxis, que cada vez están más caros en la capital. Andar siempre es una opción saludable, pero para evitar los baches y las obras que infectan las aceras porteñas, lo mejor: el subte y los colectivos.
La FOTO, que en publicaciones como "La Vanguardia" va firmada por Associated Press y que le muestra en el metro bonaerense, en uno de aquellos vagones de madera de la Línea A que ya no existen más, parece, desde luego, una imagen nacida para la Historia... Lo digo por su mirada, absorta, entregada a la meditación en el simple acto cotidiano y terrenal... Por su postura, firme como su aparente actitud ante la vida... Por la posición de su mano derecha, escondida tras la gabardina negra y, probablemente, instintivamente, tocándose el corazón... Por los personajes que le acompañan en la escena del instante efímero: el que piensa, el que añora, el que elucubra, el que apenas se asoma y parece su reflejo, el que da la espalda a la noticia, el otro que parece de incògnito y que mira a cámara con despreocupación junto a una joven que sonríe y el que está pendiente desde el más allá, entre las sombras, sin saber que quedará para los restos en una imagen que, a estas alturas, ya habrá dado varias vueltas al planeta... Sólo por él.

El mundo a los pies de un hombre sencillo, como él mismo se ha empeñado en demostrar durante sus primeras andanzas por El Vaticano -tropezón incluido-: acudiendo a rezar en vez de probarse enseguida el nuevo armario, eludiendo el vehículo papal, lanzando mensajes de austeridad y de autocrítica, deseando -así lo verbalizaba este sábado en su encuentro con la prensa- "una Iglesia pobre para los pobres"... una de sus motivaciones confesas para llamarse, por cierto, Francisco.

Argentina no es Tierra Santa, pero lo ha parecido estos días con el aluvión de periodistas que hemos estado peregrinando no por "el fin del mundo", sino por el barrio bonaerense de Flores, donde Jorge Bergoglio nació hace 76 años y se formó como sacerdote.
Desde luego, cómo somos a veces los de la prensa... Algunos compañeros no han dejado de retratar la humilde casa en la que, supuestamente, vivió su familia, pero vamos... ni queda rastro de los Bergoglio en el lugar, ni existe la vivienda, ya que en su lugar han construido otra. Supongo que les salvaría algún que otro reportaje.
El caso es que, merodeando por este barrio de Buenos Aires, ha sido fácil encontrar testimonios coincidentes: "Austero", "humilde", "cercano"... Los calificativos màs escuchados. Por allí, ya se refieren a él como "el Papa de Flores", un "Papa de barrio".
Arzobispo de Buenos Aires durante 15 años, cardenal desde el 2001... Aún así, nunca dejó de acercarse a la iglesia de San José de Flores, con la que mantenía una relación especial. Ahora, el párroco tiene que cambiar todos los programas de Semana Santa. En ellos, aparece impresa la misa del próximo día 23 que iba a celebrar el ahora Pontífice. La agenda, inevitablemente, ha cambiado. Ya sabemos que ese día será el de su reunión en Castelgandolfo con el emérito Benedicto XVI.
Devoto de San José (una curiosidad de tantas, ya que iniciará su Pontificado el 19 de marzo), acudía con asiduidad al templo. El Padre Gabriel me contaba el jueves que de ninguna manera había podido hablar con él desde el nombramiento... Y que duda que pueda hacerlo... pronto.Por otro lado, estaba convencido de que Bergoglio tenía serias posibilidades de ser el nuevo Papa, aunque le vio irse a Roma con una "valija chiquita" y hasta los obispos le tuvieron que comprar un par de zapatos "porque los que tenía estaban rotos".

Para casi todo el mundo su elección ha sido una sorpresa. Como os cuento, no para el Padre Gabriel, que le conoce bien y, en su opinión, reúne muchas aptitudes, las adecuadas. "Bergoglio era pobre", afirma el sacerdote: "Era amigo de sus amigos", "sabía permanecer en silencio y escuchar", era "próximo", sabía pisar firme en el camino y "muy claro y directo".

...Si no, que se lo digan a la presidenta argentina, a la que no le ha caído nada bien la noticia. Desencuentros ha habido muchos, entre los Kirchner y Bergoglio. Néstor Kirchner llegó a calificarlo, en cierto momento, de "verdadero representante de la oposición". Una de las batallas que le enfrentó con la Casa Rosada fue la ley de matrimonio igualitario. El entonces arzobispo de Buenos Aires llegó a decir que la unión de personas del mismo sexo "era una movida del Diablo". Defendía que "No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios".
Después de la tragedia ferroviaria en la estación de Once (22 febrero 2012, 51 muertos) apuntó: "Hay responsables irresponsables que no cumplieron con su deber". Adivinad a quién iban dirigidas sus palabras...

Al día siguiente de la elección papal, mientras la prensa argentina más tradicional (sobre todo en estos menesteres), como los periódicos "Clarín" y "La Nación", incidía en las virtudes del nuevo Papa Francisco, el diario "Página 12" -como otros medios portavoces del gobierno- demostraba con un llamativo y elocuente titular su claro interés en destacar más las sombras que las luces del personaje público, aludiendo a la ambigüedad y tibieza de Jorge Bergoglio ante la dictadura.
El actual oficialismo, promotor -no sin dificultades- de la larga lista de juicios que hay en marcha por delitos de lesa humanidad, no oculta su afán por desenmascarar la supuesta connivencia de la Iglesia patria -que también tuvo sus mártires- con las atrocidades de las Juntas Militares. Parece que, en cuestión de memoria histórica argentina, todavía queda mucho hasta que la fumata sea definitivamente blanca...


El mismo jueves, pudimos ver a un grupo de represores sentados ante un tribunal de la ciudad de Córdoba -entre ellos, el general Menéndez (en el extremo derecho de la segunda fila)- y llevando una escarapela con los colores vaticanos.
La más que loable titular de las "Abuelas de Plaza de Mayo", Estela de Carlotto, ha dicho que Bergoglio representa a "la Iglesia que oscureció la historia de nuestro país". Ella condena "a la jerarquía ecleciástica porque fueron partícipes, cómplices y ocultadores" y, en concreto, apunta que el otrora arzobispo bonaerense nunca atendió el reclamo de su organización. Aún así, ella cree que "está a tiempo de hacer un mea culpa".
Por el contrario, el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, rechaza cualquier vinculación del prelado argentino con la dictadura: "Hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura, pero èl no". "A Bergoglio se lo cuestiona porque se dice que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los Jesuitas" en el país durante aquellos tiempos, "pero yo sé personalmente que muchos obispos pedían a la Junta Militar la liberación de prisioneros y sacerdotes y no se les concedía".
Los caminos del Señor son inescrutables, pero otros no.

En la conversación editada a modo de biografía, "El Jesuita" (2010, Ediciones B) -y que el miércoles volverá a estar disponible en las librerías, actualizada y con esta portada-, Jorge Bergoglio rechazó dichas toda acusación afirmando: "Hice lo que pude con la edad que tenía y las pocas relaciones con las que contaba para abogar por personas secuestradas".
En mayo del 76, dos sacerdotes de su orden -Orlando Yorio y Francisco Jalics-, que realizaban trabajos sociales en barrios marginales, fueron detenidos por los militares y llevados a la ESMA. Después de 5 meses -con todo lo que ello conlleva- fueron liberados. Hay informaciones que apuntan que, justo antes de su detención, Jorge Bergoglio les habría retirado su protección, que es lo mismo que decir que les habría entregado. Él lo ha negado hasta ante un tribunal.
...Porque el ahora Papa Francisco declaró como testigo de esta causa en 2010. Testificó que Yorio y Jalics habían decidido, por su cuenta y riesgo, alejarse de la Compañía de Jesús para formar su propia congregación y que, en las dos ocasiones que vio a Jorge Videla y a Emilio Massera, les pidió por ellos.
Lo cierto es que nunca ha sido imputado ni acusado de nada.

Yorio falleció en Uruguay en el año 2000. Jalics (foto color, derecha) vive en Alemania. Desde allí, a través de un comunicado emitido por la orden jesuita de Munich, ha dicho que hace tiempo que se siente "reconciliado" con el nuevo Pontífice y que, para él, el "asunto está cerrado". En la misma nota, reconoce asímismo que sólo habló con el arzobispo de Buenos Aires años después de su liberación. Y asegura que no puede "juzgar el papel de Bergoglio".
Mi amiga Adriana -una madre de familia, argentina de origen español que está muy involucrada en la defensa de los Derechos Humanos desde que descubrió que su abuelo fue asesinado y abandonado en una zanja de El Bierzo durante la guerra civil- me ha contado, precisamente, que después de haber sido investigado el caso por varias organizaciones... no hay pruebas ni testimonios fehacientes, pero que existe la convicción en ciertos sectores, incluso entre algunos jesuitas, de que Bergoglio tuvo que ver con lo que les pasó a los dos curas.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ante unas dudas que ya revivió la prensa argentina en 2005, durante el Cónclave en el que el cardenal bonaerense acabó segundo en votos por detrás de Benedicto XVI, ha denunciado que existe una "campaña difamatoria" contra el Papa Francisco que proviene, según ha dicho, de "una izquierda anticlerical".
Bergoglio también ha declarado como testigo en otros dos juicios. Uno de ellos, el que recientemente se ha llevado a cabo sobre el demostrado plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura. En concreto, fue llamado por el caso de la desaparecida Elena de la Cuadra -embarazada en el momento de su detención- y cuya familia acudió a él sin lograr, aseguran, ninguna ayuda.

Esta imagen también tendrá una nueva edición actualizada este lunes. Será en Roma y con el religioso en otro papel. Y la presidenta Cristina Fernández tendrá que tratarle de "Su Santidad". El protocolo obliga y la diplomacia tambièn.
Será ELLA la primera Jefa de Estado en ser recibida. ¿Un reinicio?
El miércoles, nada más conocerse la buena nueva, la mandataria le felicitó a través de una escueta y fría carta de 9 líneas en la que le deseaba una "fructífera tarea pastoral". La colgó, por cierto, en Twitter y, hasta hoy, después de 4 días, es el único tuit que le ha dedicado al Santo Padre argentino.
Ya en público, en vivo y en directo, aunque sin grandes alardes, le ha deseado "toda la suerte del mundo". La Cancillería no ha lanzado ningún tipo de comunicado ó felicitación. A todas luces, raro. Ni tampoco ha habido declaraciones de algún ministro del gobierno. Las que ha hecho algún que otro diplomático argentino son contadas. Como si el permiso para hablar nunca les hubiera llegado... ¡Ay, Dios mío!

Ahora que la vamos conociendo al detalle, parece como si gran parte de la vida pre-vaticana de Jorge Bergoglio hubiese sido transitada para ser recordada, a pesar de que su hermana, María Elena, ha dejado caer estos días que "en charlas muy superficiales, siempre dejó ver que no le gustaría ser Papa".
Hay quienes piensan que todo ha sido calculado, que Jorge Bergoglio esconde tras la sotana y su sonrisa afable a un profesional del càlculo y la intriga, que ocultaba a un estratega con llamada en espera.
La opinión general es que, como cardenal, fue "un conservador moderado", pero sus detractores dudan de sus discursos y de sus acciones. Entre los seguidores de la Teología de la Liberación, parece que también hay desconfianza...

Los "curas villeros" son aquellos que transistan las angostas, terribles y peligrosas calles improvisadas de las "Villas Miseria", barrios extremadamente empobrecidos que se extienden, por ejemplo, por todo el Gran Buenos Aires.
El Padre Pepe es, quizás, uno de los más conocidos. La primera vez que oí hablar de él fue en la Villa 21-24 de Barracas, donde trabajó durante 13 años y donde el Padre Toto, el responsable de la capilla de la Virgen de Caacupé, sin querer hablar mucho del tema, me dijo que al compañero lo habìan trasladado a otro lugar. Yo ya estaba sobre aviso. Al Padre Pepe le habían obligado a trasladarse a otro destino después de recibir amenazas de muerte: había denunciado que nadie hacía nada por detener la circulación de ldrogas entre las chabolas de las barriadas. Sobre todo, del "paco", una de las más letales y más fáciles de conseguir.
El Padre Pepe trabajó mano a mano con Bergoglio sobre el terreno y de él ha dicho -justo ahora que acaba de regresar a la capital- que, aparte de su amigo y "padre espiritual", es "un pastor que siempre acompañó a los pobres": "Ver que la persona con quien trabajabas, compartías mate y anécdotas cotidianamente sale al balcón, vestido de blanco, para saludar al mundo como el nuevo Papa... ¡La pucha!, es una sensación diferente". Y ha recordado que "En el momento de las amenazas, me apoyó y acompañó".

Este sábado, el centenario San Lorenzo de Almagro vistió para jugar una camiseta con el rostro del Papa Francisco en el pecho. Es el club de Jorge Bergoglio, ahora, su socio más ilustre.
Este popular equipo de fútbol, que fue creado por un cura (más simbolismos) para sacar a los niños de la calle, tiene su ciudad deportiva en la zona del Bajo Flores, en Buenos Aires. Y, junto a la cancha, está la Villa "Perito Moreno". Pues bien, cuentan que él siempre se desplazaba al lugar en autobús y que más que ir a ver partidos, acudía a visitar y prestar apoyo a los vecinos más necesitados.

¿Un reformista bajo el palio? Demasiado pronto para saberlo.
Retos, como piedras en el camino, no le van a faltar seguramente. La Iglesia que dirige el destino espiritual de 1.200 millones de personas en el mundo tiene que lidiar, entre otros, con los escándalos sexuales y con la corrupción financiera, con la incredulidad terrenal en tiempos de crisis económica y, ademàs, con todo aquello que saben en Roma y que desconocemos los simples mortales.
Veremos si su solidez doctrinal le acompaña en el viaje y en qué medida, si le llega el aliento a este hombre que desde los 20 años vive con un solo pulmón, si en calidad de ingeniero químico encuentra la fórmula adecuada y si sus conocimientos en Psicología le ayudan a hacer entender (a propios y extraños) lo que quiere y cómo lo quiere, si es que es lo que realmente quiere porque lo quiere de verdad.
"Nuestra vida es un camino, y cuando nos paramos la cosa no va", dijo en la Capilla Sixtina.

No nos queda más remedio que permanecer atentos a los pasos que dé con esos zapatos que, al menos, durante la audiencia de este sábado con los periodistas, no eran los purpúreos, sino los viejos y desgastados.
¿Un gesto, otra declaración de intenciones u otro hecho?
Por lo que pueda pasar, consejo: que nos pillen confesados.
@_jcgallardo