7 posts de febrero 2011

La resiliencia

Os escribo desde la Costa de Louisiana. De frente el Golfo de México, esas aguas que aún se recuperan del mayor vertido de petróleo de su historia. De espaldas, el lago Pontchartrain. El huracán Katrina hizo una brecha en sus diques, inundando el 80% de Nueva Orleans.

Cuando parecía que había pasado un drama... llegaba el siguiente. Y ahora qué más... decían sus ciudadanos. Pero hoy no quieren volver a esos recuerdos. Pese a que están ahí, en los barrios periféricos aún en reconstrucción, o en las casa abandonadas, o en las cifras de pérdidas de pescadores y mariscadores desde que el vertido de BP hace casi un año les obligara a quedarse en casa. El 45% de las ostras de EEUU salen de Louisiana. O salían. Venimos de visitar la empresa más grandes del país, P&J Oyster. Su presidente llora cuando nos cuenta que desde junio no hay trabajo. Primero porque las aguas estaban cerradas, después porque no había ostras, unas murieron y otras eran demasiado pequeñas, y ahora porque los precios han bajado demasiado. La mitad de sus trabajadores está en la calle, familia incluída. El consumo ha descendido en todo EEUU, pese a que el marisco es el rey de la gastronomía turística de Nueva Orleans. Hay desconfianza, después del vertido. Pero no voy a abandonar, dice. No me miréis con pena, no se trata de dar lástima. Se trata de que vamos a salir de esta. Como hemos salido de otras muchas en Nueva Orleans. Esta frase parece tatuada en sus ciudadanos. Ellos mismos hablan de resiliencia. Según la psicología positiva, es la capacidad que tenemos los humanos de sobreponernos a un suceso traumático o dramático. De salir adelante. De luchar. Por eso a este lado de EEUU no les gusta hablar de reconstrucción, ni de rehabilitación. Hablan de renacimiento. De reinvención. No volverán a ser lo que eran, porque van a intentar convertirse en lo que siempre han querido.

"Soul is waterproof" dice una de las campañas turísticas de Nueva Orleans. El alma es impermeable.

Y lo que queda todavía

La comisión puesta en marcha por la Casa Blanca para investigar el indecente vertido de petróleo de BP en el Golfo de México hace casi un año, ha presentado su informe definitivo. Repite lo que ha estado advirtiendo a lo largo de estos meses: la mayor catástrofe ecológica de la historia de EEUU se podía haber evitado. Y lo que es peor, o se hacen serias reformas en la industria petrolera y las políticas gubernamentales se endurecen, o esto puede volver a repetirse. Porque los errores eran de manual.

Errores sistémicos. No hay suficiente seguridad en las plataformas petrolíferas que operan en alta mar, dice el informe. Hay pocos controles, y cuando los hay, se pasan por alto las señales de alarma. Errores humanos que obedecen a decisiones directivas que buscan ahorrar tiempo y dinero. Tampoco hay mecanismos de urgencia para cuando estalla la catástrofe. Como pasó en la plataforma Deepwater Horizon, a 80 kilómetros frente a las costas de Louisiana. 86 días tardó en taponarse la fuga del pozo de petróleo tras la explosión y hundimiento de la plataforma. 5 meses en sellarla definitivamente. 11 personas murieron y casi 5 millones de barriles de crudo se derramaron al mar. El mayor vertido accidental de petróleo de la historia.

Allí estaremos. Mirando de cerca cuánto queda y cuánto quedará para siempre.

No seáis impacientes

Merece la pena asistir a las ruedas de prensa del presidente de los EEUU en la Casa Blanca. O de su portavoz, es exactamente lo mismo. Casi un encuentro deportivo, un juego de fuerzas, una prueba de resistencia. Preguntas insistentes frente respuestas esquivas, irónicas o prolongadas hasta la extenuación. Encuentros casi diarios... de más de hora y media de duración... en los que los periodistas preguntan cualquier cosa y los políticos contestan lo que pueden y quieren. Un juego privilegiado, si pensamos en la cantidad de políticos en el mundo que no admiten preguntas en un sencillo acto local. Aquí tienen todos cinturitas de avispa... de esquivar tantos golpes...


La última comparecencia interrogada del presidente Obama ha sido sobre su propuesta presupuestaria para el ejercicio fiscal 2012. Que está levantando una ola de críticas y dudas en Washington. Desde la derecha y desde su izquierda. Después de 40 minutos de ronda de preguntas, creo que era la quinta vez que se repetía la misma, cuando el presidente saltó con un: "Seamos sinceros aquí. Sois muy impacientes. Si las cosas no pasan hoy, asumís que no van a pasar nunca. Da igual si estoy intentando aprobar la reforma sanitaria... reducir un deficit gigante después de años de recesión... o si hablamos de Egipto... En tres semanas hemos visto un cambio monumental en Oriente, y aún os quejáis de que ha costado tres semanas cambiar el mundo... que por qué no antes... que por qué no ya". Entre la indignación presidencial y la mirada de paciencia paterna, allí de pie un Obama desafiante, que insistía a periodistas y ciudadanos en que los grandes cambios cuestan tiempo y esfuerzo. Y que aunque las cosas no pasen inmediatamente, no significa que estén fallando. Sino que están en ello.

Y se hizo el silencio.

Alguien escribió horas después que Obama no debería jugar con fuego. Pedir paciencia a una población con casi un 10% de desempleo... sin perspectivas de mejoría... es arriesgado. ¿Somos impacientes? ¿O es que la paciencia tiene un límite y no hay que prometer lo que no se está seguro de poder cumplir?

Cuando se escribe la historia...

Mubarak se ha ido. Y desde todos los rincones del mundo, los líderes mundiales repiten que hoy se está escribiendo la historia. Y que tenemos el privilegio de estar viviéndola, en directo. Con esas imágenes de la plaza de la Liberación de Egipto... celebrando su triunfo. "El poder del pueblo" ha dicho el presidente Obama. Pocos detalles sabemos de lo que ha pasado en las últimas 24 horas. Quizás no los sepamos hasta el siguiente Wikileaks. Por qué Mubarak cambió de opinión, varias veces. Cuál ha sido realmente el papel del ejército egipcio, cuál el del vicepresidente Suleimán. Cuál el de EEUU.

Ha sido curioso ver al presidente Obama despidiendo a Mubarak en la misma sala en la que lo recibía hace medio año, cuando comenzaban las conversaciones de paz. Allí se tomó esta foto que os dejo. La original. Y la que un diario egipcio "publicó", sorpendentemente con el líder egipcio por delante de Netanyahu, Abbas y el rey Abdulá de Jordania, en la alfombra roja de la Casa Blanca.

En la calle, lejos de los despachos y de los pasillos oficiales, Egipto ríe.. llora.. celebra.. grita... y lo hará durante días. Es su triunfo. Obama ha felicitado al pueblo egipcio con una cita de Martin Luther King. Hay algo en el alma que pide a gritos libertad. Esos eran los gritos de Egipcio. Y el mundo entero los ha escuchado.

El ruido del árbol

Llevo ya unos días sin quitarme de la cabeza aquel koan del budismo zen: "¿Cuál es el sonido de un árbol que cae en un bosque solitario?". Cada uno tiene sus cosas... qué le vamos a hacer. Y a mi, el árbol que cae y nadie lo oye me tiene preocupada desde bien pequeña. Fue un profesor, en el cole, que de vez en cuando le gustaba dejarnos caer perlas orientales, para despertarnos la reflexión. Desde entonces miro a Oriente cada vez que Occidente me confunde. Y sí, suele ocurrir con bastante frecuencia.

La única manera de oir el árbol es estar ahí. Escuchando.

Egipto sigue gritando. Sigue en esa plaza de la Liberación, aunque se nos acumulen los titulares que escribir y que leer. Sus gritos sólo tienen sentido si nos quedamos en el bosque. Escuchando.

Hay un montón de bosques a los que tenemos que seguir escuchando. Por si cae el árbol... Pero no importa. Tenemos dos oídos. Y muchos micrófonos... y muchas cámaras... y redes sociales... y un gran mapa del mundo.

Agresiones en directo

La libertad de expresión es la primera que sufre en la lista de las represiones autoritarias. En Egipto hemos visto como se bloqueaba internet y telefonía. Y en las últimas horas estamos presenciando cómo los periodistas internacionales sufren agresiones físicas en las calles. Todas a manos de los partidarios de Mubarak. Golpeados durante las conexiones en directo, como el periodista de CNN Anderson Cooper. A otros les han robado las cámaras con las que graban o han sido detenidos, como varios reporteros belgas e israelíes. Estoy leyendo ahora más testimonios de otros colegas de la Cadena Ser, RAC1 y TV3.

TODOS los compañeros que están allí, en las calles de El Cairo, contándonos la historia, arriesgando la comodidad de los estudios de radio y televisión, están haciendo periodismo. Del grande. El que se hace cuando las cosas se ponen difíciles. Como nuestro corresponsal Paco Forjas, que durante días ha sido el único contando en radio en directo lo que está pasando en Egipto. Como podía, claro, en esta interminable carrera de obstáculos para la información... Haciendo radio de la buena.

La secretaria de Estado Hillary Clinton ha pedido al vicepresidente de Egipto que castigue a los autores de estos actos violentos. De TODA la violencia en las últimas horas. El columnista del New York times, Nicholas Kristof, cuenta en su blog lo que ha estado viendo állí a lo largo de esta intensa jornada... "Es absurdo pensar que lo que está pasando aquí es el enfrentamiento entre dos grupos rivales. Los que están a favor de la democracia protestan pacíficamente, y los que apoyan a Mubarak llegan en autobuses, organizados y utilizan armas", narra el periodista, que acaba su post con un llamamiento: "Espero que la comunidad internacional denuncie este tipo de brutalidad, aparentemente organizada por el Gobierno".

Pues eso mismo.

El teléfono roto

Y EEUU sigue pendiente de Egipto. Prácticamente en los medios no existe otra cosa: conexiones 24 horas con las calles, el aeropuerto donde esperan ciudadanos estadounidenses a ser repatriados, analistas políticos buscando las razones por las que la Casa Blanca no entra explícitamente en apoyar o condenar al presidente Mubarak. "El futuro de Egipto debe decidirlo su pueblo" repite la secretaria de Estado Hillary Clinton. "EEUU no decide quién está en el gobierno, quién está en las papeletas electorales" dice el portavoz de Obama.

Las ruedas de prensa son diarias. EEUU quiere que Mubarak aborde las reformas que pide la calle. EEUU quiere que Mubarak cumpla lo prometido. EEUU quiere que Mubarak respete los derechos universales de su gente. EEUU quiere que Mubarak vaya más allá de los cambios de gobierno, hacia una transición democrática. La pregunta es: ¿Pero eso se lo ha dicho EEUU a Mubarak? ¿O sólo nos lo está diciendo a los medios de comunicación, que a su vez os lo contamos a vosotros? Hubo una breve conversación telefónica entre ambos presidentes, al estallar las protestas... Nada más. Ya me imagino que después de lo de Wikileaks llamar por teléfono a un presidente de Egipto desde la Casa Blanca, no sé, debe dar como cosa... También me imagino que la diplomacia indirecta acaba llegando donde tiene que llegar... Pero muy poca gente en el mundo puede levantar el teléfono para llamar a Mubarak. Y que se ponga! Digo yo que será mejor que hablen directamente, porque con tanto intermediario, a ver si alguien le va a decir algo que no es... y la liamos. Como aquel juego del teléfono roto, os acordáis? Me está viniendo a la cabeza la "diplomacia silenciosa" que etiquetaba Human Rights Watch el otro día, esa que practican los países occidentales frente a los regímenes autoritarios. Es eso o el teléfono roto. Susto o muerte.

Dori Toribio


Llevo más de 10 años trabajando en RNE. Ahora, descubriendo EEUU, como corresponsal en Washington. Este país también vive la radio pública con pasión. Y lo ha hecho a lo largo de su historia. El presidente Franklin Roosevelt allá por la década de los 30, inició sus “Charlas junto a la Chimenea”. Se dirigía por radio a los ciudadanos estadounidenses. Tono íntimo, palabras tranquilas, mensajes de confianza. Nunca hubo ira, ni chistes malos, ni uno tono más alto que otro. Se ganó a la opinión pública, pese al difícil momento político, sacando a Estados Unidos de la Gran Depresión, poniendo en marcha el New Deal y anunciando una Segunda Guerra Mundial. “JUNTOS NO PODEMOS FRACASAR”, fue su mensaje.
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