8 posts de enero 2009

"Backstage" de la "Inauguration"

Desde el inicio de este blog he sentido un cierto pudor a la hora de hablar de nosotros haciendo nuestro trabajo y, mucho más, de convertir el blog en un álbum de fotos mío y de la corresponsalía. Al mismo tiempo entiendo que parte del propósito de este tipo de blogs es acercar a los espectadores/oyentes/lectores algo de lo que en el mundo del espectáculo llaman backstage, el "entre bambalinas" del teatro, el making of del cine.

Después de pensármelo durante diez días y darme tiempo para digerir la experiencia, aquí va mi backstage personal/profesional de lo que fue estar a unos cien metros de Barack Obama cuando juró el cargo de presidente de los Estados Unidos. El poco, diminuto, espacio físico de que dispuse y la aún menor movilidad -más el frío en los dedos- me impidieron hacer más y mejores fotos.

Esto de aquí arriba es lo que en los EEUU llaman raiser (elevador) y en el argot profesional en España suele llamarse "practicable", unas gradas artificiales desde las que los medios visuales puedan captar imágenes del evento. En ese andamio estuvimos hacinados, y por turnos (en el momento de entrar en directo), cientos de periodistas de televisión de todo el mundo. El espacio era tan escaso que teníamos el objetivo de la cámara a apenas un palmo de la cara, los que entendáis un poco de televisión o fotografía sabréis la barbaridad que es eso. Estábamos en uno de los laterales de la tribuna-escenario.
Para acceder a nuestra posición cuando teníamos una conexión teníamos que ir la mayoría de las veces a gatas -literalmente, lo prometo, tengo testigos- arrastrándonos por el suelo sorteando pies (botas), cables y demás material técnico para evitar cruzar por delante de otros colegas que estaban en directo en ese momento. Cuando habías terminado tu conexión tenías que dejar el sitio libre para el próximo corresponsal que tuviera turno en esa posición y, hala, el mismo camino a gatas por el suelo, por debajo del tiro de cámara. En ocasiones tenías suerte y en ese momento nadie estaba en directo y podías, rápidamente, pasar andando por delante de las demás cámaras. Quienes fueron al evento con su mejor abrigo se arrepintieron pronto. Podéis imaginaros cómo quedaron mis pantalones, mis guantes y mis rodillas. Y mi todo.


Ésta es la vista que teníamos desde el "rellano" del "practicable". No os perdáis el practicable de los fotógrafos y los camarógrafos que tenían que tomar los planos frontales. Yo, que tengo vértigo, me ponía enferma sólo de verlos ahí arriba, en esa torre.
Tuve que hacer la foto muy rápidamente porque el sevicio secreto no nos dejaba estar en ese rellano, estaba a la misma altura y muy cerca, demasiado para ellos, de Barack Obama.

Seguridad.
Lo comenté en el programa especial de TVE: estuve en este mismo lugar hace cuatro años, para la segunda toma de posesión de George W.Bush. Entonces se dijo que las medidas de seguridad no tenían precedentes porque era la primera Inauguration (toma de posesión) después de los atentados del 11-S. Y la medidas fueron ciertamente fuertes. Bueno, pues, comparado con lo que ha sido esta Inauguration, aquello no fue nada.
Estábamos advertidos y sabíamos por qué. Como dijeron desde el Homeland Security (el super-ministerio de Interior) es que la amenaza del "terrorismo islámico" no ha desaparecido y a ella hay que añadirle la de un individuo o grupo racista.
Llegué al checkpoint sobre las 5:15h (de la mañana, of course, y después del viaje en metro/sardina en lata que relaté en un post anterior) y me encontré ya una larga cola de colegas. Pasé el control a las 5:50. El control, además del arco de detección de metales y el cacheo incluía una lectura -y registro- con láser de la credencial personal que te habían adjudicado. Bien, vale.
La novedad en esta ocasión es que una vez pasado ese control, y ya dentro de lo que llaman perímetro de seguridad, un policía te volvía a pedir la credencial cuando llegabas a la base del "practicable" (el andamio) y cuando alcanzabas el rellano previo a las posiciones de directo (el de la foto de arriba) alguien del servicio secreto te interceptaba y te decía que ahí no podías estar, entonces tú decías, "es que tengo que entrar en directo dentro de diez minutos", entonces él pedía a su enlace que lo confirmara, éste preguntaba al coordinador de Eurovisión (el consorcio de televisiones públicas europeas que nos facilita este tipo de despliegues), y cuando éste se lo confirmaba alguien te escoltaba hasta la cámara. Apenas cinco metros de distancia. Y en cuanto veían que habías terminado el directo, te echaban, te mandaban a las tripas del andamiaje donde no veías nada.


La platea, la zona VIP, con sillas y por invitación, justo a los pies de la tribuna donde fue la ceremonia y dentro del perímetro de seguridad. Aún no había empezado la ceremonia.



Steve Harper
, uno de los camarógrafos que suelen trabajar para Eurovisión, me hizo esta foto en un paréntesis de uno de mis directos. Yo estaba calladita y fuera de pantalla porque, si os fijáis, en ese momento Barack Obama estaba jurando el cargo. En el piso (peldaño) de abajo está Albert Elfa, de TV3, esperando instrucciones de Barcelona y Stratis (Strat) Zervos, otro de los camarógrafos que trabajan en los despliegues de Eurovisión.
Iñigo Horcajuelo, el camarógrafo de la corresponsalía, al igual que Jean-Pascal Azaïs, el montador, y Anna Úbeda, la productora, estuvieron esos días dedicados al equipo de refuerzo que vino de Madrid, por eso no los veis en este post.



Aquí ya había terminado mi directo, pero no quería perderme el discurso del Presidente Obama, así que con la complicidad del Elfa y de Philippe, un corresponsal belga, me puse en cuclillas (para no entar en sus planos, ellos estaban esperando entrar en directo) y apretujada entre la pierna izquierda de Albert y la derecha de Philippe, y a través de los barrotes de la barandilla del andamio, seguí el discurso e hice esta foto.

Sensación inesperada
Llevo más de cuatro años siguiendo la carrera de Barack Obama, dos, de campaña electoral, y dos meses de larguísima transición en los que Obama ha ejercido de presidente entrante. Aún así -y para mi sorpresa- cuando lo vi jurando el cargo -a apenas cien metros de mí- y luego haciendo el discurso la escena tenía de repente algo de irreal. La nota discordante era su color de piel y por primera vez en esta larga cobertura tuve la sensación de que lo que yo estaba viendo no era del todo real, me parecía que estaba viendo una serie de televisión o una película. Ficción. Y a lo largo de esa semana llegué a la conclusión de que la mía fue una reacción generalizada porque varios articulistas, a la derecha y a la izquierda de Obama, subrayaron al comentar su discurso lo que consideraron decisión inteligente de Obama: no hacer mención explícita al hito racial histórico. "Barack Obama entendió que su mera presencia en esa tribuna era sobradamente elocuente" escribieron.

Bueno, no sé si os ha interesado, pero he creído que este post era pertinente.
A partir de ahora podemos seguir hablando de la crisis, las leyes y decretos que firme Obama, el poder que le está dando a los militares en algunos puestos importantes del gobierno, la guerra de Afganistán, el reconocimiento del Partido Repubicano de que si siguen siendo "un partido de blancos" no tienen futuro porque son un grupo demográfico a la baja...Temas no nos faltarán.

Obama y el extranjero

Esta semana el periodista Al Kamen del Washington Post ironizó* sobre el ansia de los mandatarios extranjeros por echarse un Obama a la boca, me explico, por poder hacer alguna conexión personal o política con Obama para ver si así se les pega algo de la extraordinaria popularidad de que, de momento, goza el presidente de los Estados Unidos. Ponía como ejemplo los comunicados de los gobiernos alemán y francés contando que el presidente Obama había llamado por teléfono a la canciller Angela Merkel y al presidente Nicolas Sarkozy.

El teléfono
Robert Gibbs, el portavoz de la Casa Blanca (y uno de los brujos de la exitosa campaña de Barack Obama), empieza sus ruedas de prensa diarias contando a quién ha llamado el Presidente. Si no me fallan las notas que he ido tomando, el orden de llamadas ha sido éste: el primer día, los cuatro gobiernos más directamente implicados en el proceso de paz de Oriente Próximo: Israel, Autoridad Nacional Palestina, Egipto y Jordania.
La siguiente ronda de llamadas fue para el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, para el rey Abdulah de Arabia Saudí y para el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown. En la siguiente ronda, Angela Merkel (Alemania), Dmitri Medvedev (Rusia) y Nicolas Sarkozy (Francia). Y en la siguiente, Kevin Rudd (Australia) y Álvaro Uribe (Colombia). Ayer miércoles fue el turno del presidente Motlanthe, de Sudáfrica y del primer ministro Aso, de Japón.

El Air Force One
Mucho más interés que las llamadas despiertan los viajes y las visitas. Sabemos que la tradición manda que Canadá y México sean los primeros países que visite el Presidente de los EEUU. Para Canadá ya hay fecha, 19 de febrero. Para México, no, pero recordemos que una semana antes de tomar posesión del cargo Barack Obama se entrevistó con Felipe Calderón aquí en Washington.
El Washington Post publicaba hoy un artículo sobre citas ya programadas y apuestas. Programadas están la cumbre del G-20 en Londres el 2 de abril y la cumbre de la OTAN en Estrasburgo el 3 y 4 de abril, lo que da pie a pensar que, ya puestos, incluirá esos días alguna otra escala europea.
En la campaña Obama prometió que visitaría un país de religión musulmana en los 100 primeros días de su presidencia, pero no se sabe cuál y las apuestas pasan por Malasia, Indonesia y Egipto.
Cuenta el Post que hay congresistas que lo están presionando para que visite Haiti y Kosovo.

Las visitas
En cuanto a las invitaciones a la Casa Blanca, el Post no da pistas, sólo dice que es una práctica común que si no puedes o no quieres ir a determinados países, invitas a sus líderes para que vengan y dejas el viaje para otro momento más oportuno.

Joe, ve tú
Y como ya predijo en la campaña Bill Clinton, las fuentes consultadas por el Post indican que con la que está cayendo en casa (la crisis/recesión/¿depresión? económica) el presidente no estará para ir paseándose por ahí. La urgencia está aquí y le dejará los viajes al vicepresidente, Joe Biden, quien por otra parte ha acumulado como senador mucha experiencia -y creo que gusto- en política exterior.

P.D. Rod Blagojevich (el que puso a subasta el escaño de senador de Barack Obama) ya no es gobernador de Illinois. El Senado del estado lo ha destituido este jueves por el procedimiento de impeachment por unanimidad, también lo han inhabilitado para cualquier cargo público en Illinois.


(*)Tell Me More, Tell Me More
With Obama winning soaring approval ratings around the world, foreign leaders can only hope to catch a little of his pixie dust, our colleague Glenn Kessler reports. After all, their own approval ratings are down somewhere around 50 percent, while Obama's are sky-high. So it only can help to show you are working closely with the world's most popular politician. (Bush's approval ratings overseas, by contrast, were most always lower than those of any local leader, so helping him could only hurt you.)
Case in point: the pro forma announcements of presidential phone calls. Obama called both German Chancellor Angela Merkel and French President Nicolas Sarkozy yesterday, and the overseas accounts of those calls is far more laudatory and more detailed than such missives released during the Bush presidency, using words such as "hailed," "courageous," "warm," "friendly" and "trust." The effusive French news release noted the "warm conversation, which lasted half an hour," and the German release, which didn't have a precise length of the chat, noted that it was "in-depth."
Al Kamen. Washington Post, 27 de enero, 2009

You too, Europeans

En diciembre de 2006 la revista Time eligió como persona del año a "You" y el retrato de portada fue un espejo para que YOU -tú- te vieras en ella. Time llegó a la conclusión de que ésa era la gran revolución que se había producido con la nuevas tecnologías interactivas y la nueva forma de comunicación y de marketing. You, tú, tenías, o sentías que tenías, parte de las riendas del poder en tus manos.

Barack Obama abrazó esa filosofía y ese lenguaje desde su primer discurso como candidato, cuando lanzó la campaña en Springfield (Illinois) el 10 de febrero de 2007. Durante toda la campaña ha insistido en que esta campaña "is not about me, it's about you", "no se trata de mí, se trata de ti/usted/vosotros". Y ha tenido unos resultados espectaculares y revolucionarios con miles de seguidores, especialmente los jóvenes, sientiéndose parte no sólo de la campaña, sino del mismo Obama.

Ahora el Presidente Obama ha vuelto a decir desde el primer momento que "it's about you". La situación está muy mal, vienen tiempos muy duros y todos, todos, también you, tendremos que hacer esfuerzos y tomar decisiones difíciles. Ése es su mensaje. A arrimar el hombro todos.

El mensaje va también para sus aliados -y en algunos casos rendidos admiradores- europeos. Ya sé que me queréis -viene a decir Obama- pero lo que necesito son menos palabras y más hechos. Y los hechos -como se ha estado discutiendo este lunes en Bruselas- son países europeos que acojan a los presos de Guantánamo que liberen, por ejemplo. Y más dinero y más soldados para Afganistán, y que los países que están desplegados en zonas "light" de Afganistán, como España, manden soldados al sur, a la zona caliente, donde hay más peligro de muerte. Para quien quisiera oirlo Obama ya lo insinuó en su famoso discurso en Berlín.

Y ya lo expuso Thomas Friedman en un artículo en el New York Times inmediatamente después de la victoria de Obama: menos palabras cariñosas y más dinero y efectivos contantes y sonantes.

Uno de los razonamientos que se han hecho quienes han votado por Barack Obama, y se hicieron quienes votaron por John Kerry en 2004, es "entendemos que los gobiernos extranjeros no quieran colaborar con George Bush, lo entendemos, pero a Kerry, a Obama, no se lo podrán negar".

Ya no le mentiré a mi hijo

Día 4 de la Nueva Era. Léase con cierta ironía, please.
Escribo este primer post de la Era Obama mientras estoy con Jean Pascal (el montador de la corresponsalía) montando el reportaje sobre el Presidente Obama para el Informe Semanal de este sábado.

Y tengo muchos mixed feelings (sentimientos mezclados, diversos) sobre lo vivido estos días, en la línea de lo que os comentaba en el post anterior, la dualidad entre el romanticismo y el escepticismo.

Decidme qué toma de posesión de un presidente ha congregado durante horas -y a varios grados centígrados bajo cero- a más de millón y medio de personas y paralizado medio país en un día laborable. Como ocurrió en Chicago la noche y el día siguiente a las elecciones, ibas por la calle y la gente, desconocidos, te sonreía. En el metro, a las cuatro y cuarto de la madrugada, no te podías montar de lleno que iba y cuando lo lograbas ibas como sardinas en lata, la mejilla aplastada contra el cristal de la puerta y un montón de manos, rodillas y codos ajenos presionando tu cuerpo. Pero en este país, ¡y en esta ciudad!, donde tu espacio propio es sagrado y nadie se atreve a tocar a nadie, ese día nadie se quejaba, al revés, era motivo para el humor. Que había que estrujarse más allá de lo verosímil, alguien animaba: Yes, we can!. Que apenas tenías espacio para respirar, We are one!
Había, y perdonad si suena cursi, pero era así, felicidad en el ambiente.

La multitud movilizada y ese ambiente no son propios de un mero relevo presidencial, son algo mucho más parecido a la reacción que producen algunos cambios de régimen. Y se debe a dos grandes factores: la frustración profunda que siente la mayoría del país (el 80% cree que el país va mal) y, muy, muy especialmente, el significado que este momento tiene para los ciudadanos negros.
La primera frase que dicen todos, todos, empezando por Condoleezza Rice es "nunca creí que viviera para verlo". Un Presidente de los Estados Unidos de piel negra.

Para que os hagais una idea de lo profundo que es:para el reportaje de Informe Semanal hemos entrevistado a Jannette Dates, Decana de la facultad de Medios Audiovisuales y Publicidad de la Howard University, una universidad casi exclusivamente negra. En ese ambiente académico nos encontramos, de entrada, que la puertas de los despachos de la decana y de su asistente estaban empapeladas con fotos de los Obama y, luego, ocurrió esto durante la entrevista:
-¿Creía usted hace trece meses que Barack Obama podía ser elegido presidente?
-No. (Contundente y seco)
-¿Cuándo cambió de idea?
-Iowa...Cuando él ganó en Iowa...
En ese momento a la Decana la venció la emoción y tuvo que interrupir su discurso para enjuagarse las lágrimas. El "simple" hecho de recordar que un estado del interior, casi al 100% blanco, eligió en las primarias a un candidato negro pudo con ella, se le quebró la voz y lloró.

Luego me explicó (explicará a los espectadores de Informe Semanal) así la trascendencia de este momento para los afroamericanos: "Ahora puedes decirle a tu hijo: 'puedes ser lo que te propongas'. Decirle eso sin sentir que le estás mintiendo es un gran cambio respecto a cómo eran las cosas hasta ahora".

Sobre el otro factor que explica la explosión de júbilo, la crisis profunda de este país, os dejo con la explicación/reflexión (también para el Informe) de Charles Lane, periodista y miembro del consejo editorial del Washington Post: "La ventaja que Obama tiene es que llega en un momento muy crítico y no hay una alernativa a él. Tiene el apoyo de casi todo el país, incluso de quienes no lo han votado, porque sabemos que vamos todos en el mismo barco. Como país hemos invertido todo en este presidente y eso es una gran ventaja para él en el comienzo. Ahora bien, si la inversión no rinde, la cosa cambiará."

We are one

PRESIDENTE OBAMA: TODOS A UNA.
La cosa está mal y tenemos que empujar juntos y hacer sacrificios todos. Éste es un gran país (el mejor sobre la capa de la Tierra) y lo demuestra cuando tiene grandes retos. A algunas generaciones les toca demostrarlo y la nuestra es una de esas generaciones llamadas a hacer un gran esfuerzo colectivo, salir del hoyo y abrir una nueva era. Y ya hemos demostrado que estamos a la altura porque habéis hecho historia al elegirme a mí venciendo prejuicios que arrastramos desde el nacimiento de este país. Y yo, sin haber aún tomado posesión del cargo, ya estoy con letras mayúsculas en la Historia de los Estados Unidos y me comparan ya con Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt.

Ése, resumido, está siendo el mensaje y el tono de los actos y discusos de Barack Obama estos últimos días y ha sido el tono de este domingo en el Lincoln Memorial, el monumento a Abraham Lincoln.

LA FUERZA DE LAS PALABRAS. PASTOR OBAMA
La sociedad estadounidense estaba profundamente frustrada y deprimida: dos guerras largas que no ganan, una crisis económica gravísima y la reputación internacional por los suelos. Tenían hambre de una líder que los sacara de esa depresión y Obama con su carisma y su oratoria ha conectado con esa necesidad. Y al parecer la relación pastor-rebaño (sin ningún ánimo peyorativo, de verdad) funciona. Según publica el New York Times la mayoría de la población tiene esperanza en Obama y está dispuesta a darle el tiempo y la paciencia que Obama les pide. Incluso, entre los encuestados, un 58% de los votantes de McCain dicen sentirse esperanzados con Obama.

QUÉ DIRÁ
El listón de los discursos de Barack Obama está tan alto que todo el mundo espera con ansia su discurso de toma de posesión del martes, que ya antes de pronunciarlo sabemos que pasará a la historia. De Obama -el listón lo ha puesto alto- se espera que dejé para la posteridad alguna frase memorable como en su día hicieron Lincoln, F.D.Roosevelt y John F. Kennedy. Dice Obama que se lo dijo su hija Malia (10 años) "Mmmm, first African-American President...you better be good". "Primer presidente negro, más vale que lo hagas bien".

LINCOLN MEMORIAL
Al final he aplicado la vieja regla del periodismo, una vez has logrado entrar no te vas hasta que quieras o te echen. Vamos, que he estado en todo el concierto-celebración de este domingo. Ha sido una experiencia que os puedo contar desde dos perspectivas, la romántica o la escéptica (es saludable que los periodistas mantengamos siempre un poco de escepticismo), incluso cínica (soy europea mediterránea...)
Os dejo con la romántica y vosotros deducís la otra.
Ha sido el acto en que más amplia y visiblemente se ha celebrado que alguien de piel negra se convertirá en presidente. Nunca había habido tantas personalidades negras sobre un escenario en un acto de este calibre. Momentos memorables: El primero en tomar la plabra, Denzel Washington, el primero en cantar, Bruce Springsteen, con el Raising (que ha sido uno de los himnos de la campaña). Stevie Wonder ha puesto a losObama y los Biden en pie. Bono con U2 diciendo que el sueño de Martin Luther King es también el sueño de los irlandeses, de los europeos, de África, de los israelíes. Pausa. Y de los palestinos. Tiger Woods, por fin, ha aparecido con Obama, durante la campaña se resistió (los de Obama lo querían para reforzar el mensaje de que Obama es el Tiger Woods de la política)...y al final Bruce ha presentado a Pete Seeger. Juntos (el uno, a la guitarra; el otro, al banjo) han cantado la canción de Woody Guthrie: "This land is your land land, this land is my land, from California to the New York island, from the Redwoods forest to the Gullf stream waters, this land was made for you and me..."

Otro día os contaré la historia de esta canción-himno o, si alguien de vosotros quiere hacerlo, aquí está este blog a disposición...

Y ahora, el apagón. Entre la Coronación eInforme Semanal no creo que pueda dedicarme al blog en unos días. Lo dejo en vuestras manos.
This blog is your blog, this blog is my blog...

Abe-ama

Abe por Abraham (Lincoln) ama (por Obama), la blogosfera va llena de juegos de palabras entre ambos nombres

Desde que lanzó su campaña presidencial en las escalinatas del Capitolio de Springfield, la capital de Illinois, Barack Obama ha jugado y realzado los paralelismos que tiene con Abraham Lincoln. Los dos se lanzaron a la carrera presidencial con muy poca experiencia en la política nacional, en unos momentos muy difíciles para el país (en el caso de Lincoln, al borde de la guerra civil que, al final, estalló) y los dos triunfaron en gran parte gracias a una oratoria prodigiosa.
El paralelismo con Lincoln le permite a Obama, además, presentarse como el personaje histórico que cierra el círculo: Lincoln abolió la esclavitud, Obama se convierte en el primer presidente negro.

Ahora, Barack Obama ha arrancado sus actos de "Inauguration" (Coronación, toma de posesión I mean) rehaciendo parte del trayecto en tren de Abraham Lincoln. Ahí, la clavé con antelación. Obama ha ido de Filadelfia (la cuna de los EEUU, donde se redactó la Declaración de Independencia) a Washington DC, y el domingo hará un discurso a los pies del monumento a Lincoln (donde Martin Luther King pronució el discurso I have a dream), y el martes jurará el cargo de Presidente con la mano sobre la misma Biblia que utilizó Lincoln en su jura.

Y tanto paralelismo ha dado, está dando, para mucha emoción, pero también para mucha coña en "la red".

Escribo este post entre parada y parada del tren, en el que no voy, pero que sigo en directo. Para más información y detalles sobre la Coronation, os remito a la "central de información sobre la Inauguration" del Washington Post.



En los cuatro, 4, días de toma de posesión, el equipo de Obama intenta encontrar el equilibrio entre las ganas de celebración del hito histórico que tiene buena parte de la población, incluso la necesidad de una catársis colectiva para salir de la depresión moral, y la sobriedad que requiere la gravedad de la crisis y el respeto a lo mal que lo están pasando millones de personas. No sé si será casualidad, pero hoy los cuatro, los Obama y los Biden, iban con abrigo negro y ellas rompían el negro-luto con un toque morado.


En cuanto a lo nuestro intentando cubrir todo esto para televisión...lo de las medidas de seguridad, sus gestiones, cambios, dificultad de movimiento...es algo, directamente, inenarrable. Y da para otro slogan:


Yes, we can't

El día D, el de la
Coronation, este blog sufrirá un apagóm por mi parte porque no me garantizan que pueda entrar a los puntos de directo con el ordenador. Me arriesgo a un chequeo mayor y -¡aún!- más lento e, incluso, a que me lo requisen...Así que, dejo el blog en vuestras manos.


Se va, de verdad

Los post de estos días serán bastante telegráficos porque la verdad es que, entre los trámites para sortear las medidas de seguridad made in USA por una parte y la improvisación made in Spain por otra, estos días no tengo apenas tiempo para echarle una mirada a los periódicos, lo cual, diréis -y tendréis razón-, en el caso de una periodista es grave. Pero así es. Normas que cambian de un día para otro, restricciones en aumento, gestiones que después del tiempo y dinero que han costado no sirven para nada...y el resultado, como decía en el post anterior, es que en estos momentos no sabemos cómo asegurarnos de que llegaremos a los puntos de directo y podremos conectar en directo el Día de la Coronación, perdón, la Inauguration, perdón, la toma de posesión de Barack Obama. Fantastic!

Unos que vienen y otros que se van.
Barack H. Obama llega y se va George W. Bush y de ahí el título del post. Se lo he copiado a Gail Collins (he leído su columna en el New York Times mientras iba en el metro). Dice Collins con ironía (¡cómo envidio la habilidad del periodismo anglosajón de usar la ironía sin perder un ápice de seriedad y enjundia en sus artículos y crónicas!) que Bush lleva tanto tiempo despidiéndose a base de entrevistas y ruedas de prensa que parece una de esas bandas de rock que llevan de gira de despedida desde los 80. Escribo el post mientras espero a que se despida otra vez, en esta ocasión, por televisión, a hora de máxima audiencia.
Este mediodía ha hecho balance en el Departamento de Estado, donde ha vuelto a deshacerse en elogios a Condoleezza Rice, Condi, de quien ha dicho que para él es como una hermana y que la historia dirá que ha sido una de las mejores Secretarias de Estado. George W. Bush se va y, según el último sondeo de Gallup, su cota de aprobación es del 34%, la misma que tenía Jimmy Carter al dejar la Presidencia (con los rehenes en la embajada de Teherán) y 10 puntos más que Richard Nixon al montarse en el helicóptero huyendo del impeachment por el Watergate.
Bush ha remontado estas últimas semanas de los 20s a los 30s en parte por lo elegante que está siendo en el proceso de transición al presidente entrante, Barack Obama. Collins atribuye la remontada al alivio general porque se va.

Gooooool del Gobernador
En apenas 24 horas pasaron los Senadores, sobre todo los demócratas -los de su partido-, de su rotundo NIET a cualquier candidato que seleccionara el gobernador de Illinois (detenido y procesado por poner a subasta el escaño de Barack Obama) a acogerlo con los brazos abiertos. Y es que Rod Blagojevich puede que sea un corrupto, pero ha demostrado que en ese tupé suyo elvispresleyano no tiene un pelo de tonto. Ha elegido a un juez, negro, Roland Burris, a quien Obama había apoyado en contra de Blagojevich en unas primarias. Es decir, les ha propuesto un candidato que sus señorías, sobre todo los demócratas -los de su partido- no han podido rechazar, entre otras razones para no parecer racistas, si, al rechazarlo, dejaban el Senado sin ningún afroamericano. Roland Burris ha jurado hoy el cargo, ya es Senador de los Estados Unidos.

Guantánamo
Me pregutáis por ello. Se ha filtrado que al día siguiente de tomar posesión Obama dará orden, presidencial, de cerrar esa cárcel vergonzosa. PERO, tanto él como su entorno, ya están advirtiendo de que el proceso será largo porque es complicado: ¿Cómo deciden quién queda libre y quién, detenido? ¿A dónde mandan a los libres, si en su país de origen no los quieren o hay sospechas de que pueden ser maltratados, y en los EEUU tampoco los quieren? ...

Que se me echa el tiempo encima. Os dejo. Ha sido un placer ver qué rápidamente se ha vuelto a activar este foro con vuestras aportaciones.


Welcome back

A la vuelta de la primera escapada que hice cuando empecé a vivir en los EEUU el funcionario de aduanas en el aeropuerto Dulles (el internacional de Washington DC) al ver mi pasaporte extranjero me preguntó si venía de visita, "no -le respondí- vivo y trabajo aquí". Entonces él me sonrió y me dijo "welcome back", que es algo así como "bien regresada/bienvenida de vuelta".
No me ha vuelto a pasar, pero me gusta recordarlo para soportar y superar el via crucis en que se ha convertido volar a y entrar en según qué países, entre ellos éste. Y el maltrato general al pasajero, sea el país que sea y la compañía aérea que sea. En algunos países lo más complicado es salir de ellos, pero ésa es otra historia.

Aquí estoy de vuelta y os digo a todos Welcome, y a los reincidentes: Welcome back.

Y desde que he vuelto estoy atrapada en la intendencia de la cobertura de la coronación, perdón, la toma de posesión de Barack Obama: tramitación de credenciales e intentar saber -¿es acaso eso posible?- el programa exacto de actos de esos días, los horarios, qué libertad de movimiento tendré...
En estos momentos la cosa está en que tengo que elegir en qué programa o telediario salir porque el gentío y las medidas de seguridad no me permitirán dejar una posición de directo y llegar a tiempo a la siguiente...

En este primer post del año iba a extenderme en que Barack Obama está cobrando -como no podía ser de otro modo- dimensión humana. Ya no parece una figura sobrehumana infalible, ya ha tomado algunas decisiones y dado algunos pasos que han molestado o por lo menos han deshinchado la fe ciega que había en él. Pero no entraré en detalles, dejo sólo el titular. Añadiendo que, de todos modos, Obama sigue gozando de una gran aprobación popular por cómo está llevando la "transición", un apoyo superior a los votos que obtuvo y es que la cosa está tan mal, todos son tan conscientes de que la situación es muy grave, que la gran mayoría, incluidos muchos que no votaron por él, desea que lo haga y le salga bien. Lo necesitan.

Y, hablando de fe en Obama, sabía -por la demanda desbordante de información que hemos tenido en esta corresponsalía- que en España había mucho interés por Barack Obama y que las elecciones en los EEUU se han seguido casi con más interés que las españolas. Lo que me ha sorprendido en estas vacaciones es la fe que tienen algunos comentaristas y políticos españoles en que Obama obrará poco menos que milagros y que su varita mágica alcanzará la piel de toro. Repito lo dicho varias veces: Barack Obama es un ser humano y el cargo al que se ha presentado, ganado y ostentará a partir del día 20, es el de Presidente de los Estados Unidos de América y, como dicen que dijo Winston Churchill, los imperios no tienen amigos, sino intereses. E incluso si tienen amigos, ya sabemos que unos amigos son más amigos que otros.

Año nuevo, vida nueva.
Barack Obama tiene -salvo que al final encuentre una manera de salvarla- que ir despidiéndose de su BlackBerry por razones de seguridad (evitar que se infiltren en su correo electrónico) y por cuestiones legales (todas las comunicaciones del presidente tienen que quedar registradas, son documentos oficiales, incluidos los e-mail). Cuando George W. Bush asumió el cargo de presidente mandó un último e-mail: "chicos, no más e-mails durante ocho años" .
A la fuerza ahorcan y, salvo que los abogados encuentren la fórmula que lo salve de la amputación electrónica, Obama tendrá que aprender a vivir sin el teléfono-ordenador colgado del cinto.
A la fuerza ahorcan, y justo cuando Obama tiene que renunciar a ella, yo he sucumbido. Creo que era la única periodista en los EEUU que no tenía un teléfono con acceso a internet, pero he tenido que claudicar y hacerme esclava porque cada día se hace más dificil ejercer la profesión aquí sin un artilugio de ésos. Todo el mundo da por sentado que llevas encima un móvil con acceso a internet y el e-mail ha substituido prácticamente a la llamada telefónica para comunicarse. Con lo cual, si no tienes acceso a tu correo permanentemente, te puedes encontrar muy "colgada" y con chascos desagradables. El SMS nunca ha sido muy usado aquí, salvo -gran excepción- por Barack (así firmaba en los SMS que me llegaban) en la campaña, como ya he comentado en posts anteriores.

Por cierto, como se lleva hablando de la BlackBerry de Obama desde que fue elegido, unos expertos en marketing han calculado que la campaña que Obama le ha hecho al dichoso aparato valdría en el mercado publicitario entre 25 y 50 millones de dólares. Wow!

Ah, dicen que Condoleezza Rice -que también fue amputada en su día- se comprará un i-phone en cuanto deje el cargo.

PD Los canelones de mi madre, deliciosos, as usual; las gambas ¡con cabeza!, exquisitas. Lo peor, encontrar un restaurante en el que no me obliguen a fumar el tabaco de otros. Eso sí ha sido un chasco. En la distancia me había creído -¡parece mentira!- que había una ley en España que protegía los derechos y la salud de los no fumadores (los niños, por ejemplo) en los locales públicos, pero, según me han explicado varios maître, la ley made in Spain les permite decir "se siente, nosotros no la aplicamos y en este restaurante se fuma". O sea, hecha la ley, hecha la trampa. Y en los pocos donde encontré zona de no fumadores solía estar en la peor parte del restaurante. Mira tú por dónde ésta sí es una razón importante -para mí- para sentirme welcomed back.

Lorenzo Milá


Lorenzo Milá es el corresponsal de Televisión Española en Washington, Estados Unidos.
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