10 posts de febrero 2009

Penélope, Javier, Pedro, Rafa, Pau...

A raíz del Oscar a Penélope Cruz David Gómez me pide en su comentario que cuente cómo se perciben y comentan aquí en los EEUU los triunfos de artistas y deportistas españoles.



Antes que nada creo que conviene recordar tres datos importantes para centrar la conversación:
1) Los Estados Unidos son un país grande que va desde el Círculo polar ártico (Alaska) hasta el Caribe (Florida).
2) Los Estados Unidos son un país de inmigrantes cuyos cimientos son anglosajones y protestantes, pero donde no paran de crecer las etnias, religiones, lenguas y acentos que en él cohabitan.
3) Comparado con la vieja Europa aquí a las personas se las juzga más por sus méritos, los resultados de sus acciones, que por sus orígenes. Claro que hay discriminación por razón de clase y de origen, pero, comparado con Europa, esa discriminación pesa menos a la hora de valorar a la gente.

Establecido el contexto, contaré mi experiencia como observadora y como extranjera en los EEUU. Lo resumiría con tres adjetivos y un pronombre: exótico, sofisticado, libertino....o...nada.

Me explico. Para una parte de la población no significa nada. Ahora bien, la mayoría de medios de comunicación importantes tienen su sede en ciudades de la costa este o la costa oeste, es decir, en ambientes cosmopolitas y de tendencia progresista. Para ellos los artistas españoles contemporáneos -así como lo europeo en general- reúnen tres características que les resultan muy atractivas: se da por supuesto que son moralmente libertinos (porque Europa vista desde aquí lo es), que son sofisticados (porque Europa, el estereotipo de Europa, lo es) y son exóticos porque tienen un acento fuerte cuando hablan en inglés y vienen de lugares que muchos no conocen.
Desde que vivo aquí, Almodóvar ha repetido Oscar y Bardem y Penélope se han estrenado. A los tres, en general, la crítica y el público estadounidenses los aprecian mucho.

Que ganen premios siendo extranjeros ya no es noticia, recordemos que este año de los cuatro actores premiados sólo Sean Penn ha nacido en los EEUU y el año pasado, ninguno. En el caso de los actores españoles o franceses o italianos, o indios, el acento los hace mucho más exóticos que a los británicos o australianos.
Y aún así, lo del acento cada vez cuenta menos, os recuerdo que Arnold Schwarzenegger es el gobernador de California, el estado más rico y poblado de la Unión y donde está Hollywood, y tiene un fortísimo acento alemán (alemán de Austria, hablo del idioma, que no quiero herir susceptibilidades), a pesar de las décadas que lleva en los EEUU.
Además, en lo de la lengua los estadounidenses suelen apreciar con envidia el poliglotismo de otros.


En cuanto a los deportistas, ADORAN, así, llanamente, ADORAN a Rafa Nadal. El amor y la admiración que le tienen sólo es comparable con la pasión por Tiger Woods. Y en cuanto a Pau Gasol, desde que está en los Lakers tiene mucha más notoriedad, está entre los mejores y lo ven sobre todo como el gran complemento de Kobe Bryant. De dónde sea es una cuestión secundaria porque la NBA ya está llena de foreign-born, nacidos en el extranjero. Así los llaman. Nacidos en China, Francia, Argentina, las repúblicas Bálticas...

Como me consta que entre los lectores de este blog hay ciudadanos estadounidenses o que vivís o habéis vivido aquí, o tenéis contacto con los Estados Unidos, os invito a compartir vuestra experiencia y enriquecer la conversación que ha propuesto David.

Esto es lo que hacemos con tu dinero

Éste es un post más breve de lo habitual, en plan flash.
El Presidente Obama ha firmado -ahora ya sí, ahora ya va en serio- el plan de medidas económicas para estimular la economía. Y, por cierto, le han cambiado lo de "stimulus", que les sonaba fatal, demasiado técnico, raro, por "recovery", o sea, recuperación. 787 mil millones de dólares. Una suma que resulta, grosso modo, de las inversiones (gasto para algunos) que se harán, los reembolsos fiscales y los impuestos que dejarán de recaudarse.

El plan más caro, dicen, de la historia de los Estados Unidos. Una ley de envergadura histórica en menos de un mes de presidencia, subrayan también.

Uno de los argumentos que repite Obama cuando "vende" este plan a la población es que el uso de este dinero del contribuyente se hará de manera transparente y cualquiera con acceso a internet podrá ver a dónde va su dinero a través de una nueva, otra, web que ha creado la presidencia Obama: www.recovery.gov.

El Presidente Obama te da la bienvenida en la portada con un video y luego, aún bastante en precario, explican en qué partidas se dividen los 787 mil millones e invitan a que participes contando qué están haciendo o qué podrían hacer con parte de ese dinero en tu community, ahí donde vives.

Como del stimulus/recovery plan ya hemos hablado en posts anteriores hoy os dejo con la nueva web para que le echéis una mirada.

¿Información? ¿Propaganda? ¿De todo un poco?

Flashback con Billie Holiday

Tal vez, me he dicho, debería escribir sobre Afganistán -la guerra de Obama ya lo llaman- y cómo están empeorando las cosas ahí y cómo el gobierno Obama quiere más militares y más dinero de los socios de la OTAN; o de la visita del presidente Obama a Canadá, la cláusula "Buy American", la colisión entre necesidad energética y política medioambiental o el escrupuloso bilingüismo del primer ministro Harper, anglófono; o de lo que últimamente más me ocupa, la crisis económica y el tono entre prudente y pesimista con que habla de ella el gobierno Obama.
Pero al final he decidido aparcar esa "rabiosa actualidad" y hacer un flashback a un día en que aún no existía este blog.
Hago el flashback porque este mes de febrero se celebra, como todos los años, el mes de la historia afroamericana y porque me apetece compartir con vosotros una joya que he encontrado en Youtube.

El día fue el 15 de junio de 2005. Ese día el Senado de los Estados Unidos aprobó una moción pidiendo perdón por no haber impedido la práctica de los linchamientos. Por haber bloqueado tres veces el proyecto de ley para convertir en ilegal en todo el país el que una turba pudiera cazar a un ciudadano -negro la mayoría de las veces- porque lo creía culpable de algo, y lo colgara de un árbol o le disparara. O ambas cosas. La memoria popular recuerda un motivo muy habitual para el linchamiento de un negro, creerlo culpable de algún tipo de agresión sexual contra una mujer blanca.

Los datos y los relatos son escalofriantes. Las cifras, aunque inexactas, también. Según la Oficina del Censo, hubo 4.742 linchamientos entre 1882 y 1968. Tres cuartas partes de esos linchados eran negros. Sólo cuatro de los cincuenta estados de la Unión están libres de ese pasado (podéis consultar las estadísticas del Tuskegee Institute). Oficialmente el último linchamiento tuvo lugar en 1968, pero muchos consideran que la muerte de James Byrd en Jasper (Texas) en 1998, arrastrado por un pick-up conducido por tres blancos, entra en la categoría de linchamiento.

La esclavitud se abolió oficialmente en 1864 y ahora acabamos de celebrar el bicentenario del nacimiento del Gran Emancipador, Abraham Lincoln. La realidad fue que se liberó a los esclavos negros, pero se dio carta blanca, con perdón, a los estados del Sur para que los trataran como creyeran conveniente.

En las hemerotecas se puede comprobar que a menudo los linchamientos se anunciaban como si se tratara de la visita del circo, era un espectáculo de entretenimiento popular que en ocasiones se "disfrutaba" acompañado de pic-nic.

A lo largo del siglo XX la Cámara de Representantes aprobó en tres ocasiones una ley para ilegalizar los linchamientos, pero la ley siempre topó con el Senado. Senadores de estados del sur lograron pararla siempre. Esgrimieron el argumento federal (que era competencia de los estados y el Congreso federal no pintaba nada legislando sobre ello), o, sin tapujos, que así se protegía mejor a la mujer blanca y la división entre las dos razas.

El día de 2005 en que el Senado pidió perdón (casualmente faltaron a la votación algunos senadores del Sur) mandé una crónica para el telediario. Terminaba con fotografías de linchamientos y Billie Holiday cantando "Strange Fruit", una canción escrita en los años treinta por Abel Meeropol, un profesor judío del Bronx que firmaba con el pseudónimo de Lewis Allan. (Más en este enlace con la PBS):

Los árboles del sur dan un extraño fruto
de sangre en las hojas y sangre en la raíz,
cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña,
como un fruto extraño que cuelga de los álamos.

Escena campestre del sur galante,
los ojos saltones y la boca torcida,
y un dulce y fresco aroma de magnolias,
y de repente el olor a carne quemada.

Aquí está el fruto para que los cuervos lo picoteen,
para que la lluvia lo moje, para que el viento lo sacuda.
Para que el sol lo pudra, para que el árbol lo deje caer,
aquí está la amarga y extraña cosecha.



Strange Fruit

Southern trees bear strange fruit,
Blood on the leaves and blood at the root,
Black bodies swinging in the southern breeze,
Strange fruit hanging from the poplar trees.

Pastoral scene of the gallant south,
The bulging eyes and the twisted mouth,
Scent of magnolias, sweet and fresh,
Then the sudden smell of burning flesh.

Here is fruit for the crows to pluck,
For the rain to gather, for the wind to suck,
For the sun to rot, for the trees to drop,
Here is a strange and bitter crop.

El brazo, la manga y Pla

Hay una expresión en catalán que dice estirar més el braç que la màniga, traducido literalmente, estirar/alargar más el brazo que la manga, y creo que es bastante gráfico para los tiempos que vivimos.
Recurro a esa expresión para explicar cómo se han acostumbrado a vivir las últimas generaciones de estadounidenses. A crédito. Y, muchos, muchísmos, sin pararse a pensar en las deudas que contraían, estirando mucho, muchísimo, más el brazo que la manga sin preocuparse de cuánto brazo quedaba al descubierto.

Según datos que facilita el economista David Chapman, la deuda de las familias de los Estados Unidos era en 1980 equivalente al 50% del Producto Interior Bruto. Veintiocho años después, en 2008, ha sido del 100%. Si se le añade, dice, la deuda de las empresas, en 1980 estuvo un poco por encima de 100% del PIB; en 2008 fue del 173% . La deuda total del país en 1980 equivalía al 144% del PIB; en 2008, al 229%. (La fuente es Flow of Funds Accounts (FFA) of the United States.)

Según publica The Christian Science Monitor, los estadounidenses deben unos 14 billones de dólares en hipotecas, tarjetas de crédito y créditos para coches. Deben más que producen.
Recuerdo un artículo en el que mostraban en un gráfico cómo el aumento de la deuda personal en los EEUU iba paralela al aumento de tarjetas de crédito en circulación. Por alguna extraña razón en la cabeza de muchas personas se instala la idea de que puedes ir tirando de ese plástico con banda magnética sin límite, ni consecuencias.

Una de las cosas que más me impresionó cuando empecé a vivir en los EEUU fue la cantidad de programas y expertos que se dedicaban, dedican, en televisión a hacer pedagogía del gasto y, ante una audiencia que tomaba notas, decían cosas como ésta: "endeudarse para comprar una furgoneta que vamos a utilizar para el trabajo, y a la que por lo tanto le vamos a sacar un partido, es una deuda razonable, adelante. Ahora bien, endeudarnos para alquilar una limusina para corrernos una juerga con los amigos el fin de semana no es razonable, evitemos esa deuda". ¡Ah!
Fue una constatación más de que el sentido común es el menos común de los sentidos y de que la "lógica económica" es algo cultural, que se aprende.

Ya, ya sé que el consumo (y el crédito que ha hecho posible que se disparara) es un motor de la economía. Es todo una rueda, pero creo que esa rueda empezó en algún momento a ir, como dice el tango, cuesta abajo en la rodada, y nos la estamos pegando.

En cuanto a la deuda nacional -podéis seguir su "record" en tiempo real en el U.S. National Debt Clock- es, este fin de semana, de más de 10 billones (trillions, doce ceros) de dólares. En ese "reloj" uno de los datos que se da es que desde septiembre de 2007, desde que empezó la crisis, la deuda nacional ha subido a una media de 3,48 mil millones de dólares/ día.

En cuanto al déficit, la oficina presupuestaria del Congreso calculó que el ejercicio de 2009 dejaría un déficit de 1.2 billones de dólares. El mayor déficit anual desde la segunda guerra mundial. Y eso era antes de los 787 mil millones del stimulus package y de la billonada que cueste el nuevo plan de saneamiento de los bancos. Y, ojo, que economistas como el Premio Nobel del año pasado, Paul Krugman, acusan a Obama de tímido, de haberse quedado muy corto y dicen que con ese stimulus no se levanta la economía del socavón en que está.

Y a mí me viene una anécdota a la cabeza. Cuentan que la primera vez que el escritor Josep Pla visitó Nueva York, asombrado por el derroche de luz, el espectáculo del skyline de noche, los rascacielos de Manhattan iluminados por las luces de las oficinas, preguntó a su guía: "escolti, i tot això qui ho paga?". Oiga, y todo esto ¿quién lo paga?

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Más cifras y comparaciones por si os queréis entretener. Os copio una nota de la agencia Reuters sobre cuánto son -comparativamente- 787 mil millones de dólares, los del stimulus package que acaba de aprobar el Congreso de los EEUU.


HOW MUCH IS $787 BILLION?

It would make 787,000 people, or roughly the population of Indianapolis, millionaires. Or 2 million people could each buy a home that cost about $393,000. It is also about $116 for every person on the planet.

A $787 billion stimulus plan would represent about 5.5 percent of the $14.3 trillion U.S. economy, which was the size of U.S. gross domestic product last year, measured in current, not inflation-adjusted, dollars.

It is about 1.7 times the size of the largest U.S. budget deficit in history -- $455 billion -- recorded in fiscal 2008.

It also represents about 27 percent of the $2.979 trillion in total outlays by the federal government in fiscal 2008, or about 32 percent of total federal receipts.

If it were given directly to Americans, rather than through a mixture of tax cuts and government spending aimed at upgrading infrastructure, it would be about $2,600 for every man, woman and child in the United States.

IRAQ WAR

Obama's $787 billion plan is roughly 1.3 times the cost of the Iraq war so far, based on a bill that now stands at $595 billion, according to the National Priorities Project, a private non-profit group.

MARSHALL PLAN

Obama's package is also slightly larger in relative terms than the 1947 Marshall Plan to rebuild post-war Germany, which back then cost about $13 billion over four years. The total amount disbursed under the Marshall Plan was equivalent to roughly 5.4 percent of U.S. gross national product in 1947, Harvard historian Niall Ferguson wrote in The New Yorker magazine last year.

ROOSEVELT'S NEW DEAL

The Obama stimulus package compares in size as a percentage of GDP to the First New Deal of President Franklin Roosevelt but is significantly smaller as a reflection of the government budget at the time.

Roosevelt's First New Deal in 1933 created the Public Works Administration, at a cost of $3.3 billion. Jason Scott Smith, a professor of history at the University of New Mexico, estimates this was equivalent to 5.9 percent of U.S. GDP at the time.

La economía no es lo único que se hunde

Más de una cuarta parte de los puentes en los EEUU tienen deficiencias estructurales o han quedado obsoletos. Las filtraciones en cañerías y conducciones hacen que se pierdan siete mil millones de galones (más de 26 mil millones de litros) de agua potable al día...

Así empieza un artículo del New York Times sobre el informe que la Sociedad de Ingenieros Civiles ha hecho público. La nota que los ingenieros le dan al estado de las infraestructuras en los Estados Unidos es una "D-minus", es decir, suspenso gordo. Y los ingenieros calculan que harían falta 2,2 BILLONES (trillions) de dólares en los próximos cinco años para reparar todas esas infraestructuras.
El artículo del New York Times lleva el título de "U.S. Infrastructure is in Dire Straits, Report Says".

"La crisis en nuestras infraestructuras pone en peligro nuestra prosperidad futura" dice en ese artículo el presidente de la Sociedad de ingenieros civiles.

Cuenta el NYT que los ingenieros iban a publicar el informe en marzo, pero que lo adelantaron para presionar al Congreso para que apruebe el plan de ayudas económicas propuesto por el Presidente Obama, en especial las partidas dedicadas a obras públicas. Según la version final conjunta del plan que acaban de anunciar esta noche las dos cámaras del Congreso, entre una cosa y otra, la partida para infraestructuras será de unos 150 mil millones de dólares.
El plan más ambicioso, dice Obama, desde que Eisenhower lanzó el plan que creó la red de autopistas en los años 50.

El presidente de los Estados Unidos además de ser Commander in Chief (Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas) es también el Salesman in Chief, el vendedor-jefe. Y eso es lo que está haciendo esta semana Barack Obama, ir de bolos por el país vendiendo el plan de ayudas económicas a la opinión pública (recordad, todos esos miles de millones salen, de una manera u otra, del taxpayer, el contribuyente) y, de paso, recordándoles a los congresistas que cuando hablan de millones de personas que se quedan sin trabajo o sin vivienda, o las dos cosas, están hablando de dramas humanos que tienen cara e identidad. Como tenían cara, nombre y apellidos las víctimas del puente que se cayó en Minneapolis (agosto 2007) o de los diques que cedieron en Nueva Orleans (agosto 2005).

El lunes Obama estuvo en un condado de Indiana donde el paro se ha triplicado en un año y ahora está en el 15%, el doble que la media nacional. El martes, en Fort Mayer, en Florida, el lugar con más casas impagadas y desahucios del país. Hoy miércoles, en unas obras en Virginia y mañana, jueves, visitará una fábrica de maquinaria pesada para construcción que, obviamente, salvará y/o creará empleos, si aumentan las obras públicas con el stimulus package que, ahora sí, parece que ya está en su última fase, a puntito para que las dos cámaras voten, lo aprueben (salvo sorpresa) y el presidente lo firme. Dicen que estará firmado para el President's Day (fiesta conmemoración de George Washington), el lunes que viene.

Dire straits

No. No me ha dado un siroco y directamente me he pasado a los blogs de música (ganas tengo a veces) y a evocar lo mejor de los 80's (hubo de todo y para todos los gustos y disgustos) y los conciertos de mis locos años 20.
No. El titular es puro realismo económico, según le acabo de escuchar al Secretario del Tesoro, Tim Geithner. Estamos en dire straits, en una situación desesperada.
Él, Geithner, no lo ha dicho con esas palabras, pero es como lo resumo yo después de oirle exponer la revisión que han hecho del plan de rescate bancario para reactivar el crédito. Y, éstas sí, han sido sus palabras:

"Esta estrategia global costará dinero, conllevará riesgos y llevará tiempo. Por costosa que sea sabemos que el coste del colapso total de nuestro sistema financiero sería incalculable para las familias, las empresas y el país (...) Tendremos que ir adaptando estas medidas a las circunstancias, probar medidas que nunca antes hemos probado, y cometeremos errores (...) Pasaremos por etapas en que las cosas empeorarán y el progreso será desigual (...) La situación de crisis requerirá nuevos programas y acciones extraordinarias (...) Nos enfrentamos al desafío más complejo al que jamás se ha enfrentado el sistema financiero."


La bolsa se está pegando un batacazo mientras escribo esto y en Wall Street dicen que alguien lo ha resumido así: la buena noticia es que el gobierno va a gastar muchísimo dinero; la mala, que no saben cómo".

Si no fuera porque tengo un par de conexiones en directo pendientes, me iba ya a mi casa a refugiarme en la música. De Dire Straits, Bruce, Piaf, Brel, Mozart, Puccini, o Beethoven...

Pero...¿lo han aprobado o no?

Que levante la mano quien después de seguir varios días, semanas, las crónicas de una propuesta de ley que se debate en el Congreso de los Estados Unidos se ha perdido y ya no sabe por qué, si la semana pasada dijeron que se había aprobado, diez días después siguen con la misma historia, que si hay acuerdo o no, que si se vota o no, que si se aprueba o no...
Ya veo, mucha mano alzada. Lógico. Porque, aunque algunos sabéis tanto o más que los corresponsales de las cuestiones que nos toca cubrir, no tenéis por qué, ni suele ser lo habitual entre la audiencia mayoritaria.

¿Por qué escribo esto? Porque vuelvo a encontrarme como en otras ocasiones, la más reciente la del conocido como "plan de rescate de Wall Street" en otoño, con crónicas o directos diarios siguiendo paso a paso un proceso legislativo de los EEUU, en esta ocasión, para sacar adelante el stimulus package, el plan de medidas para reactivar la economía que ha propuesto el presidente Obama, y vuelvo a tener la sensación de que con tanto gota a gota es posible que lo único que se consiga, para una audiencia extranjera, sea saturarla y liarla; y me pregunto si en televisión (por sus limitaciones)* no sería mejor esperar a dar la noticia cuando ya sea definitiva. Cuando la ley esté aprobada definitivamente y lista para la firma del presidente.

(*) El público no tiene ocasión de releer la información que damos, como sí puede en el periódico o en un blog, y, además, para no confundir a la audiencia yo debería recordar en cada crónica el contexto, el sistema legislativo de los EEUU, pero eso es humanamente imposible en el famoso 1'10"-1'20" de las crónicas o los 40"-50" de las conexiones en directo.

Como la ventaja del blog es que, mientras vosotros tengáis tiempo y paciencia, yo tengo espacio para dar ese contexto, aquí van algunas aclaraciones para aquellos que os hayáis hecho un lío y os hagáis la pregunta del título.

Primer paso, el Presidente -y su gobierno- tiene un poder limitado y lo que hace es una propuesta/petición para que el Congreso, el encargo de legislar, le redacte una ley. A partir de ahí, sus señorías entran en escena. Y sus señorías son muy celosas de sus competencias y su protagonismo -y su tiempo- porque todos y cada uno de ellos/as tienen en un momento u otro que someterse a reelección y rendir cuentas ante sus votantes. Y, si lo consideran oportuno, pasan olímpicamente del presidente, aunque sea de su mismo partido, como se ha visto en los últimos años de Bush.

En el stimulus package que nos ocupa la Cámara de Representantes ya redactó y aprobó SU versión. Sin un sólo voto de los republicanos, incluso sin algunos votos demócratas.

Esta semana le ha tocado al Senado redactar SU versión. Y ahí estamos. Por cuestiones de procedimiento la mayoría real en el Senado está en 60 votos, el 60%, y eso significa que en estos momentos Obama y los demócratas necesitan 2 o 3 votos republicanos (dependiendo de si Ted Kennedy aparca su convalecencia y vuela a Washington para votar). Parece que lo han conseguido porque un grupo de republicanos y demócratas "moderados" el viernes por la noche llegaron a un acuerdo para pegarle un tijerazo de unos 100 mil millones de dólares a la propuesta y dejarla alrededor de los 800 mil millones de doláres. Sí, el déficit y la deuda pública de este país van a llegar a la estratosfera y no está claro quién va a pagar.

Bueno, ya tienen los 60 votos, vamos avanzando, diréis. Depende. De entrada, el debate sigue porque, como le he oído decir a alguien hoy, "ya se ha dicho todo, pero no todos lo han dicho". Sigue el debate y veremos cuándo lo llevan a votación. Y cuando lo aprueben, vendrá la siguiente fase.

Siguiente fase: Cuando el Senado tenga aprobada SU versión tendrá que negociar con la Cámara de Representantes una puesta en común de las dos versiones. Y en estos momentos se prevé marejada porque como el tajo para ganar tres votos republicanos en el Senado se ha hecho en inversiones (gastos, según los republicanos e incluso algunos demócratas) sociales, Nancy Pelosi, la presidenta, demócrata, de la Cámara de Representantes, ya ha dicho que la mutilación no le hace ninguna gracia.
Cuentan que hace años un congresista veterano le explicó a uno novato: "tus adversarios no son los congresistas del otro partido, sino los miembros de la otra Cámara".

Sigamos. Cuando las dos cámaras hayan logrado ponerse de acuerdo en una versión final tendrán que someterla a votación en ambas cámaras. Y, si ambas la aprueban, entonces sí, HABEMUS STIMULUM!, ya estará lista la ley para llevarla a la Casa Blanca y que el presidente la firme.

Y para entonces probablemente ya estaremos todos agotados y más de uno os preguntaréis, lógicamente, ¿pero esto no estaba ya aprobado? ¿cuántas veces tienen que aprobarlo?
Vuelvo al principio, me queda la duda de si lo de dar pildoritas diarias siguiendo pasito a pasito un proceso legislativo de otro país -con cuyo sistema no está familiarizada la mayoría de la audiencia- no es, por una parte, excesivo, y, por otra, dificulta más que ayuda el fin último que es la información clara.

Obamavision

No lo he podido resistir. Lo acabo de leer en un artículo en las páginas de televisión del Washington Post y me he lanzado al blog. El titular del Post es Obama's Preemptive Strike ("el ataque preventivo de Obama"), por lo de la "doctrina Bush", ¿lo pilláis?. Se refiere a que el Gran Comunicador, como ya lo llaman algunos, ha decidido reservarse tres espacios en televisión en prime time (hora de máxima audiencia) en días de máxima audiencia en las próximas tres semanas. De ahí lo de Obamavision, que no es mío, lo escribe Lisa de Moraes en ese artículo.

Cuenta Lisa de Moraes que los directivos de las cadenas de televisiones (que son privadas) están que trinan porque tienen que "levantar" sus mejores series, "House" en el caso de la Fox, por ejemplo, y la publicidad que tienen; y con ello calculan que perderán una millonada. El lunes próximo, por ejemplo, la Fox perderá 3 millones de dólares. "Está claro -dice con sarcasmo uno de los ejecutivos televisivos- que lo del plan de ayuda económica no incluye a las televisiones".

La cartelera Obama es ésta: lunes 9 a las 8 de la noche, una horita que consistirá en declaración sobre el plan de ayuda económica seguida de rueda de prensa, la primera rueda de prensa del presidente Obama. Lunes 16, festivo para algunos, por cierto (es el President's Day en honor a "San" George Washington), será más modesto, unos 15 minutos para hablar de...el plan de ayudas económicas, que igual para entonces ya tiene redacción final. Y, luego, tachán, si aún no te ha dado el empacho, te da seguro el martes 24 porque está previsto que Obama se dirija a las dos cámaras del Congreso -y por teleobamavisión a millones de ciudadanos- durante dos horas. 2, DOS, TWO, horas. He tenido que leerlo DOS veces. Dosis extra de discurso de Estado de la Unión.

El Presidente Barack Obama -y su equipo- quieren jugar a fondo la doble baza de Obama-Gran Comunicador y de Obama-más de fiar que esa panda de congresistas-o esa panda de periodistas (eso dicen todas las encuestas). Pero los ejecutivos de las televisiones -y la propia periodista- ya advierten de que le puede salir el tiro por la culata por abusón. "Ponte que llegas a casa cansado y frustrado por haber estado buscando trabajo infructuosamente, o por tener que seguir soportando un trabajo que detestas, llegas con ganas de echarte en el sofá y evadirte viendo tu serie favorita y cuando le das al mando va y te sale, otra vez, él", dice uno de los ejecutivos.
Pero a ver quién le dice que no al Presi, que luego va, te pone en la lista y te deja al final de la cola a la hora de dar entrevistas. Y eso a los de las teles tampoco les hace ninguna gracia.

Con el gusto y habilidad que tiene el periodismo en inglés para hacer juegos de palabras una pregunta recurrente en el periodismo en los EEUU es "how much is too much?", traducido y con mucha menos gracia, ¿cuánto es demasido?.
THIS. THIS, OBAMA, IS TOO MUCH. O, como dicen en mi pueblo, una mica massa (un poco demasiado, literalmente).
Por lo menos para mí, que simplemente con el efecto Obama que arrastro, y que me perpetúan todos los días, ya tengo sobredosis. Y, por el tonito del artículo del Post, creo no soy la única. Pero quizá ni ella, ni yo somos representativas.


Del dicho al hecho

Norma número 1 de cualquiera que se presente a Presidente de los Estados Unidos: hacer campaña contra Washington (la capital federal), que Washington no funciona, que hay que acabar con los usos de Washington, que quien haya trabajado en Washington (en el Gobierno o el Congreso federal) queda descalificado por contaminación...
Me río yo de los agricultores españoles criticando Bruselas; o los catalanes, Madrid...

Barack Obama, como George W. Bush en su día o Bill Clinton, hizo campaña a base de poner "Washington" a bajar de un burro y prometer nuevas reglas, limpieza y transparencia. En su caso la promesa fue uno de los pilares de la campaña y, además, consiguió que muchos creyeran que Obama sí lo lograría.

"En mi gobierno no habrá lobbistas (personas que hayan trabajado para grupos de presión)" es una de las frases que más repitió el candidato Barack Obama. Y uno de los primeros decretos que ha firmado el Presidente Obama dicta normas éticas mucho más estrictas para quienes trabajen en el gobierno. Good.
El problema ha venido cuando ha habido que encontrar las personas para los cargos en un momento especialmente crítico para este país. Y ahí Obama se ha encontrado en varias ocasiones con este dilema: elijo a quien considero mejor para el cargo, aunque no esté impoluto, y lo presento como una excepción, o elijo a uno intachable, aunque no tan bien preparado para la tarea.

En algunos casos Obama se ha decantado por la primera opción y así tenemos que el Senado ha aprobado el nombramiento de Tim Geithner como Secretario del Tesoro (que incluye Hacienda), a pesar de que durante unos años ha debido a Hacienda unos 40 mil dólares en impuestos de cuando trabajó para el FMI. O, de número dos en Defensa, a William J. Lynn, que trabajó para un lobby militar, o a Mark Patterson, que trabajó para Goldman Sachs y ahora es jefe de gabinete de Geithner.

Con Tom Daschle no ha habido excepción. Debía (los ha pagado, como Geithner, cuando Obama lo "nominó") unos 150 mil dólares en impuestos por el uso durante tres años de un coche con conductor que una empresa puso a su disposición; además, desde que perdió el escaño de senador en 2004, ha estado asesorando -sin ser lobbista oficial, eso sí- a empresas vinculadas con la sanidad, y él iba a ser nada más y nada menos que el encargado de, ¿por fin?, reformar el sistema de salud de los EEUU.
Daschle iba a ser uno de los pesos pesados del gobierno y ha sido una persona muy, muy importante en la carrera presidencial de Barack Obama. Ayer mismo, el lunes, cuando ya se sabían las "manchas" en el currículum de Daschle, Obama le declaró su apoyo total. Pero la situación era insostenible, el New York Times le pedía hoy a Daschle que se retirara. Y Daschle lo ha hecho.

La blogosfera estadounidense, a derecha e izquierda de Obama, lleva unos días calentita con lo que considera broken promises (promesas rotas) de Obama. Robert Gibbs, el portavoz de la Casa Blanca, lo ha defendido hoy diciendo "creo que es justo decir que él prometió cambiar los usos de Washington, pero no prometió hacerlo en dos semanas".

Barack Obama
se está encontrando con el trecho que va del dicho al hecho. ¿Fue ingenuo cuando puso el listón ético tan alto en sus promesas, o fue mera estrategia, aún sabiendo que en el mundo real es imposible que los mejor preparados estén además libres de polvo y paja washingtonianos?

O nos abrimos, o nos estrellamos (más efecto Obama)

Es lo que se han dicho en voz alta en el Partido Republicano: como se nos siga viendo como el partido de los old white men (viejos hombres blancos), no tenemos futuro porque es un grupo a la baja.
Según la oficina del censo, si no se cuenta como blancos a los hispanos blancos (algo habitual en los EEUU), los blancos (sin hispanos) dejarán de ser mayoría en 2042, pasarán a ser, según esa proyección, un 46% de la poblacion de los Estados Unidos. Si se cuenta a los hispanos, serán un 74%, lo cual, a su vez, da una idea de cómo crece este grupo demográfico (los hispanos), el que más crece con diferencia. En cualquier caso, este país cada vez es menos un país de blancos descendientes de europeos.

Los resultados de la elección presidencial dejaron una fotografía clara, si se analizaban por grupos raciales/étnicos, todas las minorías votaron mayoritariamente por Barack Obama. El pefil del votante de John McCain era hombre blanco y del sur o interior.
Y no es por citarme, pero ya dediqué un post al contraste, shock, que fue pasar de la Convención Demócrata a la Republicana. De repente parecía que todos eran blancos.

Tras la derrota de noviembre, el Partido Republicano ha empezado a hacer autocrítica en voz alta y muchos miembros destacados lo han dicho así de claro, no podemos seguir por este camino. Y han reaccionado a la primera ocasión.

Han elegido a Michael Steele como "presidente" del partido. Su papel es fundamentalmente organizativo, preparar al partido para las próximas elecciones, rediseñar y engrasar la maquinaria electoral, empezando por la imagen del partido. Y también hace de portavoz en los muchos programas de política que hay en las televisiones y las radios de los EEUU. Pero, ¡ojo!, y esto es importante, lo de ser el chairman del partido no es ningún trampolín hacia una candidatura a Presidente de los EEUU, sino más bien todo lo contrario. Estás en la sala de máquinas, no llevando el timón, y lo habitual es que una vez pasadas las presidenciales te cambien.
La elección de Steele fue después de muchas votaciones y casi por agotamiento.
¿Qué aporta Michael Steele? De entrada, el golpe de efecto. Es negro y republicano. Uno de los pocos. Además es, como dicen los franceses, très médiatique, tiene tablas en las tertulias y sabe dar sound bites, frases cortas y efectivas que tan bien nos van a los periodistas de radio y televisión (a costa muchas veces de la substancia, el contexto y el matiz).

Ahora bien, su última apuesta electoral fue un fracaso. En 2006 Steele se presentó a Senador por el estado de Maryland (pegadito a Washington DC, de hecho él vive en un condado que es de facto DC) y no salió elegido. Y, a pesar de todos sus esfuerzos, no logró más que una cuarta parte del voto negro. La gran mayoría siguieron votando por el candidato demócrata. Los afroamericanos votan en niveles del 80% por los candidatos demócratas, en el caso de Obama, el porcentaje subió al 90%.
Como dijo el cómico Jon Stweart al comentar la noticia de que los republicanos habían elegido como presidente a un afroamericano: "Hey, ¿los sabéis, no, que no vale cualquiera?".

Bobby Jindal. Fue noticia hace dos años cuando lo eligieron Gobernador de Luisiana, el estado donde está Nueva Orleans.


Jindal es hijo de padres indios, del Punjab,tiene 37 años y desde que se convirtió es un católico tradicionalista que llegó a plantearse hacerse cura.
Sonó como posible candidato a vicepresidente con John McCain, por aquello de contrarrestar el elemento viejo hombre blanco y poner un toque de diversidad ante la candidatura de Obama. No lo fue, pero no ha dejado de sonar como estrella en alza en el Partido Republicano.
Esta última semana Jindal ha sido uno de los gobernadores que ha liderado la revuelta republicana contra el plan de recuperación económica de Obama, a pesar de que el plan ofrece dinero federal a los estados, y eso le ha dado relevancia nacional, por lo menos en los medios de comunicación de ámbito nacional.
Ya se habla de él como un posible aspirante a presidente en 2012 o 2016.
El martes Bobby Jindal fue el elegido por el partido para dar la réplica al discurso en plan Estado de la Unión del presidente Obama, lo que al final resultó ser una mala jugada porque lo peor que te puede pasar es tener que hablar después de un orador brillante que, para colmo, está en estado de gracia.



Pero bueno, a lo que iba, y cierro, que una de las lecturas de todo esto es que el hombre blanco cotiza a la baja. Los republicanos han recibido el mensaje y han reaccionado rápidamente. Otra cosa será cómo les salga.

Lorenzo Milá


Lorenzo Milá es el corresponsal de Televisión Española en Washington, Estados Unidos.
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