Penélope, Javier, Pedro, Rafa, Pau...
A raíz del Oscar a Penélope Cruz David Gómez me pide en su comentario que cuente cómo se perciben y comentan aquí en los EEUU los triunfos de artistas y deportistas españoles.
Antes que nada creo que conviene recordar tres datos importantes para centrar la conversación:
1) Los Estados Unidos son un país grande que va desde el Círculo polar ártico (Alaska) hasta el Caribe (Florida).
2) Los Estados Unidos son un país de inmigrantes cuyos cimientos son anglosajones y protestantes, pero donde no paran de crecer las etnias, religiones, lenguas y acentos que en él cohabitan.
3) Comparado con la vieja Europa aquí a las personas se las juzga más por sus méritos, los resultados de sus acciones, que por sus orígenes. Claro que hay discriminación por razón de clase y de origen, pero, comparado con Europa, esa discriminación pesa menos a la hora de valorar a la gente.
Establecido el contexto, contaré mi experiencia como observadora y como extranjera en los EEUU. Lo resumiría con tres adjetivos y un pronombre: exótico, sofisticado, libertino....o...nada.
Me explico. Para una parte de la población no significa nada. Ahora bien, la mayoría de medios de comunicación importantes tienen su sede en ciudades de la costa este o la costa oeste, es decir, en ambientes cosmopolitas y de tendencia progresista. Para ellos los artistas españoles contemporáneos -así como lo europeo en general- reúnen tres características que les resultan muy atractivas: se da por supuesto que son moralmente libertinos (porque Europa vista desde aquí lo es), que son sofisticados (porque Europa, el estereotipo de Europa, lo es) y son exóticos porque tienen un acento fuerte cuando hablan en inglés y vienen de lugares que muchos no conocen.
Desde que vivo aquí, Almodóvar ha repetido Oscar y Bardem y Penélope se han estrenado. A los tres, en general, la crítica y el público estadounidenses los aprecian mucho.
Que ganen premios siendo extranjeros ya no es noticia, recordemos que este año de los cuatro actores premiados sólo Sean Penn ha nacido en los EEUU y el año pasado, ninguno. En el caso de los actores españoles o franceses o italianos, o indios, el acento los hace mucho más exóticos que a los británicos o australianos.
Y aún así, lo del acento cada vez cuenta menos, os recuerdo que Arnold Schwarzenegger es el gobernador de California, el estado más rico y poblado de la Unión y donde está Hollywood, y tiene un fortísimo acento alemán (alemán de Austria, hablo del idioma, que no quiero herir susceptibilidades), a pesar de las décadas que lleva en los EEUU.
Además, en lo de la lengua los estadounidenses suelen apreciar con envidia el poliglotismo de otros.
En cuanto a los deportistas, ADORAN, así, llanamente, ADORAN a Rafa Nadal. El amor y la admiración que le tienen sólo es comparable con la pasión por Tiger Woods. Y en cuanto a Pau Gasol, desde que está en los Lakers tiene mucha más notoriedad, está entre los mejores y lo ven sobre todo como el gran complemento de Kobe Bryant. De dónde sea es una cuestión secundaria porque la NBA ya está llena de foreign-born, nacidos en el extranjero. Así los llaman. Nacidos en China, Francia, Argentina, las repúblicas Bálticas...
Como me consta que entre los lectores de este blog hay ciudadanos estadounidenses o que vivís o habéis vivido aquí, o tenéis contacto con los Estados Unidos, os invito a compartir vuestra experiencia y enriquecer la conversación que ha propuesto David.



