¡¡¡Quiero ir a conciertos !!! (segunda parte)
Sabía yo que el escrito anterior iba a generar opiniones para todos los gustos aunque casi todas (los consumidores de música en directo está claro que, por sus palabras, ven una señal de alerta) en la misma dirección.
Pero, por si había alguna duda, esa proclama hecha con vehemencia y ayudada de tres signos de admiración es porque ¡¡¡quiero ir a conciertos!!! y me preocupa que una sala de aforo medio (que no es el super-recinto, pero al menos es un sitio para tocar) se quede temporalmente inhabilitada para esa misión.
Y es eso lo que me molesta, porque ni mucho menos está uno sacando la bandera pro-tal o pro-cual sala. Sobre todo, si, como se denuncia repetidas veces, hay hacinamiento del público, el chunda-chunda rompe oídos de los vecinos, la bebida es cualquier cosa parecida a eso o (y es el motivo primordial de todos estos comentarios) alguien que velaba por la seguridad se ha extralimitado en su misión con consecuencias trágicas.
La voz de "¡¡¡quiero ir a conciertos!!!" es una llamada a que se haga algo para favorecer o proteger (lo ideal sería fomentar) la música en directo y no para cercenarla. Este fin de semana he hecho mi habitual paseo por donde había actuaciones en dos locales que presentaron el "no hay billetes". Y se mascaba un cierto run-run y nerviosismo en el ambiente mientras la gente esperaba pacientemente en la cola sin hacer un ruido (no hay público más disciplinado que el que asiste a conciertos y que no es ni de lejos el habitual de la bullanga de una discoteca estruendosa).
No es casualidad que los encargados de poner el precinto haya sido justo este fin de semana cuando han extremado sus funciones y han hecho "giras" por los sitios "escogidos". No hace falta dar nombres; baste con decir que aquellos que están en el circuito de actuaciones casi a diario. Y no, ni se cerró un minuto después de la hora ni había una entrada de más vendida (incluso, previsores, se despacharon algunas de menos).
Y es ahora cuando surge la pregunta. ¿Se favorece desde las instancias a las que les corresponde que haya sitios para tocar? Parece que no. El famoso Rockódromo del Paseo de Extremadura de los años 80 y 90 se infrautilizó y después de haber visto a ilustres como Bowie, Kinks o Neil Young- casi nada!!- fue degenerando invadido por los hierbajos hasta que acometió la reforma actual. ¿Y el auditorio del Parque Tierno Galván? Porque incluso fue sede de un concurso de rock Villa de Madrid... ¿Y el recinto de la Facultad de Ciencias de la Información? ¿Y la "concha" del parque de mi barrio, que, mira por donde, era más para zarzuelas y coros y danzas que el rock? De ésa sí que sé que queda el hueco; la han derruido.
Y te vas a Paris, Londres o Amsterdam (por no salir de Europa y no irnos tan lejos) y te da envidia ver todas las posibilidades que hay para la música en directo y en locales adecuados, acondicionados y casi construidos para fomentar la cultura.
En Madrid se cuentan con los dedos de una mano y salen justitos los recintos para ver conciertos. Y claro que no son la maravilla de las maravillas, pero es lo que hay. Y si nos dejan sin ellos...
Repito: hubo una época pasada en que los consumidores de esa "otra" música (la que no es maisnteam, la que no es carne de lista de ventas...) sufrimos viendo como los conciertos pasaban de largo por esta ciudad. Que no se repita.



