La historia del chocolate como afrodisíaco

    lunes 17.sep.2018    por Arola Poch    1 Comentarios

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El chocolate es un alimento tradicionalmente relacionado con el sexo. Algunos lo consideran un afrodisíaco y los supuestos efectos excitantes de este alimento tienen un origen histórico. Para conocerlo tenemos que irnos hasta el siglo XVI cuando Hernán Cortés y compañía llegaron a lo que hoy es México.

El chocolate, que los aztecas tomaban bebido mezclado con agua, maíz, miel y especias variadas, era una bebida de nobles y guerreros. Los conquistadores contaban en sus crónicas que en los banquetes del emperador Moctezuma, este apenas comía pero sí se tomaba varias tazas de chocolate antes de marcharse a su harén. Esto popularizó la idea de que gracias al chocolate Moctezuma cumplía con todas sus obligaciones “maritales”.

A partir de aquí el chocolate fue ganándose fama de afrodisíaco y su uso se asoció a los ambientes de lujuria. Esta fama le duró siglos. Cuentan que Madame de Pompadour (1721-1764), amante del rey Luis XV, mantenía encendido el deseo gracias al chocolate, que decía que “calentaba las pasiones”.

Más allá de la historia, el chocolate como afrodisíaco tiene una cierta base científica y es que este alimento contiene triptófano que produce serotonina, hormona que nos hace sentir alegres con energía. Y estas sensaciones son las que nos predisponen a los encuentros eróticos.

El chocolate como sustituto del sexo

Otra idea popular dice que el chocolate es un sustituto del sexo. En los componentes del chocolate encontramos una explicación a este mito. El chocolate negro contiene feniletilamina, un compuesto que libera oxitocina y endorfinas, las hormonas del bienestar y de la felicidad. Estas hormonas se liberan también durante el sexo y cuando estamos enamorados.

Pero todo esto no quiere decir que el chocolate tenga estos efectos estimulantes. Para conseguirlos deberíamos ingerir unas cantidades descomunales de este alimento. De hecho, ningún alimento afrodisíaco lo es realmente pero si nos lo creemos, la autosugestión sí puede tener un efecto importante. Es decir, si creo firmemente que comiendo chocolate mi excitación va a mejorar, es posible que mejore.

Sobre chocolate y otros alimentos hablamos el pasado 13 de septiembre, día internacional del chocolate, en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. A continuación encontráis el podcast. 

 

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Arola Poch   17.sep.2018 16:25    

¿Qué ha pasado este verano en materia sexual?

    martes 11.sep.2018    por Arola Poch    1 Comentarios

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Empezamos nueva temporada de sección se sexo en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García y lo hacemos repasando qué ha pasado este verano en temas sexuales. La actualidad nos proporciona muchas noticias, pero he escogido solo cuatro, algunas más importantes y otras más curiosas. Ahí van:

El Reino Unido prohibirá los tratamientos de ‘curación’ de homosexuales

Sólo tres países en el mundo prohíben estos tratamientos: Brasil, Ecuador y Malta. Fue en 1990, cuando la OMS retiró la homosexualidad del catálogo de enfermedades, así que al no ser una enfermedad, no se puede curar. Sí pueden haber personas que acudan a consulta porque no se sienten a gusto con su orientación sexual y desean cambiarla. En estos casos el tratamiento nunca será cambiarla (la orientación ni se escoge ni se puede cambiar), sino trabajar en aceptarla.

Alemania legaliza el tercer sexo en el registro de nacimiento 

Se podrán inscribir a los recién nacidos con el sexo masculino, femenino y "otro" o "diverso". Se aplicará en casos de bebés intersexuales, es decir aquellos que en el proceso embrionario en el que se forma un bebé niño o niña, alguna parte de este proceso no sigue los pasos habituales y el bebé nace con caracteres sexuales indefinidos. Lo habitual ha sido operar de bebé para que el recién nacido encaje en un sexo o en otro y las personas interesexuales reivindican que no se les opere y se les permita definirse más adelante según su identidad sexual.

Turquía no volverá a participar en Eurovisión porque es un "caos mental" en identidad sexual 

Siguiendo con la línea de la identidad sexual, el director de la radiotelevisión pública turca afirmó que “no puedo difundir en directo en horario infantil, a un austríaco con barba y falda, que no acepta su sexo, que no admite pertenecer a ningún sexo y asegura ser a la vez hombre y mujer.” Esto viene en relación a la actuación en 2014 de la cantante austríaca Conchita Wurst.

Un juguete sexual provoca el cierre de una de las terminales del aeropuerto de Berlín

Confundieron el juguete sexual con una granada de mano. La policía vio un objeto sospechoso en el equipaje de un pasajero, al cual detuvieron y rodearon con armas automáticas. La terminal estuvo cerrada durante 1 hora, hasta que se aclaró el asunto.

A continuación puedes escuchar el podcast con todas estas noticias comentadas con más detalle. A partir del minuto 23:50. Y durante toda la temporada, los jueves a las 17:35h, comentamos la actualidad sexual (y más cosas) en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García.

 

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Arola Poch   11.sep.2018 10:49    

Día Mundial de la Salud Sexual

    martes 4.sep.2018    por Arola Poch    0 Comentarios

 

Salud sexual

El 4 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, este año con el lema: Salud Sexual & Derechos Sexuales: ¡fundamentales para el bienestar! 

La Salud Sexual está definida por la Organización Mundial de la Salud como “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad, la cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.” Es interesante este último matiz: la salud sexual no es solo no tener enfermedades. Muchas veces en educación hacemos hincapié en la prevención, tanto de infecciones como de embarazos no planificados. Esto está muy bien y es muy necesario, pero la salud sexual implica más que eso. Implica poder vivir la sexualidad de la manera que nos haga más felices, entendiendo sexualidad como la forma en que nos expresamos como hombres y mujeres, incluyendo las prácticas eróticas. Por ello, el sexo ha de ser visto desde un enfoque positivo y respetuoso para que las personas puedan sentirse seguras y libres en la expresión de su sexualidad.

Cuidar la salud sexual ha de hacerse desde lo físico y desde lo psíquico. Algunas ideas:

  • Permitirnos disfrutar, permitirnos el placer.
  • Explorar, descubrir cosas nuevas.
  • Respetar y ser respetados.
  • Vivir acorde a lo que uno siente. 
  • Hablar con la pareja y hacer lo que se quiere (y se acuerda).
  • Deshacernos de prejuicios limitantes.
  • No descuidar el uso de medidas de prevención contra infecciones de transmisión genital.
  • Hacernos revisiones: análisis de sangre de infecciones de transmisión genital, revisiones para el virus del papiloma humano.
  • Llevar hábitos de vida saludables: tabaco, alcohol, sobrepeso… afectan a nuestra vida sexual. Por ejemplo, cuestiones como la disfunción eréctil se ven afectadas por este tipo de factores.

La vivencia de la sexualidad tiene, además, otra característica: está muy influida social y culturalmente. Para poder tener salud sexual es necesario que desde la sociedad se entienda y respete la diversidad en orientaciones, identidades y prácticas sexuales. Es necesario que los otros acepten la diversidad y permitan libremente su expresión, sin señalar ni juzgar. 

La salud sexual es fundamental para nuestro bienestar. No la descuidemos.

 

Sobre salud sexual hablamos en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. En el siguiente podcast puedes escucharlo. A partir del minuto 30:35.

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Arola Poch    4.sep.2018 17:20    

Prevención ITS: ¿nos protegemos suficiente?

    jueves 16.ago.2018    por Arola Poch    1 Comentarios

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En general, no falta información sobre cómo protegernos ante Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y embarazos no deseados. Todos sabemos qué son, que están ahí y que el preservativo es el método que nos protege de ambas cosas. Además es un recurso accesible. Pero informaciones recientes muestran que el contagio de ITS está en aumento. Y, aportando datos concretos, según la encuesta de salud sexual del CIS, un 57,9% de personas entrevistadas no usaron protección en la primera relación sexual y un 37,4% dijo que no siempre usó medidas de protección cuando tuvo relaciones sexuales con alguien a quién apenas conocían. Un 37,4% es un porcentaje nada despreciable cuando estamos con alguien de quién poco sabemos.

Si información no nos falta, ¿por qué que no nos protegemos lo suficiente? Pueden haber varios motivos. El primero es que el miedo ante las ITS ha disminuido. Por otro lado, tenemos una percepción baja de riesgo, ese “a mi no me va a pasar” que piensan sobre todo los más jóvenes. A ello se unen excusas, algunas de las más frecuentes son: “con el preservativo no se siente lo mismo, disminuye el placer” o “no tenía un condón a mano”. También es habitual utilizar argumentos emocionales: “¿no confías en mí?”. Empecemos por desmontar estas tres excusas:

“Con el preservativo disminuye el placer”

La percepción de placer es subjetiva y, por lo tanto, no podemos discutirle a alguien si siente más o menos placer. Ahora bien, si podemos dejar claro que al aumentar el miedo o la tensión durante el coito se disfruta menos. Si aún así, no hay preocupación y se disfruta durante el encuentro, habrá que ver qué pasa al día siguiente. Una relación satisfactoria no es solo lo que pasa durante ese momento, sino también el día después. Y si ese post-encuentro se traduce en varios días de nervios, angustia y comeduras de cabeza, el rato de gloria es posible que no compense lo suficiente.

“No tenía el preservativo a mano”

Se pueden hacer muchísimas cosas en el sexo que nos permiten disfrutar, solo una tiene riesgo de embarazo y muchas no tienen riesgo de contagio de infecciones. Podemos besar, acariciar, lamer, chupar, masajear… todo el cuerpo (no solo los genitales). Pero tenemos la idea de que eso son prácticas secundarias. Hay una norma subjetiva en sexualidad que dice que “si puedes hacer un coito, hazlo, no desaproveches la oportunidad”. Y es un gran error porque el objetivo no es el coito, sino disfrutar.

“¿No confías en mí?”

¿Qué decir ante esto? Yo confío todo lo que quieras, sí, pero usemos preservativo para el bien de los dos. Y si alguien se enfada ante este argumento, entonces sí empieza a dar motivos para desconfiar.

Hay más excusas y más situaciones. Todas ellas rebatibles, seguro. Nos tenemos que tomar en serio que los riesgos están ahí, ser conscientes de que no son solo teoría, en la práctica ocurre. Que nadie es inmune a ellos. Que protegernos no es complicado. Y que el sexo, cuando más se disfruta, es cuando es seguro.

 

De todo esto hablamos en mi sección de sexo en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. En el siguiente podcast puedes escucharlo, a partir del minuto 32.

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Arola Poch   16.ago.2018 14:32    

Hablar de sexo con los hijos

    viernes 10.ago.2018    por Arola Poch    0 Comentarios

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Cuidado, que hay ropa tendida. Esta o similar expresión se oye cuando se habla de un tema poco adecuado delante de niños y niñas. Muchas veces ese tema "poco adecuado" es todo lo vinculado a la sexualidad. Curiosamente, a otros asuntos no se les da la misma importancia. Por ejemplo, se habla de cosas violentas y no preocupa tanto. Alguien puede argumentar que en la vida hay violencia y los chicos y chicas han de saber que existe. De acuerdo. En la vida también hay sexo. No estoy pensando, por supuesto, en conversaciones donde prime un punto de vista más, digamos, explícito, sino en una charla normal. El sexo como un tema más. Ahí es donde muchas veces se yerra, cuando el sexo pasa a ser un tema "diferente", un tema a esconder. No tratarlo como cualquier otra cuestión le está dando una información a nuestros hijos concreta y letal: de sexo no se habla.

Si tratamos el sexo como un tema tabú, estamos perdiendo la enorme oportunidad de aportar nuestro punto de vista a los hijos. El sexo está ahí y todo el mundo (TV, medios, series, Internet, redes sociales, publicidad, amigos...) le habla de sexo a los chicos. Si como padres no lo hacemos, cuando los jóvenes tengan una duda acudirán a fuentes quizás menos fiables. Evitar el tema no les protege, sino todo lo contrario.

Hay quién esgrime que hablar de sexo puede despertar impulsos en los jóvenes. No nos engañemos: el impulso se despertará igualmente. La diferencia es que cuánta más información tengan y menos se dejen llevar por mitos o estereotipos, más fácil será que los chicos y chicas sean responsables de su sexualidad y sepan gestionarla con responsabilidad y sin presiones.

El sexo es un tema que causa cierto pudor y es posible que haya padres y madres que no sepan cómo enfocarlo. Lo primero es no ser demasiado autoexigentes: no hay que saberlo todo y no pasa nada por aceptar que el tema nos pone nerviosos. Pero es necesario hablar hasta donde lleguemos sin rehuir preguntas. Si desde pequeños hablamos con ellos, cuando crezcan seguiremos hablando. Pero si se les enseña que de ese tema no se habla, cuando lleguen a la adolescencia será mucho más complicado, para ambas partes, empezar a conversar sobre sexo.

En definitiva, el sexo debe ser tratado como cualquier otro tema. Ni más ni menos.

 

Tratamos esta cuestión en mi sección semanal de sexo en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. A continuación encuentras el podcast, a partir del minuto 30.

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Arola Poch   10.ago.2018 11:50    

El mito de los preliminares

    jueves 2.ago.2018    por Arola Poch    5 Comentarios

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Dejemos las cosas claras: los preliminares (en el sexo) no existen. Sí, sé que es habitual hablar de ellos y decir que son necesarios y fantásticos en cualquier encuentro erótico. Pero, insisto, no existen. No estoy hablando, por supuesto, de las prácticas sino de la palabra y su significado. Es el concepto lo que hay que erradicar.

Preliminar es aquello que antecede o se antepone a la acción, que prepara para lo importante. Para que nos entendamos, son como los teloneros de un concierto de nuestro grupo de música favorito. Con ello implicitamente estamos diciendo que lo importante de un encuentro sexual es el coito y lo demás son prácticas previas para preparar el asunto. Con esta idea, los juegos eróticos no se valoran lo suficiente, pudiendo ocurrir que se pase por ellos como un mero (y rápido) trámite para llegar al objetivo ansiado. Como quién aguanta al telonero pero está pensando en que acabe para que empiece lo bueno.

Muchas veces se oye aquello de que hay que darle más importancia a los preliminares. Y como idea está muy bien, pero la propia frase encierra una contradicción: hablar de preliminares mantiene el foco en el coito. Con lo que debemos empezar ya a desterrar esta palabra de nuestro vocabulario (al menos en lo que respecta al sexo) y usar mejor juegos eróticos.

Los juegos eróticos no son prácticas secundarias ni menores. Un encuentro sin coito no es “incompleto”. Y, por cierto, los juegos eróticos no son más para las mujeres. Esta es otra idea estereotipada según la cual los hombres siempre tienen ganas y las mujeres somos más frías, más lentas. Todo ello son mitos que dan una visión muy pobre del sexo y que dificultan el goce.

No focalizar la atención únicamente en el coito sirve para solucionar ciertos problemas de insatisfacción, para quitar presiones en el desempeño vinculadas a potencia y duración y para aumentar el placer sexual. Los juegos eróticos se merecen que le dediquemos tiempo, atención y creatividad. Luego, si hay coito, fenomenal. Y si no, también. El objetivo no es penetrar, es disfrutar.

 

Sobre “preliminares que no son preliminares” hablamos en mi sección de sexo en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. A continuación encontráis el podcast, a partir del minuto 31:37.

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Arola Poch    2.ago.2018 12:52    

Apunta en la agenda: el viernes toca sexo

    miércoles 25.jul.2018    por Arola Poch    2 Comentarios

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Imaginemos… Rebeca y Marcos son una pareja que lleva 10 años juntos. Siguen sintiendo atracción el uno por el otro pero han notado que, aunque les gusta compartir encuentros sexuales, cada vez lo hacen menos. El motivo no es otro que la falta de tiempo. Entre el trabajo, los desplazamientos, el gimnasio de las tardes, los niños y los fines de semana que ven a los amigos y a la familia tienen una agenda repleta. Eso no les deja tiempo para ellos y es algo que les incomoda.

Con la vida estresada que llevamos, es habitual que dejemos la erótica relegada a un segundo (o tercer o cuarto…) plano. Todo pasa por delante del sexo. Y, así, es posible que el deseo también se vea afectado. ¿Solución a esto? Buscar específicamente ese tiempo, es decir, planificar también nuestros encuentros eróticos. Dicho de otra manera, quedar un día para tener sexo.

¡Qué poco romántico!, manifiestan Rebeca y Marcos.

Hay un mito en las relaciones eróticas según el cual estas han de ser espontáneas, pasionales, que surjan. Al inicio de una relación puede ser así, pero cuando pasan los años será poco probable que esto suceda y puede que si esperamos el ímpetu de lo no planificado, las relaciones sexuales no ocurran nunca. Por ello, propongo buscar activamente tiempo para el sexo. Planear esa cita erótica con la pareja, de la misma manera que una noche, por ejemplo, se compran entradas para ir al teatro.

Rebeca y Marcos, ante esto, siguen objetando: ¿y qué pasa si esa noche no apetece? Tenemos la idea de que el deseo es siempre el motor de las relaciones sexuales y, especialmente cuando las relaciones llevan un tiempo, no necesariamente es así. A veces deberemos provocar el deseo. Cuando organizamos un encuentro, preparamos todo y empezamos con caricias, besos, abrazos, masajes… es muy posible que el deseo se despierte. Será necesario que asistamos a esa cita con tiempo, sin prisas, para disfrutar de los juegos eróticos. Y, en cualquier caso, si finalmente no nos apetece una relación sexual convencional, habremos compartido un rato de intimidad con nuestra pareja.

Por cierto, planificar el sexo no significa que este tenga que ser monótono o aburrido porque en un encuentro erótico (sea organizado o no) se pueden hacer muchas cosas diferentes.

En definitiva, se trata de romper con el mito de que los encuentros han de ser espontáneos, que hemos de dejar que el deseo surja y empuje. Porque puede, no lo discuto, que esos sean unos encuentros buenísimos pero también puede que si esperamos a que pasen, no pasen nunca. ¡Busquemos tiempo y provoquemos el deseo!

 

Sobre cómo encontrar tiempo para el sexo hablamos en "Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García". Os dejo enlace al podcast (a partir del minuto 15:10).

Arola Poch   25.jul.2018 20:16    

¿Necesitamos aplicaciones para dar consentimiento sexual?

    lunes 16.jul.2018    por Arola Poch    0 Comentarios

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Recientemente se ha anunciado una propuesta para modificar el Código Penal según la cual cualquier acto sexual sin un ‘sí’ expreso sería delito. Esto ha generado titulares, debates y bromas en forma de memes con contratos a firmar antes del encuentro sexual. Pero, más allá de las bromas, estos contratos ya existen, en forma de aplicaciones para el móvil con las que solicitar y dar consentimiento sexual.

A raíz de leyes como la que se ha propuesto aquí y que ya están vigentes en otros países, se han desarrollado este tipo de programas para recoger el sí antes de un encuentro. Un usuario con la aplicación instalada en su dispositivo manda una solicitud de consentimiento ante el encuentro sexual a la otra persona. Ambos usuarios registran el sí y la aplicación guarda la ubicación y cuando se envía y recibe el consentimiento. A partir de este funcionamiento básico, el “contrato” puede incluir más o menos información (si se usará preservativo o se pueden hacer fotos, por ejemplo). También hay algunas variantes. En Estados Unidos existe una aplicación que graba un vídeo de 20 segundos en el que las personas muestran su cara y consienten explícitamente el encuentro. El vídeo se almacena en la nube durante 7 años y se puede consultar en caso de conflicto judicial.

Hace unos meses salió una aplicación en España de este tipo. Generó bastantes quejas en las redes sociales y Google la retiró de su tienda. Porque... ¿qué se firma en concreto? Un encuentro sexual puede implicar muchas prácticas concretas y puede apetecer hacer una cosa y no otra. ¿Qué pasa si se cambia de opinión? Lo que antes era un sí, puede convertirse en un no. O al revés.

El consentimiento sexual - que no es otra cosa que una relación entre dos personas con la complejidad que ello conlleva - no es algo tan simple como para que pueda establecerse solo en un sí o un no. Depende de muchos factores y, sobre todo, depende de dos personas que se comunican, se escuchan, se respetan y empatizan. Limitar el consentimiento a firmar un documento será muy legal, muy correcto y dará garantías, pero limita y pierde la humanidad del encuentro. Por ello, quizás nos entenderíamos mejor si, en estas situaciones, habláramos menos de consentir (permitir que algo se haga) y más de consensuar (adoptar una decisión de común acuerdo entre dos o más partes). Matices del lenguaje.

En cualquier caso, sí es positivo que se hable de los límites de un encuentro, aunque además de leyes, deberíamos también apostar por una educación sexual que nos acerque entre sexos, que nos ayude a entender y manejar las relaciones eróticas. Por supuesto no lo resolverá todo, está claro que necesitamos leyes, pero no deberíamos necesitar contratos.

 

De aplicaciones sobre consentimiento sexual hablamos en la sección de sexo de Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. A continuación encontráis el podcast, a partir del minuto 30:14.

Arola Poch   16.jul.2018 10:08    

¿Qué son las microinfidelidades?

    lunes 9.jul.2018    por Arola Poch    3 Comentarios

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Una psicóloga australiana ha acuñado el término “microinfidelidad”, que ha definido como pequeñas acciones que indican que una persona se enfoca emocional o físicamente en otra persona fuera de la relación de pareja. Añade que son acciones que se hacen a escondidas de la pareja.

Traducido a acciones concretas se trataría, por ejemplo, de escribir mensajes a alguien a través de Whatsapp o redes sociales procurando que la pareja no lo sepa, arreglarse especialmente o tener bromas particulares con otra persona, pedir consejos personales a otra persona que no sea tu pareja o dar me gusta a las fotos de otra persona en redes sociales, entre otras.

Una vez definido, debo decir que es un concepto con el que estoy en desacuerdo porque creo que no aporta nada sano a una relación.

La fidelidad se define como ser leal, no romper la confianza de la pareja. ¿Leal a qué? Pues a lo que cada pareja defina. Por lo tanto, cada pareja definirá los límites de su relación, definirá qué considera infidelidad y qué no. Ahora bien, si pensamos en una relación sana, marcar hasta este punto qué podemos o no hablar con otras personas me parece excesivo, primero porque el hecho de estar en pareja no significa que la atracción por otras personas desaparezca y segundo, porque cada persona necesita su parcela de individualidad. Por supuesto no defiendo que se hagan ciertas acciones a escondidas ya que la sinceridad es la base de toda relación pero el concepto de microinfidelidad me parece que solo sirve para crear paranoias en las parejas. Estas acciones por si mismas no significan nada, habrá que ver  en qué situaciones se producen y qué intenciones tienen. Pero etiquetarlas como “microinfidelidad” pueden suponer una losa muy pesada por la propia connotación de la palabra infidelidad y generar una desconfianza innecesaria en muchas ocasiones.

Este concepto de “microinfidelidad” refleja la necesidad de ser el centro de interés único de la otra persona. Se basa en el mito de la media naranja según el cual cuando se encuentra la otra mitad, ambas se complementan al 100%. No podemos olvidar que las parejas son dos personas individuales que construyen otra entidad formada por esas dos individualidades y que es necesario que cada una mantenga su espacio, no para ocultar nada, sino para tener su propia vida.

 

Sobre microinfidelidades hablamos en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. Puedes escucharlo en el siguiente podcast, a partir del minuto 29.30.

Arola Poch    9.jul.2018 18:16    

El (aún) desconocido orgasmo femenino

    miércoles 4.jul.2018    por Arola Poch    4 Comentarios

"¿Por qué hay mujeres que solo pueden tener orgasmos cuando tiene contacto exterior, es decir orgasmo clitoriano, y no lo tiene vaginal?

Esta pregunta me la planteó una oyente en mi sección semanal de sexualidad dentro del programa Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García

Tradicionalmente se habla de orgasmo vaginal y clitoriano. Parte de la culpa de ello la tiene Sigmund Freud que clasificó a las mujeres como maduras si su orgasmo se producía por penetración, es decir, de forma vaginal, e inmaduras si se producía por estimulación del clítoris. Cabe de decir que el padre del psicoanálisis no acertó demasiado en su teoría. Primero porque no hay diferentes tipos de orgasmos, el orgasmo es uno que podemos alcanzar de diferentes maneras. Y segundo porque obviamente la forma de conseguir orgasmos no define nuestra madurez sexual. Hay también otro punto interesante que es a dónde quiero ir a parar para responder a la pregunta de la oyente: los orgasmos femeninos se consiguen mayoritariamente por estimulación del clítoris.

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El clítoris es un órgano que solo sirve para el placer femenino. Es nuestro principal aliado en la consecución del orgasmo. En total puede tener un tamaño de unos 13 centímetros aunque solo vemos una pequeñísima parte, el resto se encuentra en el interior del cuerpo. Su punta mide normalmente entre 0,5 y 1 cm en excitación y tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas (similar al pene, lógico si pensamos que ambos órganos se desarrollan a partir de la misma zona embrionaria). Por otro lado, las ramificaciones internas del clítoris rodean a la vagina con lo que también se llega a estimular a través de ella. Es decir, mediante la penetración podemos sentir placer porque internamente podríamos estar estimulando el clítoris. Cierto es que hay mujeres que refieren tener una zona más sensible en la vagina y hay escritos sobre el punto G y las glándulas de skene (que provocarían la eyaculación femenina). Los científicos no se ponen de acuerdo con todo esto y no quiero yo negar la existencia del orgasmo a través de la estimulación únicamente de la vagina, simplemente remarcar que el principal órgano para el placer femenino no está ahí, sino en el clítoris.

Como el modelo sexual que tenemos se basa en la reproducción y en el placer masculino, se sigue con la idea de que el acto principal para el placer es el coito. Es lo que conocemos como coitocentrismo. De ahí que haya mujeres que  consulten, con más o menos preocupación, por qué no consiguen orgasmos de la forma "normal". Cuando, realmente, lo normal es no conseguir orgasmos mediante la penetración.

En definitiva, la mayoría de mujeres (hay cifras que apuntan a un 80%) consiguen sus orgasmos a través de la estimulación externa del clítoris. Y, en cualquier caso, mi punto de vista es que no debemos clasificar los orgasmos en vaginales, clitorianos, de pezones o de cuello (por decir algo), sino disfrutar sea por donde sea que nos venga el placer. Al fin y al cabo el orgasmo se va a ubicar en un mismo punto: el cerebro.

A este pequeño gran órgano que es el clítoris dedicamos una sección en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García. Puedes escucharla en el siguiente podcast, a partir del minuto 31:33.

 

Arola Poch    4.jul.2018 12:53    

Arola Poch

Bio Sexuados

La sexualidad es una parte fundamental de la salud de las personas. Pero muchas veces no se le ha dado la importancia que tiene y hablar de sexo ha consistido en mantener estereotipos, fomentar titulares llamativos, continuar con trastornos y perversiones, limitar el tema a prácticas o posturas, etc. El sexo es mucho más que lo que nos han contado. Es conocernos, aceptarnos, respetarnos y expresar nuestra naturaleza sexuada de forma que nos haga felices.
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