Enemigos Públicos
Hej!
Ha muerto Arthur Penn, director de cine.
Su obra magna parece ser “Bonnie and Clyde”, una película que vi de pequeño y que me marcó. Los gángsteres americanos siempre me han fascinado, estoy rematando ahora mismo “Public Enemies” de Bryan Burrough, tal vez el libro más completo sobre esos tiempos en Estados Unidos, la guerra entre el FBI y personajes como John Dillinger, el más importante. Lo que Burroughs deja claro es qué inútil era la recién nacida FBI y que Bonnie y Clyde no eran protagonistas. Fueron considerados como “tontos peligrosos”por el mismo Dillinger, aparentemente preocupado por la imagen del gremio.
El mundo se olvidó de esta pareja de psicópatas jóvenes, un paréntesis regional en la historia de unos turbulentos años. Hasta que John Toland publicó “Dillinger days” en 1963 y reanimó el interés. La película de Penn tiene el libro de Toland como base. Desde entonces hasta hoy en día, es una referencia en la cultura popular. Abajo hay dos links, uno del archivo con la escena real de su muerte, una trampa en un camino rural en Louisiana, el otro, un clip con Billy Bob Thornton, versión moderna con glamour.
Lo que es interesante es que vivimos tiempos muy parecidos a aquellos de los años treinta. Los bancos eran incluso más odiados que hoy en día, John Dillinger gozó de una fama enorme, muy querido por las masas que sufrieron una crisis que les dejaba sin trabajo y sin casa, cortesía, (como hoy) de los financieros de Wall Street. Aunque no era ningún Robin Hood, Dillinger sabía manipular los medios para parecer un buen chaval que cometió un par de errores, pero que sólo robó los malditos bancos.
Como dice letra de la canción popular en aquellos tiempos sobre “Pretty Boy Floyd”-“en este mundo te encuentras con gente peculiar, algunos te roban con pistolas, otros con su pluma estilográfica”.
Aunque me gusta la película de Penn, la historia verdadera de esta extraordinaria ola de crímenes es aun más interesante.
Y si los “Enemigos Públicos” más peligrosos son tipos como Dillinger, que robó bancos, o los dueños de los mismos, lo dejo al juicio de cada uno.
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