Hej!
a
Entre los muchos daños que ha provocado el consumismo, tan excesivo en estas fechas es que un regalo, sencillo y personal, ha perdido su valor.
a
La cultura de dar un regalo por motivo de una fecha, motivo de celebración, es algo bello. Dar es siempre lo mejor que puede hacer un ser humano, sea un detallito o lo único que nos salva como personas, amor.
a
Nadie es indiferente a recibir un regalito acertado, que demuestra que alguien ha pensado en ti. Confieso que personalmente tengo una debilidad para eso, aunque es un poco infantil, tal vez.
a
Me acuerdo de uno en especial, en navidades hace vario años ya, en Oslo.
Trabajé con mi padre y mi hermano en una pequeña empresa familiar de material de construcción en la capital noruega. Era como una tienda y los clientes eran tanto algunos profesionales como la gente del barrio, debajo de Sankts Hans Haugen.
Un día entró un señor nuevo, buscando algunos paneles para su librería de libros antiguos o segunda mano. Aproveché su vista para hablar de libros. Él era un apasionado de su oficio. Le pregunté si alguna vez encontró un libro de Ovre Richter Frich, las novelas de aventuras con el Dr Jonas Fjeld. Escritos en los años 20 y ya descatalogado, el héroe era un tipo “Übermensch” noruego de músculo e intelecto que luchaba contra el mal en general.
Son historias políticamente incorrectas al máximo y muy divertidas. Entonces solo sabía de ellos de oídas y tenía curiosidad. El librero me decía que no serían tal difíciles de conseguir, a lo mejor el podía encontrar alguno.
Para mi gran sorpresa, entró por la puerta dos días después con dos bolsas de plástico.
Eran 10 volúmenes, dos aventuras en cada uno, la serie completa de Jonas Fjeld.
Me mostré muy agradecido pero el hombre se negó a aceptar dinero, era un regalo me decía, que no le ha costado nada, por que fue otro regalo de un amigo del oficio. Se fue corriendo sin darme su nombre. Nunca volví a verle.
a
Estos libros han viajado conmigo a distintos países y a muchas viviendas y ahora allí están en mis cargadas estanterías en Madrid.
Sí, me gustan mucho pero el valor es más que literario.
La amabilidad y generosidad de un extraño es algo que nunca olvido.
a
Era sobre todo el gesto, el valor verdadero cuando elegimos dar un regalo a alguien.
Será fantástico rescatar el regalo de su secuestro consumista y devolverlo a lo humano y noble.
a
BUEN FIN DE SEMANA, VIAJEROS!
a
T
a
Un día tendré la oportunidad de escribir sobre el mismo autor Ovre Richter Frich, tristemente olvidado a pesar de ser un tipo de Jules Verne escandinavo.
Un personaje peculiar, mezcla entre deportista de élite puritano, periodista y bohemio que gastó todo su dinero en viajes, comidas, bebidas y buenos puros. Hasta que cumplió 56 años no tuvo residencia fija. Su declaración “Sufro de una falta absoluta de ambición, solo quiero vivir y morir como un hombre.” es atractiva.