3 posts de septiembre 2012

Una excepción justificada

El mundo de la cultura es tan heterogéneo como inabarcable. Cualquier expresión que provoque en alguien un asomo de atención, de seducción o de sorpresa puede encajar en el inagotable abanico diario de acontecimientos que forman parte de ese universo singular. Otra cosa son las convenciones, lo ‘políticamente correcto’ o el deber ser. Contar cada día lo que ocurre en ese universo cultural al que nos asomamos con bastante vértigo, termina siendo un ejercicio de frustración puesto que el tiempo es limitado, y más si a lo que aspiramos es a que los oyentes de 'El ojo crítico' perciban en el programa el reflejo de los propios autores que protagonizan cada uno de ellos. Qué seleccionar, cómo contarlo, en qué momento, cuánto tiempo le dedicamos a cada uno de ellos... Somos dueños de más dudas que de certezas, aunque en ocasiones, en muy contadas ocasiones, la solución es más que sencilla, por increíble que pueda parecer.

Montserrat Caballé estuvo la pasada semana en Zaragoza, al frente del concurso internacional de canto que lleva su nombre y que se prolonga con cuatro clases magistrales a un selecto grupo de candidatos, menores de 33 años, que deben demostrar su condición de cantantes líricos. Son clases gratuitas, lo que dice mucho de una mujer extraordinaria, y no tanto por su capacidad para transformar la letra de una partitura en una tormenta de emociones, sino por la disposición que mantiene a sus 79 años para seguir trabajando sobre los escenarios y de hacerlo manteniendo su compromiso solidario, como embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas o con su fundación volcada en ayudar a los niños. Quedamos en entrevistarla el martes pasado, poco antes de una de sus clases magistrales. La cita era en el imponente Auditorio de Zaragoza, a espaldas de La Romareda. La mala suerte quiso que ese día coincidiera con el primer partido de la selección de Del Bosque en su camino hacia el mundial de Brasil; mala suerte porque el partido empezó a las 19.30 horas, y ya se sabe que donde hay patrón no manda marinero, o lo que es lo mismo, cualquier partido de fútbol de cierto interés -más en el caso de la selección- se lleva por delante la programación habitual, asunto tan común que termina siendo indiscutible. El martes 11 de septiembre, pues, había que comprimir 'El ojo crítico' a 25 minutos mal contados. Y teniendo cita con Montserrat Caballé, llegamos a la conclusión de que lo más idóneo sería dedicarle a ella el espacio, salpicando la conversación de los elementos de actualidad del día: las tres películas españolas seleccionadas para competir por estar en el Óscar a la mejor película en lengua no inglesa o la Diada catalana, entre otros. Sin entrar en detalles que no vienen al caso, Montserrat Caballé demostró que es una gran comunicadora. Nos descubrió algunos de los ejercicios de esas clases magistrales, aplicables, por cierto, a cualquiera que se gane la vida con la voz, y pudimos hablar prácticamente de todo, de política, de solidaridad, de Pavarotti y de Mercury, e incluso de fútbol. La única limitación fue el tiempo. Pero no el suyo, que rebasó sin problemas, a pesar de que la esperaban 67 alumnos aplicados en mejorar su técnica lírica, sino el nuestro. La grabación no podía durar más de 24 minutos y a pesar de que empezamos a conversar más tarde de lo previsto, cumplimos con creces. El resultado fue una delicia y creo que suficientemente atractivo para los oyentes del programa (http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-ojo-critico/ojo-critico-especial-montserrat-caballe-11-09-12/1525331/). No hizo falta devanarse los sesos para seleccionar, por un día,  los contenidos del programa. Ojalá alguna vez, en alguna radio imaginaria de algún país imaginario, la narración de un partido de fútbol se vea interrumpida por la transmisión en directo de un concierto de Montserrat Caballé. Aunque eso ya son otros asuntos.

PD.- Esta semana han pasado por 'El ojo crítico': Ángeles Caso, Soledad Puértolas, Luis Goytisolo, Alfonso Domingo, Rafael Pascual Muro y Audur Ava Ólafsdóttir, escritores; la soprano Montserrat Caballé; José Marmol, poeta dominicano ganador del XII premio Casa de América de poesía americana; Alberto García Alix, fotógrafo; Martín López Vega, responsable de contenidos editoriales de La Central y Ernesto Caballero, director del Centro Dramático Nacional.

Greguerías ondulantes

La primera semana de 'El ojo crítico' después de las vacaciones ha transitado entre voces muy dispares. Voces de satisfacción, como la de David Victori, el director de cine barcelonés que ha ganado 'Your Film', uno de los premios convocados al calor de la Mostra de Venecia por la productora de Ridley Scott; voces emocionadas como la de Ivonne Blake, la figurinista anglo-española galardonada con el Premio Nacional de Cinematografía que para celebrar el galardón nos confesaba, con un punto de excitación, que se iba... al cine, a ver la última de Trueba; voces optimistas como la de Ana Martínez de Aguilar, directora del Museo Esteban Vicente de Segovia, que milagrosamente ha esquivado el cierre por falta de fondos y en el último suspiro; voces seductoras, con muchos y muy interesantes matices humanistas, como la de Calixto Bieito, a menos de una hora del estreno en Birmingham de su visión de los bosques es Shakespeare ('Forest'); voces con aplomo, como la de José María Guelbenzu, que nos aclaró las diferencias entre la novela de detectives que sigue cultivando y la novela negra o voces seguras de sí mismas, como la de María Dueñas, con el aplomo que da haber vendido 1.100.000 copias de su primera novela y que se enfrenta al reto de estar a la altura con 'Misión olvido'. Y, además, una parisina afincada en Los Ángeles y biznieta del patriarca del China Town, Lisa See, nos dejó con el corazón encogido cuando evocaba la China maoísta de mediados del siglo XX, cuando para afrontar la hambruna que acabó con la vida de 45 millones de personas las familias se entercambiaban los hijos... ¡para comérselos! No nos faltó el recuerdo al episodio tragicómico del Eccehomo. Su futura restauradora, Encarnación Ripollés, aseguraba que va a ser muy díficil salvar la pintura de la octogenaria autora del estrambote. Y en fin, hablamos de pintura abstracta con Guadalupe Luceño y del impulso que necesitan nuestros jóvenes pintores con Joan Antón Maragall, de la Sala Parés, y con Daniel Coves, un valenciano que apunta magníficas trazas. "El escuchar la radio es como cursar una asignatura interminable, ¿quién se podrá saber todo el programa?". Lo dijo hace muchos, muchísimos años, un radiofonista precoz: Ramón Gómez de la Serna, a quien evocamos sonoramente en una de las pocas grabaciones que se conservan de sus incursiones en este apasionante mundo del que nos dejó algunas "greguerías onduladas". Claro que mientras la asignatura sea interminable, siempre existe la posibilidad de mejorar la nota... 

'Lily was here' vs 'Divenire'

Si el primer elemento que caracteriza a la radio es el sonido, el arranque de una nueva temporada radiofónica viene marcado, de entrada, por un concierto de nuevas sintonías que pueden llegar a despistar al oyente más fiel. Es inevitable que ocurra, ha ocurrido siempre que la renovación ha sido de profundidad  y seguirá ocurriendo. Las sintonías son el alma de los programas y su repetición permite llegar a identificarlos. Es, probablemente, lo más difícil de ajustar. Una sintonía termina contando muchas más cosas de las que imaginamos del programa que envuelve y, lo más importante, pone en el escenario a los conductores de los programas; les concede ese primer impulso para iniciar el mágico proceso de la comunicación. Una buena sintonía no hace bueno a ningún programa, pero una sintonía mal elegida, fuera de contexto sonoro, puede complicar el desarrollo de ese maravilloso viaje de ida y vuelta entre los profesionales de la radio y los oyentes. En ‘El ojo crítico’, ante la nueva temporada que estrenamos ayer, nos planteamos -¡como no!- el cambio de la sintonía. Y no es que nos desagrade , todo lo contrario, la minimalista ‘Divenire’ de Ludovico Einaudi (http://www.youtube.com/watch?v=9qvglWAHDak) que ha acompañado a los oyentes durante las últimas temporadas, pero… barajamos varias posibilidades y después de darle alguna que otra vuelta, finalmente nos decantamos  por el regreso a una sintonía tan característica como histórica: el ‘Lily was here’ (1989) de Candy Dulfer y Dave Stewart (http://www.youtube.com/watch?v=XhSx8uKdD5o). No deja de ser un guiño, es verdad. Tiene el aroma de los clásicos y el sabor al recuerdo de quienes compartieron este empeño de transmitir lo que cada día ocurre en este amplio universo del mundo de la cultura, que no es poco. Y de hacerlo con la voluntad de continuar dando pasos, camino ya de los treinta años ininterrumpidos en antena, e intentando demostrar que si la cultura tiene un hueco de una hora diaria en la radio es porque se lo merece.

El Ojo Crítico


El Ojo Crítico se emite de lunes a viernes de 19 a 20 horas en Radio Nacional. Hablamos con escritores, artistas, poetas, músicos, dramaturgos, actores..., todo lo que tenga relación con la Cultura lo encontrarán en El Ojo Crítico.
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