Pau y la caída de los Lakers

"Me gustaría seguir en los Lakers, pero no depende de mí". Esta frase ha sido pronunciada por Pau Gasol hoy 22 de mayo, poco después de que los angelinos hayan sido eliminados por los Thunder en las semifinales de la Conferencia Oeste de la NBA.

El deseo de Pau, si es realmente éste, creo que no se va a cumplir. Para explicar por qué, echemos la vista atrás y hagamos volar nuestra imaginación.

9 de diciembre de 2011. Gasol llega a los Rockets tras un traspaso a tres bandas que da con el deseado Chris Paul en los Lakers.

Este movimiento, que parece un castigo, un descenso a los infiernos, no lo es tanto. Pau se convierte en el jugador franquicia de un equipo en construcción como Houston. Es cierto que no alcanza los play-off, por bastante poco la verdad. Pero a cambio disfruta jugando a las órdenes de un histórico como Kevin McHale, que es su nuevo técnico y combina a la perfección sus sistemas con su juego, que ve como se empieza a sembrar la semilla de un equipo en alza (aunque muy lejos de hacerse con el anillo) de la mano del de Sant Boi y de un base como Kyle Lowry, a los que se puede incorporar algún jugador interesante ya en el verano de 2012 al quedar algo de dinero libre.

Mientras en Los Angeles todo parece felicidad. Chris Paul se ha unido a Kobe Bryant y con Bynum el nuevo 'Big three' de los Lakers da miedo, pero se queda a las puertas del título del Oeste porque enfrente están unos Thunder aún mejores, con un trío tremendo (lo forman Durant, Harden y Westbrook) que termina apeándoles del sueño de un nuevo anillo. Para colmo el base recién llegado y Kobe no se entienden en lo momentos clave, pues solo hay un balón para dos, lo que hace que le lluvan críticas al número 24 de los Lakers.

Este podría ser el guión de la película si David Stern no hubiese vetado el traspaso de Paul a los angelinos. También podrían haber sido los Lakers campeones, ojo. Eso nunca lo sabremos. Tampoco si Pau hubiera disfrutado en Houston, aunque creo que no hay dudas de que lo hubiera pasado mejor que este año en Hollywood.

Volvamos pues a la realidad. Soy de los que creo que Gasol se equivocó de manera grave al buscar el pase a Metta World Peace en el cuarto partido de estas semis del Oeste ante los Thunder en vez de tirar cuando estaba solo. Esa jugada y el soberbio triple de Durant segundos después mataron las esperanzas de los Lakers en esta serie, en una muestra más de su desastrosa temporada.

Pau no tiró. Lo hizo mal, sin más. Hay que reconocerlo. Quizá falló porque esta temporada ha sufrido mucho y lo ha hecho sin rechistar. A Gasol le han querido traspasar hasta que se ha acabado el plazo. Le han dado palos por todos los lados, desde Magic hasta Kobe. Le han convertido en la tercera opción del equipo, le han alejado del aro, apenas le han utilizado en el poste. Todo esto sin mostrarle una pizca de cariño, lo que, digo yo, tiene que afectar.

Por eso, aún reconociedo que Gasol ya no es el tipo que se comió a Howard y a Garnett en las Finales de 2009 y 2010, el tipo que no se arrugaba nunca ante cualquier rival, que era importante atrás y alante, me duele que sea el único que lo ha hecho mal, el malo de la película que tanto gusta en Estados Unidos.

Los Lakers están donde están por muchas más cosas. Tres voy a enumerar:

1. Por la gestión de Mitch Kupchack, que no ha sabido rodear a Kobe, Bynum y Pau (tres jugadores muy importantes de la Liga) de gente que les pueda apoyar. Blake, Sessions, Barnes, Hill, Murphy y demás no te van a ayudar mucho a ser campeón y a Artest, perdón, a Metta World Peace, su cabeza le hace restar a veces más que aportar. No creo que sea imposible hacer una plantilla de gran nivel alrededor de tres cracks, solo hay que mirar a San Antonio y a la reinvención de los Spurs esta temporada.

2. Por el ego de Kobe, que solo piensa en si mismo y en igualar a Jordan. Bien, el gran Michael sabía cuando delegar, cuando pasar a un compañero solo como Paxon o Kerr. Algo que Bryant, que es muy bueno, no hace. Aun espero que alguien critique el pésimo final, con tres balones perdidos, en los dos últimos minutos del segundo partido de estas semis ante los Thunder, o su dos de 10 en el último periodo del cuarto.

3. Porque Mike Brown no es entrenador para este equipo. Se basa demasiado en defensa, dejando el ataque en manos de Kobe, sin un sistema claro que utilizar. Ya lo hizo con LeBron en los Cavaliers y le fue mal. La sombra de Phill Jackson es alargada y Brown no la ha podido ocultar.

Por estos motivos los Lakers han caído en semis del Oeste ante un equipo más joven y mejor, sin más. Se le puede dar muchas vueltas al asunto, volverlo sobre Pau, pero él no tiene, ni mucho menos, la mayor parte de culpa. Aunque su final con los de oro y púrpura parece que acaba de llegar.

Ha sido un 22 de mayo de 2012. Todos lo escribimos, todos lo sabemos. Es algo que en un breve periodo de tiempo se va a confirmar.

Carlos Jiménez: el jugador silencioso

Si ha habido una noticia que ha sobrepasado a otras en los últimos dos días en el mundo del baloncesto, ésta no ha sido otra que el descenso de categoría del Estudiantes. Abandona la ACB un club que tenía una forma muy peculiar de entender el baloncesto, un "equipo de patio de colegio", como a la gente del Ramiro le gusta decir. Un equipo en la que la cantera había jugado siempre un papel primordial, un equipo del que salió Carlos Jiménez.

En la época de los Gasol, Navarro, Rudy, Ricky y compañía este alero de 2,05 metros de altura puede pasar algo desapercibido, lo que no debe suceder, pues estamos ante uno de los más grandes jugadores españoles del deporte de la canasta.

Recuerdo como en sus inicios se hablaba ya mucho, y bien, de este ávido lector que, para relajarse, se dedica a pintar soldaditos de plomo. Jiménez era entonces comparado con Alberto Herreros, quizá huérfanos en el Estudiantes de esa gran estrella que, en este caso, terminó por recalar, como muchos otros, en el Madrid. Pronto este joven jugador demostró tener cualidades diferentes.

Jiménez no era un anotador puro, lo cual no me hace olvidar esa espectacular canasta que allá por 1997 le anotó al TDK Manresa tras lanzar desde su campo cuando solo quedaban tres décimas para el final del encuentro (un tiro que dio para mucho, pues tardó en confirmarse como válido y nos dejó uno de los momentos periodísticos en este deporte, con Trecet pidiendo a voz en grito a su compañero que metiera el micro en la mesa de anotadores, donde estaba todo el lío montado). A Jiménez quizá le faltó un poco más de egoísmo para encarar el aro y lanzar más. Él era más un 'tres' alto con magnificas cualidades para rebotear y defender, además de para saber.

Pronto entró en la selección de la mano de Lolo Sainz, para no abandonarla y ejercer de complemento perfecto a jugadores del talento de los mencionados antes Gasol, Navarro, Calderón, Garbajosa y compañía . Su concurso era vital, hasta el punto de que en 2009, un año despúes de que abandonara la selección, Scariolo se las vio y deseó para encontrar la fórmula de sustituirle (creo que en ese Europeo, pese al triunfo de España, la gente se dio cuenta de lo realmente importante que era Jiménez). Es más, al equipo nacional le sigue faltando a día de hoy un 'tres' puro de garantías, pese a que Rudy cumpla ahí muy bien, porque es muy bueno.

Jiménez era pues un jugador que siempre sabía lo que tenía que hacer, que, además, utilizaba su inteligencia para lograr su objetivo. Solo así se explica su formidable manera de forzar faltas en ataque (creo que solo Garbajosa lo ha hacía mejor), o su facilidad para acumular una valoración barbara sin apenas haber mirado aro, lo que le valió el apodo del siempre genial Andres Montes de 'Suma y Sigue'. Éstas eran dos de las múltiples tareas que el alero cumplía a la perfección, sin hablar más de lo necesario, con una pasmosa tranquilidad.

Una tranquilidad con la que vio como en Saitama, en 2006, Pau Gasol levantaba la Copa de Campeones del mundo en el primer logro histórico del equipo nacional (el caos de esa entrega de premios no se olvidará, como tampoco esa final que España ganó a Grecia sin Pau Gasol y con una defensa mayúscula en la que Jiménez y Garbajosa se multiplicaron en la zona). Una tranquilidad que no le hizo hablar nunca de un momento en el que la foto debía ser la suya alzando la Copa Naismith, como siempre ha reconocido Pau. Era tranquilidad, pero también bondad.

Bondad como la que mostró meses antes, en ese 2006, cuando decidió poner fin a su etapa en el Estudiantes con la intención de marcharse, solo, al Madrid. El club blanco era su única opción y aguantó hasta el 30 de enero (fecha límite para su traspaso) la difícil situación en la que, mientras jugaba, su afición le silbaba y cambiaba el clásico "¡¡¡Carlos Jiménez, menudos huevos tienes!!!" por un no de tan buen gusto "¡¡¡Carlos Jiménez, menuda calva tienes!!!". El alero se fio de la palabra de Florentino Pérez que le pidió que aguantara, pero el Estu no aceptó la oferta de un presidente blanco que se negó a dar más dinero por un jugador al que dejó en la estacada. Quizá por eso, cinco meses despúes Jiménez fichó por el Unicaja cuando pudo elegir irse por en igualdad de condiciones, esta vez sí, al Madrid y quedarse en su ciudad.

En Málaga, Jiménez continuó su gran carrera jugando también de 'cuatro'. Algo que, sinceramente, nunca me convenció, pese a que Carlos cumplió jugando en esa posición. Como ala pívot también ha terminado Jiménez disputando parte de la ultima temporada de su carrera, la número 18 en la élite, de nuevo en el Estu, el club del que salió.

Una Copa con los colegiales y seis medallas con la selección, de la que terminó siendo un perfecto capitán (una de oro, cuatro de plata y otra de bronce) avalan la carrera de este jugador ejemplar, que será recordado por todo lo que hizo en la cancha, por cómo lo hizo y por cómo se comportó fuera de ella. Siempre de manera correcta, con honéstidad y sin alzar la voz más de lo normal. Así era, así es, así será Carlos Jiménez: el jugador silencioso.

La gran cantera del baloncesto español

"No sé lo que están haciendo en España para desarrolar su talento individual, pero están haciendo algo bien". Esta frase la pronunció hace unos meses Kobe Bryant, cinco veces campeón de la NBA con los Angeles Lakers.

El triunfo de la selección española sub 18 en el torneo de Mannheim, el Mundial oficioso de la categoría, ha vuelto a poner a la cantera de nuestro baloncesto en boca de todos. Como nos decía esta mañana en los micrófonos de 'El Vestuario' el entrenador de este equipo, Juan Antonio Orenga, la repercusión ha sido aún mayor si cabe porque en 1998 este título lo ganó nada más y nada menos que la mejor generación de jugadores que ha tenido el baloncesto español: la del 80, formada por los Pau Gasol, Navarro, Raúl López, Felipe Reyes, José Manuel Calderon, Carlos Cabezas y compañía.

Comparar no suele ser bueno, pero en este caso se hace inevitable. Desde mi punto de vista hay que partir de una premisa: Pau Gasol y Navarro son únicos. Jugadores como ellos nacen cada muchos años y reunir una camada tan buena se antoja prácticamente imposible. Si bien si es posible tener buenos jugadores, que lleguen a ser estrellas. Ahí es donde la Federación Española está teniendo un papel relevante.

Dejemos a un lado a la mágica 'Generación del 80' y veamos quienes les han rodeado durante estos 10 últimos años de ensueño de nuestro baloncesto. Repetimos, la base son Pau Gasol y Navarro: los cimientos del equipo. De su misma camada son Felipe, Calderón...  En el 76 nació Carlos Jiménez, que ejerció un papel impagable hasta el 2008 sin que nadie le considerase una estrella. En el 77 Garbajosa, qué decir de él, de sus triples, su forma de forzar faltas... En el 85 lo hicieron Marc y Rudy, dos NBA ahora titulares en el equipo. En el 90 Ricky Rubio, el niño prodigio del baloncesto español. Sin ellos no se entiende la selección.

Tampoco se entiende sin jugadores no tan titulares, pero que también aportan o aportaron lo suyo como Sergio Rodríguez, del 86, o Sergio Llull, del 87. Sin otra base como Víctor Sada, del 84, o sin San Emeterio, también nacido en ese año. Cada uno ha puesto un granito de arena en el equipo campeón que hoy tenemos.

Lo bueno, ahí es donde radica el gran trabajo de la FEB, es que por detrás viene gente apretando. Nikola Mirotic fue el líder del equipo que el pasado verano se proclamó en Bilbao campeón de Europa sub 20. El ala pívot de origen montenegrino nació en el 91, como Joan Sastre y Josep Franch, compañeros suyos en este equipo que dirigió Orenga, por cierto.

Del 93 es la nueva perla de nuestro baloncesto, Álex Abrines. El escolta, que fue campeón de Europa sub 18 el pasado verano en Wroclaw en un torneo del que fue elegido MVP, ya ha demostrado este año en la ACB lo que vale con un mes de marzo de mucho nivel en el que llegó a anotar 31 puntos con su equipo, el Unicaja, ante el Estudiantes.

Abrines ganó en Polonia ese torneo junto a Jaime Fernández, que está teniendo ahora menos minutos en una primera plantilla del Estu de la que ya es parte, y con Jorge Sanz y Dani Díez. Los dos juegan en el Real Madrid que, aunque parezca metira, está volviendo a sacar talentos de su olvidada cantera. El primero es base y es habitual verle en los minutos finales de los partidos en los que su equipo gana por mucho. El segundo es un alero alto que el pasado domingo jugó casi un cuarto entero ante el Lucentum.

Retornando al principio, ahí tenemos a Josep Pérez, a Guillermo Hernangómez y a Albert Homs. Los tres ganaron, junto a los mencionados anteriormente, el Europeo sub 18 de Polonia el verano pasado. Entonces no eran los líderes de la selección, eran juniors de primer año. Ahora sí lo son, pues son de segundo. Acaban de ganar el torneo de Mannheim entrando los dos primeros en el quinteto ideal de éste y el tercero haciendo una final sublime en la que anotó 18 puntos. Ellos son la cabeza visible de un equipo que quiere hacerse este verano de nuevo con el Campeonato de Europa. Será en Lituania, intentando lograr lo que la antigua Yugoslavia fue la última selección en hacer.

Hace pocos años estos yugoslavos reinaban en Europa con jugadores de todo tipo, siempre salía uno nuevo que reemplazaba al que había sido una estrella. Ahora ese papel lo juega España. "Intentamos no llenarles la cabeza con sistemas, solo intentamos que desarrollen su talento", nos decía Orenga esta mañana. A fe que lo están consiguiendo y de manera excelente. A todos los que trabajan pues con nuestra cantera, que son muchos con Ángel Palmi, Director Deportivo de la FEB a la cabeza, mi más sincera enhorabuena.

¿Qué Gasol es mejor?

La impresionante racha de los Grizzlies (ocho triunfos en los últimos 10 partidos, gran parte de ellos ante candidatos al anillo como Lakers, Thunder, Mavericks, Heat, o la de anoche ante los Clippers) ha puesto aún más de moda el nombre de Marc Gasol en la NBA, lo que me ha hecho preguntarme si el hermano mediano ha alcanzado ya al mayor: es decir, si Marc está ya al nivel de Pau Gasol. Supongo que cada uno tiene su visión. Aquí aportaré algunos datos que quizá puedan aclarar la vuestra.

En los 55 partidos que ha jugado esta campaña (se ha perdido uno por lesión) Marc promedia 15,1 puntos, 9,5 rebotes, 3,2 asistencias y 1,9 tapones en 37,7 minutos de juego para tener una eficiencia (lo que en Europa conocemos como valoración) de 21,15. Números que le llevaron a jugar en febrero el All Star por primera vez en su carrera.

En los 58 que Pau ha disputado (los ha jugado todos, pese a los constantes rumores de traspaso) ha promediado 17,3 puntos, 10,5 capturas, 3,4 asistencias y 1,3 tapones en 37,2 minutos, con una eficiencia de 23,19. Algo que no le llevó a un All Star que ha disputado ya cuatro veces en su carrera.

Si uno mira solo a las estadísticas individuales las de Pau son, por un mínimo margen, superiores. Si uno mira a quien estuvo en Orlando el último fin de semana de febrero es Marc el que sale ganando, sin meternos, eso sí, en temas de votaciones y posicion de cada uno que puedan generar discrepancias.

Vayamos ahora a la influencia que ambos tienen en sus equipos. Los Grizzlies son quintos del Oeste con un balance de 33 victorias por 23 derrotas. Mientras que los Lakers son terceros en esta Conferencia con 36 partidos ganados por 22 perdidos. Hay pues dos partidos de ventaja para los angelinos entre dos conjuntos que son y han tenido temporadas diferentes.

Memphis es un bloque homogéneo en el que todos los jugadores aportan y en el que, de momento, nadie es imprescindible. La pasada temporada se lesionó Rudy Gay y deslumbraron en play-offs, ésta lo ha hecho Randolph y han sobrevivido sin él. En este factor radica su fuerza. Conley, Allen, Mayo, todos rinden. Aunque bien es cierto que el pilar que sustenta al equipo cuando faltan los demás es Marc. Sin ruidos ni estridencias, pero con la firmeza de una roca ha aparecido el de Sant Boi en los momentos difíciles.

Los Lakers, por contra, tienen una megaestrella. Es Kobe Bryant. Todo pasa por sus manos, desde el último tiro a cualquier decisión técnica salvo que a su técnico, Mike Brown, le de uno de esos ataques de entrenador que pueden darle más desventajas que ventajas con la plantilla. Luego están Pau y Bynum, dos segundos espadas muy buenos. El pívot ha explotado definitivamente este año. Eso sí, con algún problema de indisciplina. Pau conoce su papel y lo asume, aunque este año se ha quejado alguna vez de jugar lejos del aro. El resto aportan poco, salvo la grata sorpresa del recién llegado Sessions.

He aquí la diferencia en el plano colectivo. Marc juega en un bloque en el que ninguno destaca más que otro. Pau no puede osar a toserle a Kobe en la frente sin atenerse a las consecuencias.

Ahora, los Gasol no son iguales. Son diferentes. Con 2,16 y 120 kilos, Marc es un pívot puro, que se faja como nadie en la zona sin dar un balón por perdido, con buena muñeca y buen juego de pies, que sabe pasar e intimida, y mucho.

Pau mide y pesa algo menos, su altura es de 2,13 y da 113 kilos. Puede jugar de 'cuatro' y de 'cinco' haciendo de todo en la zona. Su visión de juego para su altura y posición es excelsa, su tiro de cinco metros una garantía. Es más versatil que su hermano, también menos duro, lo que no quiere decir que sea un  blando, un 'soft' como están empeñados en calificarle en Estados Unidos donde, por lo visto y he leído hasta ahora, Marc comienza a tener más adeptos.

Éste sería, desde mi punto de vista, el perfil de cada uno, con su juego y aportación. Ahora bien, con todo esto: ¿Cuál de los dos Gasol es ahora mismo mejor? ¿Cuál es más determinante? O simplemente, ¿cuál os gusta más? Pau y Marc Gasol, Marc y Pau Gasol: dos lujos para el baloncesto español.

Pau, en los Lakers hasta el verano

Pau Gasol se queda en los Lakers, por ahora. Esa es la conclusión que extraígo tras el cierre del mercado de traspasos en la NBA la pasada noche.

Como suele ser habitual, el español ha hablado tras saber su situación. Se ha mostrado contento de seguir en la franquicia angelina, ha deseado lo mejor a sus ya ex compañeros (qué raro se me va a hacer ver a Fisher con otra camiseta) y ha comentado que ahora toca centrarse en lo que queda de temporada. No le queda otra a Pau, pensar en lo que va a suceder de aquí hasta junio. Aunque a mí se me va la mirada un poco más lejos.

La mirada se me va a la temporada que viene, en la que no veo a Pau como Laker. ¿Por qué? Por los siguientes motivos:

1. Entonces tendrá 32 años, una edad importante, en la que, en teoría, ira cuesta abajo. Esto no quiere decir que Gasol no vaya a ser uno de los mejores 'cuatros' de la Liga, que lo va a seguir siendo. El problema es que ya no va a ser el mejor.

2. Pau tiene un contrato demasiado alto. Este año está cobrando 14,3 millones de euros, el que viene cobraría 14,5 y en su última temporada en los Lakers se llevaría 14,7 millones anuales. Un salario demasiado alto para el que empieza a ser el tercer jugador del equipo ante el omnipresente Kobe y la que parece que es la explosión definitiva de Bynum.

La situación de Pau es, desde mi punto de vista, muy complicada. Él sabe que los Lakers han intentado traspasarle hasta última hora en busca de un base que marque las diferencias. Éste no va a ser Deron Williams, con el que los Nets se han quedado al no haber aceptado el cambio que proponían los angelinos por Gasol.

El base de los Lakers va a ser Ramon Sessions, que mejorará en algo al equipo, aunque no creo que hasta el punto de hacerles luchar por el título. Entonces llegará el verano, los nervios de un Kobe que busca su sexto anillo de manera obsesiva y, de nuevo, los rumores sobre un nuevo traspaso.

Pau volverá a estar en la diana pese a haber cumplido estos tres meses como en sus cuatro años de amarillo, pese a haber hecho números brillantes y a no haberse dejado llevar por una situación que hubiera descentrado a cualquiera menos a él, un profesional que vestirá hasta el último momento con orgullo la camiseta de los Lakers. Un equipo cuyo comportamiento no está a la altura de su historia. El de Gasol, sí.

No disparen a Pau

Hace un par de años Pau Gasol hizo un cameo en la serie CSI Miami en la que Víctor, el personaje que interpretó, terminó muerto. Bien podría ser éste un simil del final del de Sant Boi en los Lakers, con el día 15 de marzo como fecha límite para saber si esto sucede o no.

El futuro de Pau en los angelinos parece tan negro como el de su personaje televisivo. Eso es a lo que uno se atiene a pensar si lee los rumores que le han colocado desde diciembre en Houston (esto fue más que un rumor), en Chicago, en Boston, en Minnesota, en Golden State y en Orlando. Ahora bien: ¿Es justo el trato, las críticas y la situación que está viviendo el español en estos momentos?

Para empezar parto de la base de que no todo es blanco o es negro. Ni Gasol es el mejor, ni es el peor.

No seré yo el que defienda que Pau es un pívot duro, que se pega con todos y no da un balón por perdido, eso no es así. Ese es su hermano Marc. Pero tampoco es cierto que el de Sant Boi sea una hermanita de la caridad, que merezca que le llamen constantemente 'soft' (blando), porque tampoco lo es.

Gasol tiene una virtud de un valor incalculable. Su cabeza lee el juego mejor que la de gran parte de los jugadores de la Liga (no solo de los hombres altos), por eso es tan bueno. Pau sabe cuándo y en qué momento se debe aplicar a fondo. Por eso hay partidos en los que "solo" coge nueve rebotes y por eso hay rachas (de 10 encuentros en lo que va de campaña) en las que no para de hacer dobles-dobles, curiosamente tras no ser seleccionado para jugar el All Star.

Ahora bien, hay que valorar: ¿Hacen bien en los Lakers en querer traspasar a Pau? Hay dos opciones, no más:

Si. Los angelinos se deshacen así de un jugador de 31 años, que va a cumplir 32, que, en teoría, ya ha dado lo mejor de sí. Además se liberán de su salario de 17,8 millones por temporada (entre los siete mejores de la Liga) hasta el 2014. Con este dinero pueden firmar a una estrella en verano o adquirirla en un traspaso.

No. Los Lakers pierden a uno de los mejores 'cuatros' de la Liga (puede que no al nivel ya de Nowitzki, pero sí de Kevin Love y Blake Griffin), que además puede jugar de 'cinco', que asiste a sus compañeros con suma facilidad, tira bien de media distancia y puede defender a cualquier pívot rival.

Así de sencillo y así de difícil a la vez. He aquí la dicotomía. Lo que ciertamente no me queda demasiado claro es porque en Los Angeles no se maneja, o se manejó antes, otra opción que les podría ayudar.

Teniendo en sus filas a una megaestrella como Bryant (tan egolatra como bueno y ambicioso), a un pívot de futuro como Bynum (de solo 23 años y con una clase enorme) y a Pau (del que ya he hablado), ¿no sería más fácil buscar un base o un alero alto de nivel medio que hicieran que el equipo optara a todo, ya que Fisher está mayor y sus tiros no compensan su debilidad defensiva y Artest (perdón, Metta World Peace) no da ninguna fiabilidad?

Esta podría ser la tercera vía (si económicamente se pudiera dar) sin que Gasol tuviera que escuchar día sí y día también que va a ser traspasado.

No seré yo el que critique un sistema que hizo que Pau se marchara de la noche a la mañana de unos Grizzlies en proceso de destrucción a los Lakers como si le hubiera tocado la lotería. Pero tampoco seré yo el que ningunee al de Sant Boi pues, como he escrito muchas veces en este blog, los Lakers pasaron de ser un equipo que no pasaba de primera ronda de play-off a jugar una final de la NBA y ganar dos anillos en tres años desde su llegada.

Eso fue el 1 febrero de 2008. Entonces Pau defendía como nadie al pretendido Howard. Entonces Pau se comió a Garnett, demostrando su nivel. Puede que en 2012 éste sea un poco menor, que los Mavericks les ganasen el año pasado, que él esté más flojo. Pero no creo que Gasol merezca ser el blanco de todos los tiros. Por favor, no disparen a Pau.

Laso y el triunfo de la diversión

Hace solo cinco días, en una de las múltiples entrevistas que los entrenadores nos conceden a los medios antes de que empiece la Copa del Rey, a Pablo Laso se le ocurrió reconocer que en verano le fue ofrecido, como a media Europa, Jeremy Lin para ser el base del Madrid en esta campaña 2011-12.

El vitoriano, para mí en un error de nobleza, reconoció que tras esa propuesta él y Alberto Herreros, director deportivo del club, se rieron y dijeron: "¿Quién es éste?". Esa declaración supuso una crítica más a un Laso sobre el que ya empezaba a haber dudas tras las duras derrotas ante el Montepaschi Siena y el Bilbao Basket en los dos primeros partidos realmente gordos de la temporada.

En Estados Unidos Lin ha empezado su particular cuento de la Cenicienta, pero a Laso tampoco parece que le haya ido mal en estos días de febrero. Estos dos hombres tienen pues algo común en estos tiempos difíciles que corren: son felices con su trabajo y hacen felices a los aficionados de sus equipos.

Porque los aficionados del Madrid se han levantado hoy muy contentos. Lo han hecho porque su equipo ha ganado la Copa del Rey, porque lo ha hecho ante el eterno rival, en su casa, y jugando muy bien al baloncesto. Hay que reconocer que ayer fue un lujazo ver jugar al Madrid.

En los últimos años nos hemos acostumbrado a ver un baloncesto en el que no gana el que más canastas mete, si no el que menos recibe. Las figuras de Maljkovic y Obradovic han jugado un papel fundamental en ello. No seré yo el que critique a dos técnicos que suman 12 Copas de Europa entre ambos (cuatro para Boza y ocho para Zelko), los resultados le avalan y no se gana tanto por casualidad, pero qué gusto da ver ganar a un equipo que juega de una manera más vistosa para el espectador.

Por eso, el triunfo del Madrid vale tanto. En el deporte profesional hay una premisa: ganar. Dentro de la legalidad da igual de qué manera sea. Laso ha decidido saltarse este paso y yo, como aficionado y amante de este deporte, se lo agradezco.

Me gusta ver a un equipo correr, jugar con fantasía, sin grilletes ni esposas que le constriñan. Así lo ha hecho el conjunto blanco en lo que va de campaña. Así ha perdido de manera estrepitosa ante Bilbao y Siena, diran unos; así ha ganado la Copa en el Sant Jordi ante el Barça, dirán otros. Opiniones hay de todo tipo, casi todas son válidas, lo que si hay es una verdad: sin defender no se puede ganar.

 Ayer el Barcelona se quedó en 74 puntos. Se le hizo daño en defensa, pero atacando. A Navarro, mermado aún físicamente tras su lesión, se le castigó primero con Singler al poste, luego corriendo de lado a lado con Carroll. En ese aspecto cimentó el Madrid parte de este su triunfo. Capítulo aparte merecen las exhibiciones de Llull y Carroll, sin olvidar el juego a poste de Suárez y la aportación de Begic en la zona.

Precisamente, cuando Laso se hizo cargo del Madrid allá por junio (mes en el que yo dudé de esta decisión tan arriegada, más en un club en el que han acabado mal entrenadores como los antes mencionados Obradovic y Maljkovic u otros dos 'totems' del baloncesto europeo como Scariolo o Messina) una de sus ideas fue acercar a Suárez al aro y que lanzara menos. Ocho meses después, ésta se ha cumplido. También la de que Velickovic actúe de 'cuatro' y que Llull sea base, tres conceptos que Laso comentó en sus primeros días como técnico blanco. Conceptos que trabajados han pasado a ser importantes.

La apuesta de Llull de base, por ahora, ha salido bien (en mi modesta opinión creo que le va mejor esta posición que la de escolta porque su poderío físico le hace muy difícil de defender, pese a que visión de juego no sea excelente), pero la temporada es larga y aún quedan muchos partidos por jugarse. Entonces, según cual sea el resultado, se opinará a favor de una decisión que hoy muy pocos dejan de alabar.

Quizás se hablará de Lin, como hace cinco días; quizás no. De momento el base disfruta en Nueva York. El técnico también lo hace en Madrid. Los dos divierten y se divierten, lo que no está nada mal.

Vámonos de Copas

Me encanta la Copa del Rey. Es una competición única, que junta a ocho aficiones en un pabellón (esta vez será el Sant Jordi de Barcelona) para ver siete partidos en solo cuatro días, que dictaminan qué equipo se va a hacer con el primer torneo importante de la temporada.

En esta edición de 2012 todos (yo incluído) dan al Barça como favorito. La lógica dice que los azulgrana ganaron su tercer título consecutivo, que lo harán ante un Madrid que cada vez está más cerca, y que Navarro se hará por fin con el único MVP que, incomprensiblemente, le falta, pues ha ganado esta competición cinco veces.

Pero lo bueno de la Copa (además del ambiente, el buen rollo entre la gente y el espectáculo) es que nada es 100 % seguro. Las sorpresas siempre han estado al órden del día en este gran torneo. Quién no se acuerda del Estu de Pepu ganando en Vitoria en el 2000 (eliminó al todopoderoso TAU a las primeras de cambio), de esa final Joventut-Cáceres del 97 o del TDK Manresa de 'Chichi' Creus cargándose al Barça en la final de Murcia del 96.

Sorpresas ha habido siempre en la Copa, aunque bien es cierto que en los últimos años está siendo difícil alterar el órden establecido. Lo que ha habido siempre han sido partidazos, jugadas espetaculares. Aquí os dejó algunos de los que a mí me han traído mejores recuerdos:

1. León 1997. Barcelona 115- Real Madrid 110. Eran los cuartos de final, pero pareció una final. El Barça de Aíto contra el Madrid de Obradovic. Hubo dos prórrogas, la primera forzada por un inmenso Arlauckas tras coger un rebote tras tiro libre fallado por Laso, el hoy entrenador del Madrid. El ala pívot blanco se fue a los 37 puntos, pero por los azulgrana Djordjevic hizo 30 con una sangre frío tremenda. Mustaf anotó 23 con un solo fallo en el tiro y Karnisovas defendió de manera espectacular a un Bodiroga que, entonces, jugaba en el Madrid. Fue un canto al baloncesto del que, por degracia, no he podido encontrar ningún video. Ya me duele, pues este encuentro es inolvidable.

2. Málaga 2001. Barcelona 80- Real Madrid 77. Esta vez el duelo si se jugó en la final. Fue la explosión de Pau Gasol al que nadie pudo parar en el torneo. A los blancos les hizo 25 puntos en este encuentro con acciones que dejaban muy claro que en verano (tras ganarles al Madrid esta vez la Liga) se iba a ir a la NBA. Los 25 puntos de un colosal Herreros no le bastaron al equipo entonces de Scariolo para vencer. Enfrente estaba el que iba a ser el mejor jugador de nuestra historia.

 

3. Vitoria 2008. Joventut 82- Tau Cerámica 80. Esta vez en la Copa se iba a ver la explosión de Rudy. Antes de irse a la NBA el mallorquín dio una lección en el torneo. 32 puntos en la final ante los vitorianos con triples, mates y alley-hoops de otro nivel. Antes el escolta había liderado a los suyos ante el Madrid en semifinales. Este es un resumen de su magistral actuación en la final.

 

4. Valladolid 1988. Barcelona 84-Real Madrid 83. Quién no se acuerda del triple de Solozabal sobre la bocina. El base marcó una época como azulgrana, le ganó la Copa al eterno rival. Puede que el excelso nivel de los Navarro y compañía nos hayan hecho olvidar a un jugador que merece un hueco en el recuerdo.

 

5. La Coruña 1989. Real Madrid 85- Barcelona 81. El conjunto blanco se vengó un año después de aquel famoso triple de Solozabal. Para es contaba con Petrovic, el que hubiera sido el mejor jugador europeo de todos los tiempos de no haber fallecido (puede que añun lo sea). El croata anotó 28 puntos. Epi, otro jugadorazo al que Navarro ha dejado pequeño, se fue a los 20 Estaban Fernando Martín, Norris. Palabras mayores.

 

6. Valencia 1999. Tau Cerámica 70- Caja San Fernando 61. Puede que no fuera la mejor final posible, pero este mate de Bennet en la cara de Mike Smith vale por todo un torneo en el que el genial base lideró al equipo vitoriano a lo más alto, donde lleva ya mucho tiempo estando.

 

7. Vitoria 2002. TAU Cerámica 85-Barcelona 83. De nuevo Bennet. El apoteósico final del partido del base terminó con la maldición del anfitrión (desde el 84 éste no se hacía con el título). Vitoria celebró a lo grande un título que para mí será recordado por el duelo en los últimos minutos ente 'Benito' y Jasickevicius.

 

8. Sevilla 2004. TAU Cerámica 84- Joventut 77. Con solo 18 años Rudy Fernández demostró el porqué se hablaba tan bien de él. La Penya no ganó la Copa porque enfrente tenía al TAU de un inmenso Scola, de Nocioni, Calderón, Macijausckas y compañía (vamos, un equipazo). Pero Rudy se llevó el MVP del torneo. Este 'alley hoop' suyo en la final fue su tarjeta de presentación en la élite del baloncesto.

 

Hasta aquí los mejores momentos que yo recuerdo de una Copa del Rey. Espero que os hayan gustado. Ya sabeis que si os apetece podeis mandar los vuestros.

Sobre el caso Contador

Solo soy un periodista, sin más. Pero reconozco que casi todas las reacciones que se están dando acerca de la suspensión de dos años a Alberto Contador me están poniendo malo. A la gente le gusta opinar de cualquier tema, da igual el que sea, sepan o no sepan, con o sin razón.

Si se escucha a gran parte de la gente de nuestro país Contador es un santo, nunca ha roto un plato. Sinceramente, me da mucha rabia oír hablar a muchos de nuestros políticos como si fueran expertos en materia antidopaje, dudo que lo sean. Para ellos lo que se le está haciendo al ciclista de Pinto es prácticamente un linchamiento.

En cambio, si uno lee o ve lo que se dice en Francia, la conclusión es otra: Contador es el diablo. Un ciclista que parece que todo lo ha conseguido dopándose, lo que me genera otra sensación, en este caso de injusticia.

El que les escribe no es un experto en la materia. Reconozco que no me he leído entero el laudo del TAS sobre el caso porqueb son 98 folios en ingles y mi manejo en la lengua de Shakespeare no es perfecto (así que si ustedes quieren pueden juzgarme como yo les juzgo), pero si he tratado de documentarme de la mejor manera posible sobre lo acontecido.

Para ello he leído y escuchado a grandes expertos y compañeros, a los que considero maestros y ejemplos a seguir, de lo que he sacado las siguientes conclusiones, con las que trataré de explicar la sanción a Contador. Aquí no digo que ésta sea justa o injusta (sobre esto ya sobran opiniones). Solo trato de contar de la mejor manera posible esta sentencia, lo haré por puntos.

1. Contador ha sido sancionado porque da positivo por 50 picogramos de clembuterol en el Tour de 2010. Sin más. Así lo establece el Código Mundial Antidopaje para tal infracción en el caso de esta sustancia. Da igual la cantidad que sea, pues en el caso del clembuterol no hay dosis mínima.

2. Los motivos o explicaciones para sancionar a Contador son:

A. El 'Principio de responsabilidad objetiva'. El español no puede demostrar cómo ha llegado el clembuterol a su sangre, porque la que él dice que es laprueba del delito (el solomillo) se la ha comido.

B. Enlazando con lo anterior, el TAS utiliza la 'Ley de probabilidades'. Se pregunta: ¿Es lo más probable que el clembuterol llegase al cuerpo de Cntador por el solomillo ingerido, como explica el de Pinto? Su respuesta es que no. Es posible, pero altamente improbable.

   Siguiente cuestión: ¿Es lo más probable que el clembuterol llegase al cuerpo de Contador por una autotransfusión, como dicen la UCI y la AMA? También es posible, pero hay una opción mayor. Es la siguiente:

C. Lo más probable es que el clembuterol llegase al cuerpo de Contador por la ingesta de una sustancia o suplemento (tipo barrita energética) tomado por él. Pese a que el de Pinto presentara ante el TAS una lista de todos los productos que consumía, no pudo probar que no tomara uno que no estuviera en la lista. De ahí esta sancón, la máxima, de dos años y no de uno, como a la nadadora Jessica Hardy, que también tomó un producto contaminado.

    La norteamericana fue sancionada por la Agencia Antidopaje Estadounidense por un año. Tras el posterior recurso del TAS, vio como ésta se mantenía, ni se reducía ni se ampliaba (aquí si se analizaron los productos que ella tomaba. Se vio que uno estaba contaminado y se aceptó dejar en un año el castigo).

4. Para terminar esta explicación hay que decir que cuando uno acude al TAS, va a la justicia deportiva, no a la ordinaria.

    Contador podría buscar la nulidad de este laudo en el Tribunal Federal de Suiza, como insinuó ayer. Algo bastante difícil, pues éste solo ha levantado cinco de los 3.000 casos habidos, como explico en los micrófonos de 'El Vestuario' Lucas Ferrer, abogado en derecho deportivo, durante cuatro años consejero del TAS.

Éstas han sido mis explicaciones sobre el caso. En ellas solo he tratado de dar a conocer lo mejor posible la decisión del TAS. A algunos os valdrán, a otros no. Yo no soy ni el salvador ni el detractor de Contador. Solo soy un periodista que busca hacer entender de una manera más fácil un asunto muy farragoso, del que todo el mundo opina (yo el primero, como acabáis de ver).

Una de mates espectaculares

El brutal mate que la pasada noche Blake Griffin realizó en la mismísima cara de Kendrick Perkins me ha hecho pensar cuáles han sido los mejores de toda la historia. Ha habido muchos, de muy diferentes tipos. A unos les gustarán más unos y a otros otros.

Aquí os dejo una selección de aquellos que a mí me han llamado la atención. No tienen porque ser los más espectaculares, pues algunos de ellos han sido elegidos por el momento en que se realizaron o por su significado. El órden tampoco adquiere aquí una especial relevancia. Sin más, éstos son los mates elegidos.

1. Blake Griffin vuela sin que Kendrick Perkins pueda hacer nada para detenerle en uno más del espectacular ala pívot de los Clippers. ¿El mate del año? Sobran las palabras.

 

2. Vince Carter pasa por encima de un pívot de 2,18 como Frederic Weis en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Mate de gran parecido al anterior. Por cierto, Estados Unidos estuvo a punto de no jugar esa final tras estar muy cerca de perder con Lituania en semis. Francia se llevó la plata.

 

3. Michael Jordan gana el concurso de mates del año 1987 a Dominique Wilkins con un espectacular vuelo desde la línea de tiros libres. Por esta época muchos empezamos a trasnochar para ver la NBA. El gran Michael, el mejor jugador de la historia, tuvo gran parte de culpa de ello.

 

4. Vince Carter nos hace acordarnos de Jordan tras pasársela entre las piernas y después matar. El concurso de mates volvió en todo su apogeo en el 2000. Lo hizo con 'Vinsanity' trasladándonos al pasado con acciones como ésta.

 

5. Rudy Fernández machaca en la cara de Dwight Howard en la final olímpica del año 2008. En el mejor partido de la historias del baloncesto FIBA hasta la fecha, las selección española rozó el triunfo ante Estados Unidos. Por el momento y la situación, este mate se merece este puesto. Dejamos la narración americana para saber cómo se vivió allí.

 

6. Shaquille O'Neal rompe la canasta ante los Nets. Puede que el mate no sea nada del otro mundo, pero deja bien claro quién era este jugador. Estamos ante un pívot que, en su mejor forma, era imparable. Una fuerza de la naturaleza con una tremenda agilidad. Aquí vemos al primer Shaquille, a mediados de los 90, aún en los Magic.

 

7. Spud Webb demuestra que el baloncesto no es solo para los más altos. Con solo 1,68 de estatura, el base de los Hawks ganó el concurso de mates del 86. Todo un prodigio de salto este jugador que abrió el camino en la Liga a los más pequeños.

 

8. Pau Gasol se doctora en la NBA ante Kevin Garnett. En su primera temporada en la mejor Liga del mundo el de Sant Boi dejó claro que no se dejaba amedrentar por nadie, ni siquiera por un Garnett en el primer mes de competición se río de él. Pau calló en ese momento y espero el adecuado para demostrale quien era. He aquí el resultado. La narración no tiene precio.

 

9. Timinskas la hunde en la cara de Rashard Griffith. Nos venimos a Europa. Año 2001. La final de la Euroliga se juega por primera vez a un play-off de cinco partidos. El TAU Cerámica pone contra las cuerdas a la todopoderosa Kinder. Este tremendo mate del alero lituano es un ejemplo de ello.

 

10. Dominique Wilkins en carrera ante Larry Bird. El jugador de los Hawks no podía faltar en nuestra particular galería del mate. Nadie podrá olvidar sus duelos con Jordan por ser el mejor en este arte en los 80, ni su habitual tomahawk. He aquí una muestra de su talento.

 

11. McGrady hace aún más espectacular el All Star. Puede que ahora esta jugada esté muy vista, pero cuando se hizo, en 2001, todos saltamos del sofa. T Mac la machaca tras lanzársela antes a tabla. Como decía el gran Andres Montes: ¿Por qué eres tan bueno McGrady?

 

12. Marco Milic se da a conocer saltando un coche en los 90. Blake Griiffin lo hizo hace un año, pero el esloveno ya lo había logrado hace 15 con un mate en el que demostró todas sus cualidades atléticas que le llevaron al Real Madrid y a la NBA.

 

13. Julius Erving, el precursor del mate. He dejado para el final al 'Doctor J'. Él fue el primero en volar de manera tan espectacular por encima del aro, lo hizo entre los 70 y 80.  Él fue el primero en machacar saltando desde el tiro libre, lo que como hemos visto realizó, más que bien, a posteriori Jordan. Aquí os dejo uno de sus clásicos vuelos agarrando el balón con una mano.

 

Estos han sido los mates seleccionados. Había muchos para elegir que no he puesto: de LeBron a Kobe pasando por más de Jordan. Seguro que vosotros teneis los vuestros. Si os apetece podeis mandarlos. ¡¡¡Serán bien recibidos!!!

Equipo del vestuario


El Vestuario es el programa de deportes de Radio Exterior, de lunes a viernes de 13:00 a 14:00 horas, y que completa la oferta de programación deportiva junto con Tablero Deportivo y Radiogaceta de Los Deportes.
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