Sobre el caso Contador

Solo soy un periodista, sin más. Pero reconozco que casi todas las reacciones que se están dando acerca de la suspensión de dos años a Alberto Contador me están poniendo malo. A la gente le gusta opinar de cualquier tema, da igual el que sea, sepan o no sepan, con o sin razón.

Si se escucha a gran parte de la gente de nuestro país Contador es un santo, nunca ha roto un plato. Sinceramente, me da mucha rabia oír hablar a muchos de nuestros políticos como si fueran expertos en materia antidopaje, dudo que lo sean. Para ellos lo que se le está haciendo al ciclista de Pinto es prácticamente un linchamiento.

En cambio, si uno lee o ve lo que se dice en Francia, la conclusión es otra: Contador es el diablo. Un ciclista que parece que todo lo ha conseguido dopándose, lo que me genera otra sensación, en este caso de injusticia.

El que les escribe no es un experto en la materia. Reconozco que no me he leído entero el laudo del TAS sobre el caso porqueb son 98 folios en ingles y mi manejo en la lengua de Shakespeare no es perfecto (así que si ustedes quieren pueden juzgarme como yo les juzgo), pero si he tratado de documentarme de la mejor manera posible sobre lo acontecido.

Para ello he leído y escuchado a grandes expertos y compañeros, a los que considero maestros y ejemplos a seguir, de lo que he sacado las siguientes conclusiones, con las que trataré de explicar la sanción a Contador. Aquí no digo que ésta sea justa o injusta (sobre esto ya sobran opiniones). Solo trato de contar de la mejor manera posible esta sentencia, lo haré por puntos.

1. Contador ha sido sancionado porque da positivo por 50 picogramos de clembuterol en el Tour de 2010. Sin más. Así lo establece el Código Mundial Antidopaje para tal infracción en el caso de esta sustancia. Da igual la cantidad que sea, pues en el caso del clembuterol no hay dosis mínima.

2. Los motivos o explicaciones para sancionar a Contador son:

A. El 'Principio de responsabilidad objetiva'. El español no puede demostrar cómo ha llegado el clembuterol a su sangre, porque la que él dice que es laprueba del delito (el solomillo) se la ha comido.

B. Enlazando con lo anterior, el TAS utiliza la 'Ley de probabilidades'. Se pregunta: ¿Es lo más probable que el clembuterol llegase al cuerpo de Cntador por el solomillo ingerido, como explica el de Pinto? Su respuesta es que no. Es posible, pero altamente improbable.

   Siguiente cuestión: ¿Es lo más probable que el clembuterol llegase al cuerpo de Contador por una autotransfusión, como dicen la UCI y la AMA? También es posible, pero hay una opción mayor. Es la siguiente:

C. Lo más probable es que el clembuterol llegase al cuerpo de Contador por la ingesta de una sustancia o suplemento (tipo barrita energética) tomado por él. Pese a que el de Pinto presentara ante el TAS una lista de todos los productos que consumía, no pudo probar que no tomara uno que no estuviera en la lista. De ahí esta sancón, la máxima, de dos años y no de uno, como a la nadadora Jessica Hardy, que también tomó un producto contaminado.

    La norteamericana fue sancionada por la Agencia Antidopaje Estadounidense por un año. Tras el posterior recurso del TAS, vio como ésta se mantenía, ni se reducía ni se ampliaba (aquí si se analizaron los productos que ella tomaba. Se vio que uno estaba contaminado y se aceptó dejar en un año el castigo).

4. Para terminar esta explicación hay que decir que cuando uno acude al TAS, va a la justicia deportiva, no a la ordinaria.

    Contador podría buscar la nulidad de este laudo en el Tribunal Federal de Suiza, como insinuó ayer. Algo bastante difícil, pues éste solo ha levantado cinco de los 3.000 casos habidos, como explico en los micrófonos de 'El Vestuario' Lucas Ferrer, abogado en derecho deportivo, durante cuatro años consejero del TAS.

Éstas han sido mis explicaciones sobre el caso. En ellas solo he tratado de dar a conocer lo mejor posible la decisión del TAS. A algunos os valdrán, a otros no. Yo no soy ni el salvador ni el detractor de Contador. Solo soy un periodista que busca hacer entender de una manera más fácil un asunto muy farragoso, del que todo el mundo opina (yo el primero, como acabáis de ver).

Una de mates espectaculares

El brutal mate que la pasada noche Blake Griffin realizó en la mismísima cara de Kendrick Perkins me ha hecho pensar cuáles han sido los mejores de toda la historia. Ha habido muchos, de muy diferentes tipos. A unos les gustarán más unos y a otros otros.

Aquí os dejo una selección de aquellos que a mí me han llamado la atención. No tienen porque ser los más espectaculares, pues algunos de ellos han sido elegidos por el momento en que se realizaron o por su significado. El órden tampoco adquiere aquí una especial relevancia. Sin más, éstos son los mates elegidos.

1. Blake Griffin vuela sin que Kendrick Perkins pueda hacer nada para detenerle en uno más del espectacular ala pívot de los Clippers. ¿El mate del año? Sobran las palabras.

 

2. Vince Carter pasa por encima de un pívot de 2,18 como Frederic Weis en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Mate de gran parecido al anterior. Por cierto, Estados Unidos estuvo a punto de no jugar esa final tras estar muy cerca de perder con Lituania en semis. Francia se llevó la plata.

 

3. Michael Jordan gana el concurso de mates del año 1987 a Dominique Wilkins con un espectacular vuelo desde la línea de tiros libres. Por esta época muchos empezamos a trasnochar para ver la NBA. El gran Michael, el mejor jugador de la historia, tuvo gran parte de culpa de ello.

 

4. Vince Carter nos hace acordarnos de Jordan tras pasársela entre las piernas y después matar. El concurso de mates volvió en todo su apogeo en el 2000. Lo hizo con 'Vinsanity' trasladándonos al pasado con acciones como ésta.

 

5. Rudy Fernández machaca en la cara de Dwight Howard en la final olímpica del año 2008. En el mejor partido de la historias del baloncesto FIBA hasta la fecha, las selección española rozó el triunfo ante Estados Unidos. Por el momento y la situación, este mate se merece este puesto. Dejamos la narración americana para saber cómo se vivió allí.

 

6. Shaquille O'Neal rompe la canasta ante los Nets. Puede que el mate no sea nada del otro mundo, pero deja bien claro quién era este jugador. Estamos ante un pívot que, en su mejor forma, era imparable. Una fuerza de la naturaleza con una tremenda agilidad. Aquí vemos al primer Shaquille, a mediados de los 90, aún en los Magic.

 

7. Spud Webb demuestra que el baloncesto no es solo para los más altos. Con solo 1,68 de estatura, el base de los Hawks ganó el concurso de mates del 86. Todo un prodigio de salto este jugador que abrió el camino en la Liga a los más pequeños.

 

8. Pau Gasol se doctora en la NBA ante Kevin Garnett. En su primera temporada en la mejor Liga del mundo el de Sant Boi dejó claro que no se dejaba amedrentar por nadie, ni siquiera por un Garnett en el primer mes de competición se río de él. Pau calló en ese momento y espero el adecuado para demostrale quien era. He aquí el resultado. La narración no tiene precio.

 

9. Timinskas la hunde en la cara de Rashard Griffith. Nos venimos a Europa. Año 2001. La final de la Euroliga se juega por primera vez a un play-off de cinco partidos. El TAU Cerámica pone contra las cuerdas a la todopoderosa Kinder. Este tremendo mate del alero lituano es un ejemplo de ello.

 

10. Dominique Wilkins en carrera ante Larry Bird. El jugador de los Hawks no podía faltar en nuestra particular galería del mate. Nadie podrá olvidar sus duelos con Jordan por ser el mejor en este arte en los 80, ni su habitual tomahawk. He aquí una muestra de su talento.

 

11. McGrady hace aún más espectacular el All Star. Puede que ahora esta jugada esté muy vista, pero cuando se hizo, en 2001, todos saltamos del sofa. T Mac la machaca tras lanzársela antes a tabla. Como decía el gran Andres Montes: ¿Por qué eres tan bueno McGrady?

 

12. Marco Milic se da a conocer saltando un coche en los 90. Blake Griiffin lo hizo hace un año, pero el esloveno ya lo había logrado hace 15 con un mate en el que demostró todas sus cualidades atléticas que le llevaron al Real Madrid y a la NBA.

 

13. Julius Erving, el precursor del mate. He dejado para el final al 'Doctor J'. Él fue el primero en volar de manera tan espectacular por encima del aro, lo hizo entre los 70 y 80.  Él fue el primero en machacar saltando desde el tiro libre, lo que como hemos visto realizó, más que bien, a posteriori Jordan. Aquí os dejo uno de sus clásicos vuelos agarrando el balón con una mano.

 

Estos han sido los mates seleccionados. Había muchos para elegir que no he puesto: de LeBron a Kobe pasando por más de Jordan. Seguro que vosotros teneis los vuestros. Si os apetece podeis mandarlos. ¡¡¡Serán bien recibidos!!!

El gran Tim Duncan, el mejor 'cuatro' de la historia

La pasada noche los Spurs ganaron a los Hornets a domicilio con una canasta sobre la bocina de Tim Duncan. Algo que me hizo mucha ilusión. Este triunfo no es ni mucho especial para San Antonio, que no va a quedar muy por delante o por detrás en la clasificación del Oeste por haber vencido en Nueva Orleans. Pero sí es importante para recordar que Duncan sigue ahí, jugando y ganando en una Liga a la que ha dado mucho.

Tim Duncan es el mejor ala pívot de la historia del baloncesto. No hay más. Habrá quien lo quiera discutir, pero no creo que tenga argumentos. En los Spurs hay un antes y un después de la llegada de este grandioso jugador, que quizás no se haya llevado todas las alabanzas que merece por su carácter tranquilo, nada altivo, que le diferencia de otras estrellas de la Liga mucho más conocidas para el gran público.

Aún recuerdo el año en que este genial ala pívot aterrizó en la NBA. Fue en el 97. Los Celtics rezaban para poder elegirle en el primer puesto del 'draft', pero fueron los Spurs los que se hicieron con él tras una temporada en la que, quién lo iba a decir, las múltiples lesiones les iban a deparar la mayor de las suertes.

Duncan entró a formar parte de un equipo en el que estaba otro gran pívot, 'El Almirante' David Robinson, de quien tomó rápidamente el relevo como líder en San Antonio. Ese 98 ya jugó el All Star en una muestra de su gran impacto en la Liga. Por supuesto, fue 'rookie' del año. ¡¡¡ Pero es que además estuvo en el mejor quinteto de la NBA !!! Sus promedios esa campaña fueron de 21.1 puntos, 11.9 rebotes, 2.7 asistencias y 2.5 tapones en los 82 partidos de la temporada regular. Números del siglo XXI, como decía el gran Andrés Montes cuando se refería a este jugadorazo.

En su primer año en la Liga a Duncan se le escapó el anillo, aún era pronto; en el segundo no. En la campaña 98-99, curiosamente la de otro cierre patronal, los Spurs se hicieron con el primer título de su historia en el que fue el comienzo de una Dinastía. En 2003, 2005 y 2007 llegaron tres campeonatos más a San Antonio. Todos con Duncan de protagonista, pese a que en el último el premio de MVP de las Finales fuera para Parker. El francés supo aprovecharse de tener consigo a un jugador tan fundamental, que tampoco tenía como primer fin los premios individuales, sino los colectivos.

Duncan era tan bueno que hacía unos números estratosféricos con tremenda facilidad. Podría escribir líneas y líneas con sus números, pero yo voy a dar solo los de un partido, que demuestran su valía. Fue en el sexto encuentro de las finales de 2003. Lo sufrieron los Nets, ante los que rozó el cuádruple doble al anotar 21 puntos, capturar 20 rebotes, dar 10 asistencias y poner ocho tapones. Números del siglo XXI. Números logrados en un partido de máxima tensión para aquellos que alguna vez han dicho que este ala pívot no era un líder nato.

Puede que Duncan no gritara en la pista como otros. Puede que tuviera un carácter demasiado calmado, quizás marcado por la muerte de su madre a los 14 años de edad. Puede que no luciera muchos tatuajes. Puede que su tiro a tabla no fuera estuviera nunca entre las 10 mejores jugadas de la semana, aunque deberían ponérselo a todo el que quiera aprender a jugar. Puede que todo esto haya hecho que el número de camisetas vendidas con su nombre y su número sean muchas menos de las que merece. Pero la realidad es que tiene cuatro anillos, que ha sido 13 veces All Star y que los Spurs son otros desde su llegada.

Ahora al mejor 'cuatro' de la historia se le nota la edad. Sus 35 años le hacen más lento, menos fuerte, con no tanta capacidad para intimidar y rebotear. Por eso sus números han decrecido. Por eso los Spurs ya no ganarán la NBA. De ahí que canastas como la de noche nos hagan echar la vista atrás y recordar lo que ha sido este jugadorazo, santo y seña en San Antonio, una ciudad en la que le deben demasiado a aquel Huracán Hugo que en 1989 destrozó la única piscina olímpica que había en las Islas Virgenes.

Este fatídico desastre natural alejó a Duncan del agua, decían que iba para nadador olímpico de los 400, para llevarlo a las canchas, donde a dado lecciones que no se podrán olvidar. Lecciones que le han convertido en una leyenda de la NBA.

 

 

Marc camina hacia el All Star

Con Ricky Rubio en boca de todos tras su fantástico inicio de temporada (ya es titular en los Timberwolves y lleva los mismos dobles-dobles que Derrick Rose, cinco) los números de los otros cinco españoles que juegan en la NBA no están captando la atención que merecen, que es mucha.

Rudy ya le había cogido el ritmo a los Nuggets antes de lesionarse con dos partidos de 15 puntos y mucha intensidad, Ibaka sigue sigue siendo un valladar en la zona de los Thunder, Calderón marcha tercero en asistencias de la Liga y Pau también es el tercero, pero en dobles-dobles de puntos y rebotes en esta campaña. Un síntoma del buen papel de los nuestros en solo 20 días de una Liga en la que merece un capítulo aparte Marc Gasol.

El pívot de los Grizzlies sigue dando que hablar. Sigue mejorando. Si hablamos de números, los suyos no son buenos, son extraordinarios. Marc promedia 14,1 puntos, 10, 8 rebotes (es el sexto en este apartado en esta campaña), 2,6 tapones (para ser el tercero que más pone) y 2,7 asistencias en 38 minutos de juego, lo que supone una eficiencia, lo que en Europa se llama valoración, de 22,75 (es el undécimo de la Liga en este apartado). 

Todo esto siendo la referencia de su equipo tras la lesión de su pareja en la zona, Zach Randolph, lo que da más mérito aún a la temporada de un Marc que tiene bastantes papeletas para jugar el All Star. Con Bynum como pívot más votado por los aficionados, el español debe pelear por un puesto con jugadores como DeAndre Jordan y Nené Hilario, a los que supera en juego, nivel y calidad. Solo falta que esto lo vean los entrenadores, que son los que eligen a los reservas para esta gran cita, y que los Grizzlies mejoren el balance de seis triunfos y seis derrotas que llevan hasta ahora, algo básico a la hora de decidir que jugadores acuden a este All Star.

Lo que parece difícil es que podamos ver juntos en Orlando a los hermanos Gasol. La competencia en el puesto de ala pívot es brutal. Ahí Pau lucha con Nowitzki, Blake Griffin y Kevin Love, que parecen tener puesto asegurado, o LaMarcus Aldridge entre otros. Todos ell0s están realizando una gran temporada, así que lo normal sería que Pau no estuviera en un evento en el que quizás de el relevo a su hermano Marc en un simil de lo que ha sido la carrera del mediano de los Gasol.

Cuando Pau debutó en la NBA con los Grizzlies, él se fue también a Memphis, pero a jugar en el equipo del instituto de la ciudad. Cuando Pau deslumbraba, Marc buscaba un hueco en el Barça, siempre bajo el estigma de ser el hermano de... Todo hasta que en 2006 fue al Mundial de Japón y, para sorpresa de todos, se ganó un sitio. Lo hizo a base de trabajo, sin que nadie le regalara nada. Así fue MVP de la Liga con el Girona. Así marchó a la NBA. Así firmó con los Grizzlies. Así se hizo el líder del equipo. Así renovó su contrato por 11 millones anuales el pasado verano. Siempre acortando distancias.

Puede que el próximo mes de febrero Marc logre hacer algo que ya ha hecho Pau como ser All Star, en lo que es un ejemplo de cómo llevar una carrera que será difícil que llegue a ser la de su hermano (lo que ha logrado Pau será casi imposible de igualar) pero cuyo límite está por llegar.

El fenómeno Ricky llega a Estados Unidos

Ricky Rubio ha jugado solo nueve partidos en la NBA y ya todo el mundo habla de él con asiduidad. Todo lo que se dice del joven base de El Masnou son cosas buenas. A estas alturas ya habréis leído las palabras de Wade comparándole con  Nash, las de LeBron augurándole un gran futuro en la Liga o las de Pau Gasol bromeando que él le enseño a pasar.

Halagos y más halagos llegan a los oídos de un Ricky que, de momento, promedia 9,9 puntos, 7,4 asistencias, 3,9 rebotes y 1,3 robos en los poco más de 28 minutos de los nueve partidos que lleva jugados en la mejor Liga del mundo. Hay quien ya le ve entre los favoritos para ser 'rookie' del año, en cada crónica de un partido de los Timberwolves él está en el titular, su camiseta es, junto a la de un crack como Kevin Love, la más vendida de su equipo (más que venderse, se agota) y en el Target Center de Minnesota se coreaba su apellido al tercer partido.

Poco más se puede decir del impacto que ha provocado Ricky en Estados Unidos, pero cuáles han sido los motivos que han llevado al base a pasar de jugar su peor temporada en Europa a estar a este nivel al otro lado del charco.

Para mí la principal es el estilo de juego de la NBA. Ricky se siente bien en un baloncesto que se juega tan abierto, en el que no predominan las defensas y en el que se premia la fantasía y el descontrol. Ahí el de El Masnou disfruta como pocos, pues puede dar rienda a su talento y hacer esos pases imposibles que solo él ve. A esto le ayudan mucho las cualidades atléticas de compañeros como Beasley, Williams o Johnson, capaces de coger cualquier balón en el aíre para machacarlo y más si éste se les da al contraataque, disciplina en la que el base es un crack.

Otro de los factores fundamentales para que Ricky esté a este nivel es el equipo. Los Timberwolves obtuvieron la peor marca de la Liga la temporada pasada. Necesitan mejorar pues, pero no tienen la presión de hacerlo a marchas forzadas. A ello colabora también el tener un líder en el vestuario como es Kevin Love, un seguro All Star de no mucho ego y gran trabajador (algo que indican sus constantes dobles-dobles tanto en la temporada pasada como en ésta). Aunque si me dan a elegir el factor más importante que ha hecho que todo el mundo hable del español, yo me quedo con su entrenador, con Rick Adelman.

Con Adelman no soy objetivo. Entrenó al mejor equipo que he visto jugar en años, los Kings primero de Jason Williams, luego de Bibby, y siempre de Webber, Divac y Stojakovic. Eso me hace valorar bien casi todo lo que hace, pero es que con Ricky ha acertado de pleno.

Para empezar no le ha puesto en el quinteto inicial. El base sale pues desde el banquillo, lo que le quita presión, pero no por ello minutos, pues casi siempre juega el cuarto decisivo. Siempre he creído que el cinco titular es el que acaba el partido y no el que lo empieza, así que Ricky está entre los jugadores claves de su equipo en el momento clave del encuentro.

Si al evitar que salga de inicio Adelman quita presión de encima al de El Masnou, más hace al sacarlo a la pista junto a un campeón de la NBA como Barea, cuando éste no ha estado lesionado claro. Menos protagonismo, en teoría, para un Ricky que no es ni la primera ni la segunda opción en ataque de su equipo, no temblándole así el pulso en los momentos decisivos. Así lo demuestra su 50 % en triples en lo que va de campaña con ocho lanzamientos de 16 anotados desde esa distancia. La línea de tres ya no es una obsesión para el base, si no otra forma para hacer daño a sus rivales. A fe que lo está consiguiendo.

Estos son, desde mi punto de vista, los factores que han hecho que Ricky cause sensación en Estados Unidos tras haber jugado solo nueve partidos. Con 19 21 años todos le miran, todos hablan de él y le auguran un gran futuro. Así debe ser éste. Pero nadie debe olvidar que lo que hoy son halagos hace un año eran críticas. Creo que el base es el primero que sabe esto.

Todas las miradas han estado puestas en él desde que debutó en la ACB con menos de 15 años, siendo un niño precoz. Ricky nunca las ha evitado. Las ha escrutado y aceptado en un síntoma más de su madurez. Una madurez que ha hecho que con solo 19 21 años juegue en la NBA y empiece a recibir un trato de estrella. Algo que, si sigue por este camino, va a ser pronto. Pero que aún no es pese a que muchos lo crean. Eso él ya lo sabe. 

La NBA vuelve por Navidad

Quedan solo dos días para que se alce el telón y comience la temporada 2011-12 de la NBA. El balón volverá a rodar de manera oficial en la mejor Liga del mundo. Lo hará, tras el fin del Lockout, en un día muy especial, el de Navidad. Algo muy propio en el país del espectáculo, que siempre programa para estas fechas acontecimientos de altura.

Las consecuencias deportivas del cierre patronal son una campaña más corta, de 66 partidos en la fase regular, en la que al menos una vez todos los equipos van a tener que jugar tres días de manera consecutiva. Una buena prueba pues para el físico de los jugadores que en solo seis meses lucharán por el título.

El traspaso de Chris Paul a los Clippers y no a los Lakers, al vetarlo el comisionado David Stern, ha deparado un cambio en el Oeste. El hermano pobre de los Angeles ha hecho de repente un equipazo. La llegada del base es un factor fundamental, pero que nadie se engañe, si los Clippers son ahora uno de los candidatos al anillo es porque junto al base han llegado un veterano que se las sabe todas como Billups (MVP de las Finales con los Pistons en 2004) y un  escolta de nivel como Caron Butler, que se unen así a la sensación del año pasado, Blake Griffin, y a un saltarín como DeAndre Jordan.

A los Lakers, en cambio, la no llegada de Paul no ha hecho más que debilitarles. Se han quedado sin un buen base, eso nadie lo niega, pero eso no es lo más grave. Lo peor son las consecuencias que ha tenido el que Paul no vista de amarillo esta temporada. Odom, muy enfadado tras verse envuelto en este no traspaso (qué raro suena escribir esto) pidió marcharse y fue regalado (esa es la palabra pues los Lakers solo recibieron una ronda del 'draft' a cambio) a los campeones Mavericks.

Gasol, en cambio, se ha quedado. Lo ha hecho con una profesionalidad que dice demasiado de él, aunque día sí día también está envuelto en rumores de traspaso. Su nivel y el de Kobe (más mayor, con más problemas de lesiones, divorciándose ahora, pero con el mismo ego de siempre) marcarán el nivel de unos Lakers en los que hay poco más pues Bynum nunca explota, Fisher es demasiado mayor (qué raro se me hace verle vestido de corto y no de traje negociando) y Artest (bueno Meta Wold Peace o cómo se llame ahora) está tan mal como majareta. Para colmo los Lakers estrenan esta temporada entrenador. Su nombre es Mike Brown, se la pegó con los Cavaliers de LeBron y además tiene la difícil misión de sustituir a Phill Jackson, cuyos equipos (Lakers o Bulls) han quedado destrozados cuando él se va.

Con este panorama los Thunder ganan enteros y se presentan como los grandes favoritos en el Oeste. Un año más le puede venir muy bien a gente como Durant, cuyo talento y clase están fuera de lo normal (dos años seguidos máximo anotador de la NBA), a la bala Westbrook, a Harden (el de la barba poblada) y a nuestro Ibaka, que el año pasado fue el máximo taponador de la Liga con 198 gorros y que intimida con su sola presencia.

El favoritismo de los Thunder aumenta aún más si se tiene en cuenta que los campeones Mavericks han perdido a Chandler y a Barea, un pívot fajador y un rápido base-escolta, que ayudaban, y mucho, al gran Nowitzki, cuyas exhibiciones del año pasado aún guardo en la retina.

En el Este los cambios son menores. Los Heat vuelven a ser favoritos pese al descalabro de LeBron en las Finales ante los Mavs la temporada pasada. A su lado está un megacrack como Wade (que es mejor que él), uno que tiene más nombre que nivel como Bosh y un fichaje de esos de los que pocos hablan pero que es imprescindible en un equipo campeón. Es Shane Battier, un alero educado, inteligente, sin ego, que defiende y que meterá triples desde la esquina fundamentales.

A la estela de los Heat están lo Bulls. De Rose hay poco que decir (fue el MVP de la fase regular el año pasado, algo a lo que este año se acercará), junto a él están un guerrero en la zona como Noah, un alero como Deng y uno nuevo, como Hamilton, que se hartará de hacer kilómetros para pasar bloqueos y encontrar el tiro que tanto ayudó a los Pistons en el título de 2004.

Los Celtics dependerán de lo que le aguante el físico a su ya conocido 'Big three', el que forman Pierce, Allen y Garnett y de Rondo (si no le traspasan antes), una lástima la baja de Jeff Green para todo el año. Mientras que Tyson Chandler ayudará mucho a unos Knicks que volverán a estar arriba de la mano de Carmelo y Stoudemire, con Baron Davis, pero aún lejos de lo más alto, del título.

Así es como veo una temporada con nada más y nada menos que seis españoles en la NBA (disfrutemos de esto que no es normal. Es histórico) De Pau Gasol e Ibaka ya hemos hablado antes. Nos quedan pues Marc, Rudy, Ricky y Calderón.

El mediano de los Gasol tendrá que demostrar que vale los 44 millones de euros que ha firmado por cuatro años. No me cabe duda que lo hará. Junto a Randolph forma la mejor pareja interior de la Liga . No sería raro que sus Grizzlies igualasen las semifinales de Conferencia de la temporada pasada, donde llevaron a los Thunder al séptimo partido tras ganar a los Spurs.

A Rudy creo que le va a venir muy bien la altura de Denver. Más que la altura, su juego desenfadado y la confianza que le va a dar George Karl saliendo desde el banquillo. Como sexto hombre y con más de 20 minutos por partido el escolta tiene ante sí la oportunidad de mostrar todo su talento (que le sobra) para ser un jugador importante en la NBA. Si no lo hace siempre le quedará Madrid, aunque Estados Unidos parece su sitio (¿el nuevo Ginobili? Cerca estará).

También creo que es éste el sitio de un Ricky que en los Timberwolves se va a reencontrar consigo mismo por muchos motivos. El juego abierto de la NBA le va como anillo al dedo a su visión de juego y disimula su tiro. Si a eso se le una que le entrena Adelman (el hombre que despertó y maravilló a todo el mundo con los Kings) y que con el del Masnou estarán Barea y 'Mister doble-doble' Kevin Love, no veo nada malo en la aventura americana de Ricky salvo el frío de Minnesota.

De los nuestros solo Calderón lo pasará mal en unos Raptors sin un jugador con nombre (hace tiempo que Bargnani no lo es) que esperarán que acabe pronto una temporada en la que su marca será muy mala (de las peores de la Liga) a la espera de que la campaña que viene llegue Valanciunas.

Todo en una temporada que llega ya, con el turrón, con Papá Noel, en Navidad.

Kobe marca el ritmo del mercado NBA

Tal como está la situación en la NBA es muy posible que estas líneas duren actualiazadas pocas horas, eso siendo generosos, pues el mercado en la mejor Liga del mundo está en plena ebullición. Una vez terminado el Lockout los equipos se han puesto a trabajar pensando en la próxima temporada, su ritmo es casi imposible de seguir.

Hay muy pocas seguras ahora mismo. Una de ellas es que los Grizzlies han apostado fuerte por un Marc Gasol que cobrará 44 millones de euros en cuatro años. Es lo que merece visto el nivel mostrado hasta ahora. En Memphis lo han sabido apreciar. Buena noticia pues para Marc y buena noticia para su equipo que, con el de Sant Boi y con Randolph, conserva a una de las mejores parejas interiores de la Liga.

Otro español como Rudy se empieza a ver envuelto en rumores de traspaso. Parece que los Mavericks no le quieren tanto como decían y cada día le veo más en el Madrid.  Los campeones se desintegran. Se han ido Chandler y Barea, dos piezas claves en la consecución del pasado anillo. Eso sí, ha llegado Odom de unos Lakers que, a día de hoy, parecen dirigidos por el peor de sus enemigos.

El ala pívot ha sido regalado a los Mavs por una elección del 'draft'. Odom estaba inmerso en el famoso traspaso que tenía que haber vestido a Chis Paul de amarillo. El comisionado Stern lo paró, nadie se quedó contento y así se ha llegado a esta situación rocambolesca en la que los angelinos se han deshecho de unos de los jugadores más versatiles de la Liga.

Mientras Paul ha estado a punto de fichar por los vecinos Clippers que, tras ver vetada la operación (sí, Stern lo ha vuelto a hacer) se han olvidado de él y ya tienen a Billups. ¿Y de Pau Gasol qué? Pues ahí sigue, en Los Angeles, viéndose un día en los Rockets; otro en los Warriors para que Paul sea de los Lakers y deje los Hornets con Curry de por medio, y otro en los Magic a cambio de Howard. Eso sí, tampoco es descartable que el de Sant Boi se quede en Hollywood. Vaya locura.

Una locura que para mí tiene un nombre propio, un protagonista muy interesado en todo esto. Se trata de Kobe Bryant. Para ser sinceros, el escolta de los Lakers siempre me ha parecido un egoista. Un tipo que solo piensa en sí mismo y que de vez en cuando lo hace en los demás. Ahora está actuando así.

Kobe es de los pocos jugadores de la NBA que tiene una cláusula anti traspaso y que por tanto elige él si se quiere ir o no de su equipo. El resto son monedas de cambio. Monedas de cambio que se están utilizando en este caso para que los Lakers fichen bien a Paul o a Howard. Uno de los dos va a llegar se mire como se mire, tarde o temprano.

La franquicia angelina espera garantizarse así el presente, en forma de títulos, y también el futuro. De lo que se olvidan es de que la última vez que Bryant hizo lo mismo (en 2004 forzó el traspaso de Shaquille O'Neal justo cuando Phill Jackson, como ahora, dejo de entrenar al equipo) los Lakers estuvieron cuatro años vagando por el desierto (la primera ronda de play-offs). Entonces llegó Gasol en febrero de 2008 para marcarles el camino con una final y dos anillos (sí, también con la eliminación ante Dallas del año pasado). Un bagaje bastante positivo ¿no?

En esas estamos ahora, con Gasol en todas las quinielas de traspasos. Algo que puede suceder en cualquier momento en una NBA que no entiende de currículums y en la que tan pronto te toca la lotería (como a Pau cuando los Grizzlies le mandaron a Los Angeles en un cambio, todo hay que decirlo, muy desigual) como ves que la mala suerte se ha cebado contigo y tus opciones de luchar por el título desaparecen en una franquicia perdedora.

A todo esto, Agustí Gasol, el padre de Pau, dijo ayer ayer que la relación de su hijo con Kobe parece buena, pero que a veces las apariencias engañan. ¿A mí esto me recuerda a cuando el escolta se hartó de Shaq?

Mientras en el banquillo de los angelinos espera un nuevo inqulino. Se llama Mike Brown. Su mayor mérito es perder año tras año en las últimas rondas del Este con los Cavaliers de LeBron, otro que de ego anda sobrado (no sé yo si tendrá más o menos que Bryant, por ahí anda). Brown llega para sustituir a una leyenda como Phill Jackson, lo que no es un reto fácil.

Me da pues que los Lakers van a dar mucho que hablar durante esta temporada, no todo va a ser bueno. Es más, me aventuro a decir que este equipo va a ser muy difícil de tratar este año. Una cabeza tan bien amueblada como la de Pau no les vendría mal a los angelinos. Veremos qué sucede al final con el de Sant Boi. De momento, el mercado NBA se mueve a ritmo de Kobe.

Singler revitaliza aún más al Madrid de baloncesto

Cuando el pasado sábado se hizo público el fin del cierre patronal en la NBA no fueron pocas las personas que dijeron: "Ahora va a ver que hace el Madrid sin Rudy. Otro añito sin títulos y van..."

La afirmación desde luego tenía fundamento. Como ya he escrito muchas veces, el conjunto blanco con Rudy era favorito a todo. Sin él pasaba solo a candidato. Es lo que tiene tener al mejor escolta de Europa, después de Navarro claro, en tus filas.

Pues mira por donde el Madrid ha realizado una gran jugada. Se va a quedar sin Rudy, pero en tres días ha encontrado un sustituto. Además de los de garantías. Se llama Kyle Singler. Tiene 23 años. Mide 2,03. Ha sido campeón y MVP de la NCAA (la Liga universitaria americana) con Duke y ha ayudado, y mucho, a que el Lucentum Alicante sume seis victorias por tres derrotas en lo que va de Liga.

No están mal las credenciales. Pero si además digo que el alero promedia 15 puntos y 3,6 rebotes con un 47 % en tiros de dos y un 39 % en triples en lo que va de temporada, la cosa mejora. Y si ya contamos que su destino en unos días iban a ser los Pistons, que le eligieron en el puesto 33 del pasado 'draft', pues el cariz de éstas es aún mejor.

Ha fichado el Madrid un buen jugador. Lo ha hecho rápido, para que la pérdida de Rudy se note lo menos posible, en una señal de que la sección de baloncesto del conjunto blanco vuelve a tener la importancia que se merece. Algo que parecía imposible visto lo visto en los últimos años. Singler va a cobrar casi 700.000 euros hasta final de temporada y el Lucentum recibirá entre 100.000 y 200.000 en una demostración de que la chequera de Florentino vale para algo más que para el fútbol.

Ese es el gran paso del Madrid. Viene Singler dejando plantandos a los Pistons, a la NBA. No vienen Josh Fisher, Morris Almond, Kennedy Winston, Alex Scales o Jay Larrañaga, jugadores que, con todos mis respetos, no valían para vestir la camiseta blanca y que llegaron mediadas pasadas temporadas. Este es el primer paso para que el Madrid se parezca al Barça.

Siempre he pensado, Navarro aparte, que el verdadero MVP del conjunto azulgrana es el gran Joan Creus. Tras ser nombrado manager de la sección de baloncesto del Barcelona lo primero que hizo Creus fue repescar a 'La Bomba' de NBA. Es cierto que para hacer esto lo que hay que tener es dinero y poco más, pero ésta fue solo su primera operación en un Barça en el que ha cambiado jugadores con una gran precisión, llegando cada vez uno mejor, de mayor nombre y más consagrado.

Junto a Navarro llegó Andersen, que un año más tarde emigro a la NBA con Ilyasova. El Barcelona se quedó sin sus dos pívots titulares. Algo que habría dejado tocado a cualquiera, no a Creus que trajo a Mickeal, a Lorbek y luego a Ricky para completar el pastel.

El año pasado se lesionaron Mickeal y Basile. Les suplieron dos jugadores como Ingles y Anderson, el último MVP de la Copa (los dos llegaron mediada la temporada). Esta campaña se ha ido Ricky, pero le ha suplido Marcelinho, al que se ha unido un alero único como Eidson.

Así, reinventándose, el Barcelona ha ganado desde que Creus tomó el mando dos Ligas, dos Copas y una Euroliga. Todo esto en solo tres años. Números espectaculares en el baloncesto global de hoy en día. Todo con una gestión coherente.

El Madrid, en cambio, lleva cuatro años sin ganar un solo trofeo, con un gran número de fichajes que no eran conocidos para el gran público, que no atraían. De ahí que el intento de traerse a Rudy, que en junio de 2012 puede decidir ser el líder de este proyecto durante las próximas tres temporadas; la llegada de un tirador letal como Carroll,  la del espectacular Pocius y, ahora, la de Singler (junto al bonito baloncesto que quiere Laso que practiquen los suyos) hagan que desde fuera se vuelva a ver al Madrid como un club con un proyecto serio, capaz de competir con todos sus rivales de tú a tú.

Y Rudy, qué piensa ahora mismo

La situación en la NBA se complica conforme pasan los días. Ahora no solo hay cierre patronal. Ahora los jugadores han decidido disolver también su sindicato y demandar a la Liga por considerar que viola la ley antimonopolio.

La justicia pues puede decidir si hay o no competición, aunque aún queda la opción de que una nueva negociación entre un grupo elegido para esto, que represente a los baloncestistas, y los propietarios ponga el fin al Lockout. La fecha límite para que esto suceda es enero, más concretamente su segunda semana. Todos tenemos esos días en mente. Y eso que no jugamos al basket. Miramos si va a haber o no NBA. Si nosotros no hacemos más que darle vueltas a esta situación, yo me pregunto: "¿Qué piensa ahora mismo Rudy Fernández?"

Al mallorquín se le está viendo muy integrado en el Real Madrid, lo demuestra tanto dentro como fuera de la pista. Dentro Rudy no para de anotar, ya sea de dos, de tres, con espectaculares alley-hoops o tiros inverosímiles. El nuevo estilo del Madrid le va que ni pintado a su intensidad defensiva y velocidad. Fuera, el escolta también se lo pasa genial: hace que Ibaka haga pesas con él en un video que no tiene desperdicio, se divierte con Llull... todo en una ciudad en la que está feliz con su pareja. Hasta aquí todo perfecto. Eso sí, si hay NBA Rudy tendría que marcharse a Dallas.

En Texas el escolta no sería la estrella, pero lo haría bien. Como escudero de Nowitzki creo que tendría una gran libertad que le haría ser de los mejores sextos hombres de la Liga e incluso titular en el actual campeón de la competición. Siempre he creído que a Rudy le va la Liga americana como anillo al dedo y que si en Portland no hizo más fue por una mezcla de mal entendimiento con su entrenador y falta de ambición. Para mí el mallorquín puede ser si quiere algo parecido a Ginobili, lo que quiere decir: un tipo consagrado que firme el próximo verano un contrato de seis millones de dólares anuales.

Para que eso pase tiene que haber NBA. Si no la hay, Rudy acabará su temporada de blanco y será jugador del Madrid hasta 2015, cobrando dos kilos y medio por año, salvo que en Dallas se vuelvan locos y le ofrezcan un gran contrato sin ver como encaja. Aún así el escolta tendría libertad para elegir. De ahí que uno se pregunte ahora mismo si lo que Rudy no estará pensando es qué siga el Lockout y no haya NBA hasta el otoño de 2012.

Es cierto que de suceder esto el desembarco de jugadores de la mejor Liga del mundo en Europa sería brutal. Con casi toda seguridad los Gasol, al menos Pau, jugarían en el Barça; por lo que si no sucede nada raro los azulgrana se llevarían todos los títulos en juego, por la calidad de los de ahora (Navarro, Eidson, Lorbek...) y del que viene (Pau). Pero no es menos cierto que Rudy sufriría está situación solo un año, hasta que vuelva todo a la normalidad y haya NBA (tarde o temprano esto sucederá,¿no?).

Esto son solo suposiciones que, ojo, creo que se cumplirán si sigue el cierre patronal. Lo único que a día de hoy es 100 % verdad es que Rudy ha vuelto a ser ese jugador especial que dominó la ACB casi a su antojo en 2008. De ahí que mis sensaciones sean que él está deseoso de seguir aquí, de que no haya temporada NBA. Pero ésta es solo la manera de la que yo veo este embrollo. Y Rudy, ahora mismo, ¿qué pensará?

Iker Casillas, algo más que un portero de leyenda

"Es un buen tío, de los que hacen que el grupo esté unido", esas han sido las palabras que más me han gustado de todas las que ha dicho hoy Xavi Hernández en la rueda de prensa previa al Inglaterra-España de mañana. Ni que decir tiene, que el genial centrocampista de Terrasa se estaba refiriendo a su amigo y compañero Iker Casillas cuando le han preguntado por él.

El portero va a igualar mañana a Andoni Zubizarreta a 126 internacionalidades, convirtiéndose en el hombre que más veces ha vestido la camiseta de la selección. De ahí que en este partido toda la atención esté centrada en él. De ahí que le estén lloviendo en estos días continuos elogios y parabienes. De ahí que estemos empezando a ver videos con sus imnumerables, algunas más que milagrosas, paradas.

A Casillas se le ha dado una cerrada ovación hoy en la rueda de prensa. Cuando se da un hecho como el suyo, el de igualar a Zubi en internacionalidades, es algo que no extraña. Pero es que Iker se lo merece. No es solo un buen portero. Es muy buena gente, de esa que suele hacer siempre lo correcto, que da la cara en los momentos difíciles (cuando pocos lo hacen), que parece no tener ego (algo que es tan difícil en el deporte), "un buen tío", como ha dicho esta mañana Xavi Hernández. Por eso sus paradas siempre tienen un plus especial, que alegran, que animan, que te hacen ser feliz y disfrutar.

Iker ya no es aquel chaval que iba a entrenar a la Ciudad Deportiva del Real Madrid en metro. No es aquel pícaro del que dice la leyenda que cuando su entonces compañero Fernando Hierro le dio 5.000 pesetas para un taxi de vuelta a casa las cogió, se volvió en el transporte público para luego invitar a sus amigos (un hecho que él siempre desmiente). Pero aún conserva algo de un niño carente de maldad y también de esa persona avispada y pilla que siempre ha sido.

A estos rasgos de su carácter Casillas suma otro muy especial, hoy lo ha mencionado Xavi y es algo que siempre he pensado: Iker tiene un ángel,  que siempre le aparece en los momentos más difíciles para llevarle a la gloria, un don muy particular. No estoy diciendo que estemos ante un suertudo. Simplemente creo que al talento, agilidad, reflejos y rápidez de manos que tanto y también ha trabajado, al de Móstoles se le une la gran virtud de aparecer en los instantes más importantes.

Haciendo un repaso de todas las paradas importantes de Casillas (mira que hay), pongo una encima de todas: por su magnitud, por el evento, por el lugar, por el momento, por el rival. Pero ésta no desmerece ni mucho menos a las demás. Se trata de la que Iker le hace a Robben en la final del Mundial. Una muestra de lo que es el guardameta.

El evento no puede ser mayor: la final de un Campeonato del mundo. El momento, tampoco: era la segunda parte de la final. Pasaba el minuto 60 y si el holandés hubiera marcado, el triunfo habría estado muy pero que muy difícil.

Robben se marchó solo hacia Casillas. Fueron tres segundos, si bien parecieron muchos más. El habil extremo se acercaba hacia nuestro portero, pero nunca llegaba. Costaba hasta respirar. El gol parecía que iba a llegar, la lógica parecía decirlo así. Era un mano a mano, que Iker, San Iker más que nunca, iba a parar. Robben lanzó hacia la izquierda de la portería. Casillas se tiró hacia el otro lado. Sus manos volaban en la dirección opuesta del balón, pero su pie no. Iker lo levantó un poco y salvó así el gol cantado. Era otro milagro, pero superior a los demás.

Superior al penalti que le paró a Cardoso en los cuartos de final de ese mismo Mundial ante Paraguay en otro de esos momentos especiales que solo Iker tiene.  Superior a esas tres paradas seguidas, a cada cual más espectacular, en los últimos minutos de la final de la Liga de Campeones de 2002, que le dieron al Madrid la 'Novena' ante el Bayer Leverkusen, entonces era solo un chaval. Superior a una parada brutal, llena de reflejos que le hizo al jugador del Sevilla Perotti, también con el conjunto blanco hace dos años en Liga. Superior a los penaltis contra Irlanda en octavos del Mundial 2002 o superior a esa parada ágil, a tiro de Pavlichenko en las semifinales de la Eurocopa de 2008 ante Rusia. Incluso superior a la ya mítica tanda también de penaltis ante Italia en esa Euro de hace ya más de tres años.

Era el día D, los cuartos de un gran torneo, la gran maldición de España, un gran rival, pero Iker no se dejó intimidar. Primero le detuvo una pena máxima a De Rossi y despues, tras fallar Güiza la suya, no se dejó llevar por el estrés, por la ansiedad, mantuvo la calma y paró otra, esta vez a Di Natale, en el día que todos (los jugadores los primeros) coincidimos que cambió la historia futbolística de España.

Una historia que no entiende sin ese centro del campo mágico que lideran Xavi e Iniesta, sin los goles de Villa, sin la garra de Puyol. Pero en la que siempre estará en primer plano la majestuosidad de Iker; sus paradas, que a veces parecen más milagros, y su talante, su forma de ser y de actuar, de liderar al grupo, de evitar polémicas, de querer ser siempre justo e intentar ayudar a sus compañeros sin una palabra de menos (tampoco sin una de más), sin buscar los focos, comportandose siempre con naturalidad y humildad.

Corría el minuto 62. Era la gran final. Robben se fue hacia Casillas. Éste paró el que parecía que iba a ser el primer tanto del rival . Más de media hora más tarde Iniesta recibió, se colocó y marcó aquel gol que nos dio nuestro primer Mundial, que nos hizo pasar del sufrimiento al mayor estado de bienestar. Le quedaba poco para levantar la preciosa Copa dorada cuando Iker, como muchos de nosotros en casa, empezó a llorar. Él estaba en Johanesburgo, jugando el partido más importante de su vida, pero le dio igual, pues demostró su forma de ser, de actuar. Si ya lo dice Xavi: "Iker es un buen tío".

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